
A la bendita Gata: Bendita Gata que te veo tan tranquila andando por tu vida sin imágenes ni ilusiones ni tan siquiera fantaseando como solemos soñar los humanos, sin nada que te preocupe, ate, o sin que te atormente los pensamientos de aquello que no nos deja dormir mientras soñamos lo que todavía no ha pasado. Te veo ahí toda echada como un alma que reina a través de tu mirada, la observo y me recuerdas a ella y me escalofrió, y tú solo esperas los abrazos y las acaricias que provienen por si solas; te veo y te rechazo, pero te vuelvo a ver y te abrazo como un imán que atrapa al amor sin ninguna condición; solo basta tener un alma pura y sincera para atraer lo que los pecadores queremos tener, la pureza. “Bendita sea la mirada que acecha a la presa pero de buena manera”. No piensas en nada y solo vives en tu presente, desintegrando ciertos recuerdos sin que te afecte, y te aprovechas y te regocijas ante los que pecamos; toda tu alma y tu espíritu es el arte que aun los humanos no hemos alcanzado, y no creo que suceda, ¡porque mírame!, fumo un cigarro y tu mirada ya me culpa de lo que sea, recordándome que soy solo un ser humano imperfecto ante tu alma desmesurada. Te miro y la veo a ella, y me culpas nuevamente por eso.

Al
silencio, y al amanecer: Me gusta el silencio y la paz
del amanecer, y no hay nada mejor que ese momento para prepararte a existir
otra vez". Recuerdo que por el año 2009 salía con mi hermana a un viaje de
una ciudad para otra y que para llegar uno se tarda cuatro horas, y eran apenas
como las 5:35 de la madrugada, aún era de noche, todo callado, tranquilo, las
luces de mi camioneta le daba belleza a los guías amarillos (ojos de gato)
sembrados en la autopista para dividir los canales vehiculares de noche, y en
eso mi querida hermana comenzó hablar, y yo solo la miraba, y ella seguía
hablando y yo me preguntaba, ¿será que su mente está tan serena que necesita
hablar?, y solo sacaba palabras y más
palabras, ¡Dios santo!, miré el reloj y aun no eran ni las 6:00 de la mañana, y
le dije, - Grisely, mi mente abre su Santa María a las 8 am, y como buen
geminiana me respondió, - ¡Ah no mijo, te la calas!, ¿sabes qué?, es por eso
que no tienes pareja, y las que has tenido te duran poco, justamente por esa
forma de ser, porque no te aguantan esos pensamientos; después que dijo esas
palabras todo era silencio, y logré mi cometido, pero me quedé pensado en su
decir, y solo sé que por ahí debe haber una mujer que le guste el silencio y la
paz del amanecer, de lo contrario, seguiré disfrutando de mi soledad y de
aventuras entre pieles y sudores sin nada de tormentos, ¡qué bien para un
escritor!, y que extraño sería si no lo fuese, porque la verdad de mi hermana
me haría cambiar mi pensar, y al silencio y al amanecer los mandaría al carajo,
viendo como son devorados por una dama que no le guste el silencio con el
amanecer que nos regala la paz para volver a existir.

Era
la cama o ella: Si llegara a convivir con una mujer
pobre de ella, pues amanecerá adolorida en todo su cuerpo y de paso hasta
tendría dolores de cabezas, y sería causado por mi mal dormir, mis movimientos
inconscientes colocando mi cuerpo en toda la cama como si nadie estuviese ahí y
de paso mis ronquidos le molestarían; y es que yo cuando mucho dormía solo
pocas horas al lado de una mujer, y la cama volvía a hacer mía, porque era la
cama o ella, y cada quien se olvidaba del otro, y si nos veíamos nos
regalábamos sonrisas picaronas. Y si me tocara convivir con una mujer por un
buen tiempo o por la eternidad (si es que me enamoré) ella tendrá dos opciones,
o se amolda a mí en la cama, o hace que yo me amolde a ella, ella vera, ¡pues
cama es lo que sobra!, al igual que soledades tercas.
A
la que fue una Gata: Era injusto a veces el universo,
porque en la otra vida ella era una gata negra y yo un simple humano, y aunque
sonara loco quería que esa gata fuese de mi especie para tener placer con un
animal que me entendía, pero pasó el tiempo y morimos, y ahora que hemos
reencarnado yo vengo como un gato y tu como una humana más. Ella me reconoció
sentado en una banca, porque sabía la manera tan sutil en que yo le miraba los
senos a las mujeres sin tabúes. Recuerdo que ella me rasguñaba como mostrándose
celosa cuando aún era una gata, y ahora que no lo es no puedo tener sexo con
ella, ¡mal parida sea!, será en la siguiente puta vida, que mal.

Necia,
qué necia Gata: Entre saber el porqué yo estaba
acompañado con una pared, una gata y unos libros, me preguntaba qué carajo
hacía yo aquí tan solitario y antisocial, pudiendo codearme entre la gente y
tener sexo con una mujer amargada de la calle, esas son las propias fieras
liberando orgasmos reprimidos, y recordé: Soy solo un escritor más de tantos
que prefieren estar alejados de la estupidez humana, era difícil que no lo
fuesen, y era escaso mis encuentros con ellos; aunque realmente me inquietaba
saber más qué hacía esa gata con un humano como yo. Necia, qué necia Gata.

Solo apréndeme Sofía: Realmente ella me quería amar, hacía hasta lo imposible de traspasar las barreras que yo le impuse para su propio bien, y más porque su alma aún era joven, me aguantó mi carácter obstinado, mis necedades, y mis vicios, y aliviaba mis pesadillas sobre besos incompletos en historias mal contadas, pero mi aprendiz reía a través de mis anécdotas disonantes donde la verdad se iba mostrando a cuesta de enredos y lo sublime, y su sonrisa me llevaba a un pasado con mujeres de mi edad, y esta joven era mucho menor que yo, esta aprendiz, esta lindura venía con su cara tierna y sexy a convencerme de que le leyera su libido al salir de su clase universitaria, como tratando de que yo me enamorara de toda ella para ver más allá que un cuerpo brilloso y perfecto, y le dije, - Solo apréndeme Sofía, absorbe lo bueno que aún me queda, y si quieres saber cómo luchar con demonios que le sabe a mierda tus sentimientos hurga en mis oscuridades, pero te pido que no te enamores de mí, porque tu alma inocente no me resistiría, ¡Vive Sofía, Vive!, sal y comparte con la gente, y ella me contestó con una pregunta tipo destino pero ciego a la vez, - ¿Qué sientes tú por mí?, la abracé en la cama y todo fue silencio menos mi respiración sobre sus senos lisos y atractivos, y sus pezones eran como ojos que miraban a un hombre experto y hasta me decían, -Cuídala, recién se desnuda, dile siempre la verdad, y cerré mis ojos, y ella me acariciaba lentamente y yo la detuve y volví a refutarle, - Solo apréndeme Sofía mas no te enamores, y volvió a interrogar pero agregando otras curiosidades, -¿Qué quieres tú de mí?, ¿qué sientes tú por mí?, ¿qué piensas tú de mí?, y regresó el silencio en el cuarto, y se conformó con lo que yo escribía leyendo sentada en la computadora con su ropa interior blanca grisácea, ella me aprendía en actos de desahogos, y ella me comprendía cuando mandaba todo al carajo, pero su pregunta principal sobre los sentimientos fue muy tangente para esta joven e irrelevante para mí, pero aprendió a esperar dentro de sus dudas, ella escapaba de una sociedad que ha hecho cenizas al mundo, y prefería entregarse a mí, se sentía mejor conmigo que con esa masa social ignorante y estúpida, pero de igual forma su cuerpo era la respuesta para tanta inquietud aunque yo no la amara. Ahí confirmé lo buen maestro que soy. Entre el tolerar ciertas dudas, o el escape.

A La Apatía: Desde hace un tiempo te has dedicado a ser estrepitosa con lo superfluo de la humanidad, incluso con el mismo mundo, y desde ese punto de partida pareciera que ya nada tiene sentido para ti, y aunque así lo fuese quiero decirte algo cariño, “jamás las cosas tendrán sentido al menos que tú se lo des”, y me refiero a ti, “apatía”, no al resto de lo que haga tus otros colegas entre emociones y sentimientos, pero mientras sigas así vivirás borrosa ante un corazón (el tuyo) que desaprendió amar aunque sea como cuando los niños juegan (imaginación+felicidad+confesión: Realidad). Y sé que en otro punto del universo querrás verme y sonreírme, ojalá entonces que puedas encontrarme, porque ya me estoy cansando en hacerte cambiar de actitud ante un mundo que te necesita y te ama, mientras que irónicamente tú me sientes como un destello de luz o espectro fantasmagórico cada noche al irte a dormir, queriendo ser como yo, “empático”, y solo te conformas con eso, llamándome inconscientemente, besándome apresuradamente, y diciéndome lo tanto que me amas. Acepta lo que te da miedo a confesarme, y dímelo con tu propia voz en una realidad donde no te veo ser igual a como eres en las noches de sueños, porque te aprovechas que justo en esas horas estoy a tu merced como robando lo que tú no quieres convertirte. Mi dual en Amor.
¡Mujer!,
llámame por mi nombre: Suelo caminar muchas veces por
lugares nada convencionales para ver si veo algo fuera de lo común, eso que me
llame la atención y me distraiga de lo que ya es para mí entre lo habitual y lo
cansado, siempre busco lo que otros se niegan a ver, así sea que eso me pueda
dañar, reconfortar o resplandecer, y llegué de la nada a una playa que se
contamina por el humo de mi cigarro y un ambiente frente a ella de locuras,
ingresé, me divertí, canté, y bailé, olvidando mis pesares, mis penas y las
vergüenzas que siento por una humanidad que está ciega por lo bello que aún
existe en el mundo, vestidos entre disfraces y simulando ser felices ante
otros, y pensaba en aquella barra del bar,
“temo el día en que el destino me juegue una pesada broma con el futuro
amor de mi vida, y haga que la mujer de la que tanto he esperado en mis
pensamientos y que se ha preparado para aceptarme, comprenderme, entenderme y
cambiarme hacia mejor me vea saliendo de algún lugar nocturno frente al mar y
me reconozca para luego decirme, - ¡¿Escritor?!, como si fuera el mismo destino
poniéndome a prueba para ver si volteo mientras escucho una suave y nostálgica
canción instrumental de piano que proviene de ese espacio donde olvidamos
distintas realidades, y pese a el bullicio solo existe el silencio y el quiebre
de las olas con la orilla entre ella y yo, pero ella esperaba que yo me diera
vuelta para verla, -¡¿Escritor eres tú?!- preguntó otra vez, su voz dibujó en
mi mente un frenesí de pasiones, ¡lo juro!, quería voltear y decirle, - Sí, el
mismo que te ve, pero ese nombre que ella pronunció no es el nombre del hombre
que la amará”, y me fui, pensando que si me vuelve a ver me llame por el nombre
verdadero de mi esencia, el que está protegido por El Escritor, el que la ve a
su lado en la eternidad, pensamiento que El Escritor no tiene. Mujer, si me
ves, llámame por mi nombre.
Al Espejo: Tu siempre has estado ahí desde que llegué, prácticamente no existe algún evento que yo haya realizado sin que se refleje mis palabras, sonidos, señales, actos, o vibraciones, a donde quiera que yo mire te puedo ver de alguna forma y constantemente me muestras lo que soy por fuera, sea que haga el bien o el mal, porque tu como espejo tienes la virtud de entrelazarte con el karma del destino y la vida, y algunos le dan el nombre de “casualidad justa”, pero si te observo detalladamente y me voy más allá de mis miedos y de lo que la luz puede ayudarnos a ver es que logro percatarme que mis ojos te hacen relucir a ti mismo, y si mi concentro mejor puedo ir hasta dónde esté mi alma, y justo en ese instante es que hablo con ella, desde pedirle perdón, escucharle lo que me tenga que confesar o aconsejar, hasta abrazarla al unísono con el espíritu y “el ser” como si tuviésemos todos agarrados de la mano por medio de una consulta terapéutica reconfortante que es maniobrada por la mente y el corazón, indicándonos el camino correcto después de tantos errores, y si nos damos el chance de hurgarnos desde tu reflejo con sinceridad fuera de toda distracción es cuando el equilibrio en nosotros comienza a darse fluidamente, canalizando lo negativo en belleza, transmutando “el futuro” a solo “vivir el momento”, y desintegrando el desinterés para regenerarlo en amor, pero hay muchos seres vivos que nada más te utilizan para apreciar un cuerpo que se va al carajo cuando el reloj se detiene, olvidándose de mirarse a ellos mismos por dentro, pero prefieren ser basuras maquilladas; por tal razón te doy gracias por cambiarme en positivo cada vez que tu mirada se asienta en mí; de lo único que te culpo es me reflejas las sabidurías a través de pieles montañosas y ásperas, cabellos blancos, y quizás, pasos lentos, tres característica de alguien que va sumando experiencias.

Al horizonte: Sé muy bien que tú no quieres que yo pierda ese preciado tiempo que nos regala la vida mientras que me paro para apreciarte, admirarte y amarte; es más que obvio que no debemos dejarnos cegar por nada en el mundo aunque nos den bellezas gratis ya que pueden suceder momentos efímeros que a lo mejor nos darán las pistas para encaminarnos sobre un sendero que nos llevarán hacia esos destinos que suelen transformarse a medida en que abrazamos al presente, soñamos con el futuro, y traemos de vuelta dentro de la necedad esos pasados que nos lastiman y nos capcionan, pero a la vez si uno sabe “de qué se trata los recuerdos” es cuando nos abrimos a la idea de solo aceptar lo que alguna vez nos dieron esos ánimos, alegrías, y verdades que nos alentaban la existencia, siendo cada uno de ellos un maestro espiritual que nos empuja hacia todo lo bueno, y si no los escuchamos es cuando nuestra dirección cambia en sentido equivocado a través de realidades bellas, crueles, filosóficas, ilusionadas, destructivas, y sanadoras; reconozco que tú para mí “amado horizonte” eres un guía que no quiere que yo me quede atrapado a través de tu hermosura que se conecta perfectamente por medio de ríos, mares, lagos, bosques o selvas, y quizás ciudades, pero tú me das armonía y es por eso que yo me quedo mirándote, y cuando me sereno es gracias a ti, y me pregunto, ¿será que tú tienes entre tus brazos lo que por tanto tiempo he querido para poder remplazarte?. Yo sé que me ocultas un tesoro; yo sé lo que quiero, y sé que debo moverme, pero cuando te observo la veo a ella justo a mi lado, y si ella está junto a ti solo dile que un alma sincera la busca para amarla, y luego, coexistir contigo.

Ella es la que será, ella es la que es: Si supieras cuántas veces te he buscado en mi realidad creo que tú ya lo sabrías, así como también sea yo el culpable de no ver los indicios que tú me transmites desde tu alma enamorada, pero sé que estos no son dados por “tu aquí y ahora”, eres demasiado orgullosa para reconocerlo, sino que son enviados por tu inconsciencia que viene a mí para decirme que entre la creación está lo que busco, y lo que busco no es a ti, es a esa otra alma del cual yo me enamoré desde otro mundo que no era este; y es cuando pienso que en otra vida ya habíamos existido en gracia y amor, solo que tu aun no lo recuerdas; tal vez cuando volvimos a este lugar nos alejamos para sentir otras emociones, o lo más probable es que nos pusimos muros para ver si tanta pureza entre los dos puede ayudarnos a continuar nuestro camino hasta el fin de los días, y reflexiono qué, “cuando más buscamos menos encontramos”, y más aún después de haber tenido algunas que otras experiencias con relaciones que terminaron sanamente, enemistadas por la falta de madurez, y el despido absoluto sin derecho a prórroga pero que se acepta aunque sea una sonrisa porque los destinos fueron separados entre viajes, sueños, y nuevos respiros que suceden cuando el amor no nos ayuda para llegar a la meta deseada, y ahora que la edad va madurando con la sabiduría es que busco lo que no es común, por tal razón quiero dejarte en paz hasta que recuerdes lo que fuimos, pero miro por la ventana cada noche y te veo sonriéndome desde tu templo sagrado, y al verte como una imagen digo en silencio, “ella es la que será, ella es la que es”, y es porque somos dos granos de arenas en diferentes océanos, ¿cuánta probabilidad existe de encontrarnos?, y si sucede, eso haría la diferencia. Seríamos únicos.

A La Muerte: Tú que estás entre todos los vivos haciendo hasta lo imposible para que no te tengan temor sino que más bien te comprendan y te acepten a la hora que llegue el momento de dejarlo todo aunque a veces dichos momentos no hayan sido de forma correcta sino que sucedió por arrebatos de quienes ni sabíamos que eran parte de nuestro destino. Tú que existes entre las sombras de cada alma para vigilar si están aprovechando al máximo su existencia con el objetivo de aprender, vivir, amar, respetar, y evolucionar hacia el nuevo mundo de la creación si es que nuestros actos fueron haber sido personas buenas, amables, comprensivas, pacientes, y colaboradoras. Tú que te la pasas caminando con quienes sufren padecimientos físicos, espirituales, o emocionales con la idea de susurrarle al alma alientos de vida para que sean fuertes y salten los muros de las depresiones, tristezas, y enfermedades ya que el tiempo final no se ha transformado en una carta que dice Adiós. Tú que te la pasas volando con quienes sueñan contigo porque en el fondo de su inconsciencia es lo que quizás deseen, así como esos vuelos que acompañas a los que están en el limbo de la perdición, de las dudas, o de sus guerras para decirles que resistan porque pronto todo saldrá bien entre regeneraciones y correcciones. A fin de cuenta he tenido el placer de conocerte, jugar contigo, conversar temas interesantes del universo, de la luz, y de la evolución. Cuando te conocí no fue porque algo hice en contra de mi esencia, es porque tenía que pasar a través del destino para verte a los ojos y confirmar que la vida es tu contraparte más hermosa que he abrazado hasta este momento y lo será hasta el final de mi existir, porque tú como “La Muerte” eres quien decides dar nuevas oportunidades para aprender lecciones y mejorar en vida; y si el tiempo acaba espero conocer el nuevo mundo de la luz que trasciende nuestra conciencia después de este viaje. Te veo más no te siento ni te tengo temor, porque es a la vida a quien veo y siento como la más bella dualidad de lo que tú eres conmigo.

Al Campesino Juan de la casa Nro.01: Veo tu imagen y se me vienen muchos recuerdos de grandes enseñanzas, me viste crecer sin acercarte, me viste caminar entre la oscuridad sin defenderme, me viste caer al vacío sin evitar a que sucediera, me viste inquieto entre las perdiciones del mundo sin guiarme a la verdad del mismo, pero cada vista que hiciste eran pruebas que tú me ponías sin saberlo, hasta que al fin nos vimos cara a cara, me sonreíste desde tu luz y con tu bastón me señalaste un lugar misterioso, y ese día cuando estábamos pescando sobre aguas dulces que suelen ocultar hasta el monstruo más grande del universo me dijiste una frase que jamás olvidaré, y al escucharla me convertí en tu discípulo sin pensarlo, y más aún cuando me dijiste que esas aguas eran conocidas como “El Templo Sagrado del Núcleo Universal del Ser”, y te dije ansioso, -¡Dime la frase!, y desde tu serenidad me empujaste al lago, y gritaste diciendo, - ¡Flota, solo flota!, yo no quería flotar, quería solo vengarme para que tú te mojaras también, y al llegar a ti ya no estabas en el muelle, y cuando volteé tu presencia me empujó sobre lo que no vi por mi culpa, y repetiste, -Flota, solo flota, y yo de necio regresé con más ira porque quería empujar a quien me empujó, no veía claramente, y al buscarte y al gritar tu nombre te apareciste y del susto caí a las aguas y una vez más dijiste, -Flota, solo flota, respiré un poco y me dejé llevar por la corriente de las aguas que fluyen sin miedo a lo que venga, y mientras flotaba te escuché decir, -“Calma tu ímpetu sobre emociones distorsionadas en contra de quienes te empujen en la vida. Calma la mente para que no pierda el sentido cuerdo sobre una realidad donde los monstruos se revelan si alguien los pronuncia. Calma tu corazón para que tu cuerpo no sea lastimado en situaciones irrelevantes. Calma tu vista para que observes lo que no debes hacer. Solo ten calma, y espera como lo hace un pescador sin comida en su anzuelo, y solo ahí el pez vendrá para servirte porque al fin tu calma lo atrapó, tal como se hace con la paz”. Gracias Campesino, gracias por empujarme, y gracias por tu calma.

A La Vieja Rosa Inés (Un Alma Libre): Estoy más que seguro que tu forma de pensar, reflexionar, escuchar, hablar, y de actuar no pertenecían a los comportamientos comunes de los humanos de este planeta; no te identificabas con cosas materiales, no te impresionabas con personas superficiales, y mucho menos no te dejabas convencer para hacer algo que tuviesen letras vacías y sin sentidos espirituales que son las que ayudan al crecimiento del alma, porque como bien tú decías “no hay libertad en el mundo “si el mundo” es solo la vista de tu interior”, ¡cuánta razón tuviste querida vieja!, porque cuando yo empecé a mirar mi propio mundo para después sacar lo mejor de mí y dárselo al mundo que está fuera de mí, es que pude dedicarte estas palabras, “un alma libre es aquella que puede conectarse y ser consciente de su conexión, y a la vez puede desprenderse si su conexión ya no es necesaria. Un alma libre no sufre, sino que aprende de los sufrimientos sin que la limite. Un alma libre es una luz que alumbra los caminos de todos sin pedir nada a cambio. Un alma libre se mantiene humilde, serena, y en paz aun cuando la paz no exista en lo ajeno. Un alma que es libre no escapa de su realidad, porque es consciente de que la realidad es solo una ilusión para vivir, existir, sentir, sonreír, y morir, y cuando “el fin” se asoma, el alma que es libre sabe que “lo eterno” la convertirá en “la pura luz” que alguna vez quiso sentirse como una materia andante que se conoció a sí misma para disfrutar de los otros espacios de los universos; a fin de cuenta, un alma que se considera libre es y será siempre una luz sin apegos, sin represiones, y sin malas conductas hacia sus aprendizajes, y sus enseñanzas”… y tú mi vieja, mi guía, mi maestra, mi asesora, y mi bruja blanca fuiste y serás eternamente un alma libre de la creación; ¡ojala!, que más almas como tú, viajen, a donde se necesiten. “Si el sentido de la vida y de la existencia tiene una lógica posible para que el ser humano haga realidad “lo probable” a través de su universo y de todos los universos fuera de él, es cuando el humano descubre que “lo probable” no es más que un pensamiento vacío que no es consciente de que al menos ya existe de alguna forma dentro, y fuera de él".

Al Sentir, y Al Misterio.
Comienzo por decir que existe una frase muy reconocida pero que pocos la accionan porque esta requiere de muchos compromisos tanto morales, emocionales, y sentimentales, “el que busca, encuentra”, mas yo le agregaría desde mis pensamientos unas palabras de más sin perder el toque que tiene dicha expresión sobre lo simple, “Aquel que no busque entre lo que se hace invisible, es aquel que vivirá tan invisible como aquello que no encuentra por méritos propios. Serán entonces los que se encaminen a ser sabios quienes hurguen entre aquello que se encuentra detrás de los muros de toda palabra, símbolo, o sonidos. Siendo lo invisible un disfraz de lo irrelevante hacia todo misterio que se releva ante la búsqueda sensata de lo que aún se esconde, se transforma, y se revierte”. Bien sabemos que a medida que nos vamos desarrollando y descubrimos el uso de la razón, es que vamos comprendiendo de una forma “al parecer entendible” lo que es la vida y todo lo que esta conlleva sobre su existencia, desde el amor como principal causa de todo lo que se siente, hasta los pensamientos concientizados fuera de todo ámbito emocional y/o sentimental “por si existe” algún tipo de atadura entre la filosofía que profesa “el sentir” por medio de los espacios que este reconozca, acepte, y abrace; en otras palabras, a veces “el amor” es uno de los culpables por el cual nuestra conciencia no evoluciona a como debe ser, sino que evoluciona según a la medida entre las rupturas momentáneas de lo que aun la retiene (emociones vs sentimientos) y el enlace efímero de lo que aun la impulsa hacia lo transitorio cuando decide buscar entre todas las cosas adyacentes o no a ella (lo invisible). Toda conciencia que se cree despierta sabe que para mantenerse en ese estado necesita del amor (sin obsesiones) para poder sentir de alguna forma su propia búsqueda, y a su vez requiere del misterio para poder evolucionar y no estancarse entre lo que encontró, y abrazó, de lo contrario, todo lo que se haga, estará sujeto a las carencias sobre nuevos propósitos de vida; tal como la verdad si se deja a la sombra del mas pésimo vacío de su existencia. La ignorancia.

A Las Almas Libres.
A ustedes: Almas libres de la creación, almas verdaderas, y almas equilibradas; luces que vinieron del más allá para un planeta que lo tiene todo: Un espacio donde el amor parece una ilusión para los que buscan amar sin que existan condiciones que los limiten o que les pongan barreras para no hacerlo, ¡¿y el odio?! Una realidad para los que quieren extinguir lo que irónicamente nunca será suyo, el amor; donde el orden es una metáfora de un filósofo que vive la vida de forma amorosa ¡aunque el amor! No esté junto a él, sino que está dentro de él (entre su corazón, su alma, y su conciencia) ¡¿y el caos?! Un entretenimiento de un científico que descubre otras formas de vidas, mas no sabe, Lo que sí sabe el filósofo: No todas las cosas deben saberse, porque de sacarse a la luz sin saber lo que es, caminará entre los valles de las confusiones, causando tanta confusión por ahí, que la única salida que hay, es la de confundirlo hasta que este pueda entender su propia gracia de vida, porque si solo vive si tan siquiera entenderse, ¡¿su vida?! Será completamente caótica; ¡y que irónico! Que entre el poeta y el científico, las personas eligen lo que el científico hace, más caos que orden, y no ese orden caótico del que escribe sobre amor. A ti alma libre: Que has llegado a este mundo para darle luz a lo que pronto conocerás; una tierra de raíces y de frutos ¡donde el tiempo! Es solo una medida que aprisiona a los débiles de mente, mientras que los linderos, es un viaje que hacen los que aman desde su corazón: Una tierra de bendiciones donde el balance es una tesis que sigue y sigue, y el desbalance, es un diario que se lleva sin que las palabras se expongan por miedo a perderlo todo, ¡cuando que ese todo! Ya se ha perdido por si nunca se dice nada, e inclusive, ¡¿aún ganado?! La pérdida se hace igual, porque las escrituras no se dijeron más allá que la misma nada donde no se piensa para existir sino para solo morir; y donde la nada, no es más que una razón para seguir si es que no entendemos su ironía, y el todo, es otra razón del mismo principio que proviene de la idea de lo superfluo; y cuando un alma libre lo entiende, a la vez comprende que su soledad: Es la sombra que lo sigue a dónde sea que este ser de luz se dirija; mas esto no quiere decir, que la sombra lo aparte de su todo: Porque del todo venimos, y a la nada regresamos: Para luego volver a ser. Al alma libre: Mantente siempre así, porque de tu luz impartirás tu bello amor; y del amor, tu bella existencia.

Iguales y Contrarios.
El universo es tan perfecto, que hasta él mismo se contradice muchas veces a la hora de construir o destruir lo que se requiera para que su magnífica creación se expanda mucho más allá de los horizontes que yacen ocultos entre “las sombras de la luz” y “lo invisible” de su propio presente; como buscando desde “el ahora en el que vive” lo que él sabe que pronto vivirá sin que su existencia se haga polvo sobre la nada, una mejoría: “El motivo de otro inicio”, más esto no significa que su vida actual esté desequilibrada en su exacto balance, sino que más bien -¡¿lo que él quiere?!- Es pasar a nuevos retos que lo animen a buscar otras formas de “equilibrios desconocidos”, en virtud, que para “el universo” la palabra “igual” [por más que tenga su gracia en “el haber”] no es el empuje adecuado que él requiere para evolucionarse, sino de aquellas razones que le lleven la contraria y se pregunte -¡¿Esto es lo que yo quiero de verdad?!- Porque justo ahí, en lo contrario, es cuando la existencia de toda consciencia despierta, cae en el principio básico de todo aquello que la ayude a reconfigurarse desde ese desarrollo que se nombra como “cuestionamiento consciente” [-Sé lo que soy, y sé lo que no soy] y que aunque suene algo sarcástico, ¿lo contrario en la vida existe? Porque -¿lo igual en ella?- Ha requerido de su hermoso contradecir, como si fuese un desdoble hacia otro mundo donde este le señala que sí puede ser diferente sin perder la razón de sus inquebrantables valores [-¡¿Y que por más que las cosas cambien a cierto modo?! Hay ciertas cosas que nunca cambian en sí-] El núcleo: Ese fundamento por lo que la vida de la existencia es lo que es, un ciclo; solo que en el caso del universo mental, ¿por cada ciclo cumplido? Es un motivo para expandirse, porque de no ser así, se estancaría en lo mismo de siempre sin que se note algo distinto, su ascendencia a una nueva forma de ser: “Ese soy” que ahora construye lo que hasta hace poco no conocía, otro propósito, una razón que lo dirige hacia adelante -¡¿mientras que lo de atrás?!- Ha sido guardado en la memoria del ayer sin que le afecte lo que “al hoy” está haciendo [-Y que lo hace porque le gusta-] Redescubrir el potencial de su increíble consciencia empírica, el conocerse y ascenderse, las dos causas de los planos existenciales de los universos observables… ¡¿Y si lo que se quiere es crecer para ser?! Hay que aplicar la primera ley de la evolución del hombre: “Todo aquello que sea destruido como forma de avance, será con el “único” fin de mejorarlo sin que la existencia del hombre y/o de otros seres vivos se exponga a una muerte sin razón; de no cumplirse con este propósito entre los espacios para con el tiempo, ¿las obras que se diseñen? Terminarán como un sistema utópico mientras que su algoritmo “destruye” su única condición igualitaria, el derecho a la vida”. Y si aprendemos a contradecirnos desde la igualdad del querer mejorarnos unos a los otros, aprenderemos a decirle que no a las indiferencias que nos separan, la inmadurez.

A La Naturaleza.
A ti, que provienes de los primeros orígenes de la creación de la vida universal; que conoces lo que es la soledad con el todo de lo que eres en sí, la naturaleza de tu existencia: Esa pureza que hace de tu consciencia ser la más hermosa realidad de tu encantado ser emancipador, el alma y el espíritu de tu más bello propósito como mente consciente, “la gracia de la esperanza, la esperanza de la idiosincrasia, y la idiosincrasia de la benevolencia de tu emancipación divina como energía”, ser la luz del mundo entre tanta oscuridad del vasto universo. A ti, que eres el mayor ejemplo por el cual todos los seres que habitan en lo que eres aún no entienden en su cegadez que lo más benevolente no se halla fuera de los núcleos de los orígenes como vida sentipensante, sino que se encuentra en los adentros de cada origen como “verdad”, como “amor”, y como “razón”, las tres bases que fundamentan el sentido de la inequívoca evolución de la creación: Transformarlo todo para que el uno cambie en conjunto con él. A ti, que te vistes de elementos naturales que algunas veces te hacen ver como la salvadora del todo de lo que existe y otras veces como la siniestra destructora del todo de lo que ya no debería prevalecer más, lo que se pudrió, porque en lo podrido solo yace desgracia, solo yace un pasado que al mismo tiempo se la pasa hiriendo a lo que a pronto solo renacerá, la nueva vida: Ese comienzo por el que cual tú has renacido cuántas veces sean necesarias; esa forma en la que tú te desdoblas cuántas veces así lo requieras para encontrarle un nuevo principio al inicio -“¿Si debo cortar de mi raíz lo que ya no sirve? No dudaré en hacerlo por más dolencia que me cause en el amor de mi corazón; porque será este gran paso lo que me permita ser más de lo que por ahora no soy, la salvación de mi curación y la curación de mi sanación”- Esa cicatriz que nos recuerda de dónde provenimos y de hasta dónde fuimos capaces de aguantar nada más que por creer que otros podían salvarnos, curarnos y sanarnos; y que aunque algunas veces existan quienes nos entiendan y/o comprendan, jamás será lo mismo, porque los únicos que se conocen en lo más profundo de su ser, “son los que sufren su propio dolor”: Son los que deciden utilizar a ese dolor para abrazarlo, amarlo, y transformarlo, y es en este proceso en donde nace y renace una nueva naturaleza en cada ser viviente de lo que somos como vida y como energía: Esa semilla que al cabo de un tiempo será el más hermoso árbol que le brinde sus frutos al mundo, lo que siempre ha sido: Un ciclo que repite para evolucionar a otro. A ti, que fuiste elegida para ser, te agradecemos que aun en este momento seas con nosotros; que aún soportes el dolor que te causamos, que aun creas en el amor pese a su dolor, porque tú como naturaleza lo sabes, que no hay mejor origen que “ser uno en igual” por medio del propósito de la vida, amar y amarlo todo. Gracias por tu gracia; gracias por aún existir. Gracias Naturaleza por ser parte de la nuestra: Una complicidad que no se entiende pero que al menos se puede llegar a comprender si tan solo nos abriéramos sin miedo al amor de tu amor, tu renacer. En nombre de la vida animal y humana, queremos decirte, que sin ti, no somos; que sin ti, ¿la vida? Pierde todo buen sentido. El disfrute.

El Ser del Universo Mental.
Uno de los temas más discutido por el hombre a medida que va estudiando y experimentando su obligado aprender, así como su necesario desaprender y despierto reaprender, es cuando entiende que “la perfección”: No existe como una directriz estable, sino que es reajustable a según la inestabilidad de la misma normativa tanto como “pensamiento, palabra, y obra”: Las tres directrices que conforman al universo mental siendo “el ser” del “ser” -“Yo Soy”- Lo que algunos llamamos como “La Piedra Base de La Casa del Hogar”: Aquello que sostiene a la mente como cuerpo y como espíritu: “La energía divina que todo lo puede porque es”. Para poder entender al gran arquitecto del universo -“El Creador”- Debemos primero comprender dos principios fundamentales de la imaginación de la creación como ilusión holográfica de la realidad “universo-mente-mundo”: El primer principio sería -“Nada es sino por la causa del propósito mental”- La cual, nos describe, que ninguna ley universal puede ser válida a menos que su observación no se observe por sí misma. Y el segundo principio [bien conocido por todos] ora en su rezo así -“Antes que el hombre fuera verbo ya existía la palabra, y la palabra, era Dios”- Pero como “Dios mismo” no desea que hayan dioses entre las existencias del ser consciente en todas sus formas tanto visibles como invisibles en virtud que -“antes que la tierra existiera, ya los cielos existían por arriba y por debajo de su superficie”- Proyectándonos así, una imagen doble en donde “El Cielo”: Se relaciona a la profundidad del conocimiento como sabiduría interna, ¡¿y la tierra?! Vendría simbolizando los ángulos exteriores [“el pozo” vs “el fondo”] en donde yacen los conocimientos externos de quien “sí sabe ser” antes que pensar, escuchar y hablar, es por esto, que la palabra “Dios” se pudiera en este caso reemplazar por una síntesis que lo resumiría en dos grandes verdades como una sola entre el equilibrio y desequilibrio del universo consciente -el cual- es donde se rigen las leyes de la dualidad del todo con uno -“El Ser”- La esencia que alberga a la más pura verdad del todo de lo que existe -y de lo que ha de existir- aunque ya esté escrito por el destino del propósito final de lo ya creado para ser y “solo ser”, uno que sin embargo, es cambiante cuando la vida a través del tiempo se reescribe por quien la vive desde su consciencia despierta como existencia abierta a las “transitorias variaciones” tanto mentales como emocionales y espirituales; es decir, que por más que tengamos una historia ya escrita de principio a fin [por quien nos creó como un propósito para ser lo que deba serse] no difiere, a que la historia, pueda ser cambiada por quien ha entendido a su propia libertad de poder ser; en otro contexto, “la libertad como propósito siempre ha estado en nuestras mentes, el problema es, que la buscamos en nuestras manos como si “el ser libre” fuese un acto sincero del hombre”, porque a decir verdad, ¡¿el hombre?! No se conoce hasta que su reflejo lo conozca a él. ¡¿El ser del universo mental?! No es más que “El Creador” personificado por medio de la idea consciente de quien sabe que existe; y hasta que cada quien no se redescubra y revele que su propio “yo” es “el soy” del creador, vivirá desconociéndose a dónde sea que vaya, porque aunque viva, aún no existe como ser.

Al Hijo del Hombre.
A ti que has venido desde el principio de los tiempos en todas las formas posibles habidas y por haber, creándote como parte de la naturaleza para que luego más tarde “ser” ese proceso de transformación continua en donde cada “partícula de energía” y de “vida consciente” de lo que “tú eres en sí” como “átomo” pudo también transformarse hacia otro “ser consciente” muy distinto de lo no conocido y de lo que aún ya se conoce por sí solo mas aún no razona por lo que este ya no es por más que evolucione en carne mas no como “razonable pensamiento”, la existencia animal, y tú no te quedaste ahí entre los animales de la creación “hijo del hombre”, porque ya como un ser de la natura, tú pudiste “diseñar, recrear y transformar” a otras “especies inteligentes” que se diferenciaran de lo que al comienzo tú eras, nada, pero al ser nada, tú querías ser más, y sí, había más en “tu ser interior”, algo que buscar, algo que explorar, algo que aflorar después que lo experimentaras en ti: Ese algo que pudiera no solo pensar por sí solo tal como lo hacen los animales [que tú creaste al tú evolucionar] cuando no se comen entre ellos “excepto” que en algunos casos cuando no queda de otra para subsistirse tal como lo escribe la ley del más fuerte -“aquel que le sobreviva a una guerra, será aquel que la enfrente sin miedo a morir”- ¡¿y tú?! ¡¿Hijo del Hombre?! Moriste por cada vez que renacías, y lo hacías porque sabías que tú volverías a ser, ya no como naturaleza porque provienes de sus adentros, siendo ella tu madre [mas lo hijos no son de quien lo tuvo, sino de quien le da un empuje para buscar] y tú buscabas eso una vez que le evolucionaste a tu “madre y a tu padre”: Una vez que te preguntaste -¡¿si existía una vida al más allá de toda natura, al más allá del animal?!- Esa voz que te dice -“saber que existen es saber por qué viven”- y tú fuiste “pensamiento mas no razón”, y que aun si tu pensamiento pensara sobre “el cómo” sería razonar sin que la idea fuese sola sino “una sola consciencia que razonara por sí misma para ser algo mucho más”, eso que es más “al más allá” del pensamiento como un solo sentir: Al más allá de toda existencia sentida como vida, al más allá del ser natural y del ser animal, y fue en este punto, en el que las cosas parecían llegar a su regreso o al tuyo, de cuando te preguntaste -¡¿Por qué hago lo que hago?!- Y fue cuando nació esa otra creación entre el ser divino [la forma que transforma] y tú, entre tu padre [el ideal que ata] y tú, entre tu madre [la consciencia que libera] y tú, pero cada uno de ellos, eras tú como energía del todo de lo que existe y existirá, el propósito, nuestro todo hasta que este regrese a la nada de dónde siempre vino, desde el hijo del hombre: Ese ser que evolucionó para estar entre todas las cosas; como quien al morir “es ahora un animal que renace al después de otra muerte porque su forma es un idea que persigue a la existencia que se suelta hacia otra forma”: Tú -“Hijo del Hombre”- Eres eso, una forma entre tantas. A ti “hijo de ti mismo”, que has llegado a este mundo [así como entre los mundos] a ser más como quien cree que sí lo es, porque al sentirlo se puede ser más, y más -y más- esa voluntad que tú intuyes aun en “el antes” de ti, tu palabra, tu verbo como pensamiento; tus conocimientos como sabiduría interna: Lo que tú eres, solo que al hombre “sin ser su hijo” se le ha olvidado, ser el ser, su más noble verdad.

Al Maestro de Vida Juan.
-¡Cuánto lo extraño Maestro Juan! [-¡¿Y por qué me extrañas Miguel?! ¡¿Acaso mi existencia ya no es con la tuya que aún yace viva entre las cosas?! ¡¿Acaso lo que fui yo para ti entre los aprendizajes que te enseñé en “El Templo Sagrado de La Creación” también yacen muertos entre tus pensamientos de cuando eres con tu ser, alma y espíritu, y de cuando eres con tu sola consciencia emocional, ser “el ser creado” de nuestro creador en persona, el propósito de la existencia de la vida, nuestra razón de ser a dónde quiera que vayamos, “al cuerpo, a la mente o al espíritu”?! ¡¿O es acaso Miguel, uno de mis discípulos más difíciles a virtud, porque decidía escribir en vez de verme a los ojos mientras que le enseñaba las palabras del alma y en vez de escucharme atento mientras que le rezaba “la oración de los bambúes”, que no me has visto renacer entre las evoluciones del hombre “Miguel”: Así como cualquier otro nombre tal y como tú te nombras al llamarme “Juan”, pero que al enseñarnos mutuamente, olvidábamos los nombres solo para ser “el ser libre” que no se identifica con nada excepto que con su todo; como el de una “flor de loto” que nace de lo que el hombre no suele nombrar o moldear porque para qué serlo, si el hombre siempre se identifica o se modifica más por su exterior que por su interior, su barro, uno que al secarlo toma la forma del ser del hombre sin identificaciones falsas, su alma, lo único verdadero que existe en nosotros de cuando somos con “el ser en uno”: Uno que al calentarlo toma la dimensión tridimensional del ser energético, su espíritu, las tres potencias que fluyen por medio de los vientos entre sus aires y por medio de sus energías transformándolo todo al soplar; uno que al dejarlo ser el soplo de la vida, el aliento de nuestro creador en su todo -“siendo con uno”- es de cuando se decide si ser uno mismo o si ser el hombre que no se decide hacia qué se convertirá, si en el sucio que funciona de abono para las semillas botadas por el hombre insano que al mezclarse con las aguas de la tierra se forma el barro que la hunde a su núcleo para luego decirle -¡Tu origen ha sido creado por quien menos te lo piensa!- y al creer en estas palabras, la flor de loto renace a lo que según ella no ha visto -pero que sí- Lo ha sentido pese a las suciedades del hombre, “la vida al después del impuro”: Pero hay quienes ensucian por nada; mas están aquellos que son “la mancha pasajera” que nos enseñan cómo ser “al renacer”, con amor; como el de un árbol que da su fruto, como el de un mono que baila al son de la danza de la “humanidad”, como si esta especie “sana”, a su momento, le diera a “los humanos” la última despedida de sus vidas insanas; como si la naturaleza se vengara dulcemente de quien al pasado “solo lo hirió sin cesar”, pero que gracias a ello, nacerá “la flor” por la que “el mundo” mejore sin el hombre; es acaso eso Miguel?! ¡¿Acaso es por esta única razón que me entrañas?! ¡¿O es acaso, que mi existencia, la de “Juan”, es al fin contigo mas aun te mantienes como el aprendiz que tú eres a hoy?!] -Lo extraño no porque quiera, sino porque “hoy” lo he pensado para corregirme [-¿Acaso lo que eres te hace feliz?-] como quien renace escribiéndose al verse leyéndose a sí mismo.

Ser de Vida.
Algunas personas dicen que “el nacimiento de la vida” se debe a la creación de una “energía” siendo ella “consigo misma” como un “ser consciente creador” de sí mismo y/o como madre universal del todo en su nada, otros, creen, que la creación “del todo de lo que se conoce”: Es porque antes de todo creador ya existía un “ser indivisible” creado que tan siquiera “aún a hoy”, sabe cómo y cuándo es que su “propia idea” o su “consciencia suprema” como “pensamiento interno” tomó forma entre las cosas como un ser “del ser consciente” de lo ya creado como un creador de sí; por otra parte, están aquellas suposiciones que afirman que la creación del universo, sobre todo del propio, nuestro mundo y todo lo que yace en él como existencia de vida [-para no alejarnos tanto de “lo que sí nos compete”: Este espacio en el que estamos aquí “tú y yo”: Y este tiempo en el que somos ahora como “del yo al soy”-] provino no más que de una transformación constante de las variantes evoluciones del “pensamiento cuántico”: Lo que para “el hombre” [-que le gusta poner en práctica lo que ha aprendido a según “la teoría de la perspectiva”, que nada es lo que parece-] aún es una caja de sorpresa porque al abrirla resulta que existen otras por “abrir”, claro, por cada abertura que el hombre interesado, buscador y/o curioso realiza, se consigue con un “detalle” ya escrito mas no dicho, como cuando le damos una flor a quienes queremos, pero que aparte de lo ya predecible o impredecible, también halla una nota que le expresa una “reflexión en amor” como de esas que nunca pedimos pero que de igual forma nos las dan porque nos aman o al menos “nos quieren en bien” como de esos amores que uno siente aun si “la muerte” se encuentre en el mismo todo de la vida misma -¡Sigue intentándolo! ¡¿Pero inténtalo?! ¡Mientras que sea “algo bueno” tanto para ti como para “otros seres vivos” y toda su naturaleza viva!- y al hombre terminar de leer la nota de la caja [-la primera puerta-] y guardarla entre sus universos como para algún día analizarlo al reflexionar, “la segunda puerta”: Y al aceptar “el detalle” por el que el misterio le brindó, que “no es lo mismo saber que conocer”, como de esas “terceras puertas” que se nos presentan al momento de querer ser más que un ser de lo común, tal cual como las buenas acciones que hacemos por el prójimo, es cuando “el hombre en ser”, descubre que nada termina hasta que comienza; como aquel cuento de “los tres caminantes”, el primero no sabía lo que era “la vida” porque se dedicó siempre a “solo existir” para el hombre, el segundo hombre, no sabía lo que era la idea o “la existencia del hombre mismo” porque su vida importaba más que existir fuera y no dentro de él, y el tercero [-y no menos importante-] no sabía lo que era “el hombre en sí” porque para él, esta forma, no existe, por tanto, ¡¿decir que el hombre es vida?! Es como creer que hay un creador para cada idea como existencia; y cuando este tercer misterio, este hombre en luz, o lo que yo llamo “las tres formas del hombre”, supo que para vivir de verdad hay que primero morirse como hombre -y que al después como “segundo acto del mago” hay que desaparecerse desde su “no ser”- fue cuando entendió, que “un ser consciente”: Es aquel que ha muerto “entre exteriores” para darle vida a su espiritualidad; su alma en persona: Ser de vida.

Allauya.
Los seres humanos, sin importar raza, cultura, o credo, “hacemos de “todo” un mundo”, pero lo más fascinante que tiene esta especie a nivel universal, que es única en su estilo, es que hacen de su vívida historia una obra de teatro por la que al tiempo [-¡¿El escritor que la escribió?! Duda si fue buena idea permitirles a los seres humanos reescribir lo que él sabía que no debía suceder-] los espectadores de la vida son los que la reescriben al aplaudir lo visto de su existencia, “la humanidad”: Una que por cierto varía a según de lo que ellos como pensamientos desean sentir, si sienten amor, te dirán que están enamorados de la dramática vida pese a los dolores que esta nos conlleva entre sus escenarios de vez en cuando, negaciones, frustraciones, y/o confusiones; si sienten control, te dirán que la vida hay que tomarla por los cuernos porqué de lo contrario, sino no le controlamos la forma en el que su existencia lo es para con nosotros cuando nosotros somos “el tormento”, un absurdo animal que no razona a la hora de perder su control interior, es cuando seremos comido por ese espíritu libre por el que “la existencia” -sin una vida que la controle- es lo que es, un alma que vaga en desacierto como esperando a que un propósito le diga a la inexistente existencia “tú eres importante para mí”, pues darle importancia a lo que amamos, es como decirle a nuestro reflejo “te veo”, como si esta manera de ser fuese para con todos al estar; y si sienten razón, te dirán que “la verdad” es una mentira, que al menos de este lado de la existencia del hombre no existe tal cosa, que no hay nadie en este mundo que no se deje engañar por lo que su pensamiento le hace creer que es inútil, que la esperanza es lo último que se pierde para cuando el hombre ha perdido su fe, que todo lo que sucede es bueno por más que sea malo, y que aunque todo parezca ir de mal en peor, no hay porqué preocuparse sino ocupar la mente a que se ocupe en bien, porque al ocuparla en cosas buenas, como de esas veces en que nos imaginamos abrazando lo que amamos en realidad, es cuando empezamos a ver que lo peor ya ha pasado, porque al final “todos moriremos algún día”: Es por este motivo que no podemos ni debemos permitirle al hombre que su maldad perdure en nuestro corazón, de permitírselo, es como decirle a “la vida” odio tu existencia; mas “aquel que ame al hombre entre todas sus formas como razón, será aquel que lo controle libremente en verdad” -¡YO VIVERÉ!- dijo aquel niño al recibir una de las mejores noticias que un ser inocente no debe escuchar jamás, que ha habido una oportunidad para que él viva, para que siga soñando que el hombre es bueno, para que siga creyendo que la humanidad sí cambiará “y no para peor, sino para mejor”, que alguien con conciencia ha tomado la decisión de donar su corazón por si algo le llegara a pasar a futuro; y que iba a pensar “la muerte” que al “estar” en aquel momento del buen hombre, a la vez, le estaría llevando a esa fiel creencia lo que el humano pierde al no amarse entre ellos, en su esperanza -¡ALLAUYA!- [“el que renace”] dijeron los niños del mundo al intuir que su amigo sí vivirá; que la muerte es solo un paso para que “el hombre” a la próxima viva en bien... [-¡Vive y sonríe Mateo!-] y en amor.

“Le Séjour du Reconstructeur”.
Me encontraba leyendo un “Periódico de Ayer” -¡Qué época aquella en la que el buen hombre aún bailaba con la vida!- [¡¿Héctor?! -¡Te amo viejo!- ¡Y yo a ti Escritor aunque “Héctor” no soy! -¡¿Y cómo es que dice Joe?! -¡¿En los años 1600?! -¡Pá-Pá-Pá! -¡Cuando Celine Dion le cantó un Himno al Amor! -¡Parapá-pá-pá! -¡¿Las Calles 7 de Berlín en París?! -¡Pá-Pá-Pá! -¡Aquella historia se escribió! -¡Para-Pápa! -¡Cuando aquí, llegaban esos locos escritores! ¡A cambiarlo todo en el hombre! Lloraban sus cambios, esclavitud perpetua -¡Pápa-Pápaaa!- ¡¿CORO?!- ¡ESCLAVITUD PERPETUA! -¡JAJAJA! ¡¿Escritor?! -¡¿Parce?!- ¡Nunca te olvides de gozar, soñar, bailar, cantar, y tirar! -¡JAJAJA!- Sobre todo “tirar lo que en ti ya no necesitas en tu vida”, sentirte esclavo de quien ya no te siente... ¡Aparte que ella! -¡¿Hablando como los locos chico?!- ¡No baila salsa! -¡Pero le puedo enseñar! -¡No mijo! -¡¿Loro viejo?! ¡No aprende!- ¡Así que cocínale “si acaso” -que tampoco [o medio] sabe- porque lo que come es pura cotufas, verduras, y frutas! -¡JAJAJA!- ¡Y dice!-] en un “Café Restaurant” ubicado entre los “fumados amores” donde los seres vivos parisinos visitan -como para olvidarse un poco de todo aquello que los ata, el amor- para pasar un rato agradable con quién suponen que quieren, “el otro lado de la ventana”: Ese espacio en el tiempo en donde los pensamientos del universo “son” no más que la idea de un “poeta” que hasta solo se siente porque nadie lo ve cuando que él, “lo observa” y lo detalla “todo”: Aquel que con el hombre hace que se integre a esos lugares adónde “nadie” casi no va, “a la estupidez de amarlo todo” aunque termine muy decepcionado, sí, porque hay que “ser bien”, pero bien estúpido como para creer que somos nadie y que por eso -y no más que eso- es que existimos; como llevándola la contraria a “la nada” misma sin que ella nos refute nuestras contradicciones porque es parte de su gozo, como queriéndole decirle a quién no se atreve a ir más allá de sus aposentos, de sus templos sagrados, de sus tiendas, de sus estancias o del tonto estanque que miran al ver a ese pez “creer” que es libre porque así lo ha decidido en su mente -¡Tú a mí no me engañas! Puedo ver en tus ojos lo feliz que eres al ser tú “desde afuera siendo lo de adentro”, de cuando reconoces que te has equivocado al pensar que jamás yo te amé al ver tu desnudez. ¡¿Pero sabes una cosa?! Llegará un momento en que nuestras existencias, desnudas se reconozcan al verse aunque en nuestras vidas se vistan al cegarse por los tabúes de quien dice ser santo cuando que ha pecado más que “El Dios del Hombre”: [-¡BLASFEMIA!-] Gritan algunos cuando que ninguno es pecador porque ya hemos sido absueltos por quien se cree “padre de todo”, el hombre. ¡Entonces ven! Ven para fumarnos al amarnos en pecado- como si en la mente del “Hombre Dios” [-y que-] se hallara la santa mujer por la que “él confesará”: Estancarse en aquel café que lo reconstruye al imaginar “todo aquello” que lo motiva a vivir después de tanto que ha existido. Y ahí, en esa “perpetua existencia” del “ser de vida”, pudo ver a “Angélica”: Esa otra existencia por la que, mi propia vida, estaba en juego porque, por un lado, estaba la muerte besándome, y por otro, estaba el amor queriendo a que yo fuese su “Brisanio Smith”: Su desliz; no más que una historia.

Lo Noveno.
Una vez Julio Cortázar dijo en una entrevista que “un escritor jamás llega a escribir su libro más perfecto aunque ya lo haya tenido escrito en su mente”, es decir, que aunque nosotros los escritores [o todo aquel del arte en general] podamos ver “la vida” desde un sentido cognitivo, ¡¿lo figurativo de la consciencia o de la existencia de los cúmulos mentales existentes, como por ejemplo, la vida y sus espacios, “el estar”, y la razón de que la vida adónde tenga que estar estará entre sus espacios creados, “en el tiempo”, en otras palabras, en “el propósito” de nuestras razones?! Nos conceptúa que “la perfección es todo aquello que existe en un plano en donde la forma del mismo es una misma realidad de un punto a otro, lo que se conoce, y la realidad a su vez “es la idea” de todo aquello que se halla entre “la forma” y sus puntos interdependientes, lo que se sabe; como por decir, lo que se intuye”: Y son en estas premoniciones en donde el tiempo es perfecto como “transitoriedad” mas no como un espacio de “consciencia permanente”, la creación: Lo que evoluciona a según el origen de su núcleo, “el todo”: ¡¿Lo que para el hombre que ocupe su permanencia?! Serían “los vacíos” del porqué existe en ellos. Nosotros los humanos tenemos dos clases de vacíos, aquel que proviene de la confusión, como el de “si es mejor saberlo todo antes de” o no saber nada porque al final “absolutamente todo lo descubrimos a su debido tiempo”, y aquel que surge de las respuestas inimaginables, lo que esperamos en vida, como “el ahora” y “la muerte”, la primera nos lleva a la existencia de todo, al disfrute, y la segunda nos trae de nuevo al vacío de todo, “imaginación vs ocupación”, ¿y si el hombre ocupara una parte de su existencia por el hecho de descubrir la humanidad que lo ocupa a él? Su vida cambiaría significativamente; como de “los porqué” a la razón: ¿Y son en estas similitudes? En donde el hombre va despertando su consciencia, un “despertar” que aunque sea difícil para muchos, porque para hacerlo “hay que desprenderse del hombre mismo”, todos los logran si deciden que “lo difícil no existe sino que son excusas que utilizamos como para “decir” que cada uno tenemos “un don” que nos hace diferente al resto del otro”, he aquí una de las tantas complicaciones del no ser, no entender ni comprender que “todos somos principios de vidas”, los cuales para mí son nueve formas y las he descifrado por medio de los nueve códigos del pensamiento existencial que representa los despertares del ser: 01: No hay humanidad a menos que de sí se reconfigure como un ser. 02: Si no acepto al hombre, menos reconozco su humanidad. 03: El hombre despierta de su cama cuando de la misma no hay nadie. 04: La existencia es la celebración de quien en vida la aplaude al despertarla, la mente. 05: Los pensamientos lo separa todo al no saber ser “un ser” que analiza lo que une, ideas. 06: El futuro del hombre no es más que lo sustituto del pensamiento, la sola idea. 07: Aunque estemos separados por el pensamiento a la vez la mente desde el suyo nos une. 08: Aunque nos peleemos, el tiempo al igual que los momentos son los recuerdos que tendremos al volver una vez más. 09: Nunca hubo un tiempo sino un espacio que creía existir al sentirse vivo, ser”. ¡¿Y qué queremos ser?! -¿La perfección hecha persona, o una persona humana buscando perfeccionarse?- Y lo que diría es que si el hombre mejora su persona, todos lo haremos.

“La Piedra, La Flor, y Jazmín”.
-“Pero no podemos dejar a La Flor aquí, mírala, no ves que está sufriendo, debemos sacarla de donde está y llevarla de viaje con nosotros; no sé, ¡ya sé! Pongámosla en un porrón con tierra nueva, le echamos agua de vez en cuando, le hablamos con amor, ¡con, con ternura! Y le decimos lo hermosa que ella se ve aun si nadie la está observando y, quizás, cuando lleguemos hasta el final del universo, de toparnos con los tres mundos del hombre, la sembramos ahí, nos despedimos y le decimos que “aunque el humano sea un animal por naturaleza, es porque el individuo lo ha permitido no más porque su existir no supo cómo descubrir a su yo interior; a su ser”: Ese que lo acompaña, su alma, el espíritu vivo de todo ser naciente, la esencia de toda naturaleza; del propósito, de lo inmedible, de lo que no tiene límite aún, amor: Él enseñándole “a amar” a todo aquello que llamamos razón o control; pero por favor Mateo, piénsalo, no podemos dejar a Jazmín aquí, dile Tomás, dile tú, que no está bien dejar que La Flor sufra por culpa del hombre y de sus pensamientos, -Pablito, no porque Tomás la libere de “la piedra” de dónde ella no pidió nacer, de lo oscuro, significa que está sufriendo, -¡¿Pero no la ves?! Con la cabeza gacha, apagada, hasta una parte del peso le tapa la luz del sol, -Pablo, -¿Qué Tomás, qué?, -Debes entender que “la naturaleza es perfecta”, y si en el medio del proceso fue que “lo perfecto procediera de la iluminación” del Creador, deja que pase, -Pero cómo permitirlo si yo puedo hacer algo. Yo no puedo permitirme que lo natural de la vida se joda por mi culpa, -¡Pero Pablito! La existencia de la naturaleza no te está culpando de nada, eres tú quien piensa eso, no El Creador, ni lo interior del ser ni “nosotros”, -Pero compréndanme los dos, si veo que yo puedo hacer algo, aunque sea muy mínimo para cambiar su mundo, por qué no hacerlo. ¿Mateo? Tú mismo me dijiste que “un hombre no se mide por lo que él hace sino por lo que él siente al hacerlo”, y yo quiero hacer lo que signifique amor, quizás a voluntad o a libertad de mí como bondad; de que mi alma sea quien me guíe al espíritu de los “afectos” en efectos rebotados, y eso hago, y ahora que puedo, me dices que no, que deje a La Flor y que siga yo con mi vida. Y tú Tomás, tú me enseñaste a que la fuerza del hombre proviene de la mente y no del corazón, pero que, si a esa fuerza, mi yo, no le aplico la debilidad de lo que lo ama, ser, mis pensamientos me regresarán a lo que el hombre ha sido desde el principio, un monstruo, la bestia que evoluciona siempre. -¡¿Pablo?! Escúchanos, tanto Mateo como yo, tus otros dos mundos, aparte del tercero que eres tú, debemos continuar “el camino”, -¿Entonces me dejarán, los veré partir para nunca volverlos a ver? -Tranquilo Pablito, lo que Tomás trata de decirte, es, que aunque desde tu mundo, aquí, en gracia, “Allauya”, nuestra presencia en ella se desvanezca, nuestras “ventanas” a “los mundos” restantes seguirán tan visibles a cómo lo fue para Tesieth, “véncete y vencerás al hombre”, pero más aún, para Juan, el maestro de los vencimientos más pesados, “El Yo”. Recuérdalo Pablito, -¡¿Pero cómo vencerlo si apenas tengo “7” años?! -Justo cuando tengas once edades para ser tú feliz, -¡¿Somos felices?! -¡Ya lo somos Pablo! Pero si lo olvidas al crecer, al ser el hombre del mundo, ¡¿Terra y Neverausth?! Te exiliarán. ¡¿Y por cierto?! Jazmín estará bien, a fin de cuentas, es tan solo una flor”- dijo el que intuía la vida. Era, “todo sigue; aun sin nada”.
Yolanda. Un Estado de Ser Fuera de Tiempo.
En la filosofía cinematográfica del “Dogma 95”, expresa, en una de sus tantas frases, que, “el instante es más importante que la totalidad”: Y esto me recuerda, irónicamente, o alegóricamente vívido, a lo que “El Taoísmo” se refiere al estado del “Wu Way”, la “No Acción”, y/o, a “La Acción de Hacer Sin Hacer”, dicho de otro modo, saber cómo realizar las cosas sin que las estemos forzando al momento de hacerlas; sino que más bien, dejar que la cosa misma, el hecho unitario, fluya por medio de lo que ya conocemos desde sí y en sí, “experiencia totalitaria”, mas no obstante, permitirle a los nuevos “conocimientos” ser [-saber-] nuestro medio [-fuente-] de transporte [-información-] como para uno, el movimiento de la quietud, así como las olas del océano, poder llegar a lo que llamaríamos a un “tiempo sin espacio”, que a su “contrario” [-como las teorías que existen de que Dios creó “Un Mundo Vivo” como para que el hombre y “los seres” lo renacieran a su imagen una vez que han asimilado, ellos, “Los Contextos del Universo”, como por ejemplo, “por qué discutir cuando que puedo silenciarme; entenderte quizás”, su relación con la introspección de “todo”, de que, “aun cuando no seas, yo soy”, y su comunión con la exteriorización de “nada” porque al final, así como la muerte, “verdad alguna no hay en el hombre si no soy yo, “la mentira”, quien de mí la describe; el individuo”-] es un “espacio vivo” fuera de todo tiempo existente; algo así como cuando nos aislamos del mundo o del todo o de todos, “pero”, que si fuéramos sinceros, diríamos, que, “como cuando nos exiliamos, incluso a nosotros, “consciencia”, de la realidad del hombre porque a veces nos parece que su forma de ser, es, aún más abrupta; “inmedible” diría”; como por decir, la distancia que hay entre “la razón y lo divino”. Momentos”: ¡¿Y cuántos de estos momentos, de lo verdadero del ser, no lo hemos perdido no más que por estar pendiente de lo que pensábamos que no volvería, de una vida sin existencia?! La cuestión es, que para estas vacías vidas, como las que van de un lado a otro sin preguntarse ese “por qué” del “hacer” en la pausa del descanso, si es que lo tienen, ¡¿tener una existencia plena y consciente de que la están viviendo?! Es como estar dentro de un cuadro sin que el significado del mismo sea la expresión que lo avive sino la solidez que por fuera lo sostiene; como que alguien se preguntara desde la molestia que aún siente por una decepción que jamás pasará de moda, como la de un hombre sin humanidad desfilando entre las calles de los jardines del Mevak, ¡¿para qué ser personas profundas si para cuando nos conocen, de repente, somos los peores monstruos del universo, recuerdos que no queremos pero que sí, caos, “clavos que sacan a otros clavos sobre la misma pared; de la no liberación del martillo”, o los mejores héroes que se creen salvadores de la verdad así como del mundo que lo aplaude y lo olvida al él decirle “libre eres de todo; de nada. Siempre a la orden”?! Pero lo cierto es, que si nos negamos a reconocer al hombre con todas y cada una de sus necedades, es como si para un poeta que pasea por el río del cosmos se negara a que su “Yolanda”, la idea desnuda que aún no ha expresado desde su rigidez -calmada y tapada por el agua desde el seno para abajo- le pregunte, qué soy para vos; he aquí, el “eres, tú la paz”.

El Principio de Nasimi.
Cuenta la leyenda que cuando Dios, después de haber creado los primeros cinco mundos, hubo una segunda creatividad por la cual la llamaría “La Séptima Estrella” y que de esta, como de esas cosas que no entendemos, nacería la tercera existencia, “La Sesta”, por la que este creador nombraría [-y no por él, sino a petición de La Muerte-] “Los Tres Cielos del Universo”: Vida por sí misma. Vida por La Vida. “Vida en Vida”: Un sesto mundo que ha tenido tantos nombres [-“Planeta Verde. Planeta Azul. Planeta Tierra”-] que cuando ojeamos las escrituras, del Observatorio de Dios, los vigilantes decidieron bautizarla como “DE LA TERRA “ESFÉRICA” DEL CRISTAL-INTERPLANETARIO”: Un espacio que con el tiempo sería dividido por tres secciones, “profundidad”: Alimentada por el elemento “agua”, que aunque pueda caer y ser, es más de lo que brota sin las nubes; “superficie”: Procesada por los elementos “tierra y fuego”, que aunque uno sea y/o es “el constructor” [-como de la casa del árbol al hogar de los frutales-] y el otro su más íntimo enemigo que destruye o carcome todo lo que toca, son tan necesarios como las cartas tiradas al azar [-como de las semillas defecadas por los colibríes-] a un sinfín de jugadores que no saben por qué están ahí; si para vencer siempre a sus oponentes, si para dejarse vencer de vez en cuando por quien aún no ha aprendido cómo ganar, con estrategias, no con soberbia, o si para retirarse del juego, con el permiso del repartidor, y elegir tener una razón por la que “ganadores y perdedores” [-lo que se revierte, “una vez tú y una vez yo”-] conviven y coexisten, en lo humilde, por sobre y por debajo de una mesa, que “como la experiencia”, cierta es la tan llamada “realidad consciente” por quienes decidieron que los juegos del tiempo son tan contradictorios que sale mejor “salir y descubrir” el mundo para luego describirlo que definirlo con verbos que hasta pudieran estar, si no erróneos, totalmente vacíos de vida; llevándonos así a “la tercera sección de la creación”: Algunos la nombran como “El Rascacielos”, otros como “La Locura Patológica de Dios”, de la que ni él mismo comprende pero que entiende que debe estar sí, como para crecer, y poder ser él su desarrollo incluso en donde la temática del “superar”: Es un tema por el que los sobrevivientes, débiles que se volvieron, casi que a leyes, fuertes por los de la anti-cruz, conocen; pero de los que han regresado a toda costa de dónde nadie se atreve a ir, al ojo del huracán sumergiéndosele desde arriba, llamaron a este tercer espacio como “Las Transcripciones de La Secretaria del Yo-Dios” o como “El Principio de Nasimi”. Y para que tenga sentido lo que les diré, ¡¿a Nasimi?! Le gustaron más los fundamentos del buen hombre [-como por decir, que la amante de un escritor, al después de ella reconocer su filosofía, le diga a quien aún no es su esposo: “Aunque algunos piensen, por así decirlo, que la tierra es plana y otros que es redonda, no me interpondré porque hasta que no la note desde afuera, en lo abstracto, mas no en los hechos, quedará”-] que de aquel que la creó para que fundamentara las palabras al dictársela una a una. Y señaló Dios: “Yo... [-Tú-] Soy... [-Eres-] Lo Que Soy” [-Consciencia-]. ¿Mas cuando El Dios se levantó y proclamó -Hágase La Luz- pero antes de que fuese? -¡¿Nasimi?!- Fue al mundo oscuro de las sombras como si de su libertad a voluntad [-“del padre”-] las iluminara. Poetizarlo.

El Espejo Roto de Dios.
“Bienaventurado sea el que me ha visto entre todas las cosas porque de su gracia estaré yo viéndolo entre todas las demás”. Desde tiempos inmemorables ha existido en el mundo una “orden filosófica” -y con ánimo de una “teología libertaria” y aplicada a la práctica de ser “Un Buen Samaritano” para con los semejantes, de los parentescos- que nos lleva a pensar -y muy a menudo- sobre las conductas ideológicas del hombre y a la vez de los “designios imaginativos” del individuo como “hombre-ser” [-cuerpo y cerebro-] y como ser-consciente [-“el cerebro y lo etérico”-] que siente lo que la identidad piensa o hace aun cuando sus pensamientos inconscientes no hayan sido para la subconsciencia, de la toma de elección sin la premisa por quien supone decidir ser, “el ser” o “el yo” de otros más, “personajes”, un hecho innegable en relación a lo que se le nombra como “Presente Realidad”: Una, en donde todos [-incluyendo a los fantasmas, a las sombras y/o voces-] suponemos que existe porque la sentimos [-tal cual como cuando nos golpeamos el dedo pequeño del pie-] “mas no” porque la podamos creer como la fe -y que hasta a veces golpea más que “la mesa” [-esperanza-] que nunca quitamos no más que por necios- sino que más bien, es, porque “la realidad del ahora guarda más en relevancia al sentimiento de “algo propio y único” que a las ilusas y variantes emociones de “la permanencia”; como por decir, de que aun estando juntos no estamos del todo presentes a la vez” -y que a según de, “que lo podamos sentir”- desde el exterior, como la risa de un niño o el llanto de una mujer al verlo a él “reír” y solo -y en el medio de un desierto- nuestro estado interno, como las frecuencias energéticas, pudiera cambiar sí, en positivo o negativo -y en segundos- si los “niveles de vibraciones espaciales” [-el oasis, oscuridad y/o luz-] se hallan en el mismo espacio que el de “las otras entidades” halladas: Siendo esta razón, por la que “Los Hombres de Dios”, de las órdenes que vigilan lo que el supremo ha creado, interactúan para que el mundo y los seres de alguna manera puedan coexistir sin que la convivencia entre ellos se convierta en un completo y desordenado caos ya que, de ocurrir, de que cunda el pánico y que los rebeldes tomen el control, como el de “Los 7 Botones Rojos de La Paz”, ¡¿y quiénes hayan entendido?! Saben a lo que me refiero, ¡¿lo más probable?! Es que al día siguiente habremos sí pasado a la historia porque la gran mayoría de “los “seres-humanos” no fueron hechos [-de los que nacen en la tierra-] ni traídos [-de los que vienen de las aguas-] a “lo posible” para “ser libres” sino para ser “el libre albedrío” de quien juega a su voluntad”; de aquí, el surgimiento de un “grupo selecto de seres” que coordinan, supervisan, y manipulan lo que para la humanidad es “La Voluntaria Libertad del Hombre-Ser”: Aquella que nos permite ser lo que el alma a la vez nos dice “qué ser en espíritu”: Si un ente existencial que va en contra de las normas del hombre porque las considera inútiles para “El Mundo Vivo”, o si abrirse paso para que sea “La Muerte” y su “Naturaleza Viva” quienes consideren si la utilidad de los dioses, tú, es la causa de “un quién lo ha permitido hasta hoy”; pero, como nadie asume la culpa, “las estupideces humanas señalan a Dios como si él o su ilustre antagónico fuesen los culpables acerca del porqué seguimos tan separados” -y rotos- cuando que todo en sí, está unido y completo.

La Isla de Las Espinas.
“Nadie me preguntó “¡¿qué pasará a futuro con la raza humana?!” -Y como ninguno lo hizo, ocasionalmente, “cuando justo no somos”, me surge la pregunta, ¡¿alguna vez el hombre supo al fin lo que era ser humano?!- Pero supongo que conocen la respuesta. “Nos importa saber más que amar. No ser amor para más tarde desvanecernos como quien se despide a según porque ya no te necesita. Quererse”. Qué estupidez”. Se dice, que cuando Dios le creó al primer hombre la primera mujer a su imagen y semejanza, Lilith, los resultados no fueron los esperados sino todo lo contrario, como por decir, “era más fácil ordeñar a una vaca que amarla haciéndose ella la difícil”, por ende, cuando dicho creador pensó sobre, “qué fue lo que pudo haber salido mal”, se dio cuenta que era su rebeldía expresándose, no su lado manso, por tal razón, a Dios no le quedó de otra que desterrar a su verdad hacia los infiernos [-donde su primogénito habitaba-] para luego de la carne de su segunda, no la tercera, “venida”, su otro hijo, revelar en él, como en un intento de acomodo, a una mujer diferente [-“suave como los movimientos del bambú pero fuerte como sus raíces-] pero no tan distinta a la anterior porque algo [-como el árbol que ves vacío por dentro y no por eso sus hojas dejan de florear”-] queda aunque la memoria del Dios haga nada a la manzana de Adán al caer cuántas veces así lo recuerde “El Padre”: Sostenerla -“como para aprender”- mientras que se la come, o ver qué tan lejos, como lo materno, cayó la llenura como para olvidar lo sucedido; que era imposible que ella, Eva, viniera de la existencia, no de “La Vida” del que cree porque de ser así, “seríamos soñadores que suponen estar vivos”: Enterado de esto La Muerte, fue a proponerle un trato a Lucifer, “adopta al error de mi esposo que yo le daré al hombre deseos”, ¡¿pero como no lo vio muy convencido?! Le dijo: “Sé tú la causa de mis adopciones que yo seré los cauces de lo que al hombre tientes; certezas”, o “El Placer”: Y desde entonces, Lilith vive en los recuerdos de quienes buscan romper las reglas aun si esto signifique ir en contra del padre y “del padre a Dios”; mas, lo que La Muerte no se esperaba, eran las nalgadas que su propio padre le dio con aquello que la necia había sugerido, “Recalcular”, no la de su madre, “Reencarnación”: Y de aquí, otro relato: En una historia llamada “El Relojero, y El Universo del Tiempo”, llega un momento en que Upteickh [-Lucifer-] va en búsqueda de su propia hija, “La Duda”, no la que él adoptó en el nombre de la otra, “La Rebelde”; y al liberarla de “La Fundación”, ella lo perdona diciéndole “qué probabilidad hay de que yo me haya enamorado más de los jardineros que de los escritores o poetas aun desnudándomeles”: Un viaje que a hoy se descifra: “No somos como ellos, ni ellos son como nosotros. Pero como ninguno, “Nosotros Somos”. Ellos no”. Ahora preguntémonos, ¿durante ese recorrido, “del hombre al manicomio, de las rosas al psiquiátrico del humano, y de la locura del ser, la embarcación, a la isla de las espinas”, qué fue lo que pasó? Y lo que se me ocurre pensar, es, que Eleonora, mi Eli, tuvo una conversación tan profunda con las estrellas ese día, que cuando quiso mirar a una directamente a los ojos, luz, terminó reconociendo que “aunque el mañana no exista, es lo único por lo cual, aunque malvado parezca, la oscuridad en aquel ella existe. Vivir”.

El Baile de Diego.
“Si la naturaleza nos obligara a callar para así escucharle lo que solo oímos, rumores, como los pájaros, supongo que cuando se nos levante el silencio, nuestras historias, como la de Dios; coherentes serían”. En un poblado de “La Coruña”, España, había un niño, “Diego”, que se la pasaba bailando en todos los semáforos habidos y por haber, dicha acción, la hacía cuando la luz roja era para los transeúntes y, durante ese momento de “Intranquila Quietud”, aquel personaje, como de 13 años en ese entonces, movía sus pies, al igual que sus manos y el resto de su cuerpo, de tal manera súper increíble, que aquellos, “algunos que lo veían”, sentían las ganas de también hacerlo, en ellos, mágico: Así como cuando alguien se ríe feliz, de cuando el alma está contenta, y, a nuestro espíritu, no le queda más que hacernos reír porque “la felicidad en todo su esplendor, es, como cuando una ventisca nos ata; “a nada será”. Al estado más mínimo de lo pasajero tal vez. Dejar que suceda”: Y estaban aquellos otros, “Los Locos” dirían, que sin importar lo que pensaran los cuerdos [-“hay seres en este universo que no deberían ser de la tierra”-] eran arrastrados a los pazos del bailador por más que, ¡¿los que hicieron parejas aun si no se conociesen entre ellos?! No se dieran cuenta que “El Maestro” ya se había ido de dicho espacio dejándolos ahí, en su “Tiempo de Ser”, como si en una fiesta estuvieran sin que los disfraces, por si los organizadores lo pidieron, les tapen la cara como suele suceder entre nosotros si nos dejamos llevar más por las masas que por la hermandad de la misma, socializarnos, sino, ser del ser que la enviste por medio de sus seres, “viéndose los unos a los otros”, y, de paso, ya no tan desanimados, sino, más animados con respecto a todas las situaciones, buenas o malas, que diariamente se nos presentarán aunque a veces no sepamos cómo enfrentarlas [-pero que en el fondo lo sabemos o al menos tenemos la opción de una llamada; a la de esos sabios que nos orientan-] o, ¡¿si son intermedias?! Cómo recibirlas en nuestros corazones ya que casi nunca estamos listos para que “lo perfecto” [-lo que creímos que no nos llegaría por las incorrectas cuestiones que se dicen: “A uno no le llega lo que más anhela, reírnos de las lámparas de colores, sino a lo que le dé más placer a Dios en su deseo dorado, cambiarnos los planes”-] nos llegue como quien llega a segunda base con el amor, con “el saber de las canciones” que las estaciones de radio nos vive repitiendo y más, cuando nos ve enamorado de “Los Desprecios del Odio” no por lo que es, una mentira, sino porque de esa forma, diciéndole lo contrario, le implantamos nuevas ideas aparte de las que él ya tiene de sí mismo, “el mundo es cruel”: “PUDIERA SER”: ¡Pero ten presente que! -¡¿Si le das una oportunidad?!- Dirías que “el mundo es bello” o que “el mundo es sutil” por si decides elegirme a mí, a la verdad de que lo somos tú y yo, “Bailadores”: Justo lo que Diego defendía entre “Las Calles 7 de Berlín”; que “no cualquiera baila con la muerte a solas; y quienes lo han hecho al ser, lograron lo maravilloso. Vivir”. Eso que pocos hacen porque “mayormente la gente le teme más a las luces invisibles, “como un beso bajo el agua”, burbujas, que a la visible oscuridad de los faros humanos. Ruidos”.

Editores de Tiempos.
“La existencia, así como el mal, “es una imagen que se mueve hasta sola”; como lo vívido en “Lo Poético de Dios”. Soñarnos”. ¡¿Y en este contexto, de que “LA VIDA UN SUEÑO ES”, como cuando alguien nos enamora con su “Manera de Bailar”: Tan perdidos en esos libertarios movimientos que quisiéramos, en una sala llena de absurdas etiquetas, “NO RENAZCAS”, y de “Leyes Protocolares” cuando que ninguno de los presentes la cumple después de tres copas, hacerle el amor a La Muerte aunque presa esté de nosotros, “Cogerla y Amarla” y aun en lo sinsentido, decirle: “Es verdad; tenías razón. No somos más que marionetas tuyas”: Pareciera que, “Lo Escrito Sin Que Rime”, como lo sería las veces en que “Tom y Jerry” eran amigos, es, porque sí, un “Antes Que Sentir, Primero Ser”: ¡¿Pero por qué?! [-¡¿EN QUÉ MOMENTO LOS SENTIMIENTOS DEL CEREBRO SE CONVIRTIERON EN SOLO EMOCIONES MENTALES?!-] “Porque ciertas cosas deberán, y por orden del universo, “Persiguiéndose por Siempre”; de no cumplirse esta su ley, pobre del mundo que la atrape. “Y con tan solo dar un paso al horizonte”. Figuras”: Aquello que a la gente les cuesta explicar; no narrar, porque “si en algo es bueno el ser humano, entre otras tantas verdades, de que “la experiencia es lo que cuenta”, es mintiendo. Hacerla suya sin sabiduría”: ¡¿Pero por qué a las personas se les dificultaría explicarse a ellas mismas cuando se miran en sus fáciles sombras de ver?! [-“Y que han sido intencionalmente sobrepuestas “En esa Su Pared” para cuando La Voz, las cuales, “son muchas “Esas Voces” las que nos hacen conscientes; no obstante, le llamamos “Pensamientos Colectivos”. Qué inconsciencia”, le dijo al fantasma, que en ellas lo habita, malicias, ¡prende la luz y me verás!”-] Porque es como si un hombre comentara que una culta película es maravillosa, “una obra de arte”, y venga una mujer, “y sin foto que la revele” por cierto, y diga “¿QUÉ TIENE DE MARAVILLOSO SI A LOS 13 MINUTOS ME ABURRIÓ?”: “Y lamentablemente eso es lo que pasa con la genialidad; que nunca su intención es la de buscar entretener, sino, desprogramándose, para quienes no se hallan en este espectáculo que muchos nombran “Distracciones Perdidas”. No ser de la tierra cuando que sí”: Algo así como el cuento del “El Niño de Ojos Negros y La Gata Blanca”: En donde la historia se centra en la idea, un poco distópica debe decirse, de que “mientras que se sea animal; el hombre aseguraría su futuro” a virtud de que si algunas de las especies, que hasta el día de hoy hemos conocido, llegara a darle a esa otra forma su forma, ¡¿qué forma quedaría para transformar?! [-“¡¿EL SABER?!”: Aunque en lo subconsciente no lo sea o al menos no para nosotros”-]... Pero resulta inquietante la manera en la que los humanos salen victoriosos aun si ante ellos una cobra le dijese “ustedes quietos que no los morderé; pero eso sí, no dejen de tocar la flauta” porque al final “si el sonido no nos vence, de que se toque solo, “qué ha de vencer, al que lo crea”, y con toda calma posible”; de que seamos eso: “Una Infinita Probabilidad de Ser La Llama Incontrolable de Dios” y que, por estar bailando con él, nos miente diciendo que debemos hacerle caso, “seguidme a mí; no al mundo”, porque, de llevarle la contraria, “no habrá quién, sí, pueda apagar el fuego en el bosque”: Aquello, como el tiempo, que agrega, quita, o corrige, cuando así le plazca. -¡Por un espacio seguro! Al sus hojas caer.
- Prof. Miguel Orellana.
Hasta una próxima entrega...
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