“EL MÉTODO ORELLANA” (Volumen VII). 8va Entrega: “LA VERDAD ÚLTIMA DEL PENSAMIENTO HUMANO”.
“Hasta las espinas de una rosa muerta nos pueden devolver, estando vivos, los momentos más felices de “La Existencia Consciente”. Ser y existir.” - ENSEÑANZA O.D.E.U.S. Hubo un tiempo, ¡o mejor dicho! “Siempre lo hay, ¡¿en lo amargo, como los remedios de la abuela?! Un dulce que nos alivie las penas que no desahogamos no más que por tercos”, ¡¿pero más?! -¡Y parece mentira decirlo!- Entre los espacios personales de las mujeres, ¡y ojo! “¡¿Esto que voy a contar a continuación?! Lo leí yo, a través de una imagen, en un estado de WhatsApp que le vi a mi madre”: En el que una mujer, de un meme, decía “Los 40 son caóticos. ¡Tengo 43! “¡¿Y si me quedo mirando hacia la ventana?! No estoy viendo a los pajaritos...” ¡Estoy esperando a que el cerebro reaccione! Y me diga a qué vine a la cocina”. ¡¿Y colorín y colorado?! [-“¡ELLA LO QUE ESPERABA ERA QUE YO LE RECORDARA QUÉ BUSCAR EN LA NEVERA!” [-¡AL PROFITEROL MIJITA!-] Pero como no se lo di, “de esos motivos que “Las Otras Mujeres”, como las esposas, buscan para pelear”, no hizo más que acostarse en el mueble que tengo en mi cuarto tipo estudio y, como de esas cosas que uno no espera mientras que lees la trilogía de “Las 50 Sombras de Grey”, preguntarme “¡¿Y si Dios fuese negro?!”-] El cuento se ha acabado. Empecemos: En Francia existe un dicho que dice “ENTENDER TODO, ES PERDONAR TODO”. Dicha frase, para muchos, se nos he complicada aplicarla en nuestras vidas diarias y más cuando vemos vainas en nuestras existencias que no cuadran con ese otro ritmo [-“Renacer”-] que parece sí encajar con las palabras [-“Ver Para Creer” o “Creer Para Ser”-] que leemos como si las mismas fuesen el sonido [-atemporal o no-] de un bongó que va acorde con los acordes de los demás instrumentos puestos en escena. ¡¿Y desde que escuché ese precepto europeo?! Lo he puesto en práctica por cada vez que veo algo, el cual para mí, “¡¿y en el sentido de lo que es la lógica?!” [-¡¿Si hay un teatro pequeño?! -¡HAY UNO MÁS GRANDE! -¡Exacto! -¡¿Pero, y si no?! -¡Mejor ni le hagas esa pregunta a Freud! Porque hará uno en tu nombre y ahí estarás por la eternidad. -¡JAJAJA!-] ¡¿Y teóricamente hablando, si me lo permiten Los Hombres de La Cuarta Corte?!- “Fuera De Lo Normal”. ¡¿Ejemplo?! “Ver a un perro enamorar a una gata”. ¡¿O al mismo perro?! Siendo paseado por su dueña en un Centro Comercial como lo es el “Hyper Jumbo Mall”. ¡¿PERO DÍGANME, EN QUÉ CABEZA CABE ESO?! -¡¿ALGUIEN ME LO PUEDE EXPLICAR?!- Pero entonces me dirían “Te has quedado en el pasado. ¡Actualízate! -¡Acepta lo que hay!- Y vive y deja vivir”. ¡¿Pero cómo aceptar el hecho de que aún vivimos en un circo, y sin una tienda que cubra nuestros pensamientos, de payasos en donde un pocotón de animales, como los humanos, son peores, en cuestiones de lo que es “La Racionalidad Individual”, que sus propias mascotas que a comparación de los hombres no les da vergüenza andar desnudas a menos que la gente estúpida, ¡la cual hay que jode en los spa! -¡O EN LOS GYM!- Las vistan como para que no parezcan ser nadie en la calle, ¡¿o sea?! -¡¿Cómo aceptarlo?!- “¡¿Cómo reconocer que, como humanidad, nos estamos perdiendo sin que ninguno de nosotros se pregunte si existe en el grupo una persona cuerda que sea cartógrafa?!” Si a la vez trato de decirles a todos “¡SALÚDENSE!” Como para ver si se salvan de “Los Ecos De La Desgracia Humana”; digo, ¡O me digo a mí mismo al visualizar tal pelotudez! “¡¿Cómo hacerlo?!” Me refiero a “Cómo comprender que, a pesar de los avances tecnológicos que el hombre ha creado, así como la copia que tenemos en una pantalla de “Los Ojos de Dios”, seguimos navegando, como humanos o seres que somos, hacia atrás en vez de ir hacia adelante”, sin que mi uso de razón [-“pega blanca para la madera”-] pueda interponerse entre ellos, los siniestros, y entre aquellos, los otros, los curanderos quizás, en su verdad de ser”?! Y supongo que a esta pregunta, que fue como larga, en donde claramente se ve un contexto del cual solo algunos discutimos, “para algunas cosas no hay perdón de Dios”, le pudiéramos dar una respuesta, lógica tal vez, en donde todos estemos de acuerdo. “Por más conscientes que seamos, “como lo es una hoja de un árbol al caer y tocar tierra firme”, a conciencia solo estamos, a lo mejor, interpretando un papel. ¡¿Averiguar cuál?! -¡¿Observación o acción?! “¡Porque para ser ambos habría que irse o al océano o a los aires!”- He ahí el dilema”: ¡¿Cecilia de Los Reyes?! -¡Ese no es mi nombre ni mi apellido Maestra Rosa Inés! -¡¿Segura?! -¡Cien Por Ciento! -¡Me encanta tu entusiasmo! -¡¿Cómo?! -Pero sigamos. ¡¿Catalina de Las Nieves?! -¡Presente Maestra! -¡¿Se puede saber por qué usted le dio un reglazo en la mano al joven Miguel Orellana?! -¡Porque se la pasaba escribiéndome cartas de amores y me la ponía en secreto en mi bolso azul con beige pero con cierto toque de verde aceituna! Y él sabe a la perfección que yo vine a este mundo fue a cerrar un último ciclo. ¡No a enamorarme! -¡Y menos si la otra persona es un año menor que yo!- ¡O sí, NO LO SÉ! -“¡Recién tengo 14 años!”- Y a tener bebés como todos los que anhelan regresar porque será que, como los masoquistas, “a los humanos les fascinan el sufrimiento”. ¡¿Y QUÉ LE DIGO DIRECTORA?! A mí no. -¡¿Orellana?! -¡Presente Maestra! -¡¿A usted le gusta sufrir?! -¡NO! -¡¿Y por qué insistes en hacer una conexión sentimental con quien, aparte de ignorarte pero te nota en la hora del recreo, emocionalmente quiere ir desprendiéndose de todo?! -¡Lo acaba de decir usted Maestra! “Ella me ve”. ¡¿Y sabe por qué?! Porque “A donde vaya seré un artista. Sería la manera más decente de ser un humano. Uno incluso sin humanidad”. -¡¿Y YO QUÉ SOY MIGUEL, UNA TORMENTA PINTADA EN LA PARED SIN ESOS DONES DEL PUTO ARTE HUMANO, DIME, LO SOY?! -¡¿Catrina?! A tu asiento por favor. -¡¿PERO NO LO VE MAESTRA?! -¡Bájale a tu tono de voz! -¡¿Y POR QUÉ ME SIGUEN CAMBIANDO EL NOMBRE, QUÉ LES PASA?! -¡LA COMIDA POR LA BOCA! -¡JAJAJA! [-“5… 4… 3… 2… 1…”-] ¡¿Y?! [-¡PLAS!-] “Despierta”: ¡Pero qué hermosa la nena! “¡¿Y cómo la llamarán?!” [-¡El señor sombrerero ve un cuadro en “La Sala de Los Moisés” y dice!-] ¡¿O aún no lo han discutido?! -“¡CECILIA!” Doctor Miguel. En honor a “Santa Cecilia”. -¡Maravilloso! Buen nombre para una rebelde. -¡¿Por?! -Porque no quería dejarse llevar hacia el exterior con mis manos llenas de pequeñas cicatrices. -¡Y ES DEL SIGNO ARIES! -¡Sí! -¡JAJAJA!- Así es. Justo de los que al final siempre vuelven: Pues recordemos lo que una vez expresó Hermann Hesse en su aclamada novela “El Lobo Estepario” como para estar claros sobre el destino que ha escogido la humanidad como comunidad social, “el de seguir armando un rompecabezas que ya estaba armado” en vez de buscar otro nuevo, con otra figura por armar, y hacerlo paso a paso hasta terminarlo, y el viaje que algunos pocos, valientes quizás, ¡o temerarios para otros! Aún enfrentan en dicho proceso de transformación: “No puedo aguantar mucho tiempo ni en un teatro ni en un cine; apenas puedo leer un periódico, raras veces un libro moderno; no comprendo qué clase de placer y de alegría buscan los hombres en los hoteles y en los ferrocarriles totalmente llenos, en los cafés repletos de gente, oyendo una música fastidiosa y pesada, en los bares y varietés de las elegantes ciudades lujosas, en las Exposiciones Universales, en las carreras, en las conferencias para los necesitados de instrucción, en los grandes lugares de deportes. No puedo entender ni compartir todos estos placeres, que a mí me serían, desde luego, asequibles y por los que tantos millares de personas se afanan y se agitan. Y lo que, por el contrario, me sucede a mí en las raras horas de placer, lo que para mí es delicia, suceso, elevación y éxtasis, eso no lo conoce, ni lo ama, ni lo busca el mundo, si acaso en las novelas; en la vida lo considera una locura. Y, en efecto, si el mundo tiene razón... Entonces soy yo el que no la tiene, entonces es verdad que estoy loco, entonces soy efectivamente el lobo estepario que tantas veces me he llamado: La bestia descarriada en un mundo que le es extraño e incomprensible, que ya no encuentra ni su hogar, ni su ambiente, ni su alimento”. ¡Qué palabras señores! -¡¿O NO ES ASÍ?!- Y muchas más como estas, como las que le hemos leído a grandes filósofos, psicólogos, o teólogos, que ya están por debajo o por arriba de “La Tierra Del Hombre”, son las que nos advierten de que “todo progreso humano “es una bella barbarie controlable” hasta que uno de los dos sentidos, “de lo que es la evolución humana, o la recuperación de la misma, frente al caos del hombre que la provoca, no quitarle al individuo su libertad”, se quiebra”: Algo así como la confesión que le hizo el escritor y poeta Daniel Quintero, nacido en Villurca, Buenos Aires, a su país Argentina: “Cada tanto este país necesita huesos con qué alimentarse, por eso tapa sus fosas quema sus naves vende las joyas de la abuela. Cada tanto remueve demasiado la tierra, levanta mucho polvo ni se ve la punta de su propio horizonte. Este país se alimenta de esos huesos enterrados, los tiene escondidos como un perro que en la angurria niega a su jauría. Selecciona su memoria, es un espejo fracturado de sí mismo, cada trozo es un recuerdo que está hecho a la imagen de su frustración. Pero llegará el día en que una lluvia semejante lavará la tierra, desenterrará toda esa osamenta, la historia volverá a retomar la superficie verdadera, su marca cierta, su ternura inagotable. Este país acostumbrado al odio y la mentira tendrá que responsar su propio obituario”: “Aquí está enterrado un viejo país que maltrató a su pueblo”: “De aquel lado de Avenida La Pampa, a los tres días como Cristo lo cruzaron de este lado y se volvió nativo de Parque Chas. ¡Qué palabras mis seguidores de Luján! -¡¿O NO ES ASÍ?!- Pero ustedes me dirían “¡Tú no eres de los nuestros para entender lo que no hemos perdonado!” Y es verdad. ¡No les quito la razón! Porque ni nosotros en Venezuela entendemos lo que tenemos que perdonar, ¡porque las ansias son otras! Ya que si lo supiéramos, después del hecho consumado, hacer pedir clemencia hasta su muerte a los que llevan años destruyendo a lo que una vez fue una nación próspera, este gobierno comunista ya estuviese enterrado 5 metros bajo tierra, ¡o más profundo por si existe un infierno! Porque la cremación sería demasiado digna para ellos los detractores de escaso corazón. Pero los sabios nos dirían que “Hasta Hitler está en el cielo porque pidió perdón antes de morir”: ¡¿Y ENTONCES CÓMO CARRIZO ES LA COSA, DEBEMOS, APARTE DE ENTENDER A LA MUERTE, “DE ESE POR QUÉ NO SE LLEVA A LOS DESGRACIADOS, A LOS MALOS, A LOS SIN CORAZÓN AUNQUE TENGAN UNO, A OTRA PARTE A JODER EL PARQUE PARA QUE NO NOS JODAN A NOSOTROS LOS BUENOS”, PERDONAR A DIOS TAMBIÉN POR HABER PERDONADO A LO INENTENDIBLE “COMO LO ES CREAR UNA ENFERMEDAD, EN DONDE MUCHOS MUEREN AL COMIENZO, PARA LUEGO VENDERLES A LAS NACIONES DEL MUNDO LA CURA”?! Y creo que sí porque si no nos volveríamos más locos de lo que ya estamos. ¡Pero no se crean! Jiddu Krishnamurti nos tiene una respuesta sensata a través de algo espectacular, y escrito, que tituló como “La Libertad Primera y Última” de la cual, luego, ¡por ahí, en la hora del mate esta vez! Comprenderemos por medio del prefacio filosófico de Aldous Huxley que reza así: “Cuando la mente está de veras tranquila, entonces es posible que se manifieste aquello que es inconmensurable. Cualquier otro proceso, cualquiera otra búsqueda de la realidad, es mera auto-proyección, cosa de nuestra propia hechura, y, por tanto, ilusoria. Pero este proceso es arduo, y ello significa que la mente tiene en todo instante que darse cuenta de todo lo que internamente le ocurre. Para llegar a ese punto, no puede haber condenación ni justificación desde el principio hasta el fin, sin que esto sea un fin. No existe un fin, porque hay algo extraordinario que aún continúa. Esto no es una promesa. “A vosotros os toca experimentar”: Penetrar de más en más profundamente en vosotros mismos, de suerte que todas las innumerables capas del centro sean disueltas; y eso lo podéis hacer rápida o perezosamente. Pero es en extremo interesante observar el proceso de la mente, cómo depende de las palabras, cómo las palabras estimulan la memoria, resucitan la experiencia muerta y le infunden vida. Y en ese proceso la mente vive en el futuro o en el pasado. Por tanto, las palabras tienen un enorme significado, tanto neurológico como psicológico. Os ruego que no aprendáis todo esto de mí o de un libro. No podéis aprenderlo de otra persona ni hallarlo en un libro. Lo que aprendáis o encontréis en un libro no será lo real. Pero podéis experimentarlo, podéis observaros en la acción, observaros al pensar, ver cómo pensáis, cuán rápidamente le dais nombre al sentimiento a medida que surge; y la observación de todo este proceso librará a la mente de su centro. Entonces la mente, estando quieta, puede recibir aquello que es eterno”. ¡¿Entonces es cierto, podemos triunfar, como personas, como humanos, como seres sociables, a pesar de las condiciones nefasta de un espacio en el tiempo, uno que pareciera ser más controlado por el hombre que manipula al bolígrafo a su antojo que por aquel que llamamos, a supuesta voluntad de la libreta, “Dios”?! Y diríamos, inteligentemente quizás, que “nadie alcanza la sabiduría no sin antes haber experimentado la estupidez”: Una en la cual vemos que sucede todos los santos días al levantarnos de la cama. “No salirnos de la rutina porque sentimos que si lo hacemos cambiaremos al mundo”. ¡¿De qué manera?! Hacer que nuestra relación con él, con Dios, ¡o con la tinta! Drásticamente cambie a la de “La Sola Consciencia del Hombre Ser”. Lo que me recuerda a las veces en que yo le decía a las leonas con las que tuve algo serio, que por ahora han sido 7, “si alguna vez te llegara a dejar de gustar, ¡solo dímelo! Porque no seré yo la persona que te traicione. Al fin y al cabo, ¡¿la atracción hacia el buen arte?! En algunos termina muy pronto”. ¡¿Y qué creen, tres de ellas, cuando que yo pensaba que había sido una porque “solo una utilizaba colas en su cabellera”?! -“¡Así, como de esas cuestiones que uno bloquea en la memoria por protección!”- Se atrevieron a montarme los cachos [-entre leopardos, jaguares, y tigres-] porque les pareció que así era mejor. Ser yo “El Sentimiento Humano” mientras que la emoción de no serlo, “la aventura de ser nosotros sin un nosotros”, la buscaban en aquellos que al parecer no podían sentir eso que algunos nombran como “Amor”. ¡¿Por qué?! Porque “lamentablemente a este mundo lo gobierna el deseo. Uno que después del placer, lo sacian con otros más, ¡o con los saberes del mismo! “De que al menos existe pero no es”, sin tan siquiera conocer el anterior”. Y pregunto: “¡¿Acaso el humano guarda en su interior, como el ser de la verdad, sea Dios, Brahma, ¡o Lila Morillo! “¡¿Por qué no?!” -¡JAJAJA!- “Lo digo porque la caraja no envejece”, un pensamiento último de lo que este es, uno que lo haga realizarse a base de su razón de ser, de “ser algo externo también” como alma?!” Pero nuestros maestros, “de los que nos aconsejan ser diferentes a los demás, ¡jamás indiferentes en espíritu! Porque si no caeríamos en la trampa, la de no caer al vacío cuando que tenemos alas para volar”, nos expresarían, en la pizarra de esta fundación que llamamos “Planeta Humano”, como una vez lo mencioné, dos oraciones por las cuales no todos parecen entender al principio. ¡¿La primera?! “Lo que algunos se pierden por no cortarse el cabello”. ¡¿La segunda?! “Algunos hacen tiempo para vivir mientras que otros desaprovechan la vida que les parece sobrar”. ¡¿Y qué significado pueden tener ambas verdades, si en dado caso las podemos unir una con la otra, si de un fin hay que hablar como propósito o como razón de ser o solo ser eso, un ser?! Es el hecho de que “la distracción por siempre es la reina de los naipes”. Es decir, “a nosotros los humanos nos colocan muchos velos [-durante el período de la crianza-] para que no veamos al mundo del hombre a cómo es. Sin comunión”: Y es justo lo que vemos una vez que vamos despertando nuestras mentes; la cuestión es que “aquel que despierta su consciencia es aquel que entiende que no está obligado a despertar a los demás”. ¡¿Y si alguien dormido va a un puente para tirarse?! -No haríamos nada porque, para esa persona, ese es su sueño. ¡Pero cálmense! “¡¿Si está en Dios que ese ser, en el reino de Morfeo, sea salvado?! Hasta “La Estrella de La Mañana” lo hará”. Y ustedes se preguntarán “¡¿y los despiertos, sin son tan elevados, para qué sirven si no van a servir al resto de los suyos?!” Para “Dejar Ser”: ¡¿Quieres hacer el bien?! Ok. ¡¿Quieres hacer el mal?! Perfecto. ¡¿Quieres hacer una sopa de letras tú solo?! Aprende lo que oculta el mal, estando allí, en su descubrimiento, “Conocimiento” y/o “Acción y Reacción”, y revélalo como un bien: “Érase una vez un hombre que se la pasaba deseando que los humanos desaparecieran del mundo. ¡¿Y al cumplírsele tal petición, una que al inicio fue acompañada de buenas intenciones?! Fue cuando se dio cuenta que “hasta la naturaleza puede ser más perversa que los mismos hombres” que alguna vez llamó “Una Plaga”. Al final, según su propio relato que dejó plasmado en piedras, “aquel ser no hizo otra cosa que cavar su propia tumba al ver a la muerte acercándosele”. ¡Pero eso sí! Mucho después de haber subido tres montañas para terminar luego cuatro veces, ¡o cinco más! Olvidando que lo hizo. Haber hablado con Dios”: ¡¿Tal vez sobre la vida, o del porqué el ajedrez, a voluntad de otros, “de que los que nos muestran a una china sin maquillaje y después la llama “Dama” porque la pintó en un lienzo negro con bordes blancos”, no es para todos, o acerca de la existencia del necio y bendito “amor como único consuelo de libertad mental” porque “permanecer consciente es estar consciente de que debes renacerte conscientemente en la consciencia del ahora”?! Y sería muy lógico decir aquí que “aquel que sabe mirar a los pupilos del alma es aquel que en espíritu como aprendiz es uno con los ciegos aunque estos digan poder ver”: Aquello que justamente [-“Yo Soy”. “Ellos Son”. “Nosotros Somos”. “Vosotros Seréis”-] dejamos para después cuando se nos dice “¡No hay mayor alegría que ver a los periquitos parlotear en la punta de los árboles sin ramas porque eso nos recuerda que no somos tan diferentes a ellos!” Y sí; “se nos hace muy feliz conversar de todo un poco con cualquiera hasta que entramos en el tema de lo que es en sí la felicidad”: ¡¿Ver a unos niños hacerle caso a su mamá?! ¡¿Ver a los malcriados adolescentes ya no patalear a escondidas porque su padre los mandó a buscar una cuenta de pan en la bodega del chino que está a once cuadras de su casa?! ¡¿Ver a un adulto ya no hacer preguntas tontas porque “Con Dios no se puede hablar de tonterías a menos que hables de las cuevas que los humanos, sin una, porque dicen que “es página pasada”, llaman hogar”?! Y así, entre interrogantes, nos vamos yendo de retroceso paso a paso a un voladero sin retorno porque en ningún momento nos detuvimos a pensar si realmente “los últimos serán los primeros” como las tortugas suelen decírnoslo al meterle la mano en su boca creyendo que no nos iba a morder a virtud de que la estamos cuidando desde que nació. ¡¿Quizás por esto, “la naturaleza acabará con el hombre”, no el hombre como lo menciona la biblia”?! Es que nosotros “Los Vigilantes” nos cuidamos las espaldas. ¡¿Por qué?! Porque “en muchas ocasiones a nosotros los despiertos nos toca descuidarnos de estar conscientes ya que a veces del suelo, de nuevo, se nos he encomendada la tarea de levantar al amor”. ¡¿Y qué es amar desde el ser si no un Satori aplicado?! [-“Cuando te vea verme, ¿cómo no moriré de deseo realizado? Porque a veces, en la soledad, las ideas sobre los demás son confusas y yo he terminado por creer que también tú miras como yo: Con los ojos y con las manos y con el sexo y con el alma mientras la memoria hecha de piel de tambor bate ritmos cada vez más urgentes, que en verdad son llamadas, que en verdad son plegarias tácitas hechas de un silencio alborotado en donde las cosas corren y mi amor corre y todo en mí es un agua precipitada, absolutamente loca y ardiente”. -¡Sabíamos que lo entenderías Pizarnik!-] Pero asumo que a los comunes, de los que sueñan con decepcionarse una y otra vez con el amor porque así fueron sus relaciones en el pasado, una que, en término de lo individual: ¡Por cierto no superaron! Porque como diría Jim Rohn “la disciplina es la clave del éxito”: ¡No les interesa estos aprendizajes! [-Como los que enseñaba, y todavía lo hace por medio de sus libros, el pensador búlgaro Elias Canetti: “Cada decisión es liberadora, incluso si conduce al desastre. Si no, ¿por qué tanta gente camina erguida y con los ojos abiertos hacia su desgracia?”-] Que algunos maestros del hinduismo, aun hoy, “en donde vemos al amor ser querido para consumar al deseo del hombre; no amado aunque en negación sintamos placer alguno; mantenerlo en el presente”, nos dan sin importar el nombre: “Estar iluminado, o despierto, es como estar a cinco centímetros por encima de la superficie humana”. Por consiguiente, “saber que estás caminando en el aire y aun así respetar al océano, de no creerte mejor que su profundidad, es saber que tu realidad, como la que piensas justo aquí y ahora: “¡¿Para ser?! Debo antes existir”: Va más allá del intelecto humano: ¡¿El “Conocimiento Pleno” equivale a?! -¡¿Al amor?! -A la experiencia”. ¡¿Qué idea no?! La de darle forma a lo que, ¡siendo eso! -¡¿Talidad pudiera ser?!- Deformado está. Bailarines.
-Prof. Miguel Orellana.
-“¡SUMÉMOSLE AL SENTIMIENTO MUTUO: “NO DARNOS CUENTA QUE INCLUSO CON “LA SEMILLA DE MOSTAZA” EN NUESTRAS MANOS ESTÁBAMOS DESNUDOS”: UN PAR DE EMOCIONES [-“LA OTRA PERSONA QUE HAY”. “EL MAL QUE ABUNDA EN EL MUNDO”. “SER “YO” Y DESPUÉS “SER UN YO” MEJORADO”-] UNILATERALES!”-

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