
“Permítele al polvo, que el viento arrastra por los aires, a que entre a tu casa que encierras como para que tengas la idea de que aprenderás, en su hogar, otro paso de baile con la otra escoba que poco utilizas”. Darle a tu ritmo una nueva forma de ser, y abierta, aun después de la quietud o del desánimo por cada vez que te muevas en la consciencia.” -ENSEÑANZA O.D.E.U.S. Les contaré un relato que una vez mi padre me contó cuando era niño, y tendría, para aquel entonces, por 1989, “7 años humanos”: La edad que justamente, a hoy, febrero del 2026, aún tiene mi hija: Y resulta que cuando somos niños, y más cuando empieza a despertar en nosotros “El Uso De La Razón Del Hombre” más allá de lo que la consciencia ya razona por sí misma, aunque tengamos, por decirlo así, “La Memoria Fresca”, como un “cuestionarse el sentido mismo de ser”, mucho de lo que se nos dice, y menos cuando no hay una “Repetición Continua De Lo Ya Dicho”, puede que se nos olvide, a los minutos, si no lo ponemos en práctica quedando así “Lo Supuesto De Las Expresiones Externas Del Otro” como una teoría, afectiva quizás, por la cual recordar, desde “El Ello”, incluso después en “Lo Interno Del Sujeto De Las Variantes Cognitivas Del Individuo”: ¡¿Y cuáles serían estas “Variaciones Psicosomáticas Del Propio Ser” si lo hubiere?! Y responderíamos que casi la de todas “Las Emociones Del Ser Externo” que se nos fueron transmitidas al transcurso de los años vivientes, desde nuestro nacimiento, hasta que hemos llegado a esas edades, digamos que los de la adolescencia, en donde vívidamente descubriremos otras emociones, hasta en la actualidad, pero ya no de un ser en específico, “El Que Cría”: Porque “siempre es uno el que cumple, en la crianza de todo crío, el papel principal, “estar ahí”, aunque hayan dos enseñándose mutuamente en todo”; solo ser”: Que a tratar de solo darle un nombre a la “Emoción Específica” y al hacerlo, y solos, solo se nos ocurre titularlo como “Sentimientos”: La idea por la cual determinaríamos, y sin precisión en lo neurológico de la consciencia cerebral, las percepciones de la mente”: Aquello que papá tanto nos hablaba a mi hermana y a mí incluida obviamente nuestra madre. “¡¿Y, LO QUE NOS IBAS A CONTAR?!” Se preguntarán: “¿Pero qué cuestión en lo que hago, “miren a una ventana por el reflejo de un vidrio que enmarca al cuadro que más te gusta”, estaría mal si no lo dijera, que no lo intentes porque no es atractivo hacerlo a menos que mires tú lo que otros ojos no ven, ser lo bueno de las distracciones del otro?”: Era lo que “El Dr. Sergio Orellana” nos decía pero que claramente no fue así a cómo lo escribí, sin que fuera una terapia de grupo, sino de otra manera que a hoy no lo recuerdo, “Palabras Exactas”, porque, como lo dije, pero lo diré esta vez distinto, “no todos los relatos son cuentos ni todas las historias una pregunta contada sin responder”: He aquí la importancia acerca de lo que he venido diciéndoles desde hace tiempo: “LAS PALABRAS AJENAS NO SON “PALABRAS DE SER” SI NO SON PALABRAS PROPIAS”: Ese espacio en el cual pareciera desaparecernos cuando aprendemos que “ser ahora no es lo mismo que ser tú” porque cuando somos nosotros, incluidos a los seres que amamos y que queremos e incluso a los que despreciamos u odiamos, mayormente, nuestra conciencia pasa a un nivel en donde “la subconsciencia es la que “comanda” y la inconsciencia es la que sirve las órdenes” por medio de un ser que no es consciente de sí pero que figura serlo como si lo fuera realmente desde sus percepciones y/o sensaciones pre-cognitivas; es decir: “Por una parte estamos aptos para ser nosotros mismos. Por otra parte, no obstante, “ser nosotros mismos nos aparta del resto; de las aptitudes de los seres”. Ser parte de”: ¡¿SER PARTE DE QUÉ?! Y parece mentira que seamos tan desprendidos para muchas cosas que suceden en el mundo porque, bueno, “LAS DEJAMOS PASAR”, pero para otras cuestiones, en donde hacemos de ello “UN MUNDO”, no le permitimos que avance, o que fluya, como nuestras “Discusiones Con Dios”, que hasta el universo se achica por lo grande que es “La Puerta Del Paso” y tanto que quedamos en un estado de plena confusión, total definitivamente, pero con ese toque de alivio cuando la duda del hombre lo serena diciéndole, desde su unidad, “ESTARÁS BIEN”: Porque es lo que nos decimos cuando los problemas personales, o de nosotros para con “La Sociedad Individual Del Hombre”, nos abrazan por la espalda y no de frente a virtud de que “en esa sola vista te encuentras “tú” y ese “otro yo de ti” de una panorámica que no eres; en lo pleno, ser tu soledad” y como en realidad “Nunca Estamos Solos”, porque hasta los espejos lo saben, es que por eso pensamos que sí lo estamos cuando son nuestros reflejos quienes nos los recuerdan: “Conocerse uno es como si nos presentaran a Dios por vez primera. Infinitamente sabiendo de lo desconocido”: Algo tan inalcanzable que llegas a un momento en el que te preguntas “¡¿vale la pena seguir intentándolo, plenamente conocerme?!” Y más cuando parece ser Dios quien te decepciona aun después de haberte cambiado la jugada una vez que planificaste lo que tú creíste que se diera así: “HOY ESTARÉ BIEN PORQUE TODO ESTARÁ BIEN”: Y “qué incómodo es saber que aunque queramos que las cosas se den a nuestras maneras, que si no son las adecuadas al menos en una lo sería en lo correcto, de igual modo la comodidad, “perfección”, en algún conocimiento dado nos incomoda” como el día en que pensaste lo que sería un bien para ti y un bienestar para el otro: “Finiquitaré exitosamente ese negocio”. “Le diré al loco de la fuente que le pida matrimonio a la que fue mi esposa”. “Caminaré entre los muertos, perdón, “ateos”, sí, eso quise decir: ¡No se molesten, es una broma! Pues “El humor es seriamente importante para los que creen en las palabras y no en los hechos”: Por cada vez que esté enojado con el existencialismo de un Dios”: Terminamos aceptando ciertas verdades, “no abstractas” debe decirse, que en vez de hacernos sentir conformes [-“como cuando tenemos dinero de sobra en el banco o como cuando la guitarra de otra persona te dice “tócame” sin pedirle permiso a las cuerdas; le dijo la ropa al gancho”, de la misma o como cuando te invitan a una taza de un buen café venezolano y termina siendo un mate argentino de alta calidad”-] con aquello que hemos reconocido: “Dios existe porque le doy vida”: Es cuando modificamos lo que justo mal evolucionamos de nosotros: “¡¿Existe Dios aun en lo injusto de la vida?!” Pero muchos diríamos, así como el meme que a veces ronda cuando menos te lo esperas, “no estás preparado para esta conversación”, que “Las interacciones del ser con lo divino solo se debe a los hechos de un ser separado de sí”. No de un conjunto de cosas hechas, como el de ser uno, en uno, que a suma importancia no nos reste, en el éter, de lo que somos aun en la materia sólida de un consumado ser”. Ser nosotros la supremacía, o “energía” si lo quieres llamar así, en comunicación con el cuerpo”: A lo que un sabio nos diría “Juzgar a los maestros es muy fácil. “Entonces la culpa no es de todos”. Lo difícil es, en “La Sabiduría De La Ignorancia”, hacer que los alumnos se juzguen a sí mismos. “Somos culpables por algo”. Serlo siempre aunque no”: ¡¿Pero de qué se nos pudiera culpar cuando no hemos cometido ninguna falta, ni con nosotros, o con “El Otro” de ser así, que se considere ser nuestra a derecho y no porque un decreto entre las partes consumadas, de esos grupos de poder, así lo quiso, que asumiéramos lo que ellos no, vergüenza?! Y esto me recuerda lo que alguna vez sintió aquel pobre hombre que quería asesinar al honorable “Juan Pablo II” cuando con sus manos saludaba a un sinfín de gente necesitada de ser bendecidas por quien aquí en la tierra se le considera “La Representación De Dios”: Otro hombre que, a lo sumo, porque los hay, “aquel que fue”, no es menos que nadie ni tan siquiera ante un estúpido que no veía con claridad lo que acontecía, para aquel entonces, en las oscuridades del mundo, de esas que jamás pasan en “Lo Último De La Vanguardia” debo decirlo, sino del cómo ciertos mundos del universo asumen que “uno en sí es la razón por la que la verdad de los ceros no es cantada” porque para algunos templos sagrados estos no existen: “CONFIÉSEME PADRE PORQUE HE PECADO”: “Y YO TE PERDONO EN SU NOMBRE”: Porque “solo “La Absolución De Dios” os hará libre”: Y son en estas libertades, un “pensar”, un “pienso”, un “pensamiento”, en donde cada palabra dicha, “yo”, “soy”, “tú”, del hombre se convierte en él, en lo rezado, lo que más tarde, desde los otros, será transformado en una misma oración: “VOLUNTAD”: Algo que hasta la fecha se sigue discutiendo, fragmentadamente, entre nosotros “Los Religiosos De La Lógica”: “¡¿SERÁ DIOS CAPAZ DE HACERNOS A UN LADO CUANDO LE LLEVAMOS LA CONTRARIA, O SEREMOS MÁS CAPACES NOSOTROS DE ABANDONAR A DIOS CUANDO LO HACE?!” Y si por casualidad, “TÚ”, piensas que estas raciones de la verdad no van acorde con lo que predicas, “ser tú su propósito” o “Ser Tú “El Propósito” de La Razón”, pregúntate, como si fuera tuya “La Obra de Dios”: ¡¿Por qué los peces evolucionan más rápido que el resto de los animales incluido en lo natural la peor criatura de todos, el hombre?! -¡¿Y si aún no lo entiendes?! ¡Tampoco espero a que comprendas lo que pocos rezan en sus casas!- “Hasta un pez nos salvaría la vida de ser necesario aunque exponga la suya al peligro extremo”: Porque son en estas oraciones de los hogareños, de los que montan una tienda bajo un árbol aunque seco por dentro esté, cuando “nos sentimos como en casa” aunque las aguas por fuera nos alcancen en “El Techo Del Mundo”: Expresarle a los mundos que “el universo no era lo que pensábamos, un enorme vacío, sino la cosa más bella, justa, y terrible de ser”: Aquello que me trae de vuelta a lo que aún no les he contado: “Érase una vez un caminante que contradijo a un monje que estaba sentado a la orilla de un colosal río, “tú debes ser aquel que ve a las piedras sin hablarles”. Pero cuando las hojas que traen las altas aguas tropezaron con sus pies, en calma, le preguntó al sabio si era correcto quedarse: “¡Bajaré cuando así ellas me lo permitan!”: Fue lo que le dijo Dios a la muerte cuando le vio retomar sus largos pasos de sabias enseñanzas. “Volverse a criar”. Era lo que le decía el maestro a su aprendiz. “No camines en lo que hubo ni te detengas en lo que será”. Fue la apuesta más segura de ambos. Decirse lo opuesto del otro para ser mejor hoy: “¡¿El Monje que estaba sentado?! Es un “Caminante de Caminos” dijo”. -¡¿Y el caminante?! La figura de quien a veces de necio se sienta como para pensar: “Érase una vez un caminante”. Entonces ya no hubo contradicción alguna. “ÉRASE UNA VEZ”. Sino ser uno”: ¡¿Y cuántas veces frenamos nuestro andar con Dios cuando nuestros dioses internos, como el ego y sus cómplices: “Yo Primero”, “Yo Después”, “Yo Siempre”: Nos dicen que lo hagamos, “tres veces ser nosotros”: ¡¿Y tú y los demás qué, que se jodan por no estar viendo, en lo delante de ellos sin ti, a un puente caído a la mitad, eso querríamos?! Y es lo que justamente hemos estado permitiendo, desde que el hombre empezó a jugar a la ere, con “Las Sociedades de Los Hombres”. Y cabe la interrogante jamás respondida ni por los científicos más inteligentes de la tierra: “¡¿POR QUÉ EL HUMANO SIGUE SIENDO UN ANIMAL, SERÁ PORQUE TODAVÍA ES PARTE DE LA NATURALEZA O PORQUE “EL SER” QUE LO DEFINE ES MÁS COMPLEJO QUE ESO, “SER ANIMAL” PORQUE “HUMANO” NUNCA HA SIDO?!” ¡Pero cuántas complejidades la de Dios! Cuando quienes complican lo que somos, animales, hacen que queramos creer que también pretendamos ser poseedores de almas y de espíritus porque con estas otras decisiones, hacerlas nuestras, “como una esposa para su esposo o como un novio para su novia o como una amiga para su amigo”, al menos tendríamos una especie de salvación o de que incluso podamos salvar a los que por sí solos ni se curan ni son valientes como para sanarse a ellos mismos cuando el peligro de lo que nos conmueve o de lo que nos impulsa hasta pudiera estar a la vuelta de la esquina como dicen; retirarnos un poquito no más de la pared como para ver si viene alguien y así no tropezar con esa persona que quizás venga descuidada, o arriesgarnos a seguir como si nada pasara en el descuido hasta que al cruzar nos damos nuestros trancazos con el todo que no vimos por estar mirando los grafitis que habían, antes, en las paredes de los suburbios; “como si hacerlo de cerca, “ver una foto de perfil”, cambiara algo en nosotros”, tal vez “como un rostro o los rostros y sus detalles” al después, por si la viéramos de lejos, otras fotos, no de los rastros por la que esa persona se la tomó, lo que le sigue a las cámaras que capturan lo que luego ha de venir”, colores”: Y sí; porque aunque por excelencia el blanco y el negro sean los elegidos por las personas sabiamente eruditas, o así como el sepia o el gris, habrán aquellas, no más que por necias, que elijan otros matices que aunque distorsionen con la realidad de lo que somos, “NECIOS “TODOS” PORQUE HASTA DIOS LO ES”: Muchas veces un lienzo: Sería la única manera por la que el hombre decidiría si él mismo pintarse sobre una sociedad que pareciera ignorarlo cuando que es la ignorancia en sí misma quien se ignora en lo social de algo que no existe, “SER UN IGNORANTE”, porque “la existencia es lo que es; la idea de que algo al azar, aunque absurdo sea, cobre vida sí o sí aun en la muerte y aun en lo que, con todo pronóstico de que sea una singularidad, renace después de ella; en sí, “consciencia pura” diríamos”: “¡¿Será por estas cuestiones: “Cuesta creer que siendo adultos aún nos comportemos como niños malcriados muchas veces”: Que nos amargamos sin saber cómo pasó y más cuando el estúpido que te pasa casi que golpeándote por el hombro no quiere que seamos nadie, dándonos más dulce de lo que podemos soportar como si nuestro amor entregado al mundo, en bandeja de plata, no bastara para el universo?!” A lo que Jetsunma Tenzin Palmo, monja del budismo tibetano del linaje Drukpa de la escuela Kagyu, nos diría que: “Si nos sentimos felices cuando las cosas salen bien y deprimidos y frustrados cuando salen mal, o nos enfadamos cuando la gente hace cosas que no nos gustan y somos cariñosos y amables cuando hacen cosas que nos gustan, entonces, en esencia, seguimos estando al nivel de un niño de dos años. Los niños de dos años son “todos” sonrisas cuando las cosas salen como ellos quieren, y tienen rabietas en cuanto no es así. Así que crecemos y nos hacemos mayores y nos salen más y más arrugas, pero por dentro seguimos siendo niños de dos años. Cuando las cosas salen bien, somos amables y simpáticos. Y cuando las cosas no salen bien, nos molestamos, nos enfadamos y nos deprimimos. Tenemos rabietas por dentro, aunque por fuera sigamos respirando profundamente. Puede que ya no lo demostremos como los niños, pero por dentro seguimos teniendo la misma reacción: Felices cuando la gente hace lo que queremos, enfadados cuando no lo hacen. Como los niños”: Fin de la cita. ¡¿Y basándonos en esta explicación que ha dado una de las representantes, más importante, de las escuelas budistas contemporáneas?! Diríamos que “el marco teórico de que Dios sea un niño, es la prueba fehaciente de que algo ha de haber criándolo. Y de ser nosotros eso, la parte adulta responsable de que crezca y se desarrolle sano y fuerte, ¡¿quién a la práctica es lo que enseña?! Pero suponemos que esa sería nuestra mayor debilidad. De que a su momento nos supere y tengamos que dejarlo ir” así como las veces en la que soltamos una interrogante al aire: “¡¿SERÁ QUE TENGO QUE HACERME ATEO COMO PARA QUE DIOS SEA QUIEN ME PREGUNTE POR QUÉ?!”: Y venga los vientos y nos las devuelve a través de una bofetada de brisa fría que hasta pareciera demostrar “Ciertos Celos” de su parte cuando decimos “un reloj no deja de ser un reloj por no marcar la hora, sino por cómo desciframos las horas aun sin uno”: He aquí uno de los tantos misterios por resolver: “Si el ahora para los hombres fuera como ser una aguja en un pajar, estarían tranquilos suponiendo que algún día serán encontrados por quien los necesite o por quienes, en los jardines, por puras casualidades, solo cortan sus gramas”. Hasta entonces; que los pastizales triunfen en el paraíso”: Y es lo que ha realizado, consciente o no, la sociedad del hombre. Ser exitosa aunque nos parezca que vaya por mal sendero aun cuando veamos cambios en que pudieran, “Las Veredas Ciegas”, decirnos “era lo que necesitaba la humanidad, nuevamente una tecnología que la destruya”. Y sí, lo sé; es triste llegar a esta reflexión cuando son los análisis de los psiquiatras, filosóficamente hablando, quienes esta vez, “alegres ellos por supuesto de ser otra cosa fuera de lugar”, nos dicen que “Dios es así”: Tan sonriente como la gracia de las flores y tan serio como la verdad de los muebles o de los sillones aunque sus botones, “ojos”, digan lo contrario”. Darle una razón, de peso, al hombre de ser verdad. “Caminantes Raíces” dirían”. Y es lo que iremos descubriendo en el transcurso de estas nuevas entregas, de las cuales serán “treinta y cinco” [-se lee “35”-] del “MÉTODO ORELLANA” en su presentación “Volumen 07”.
Revelar el cómo “Los Párrafos de La Literatura Humana” se fueron, gramaticalmente, desligando de la narrativa universal de los escritores en ella; empezando por Dios, por medio de lo ya escrito: “Entre notas, claves, silencios, alteraciones, extensiones y contratiempos”: Por quien damos por sentado que es el director de toda esta orquesta llamada “PLANETA TIERRA” y de sus otros pentagramas hasta ahora conocidos en el aquí de lo que somos todos: “PLANETA ANIMAL” Y “PLANETA HUMANO”. Así como también hurgar, en “Lo Poético De La Sociedad Del Hombre”, de ese ser artístico que hay en cada uno, el cómo fue que las masas sociales del individuo, conformadas en un principio por un humano: “EL GUION”, un ser humano: “LOS PERSONAJES”, y un humano y un ser humano entre seres humanos: “LA OBRA HUMANÍSTICA”, iniciaron ese viaje en el cual, dividirse entre ellos hasta llegar a un punto de “NO RETORNO”: Ese único espacio en el tiempo en donde se hallan todas las respuestas, marcaría entre nosotros un destino que aún sigue vigente tanto en las cosas vivas como en las cosas muertas de un después de nosotros: Esa búsqueda: “LA PREGUNTA”: “¿DE DÓNDE SOMOS?”: Que por siempre ha estado perdida en la sociedad [-incluso en los rituales de tres personas, o sacrificios en donde uno es el que paga, o simbolismos marcados, de a dos dedos, “EL PRECIO” Y “EL COBRO”, en piedras-] desde el primer momento en que “El Hombre Creyó Ser Dios”: “Ese Alfa Que Al Omega Rige”: “Y ELLOS BAJARON DE LOS CIELOS EN UNA NUBE Y DEJARON PLANTADA LA SEMILLA DE LOS DIOSES”: “INFIERNOS. REINOS”. UN CIELO: “Y ELLOS SUBIERON AL CIELO DE UN DIOS DECLARANDO SU ARTE, “VIDA ETERNA”, AUN DESPUÉS DE LA MUERTE”: Lo que nos ha llevado a ese “Volver” de todo comienzo. “Hacer de “La Nada” algo mejor”: “Pues supongo que “La Sobria Sociedad de Lo Pintoresco” sería como una niña de 7 años que ya razona, piensa, y siente, y el hombre en ella sería como el adulto que está a cargo, aunque siempre lo está más “La Madre Tierra”, de que su desarrollo sea o para bien o para mal “y que dependiendo de lo que se decida en el trayecto”: Es cuando “la otra clase de sociedad, la embriagada, así como cuando estamos dormidos, sin ser consciente de lo que sucede”, elige cómo respondernos hasta con señales como las que a veces vemos en una imagen tomada de ser”: “SER FELIZ”. “SER PROTECCIÓN”. “SER INOCENTE”: Tres características “socio-humanas” por las cuales la semejanza del otro parece ser la única cosa viva, entre nosotros, que se la pasa renaciendo, entre los muertos, una y otra vez: “SER NIÑO”: Uno que, así como Dios, muchas veces lo desechamos cuando la fe pareciera no funcionar y acudimos a la esperanza, como acto de un “Mejores Estaremos”, que mayormente se le vive arrancado de su tierra natal. “La Flor Del Edén”: Única “así como tú” y así como lo son nuestras relaciones para con el mundo”. Influyentemente universales como voluntad de un ser supremo para con nosotros los inferiores”. Entonces sí, “todo nos conecta, nada nos separa”. Y de aquí las metáforas, las experiencias, y las historias: “Un buda reconoció a un león en un tigre hembra. Un tigre macho reconoció al Buda en una leona. Una leona reconoció a un buda en un León. Un león reconoció a Dios en una Flor”: La que justamente mostraba “El Despierto”. Una sonrisa”. Libertad. Qué iluminada ternura.
-Prof. Miguel Orellana.
-“¡¿Así como la verdad de los marcos?! -Así como la vida enmarcada por el pintor. Tan fantasiosa como las historias del vuelo que renace”. Árboles.” -
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