Pequeñas Reflexiones de Vida como Teoría, y Prácticas Hacia Un Crecimiento Personal.



El Tercer Ojo a través de la Percepción.

“Si todos los humanos llegamos a concentrar toda nuestra energía en los momentos de pausa que de vez en cuando debemos hacer, sumergiéndote en la búsqueda de tu paz interior, podremos conectar con todo aquello que no logramos ver por el simple hecho de no abrir el tercer ojo que nos permitirá percibir un ambiente distinto sujeto a realidades que al principio puede ser muy fuerte y al acoplarte sentirás los cambios ascendentes que tendrás como algo hermoso, haciendo el hermetismo de la mente, corazón, espíritu, alma y empezar a despertar para mirar una realidad diferente y a su vez unida al surrealismo universal donde quizá si tú lo deseas, podrás llegar a la iluminación terrenal y aprender a ver el mundo desde la perspectiva de la primera dimensión hasta la quinta si logras controlar y dominar tus miedos de percibir lo que el creador y el universo en toda su infinidad quiere para ti, percibe, recibe y si es bueno, manifiéstalo y comparte tus aprendizajes con otros seres vivos, seamos seres de luz multiplicadores contra la oscuridad que algunos quieren aplicar para mantenerte sumiso y dormido, solo despierta el tercer ojo y percibe la gloria de tener una bella, fuerte y libre conciencia.”


Se dice qué, “un maestro no forma seguidores, forma maestros.”

Un maestro te enseña lo bueno y lo malo, te hace vivir las experiencias, te ayuda a crear a través de la imaginación y fantasía, te hace indagar, a cuestionar, a solucionar problemas, a descubrir toda la luz que está en ti y como iluminar tus caminos cuando estés solo y a oscuras, el maestro te llena de dudas para que tú mismo a través de él y de otros investigues la verdad, te ayuda a que tú algún día seas quien le enseñe algo nuevo de la vida, el maestro está donde tú quieras que esté, externo a través de otros o tu yo universal haciendo caso a ese llamado que debes atender para empezar a ver la vida como es, un maestro te muestra que el camino depende de tu humildad, sencillez, bondad y dignidad, y si te pareció difícil, es porque vio algo grande en ti, un maestro te enseña a ser agradecido, amable, respetuoso y curioso, a que debes dar más que recibir, y sí recibes, debes multiplicarlo en dar a otros, busca la luz de los misterios y podrás conseguir lo que siempre presentiste, el maestro te abre las puertas del tiempo para que conectes la realidad con los sueños, te hace creer que el amor a un todo del todo es lo más idóneo ante la vida, el destino y la creación, solo escucha, observa, detalla y expresa, y conviértete en un maestro de la vida, con educación, valentía, esfuerzo, honor y gloria.”


El guía espiritual dentro de la oscuridad.  
       
El deber de un guía espiritual es enseñarte a que encuentres tu luz en valles oscuros enfrentando todos los demonios que puedas tener y puedas ver, te ayudará a sumergirte en lugares tan horribles para ver qué tan fuerte puedes llegar a ser, te implantará tantas ideas entre mentiras, verdades, confusiones, intenciones buenas y malas para que tú aprendas a diferenciar, cuestionar y hurgar en espacios tan caóticos y frívolos y descubrir por qué llegó a ser así, te lanzará a propósito en vacíos y abismos emocionales donde llegarás a laberintos nunca vistos por querer siempre estar en lugares que tú llamas tranquilidad y sin nada que te pueda aplastar, perturbar o frustrar y te dirá tantas cosas para ponerte a pensar si el guía es del bien o es del mal, te pondrá en situaciones tan difíciles para ver si sabes cómo protegerte y dar batalla durante la guerra desde adentro del ambiente donde se crea por las bestias internas y externas e incluso vestirte como el enemigo siendo un infiltrado y lograr ver el núcleo líder de quién provocó la guerra y hacerle jaque mate como un rey o reina camuflajeado de un simple peón en el ajedrez de la vida y no huir como cobarde buscando solo salidas, los males se atacan desde adentro del ambiente y no desde afuera, es como hurgar el fin de las muñecas Marishka hasta decir he visto la luz después de andar y pelear entre tanta oscuridad. El guía espiritual siempre estuvo vigilante de que tú estuvieses formidable, te hizo creer que estabas abandonado pero él te cuidaba sin que lo vieras, si quieres respirar agradables aires fácilmente, entonces solo desaparece de éste mundo, porque la armonía y la paz se gana despertando amor y conciencia en humanos que necesitan de que tú seas su guía espiritual después de haber sido un simple alumno de la verdad ocultada en oscuridad, no necesitan un peón que les muestre un camino de luz fácilmente sin antes batallar desde un ambiente tosco y tenebroso, y solo quizá si encendiste tu luz universal en la nada y aún brillas desde ahí, podrás llegar a ser un guía espiritual dentro de la oscuridad.  
                   

El encuentro y desacierto amoroso entre La Vida y La Paz.

Una vez La Vida estaba caminando tan tranquila que de repente sentía golpes que no merecía, ella veía a todos lados y solo eran sombras de algunos seres vivos que se arrepentían de muchas cosas e incluso de haber existido, ella lloraba y se descargaba desde altas montañas, luego con la hermosura que podía observar de la naturaleza, de los buenos actos, de ese asomo de aquella palabra llamada amor empezaba a sentirse mejor, y en eso escuchaba los gritos de rabietas, lamentos, tristezas, euforias, groserías, frustraciones, descargas emocionales, sentimentales, intencionales y hasta sin sentido de ilógicos pensamientos de todo tipo sea para dejar salir lo que se guarda o lo que alguna vez estaba en el olvido o quizá por lo que se vive en injusticias sobre el nombre de la que ella existe, La Vida sabiendo que solo llegó para quedarse eterna y formar parte de un todo a veces ella no creía en lo que su corazón decía, pero luego volvía a ver esa pasión e inocencia que llena de alegría la concepción de su realidad por la eternidad, y así pasó entre variedades de sonidos armoniosos y ruidos estruendosos y al parecer llegó a un lugar con un verdor y lleno de extrañas y atractivas figuras, y ahí se sentó, su cuerpo se desmayó y La Vida se quedó dormida y solo descansó, después de varias horas, La Paz la ve y se queda admirando lo bella que es La Vida, ella despierta y se pregunta: —¿Dónde estoy, cómo fue que llegué aquí?, En eso La Paz le sisea, ella lo mira, y al verlo, vio una tranquilidad total. —¡Hola Vida!, Tiempo sin verte por aquí, ¿Qué pasa contigo?, Ella solo se sienta y abre su corazón, —Paz, estoy cansada, ¿Sí?, Ya no quiero, no, ya no. Quiero quedarme contigo para siempre, me siento bien aquí, no puedo más, creo que tengo millones de personalidades, ¿Existirá un manicomio para mí?, No sé cómo seguir esperando que solo me traten con amor, ¿Sabes?, Ese donde me regocijo tanto y después me lo quitan de golpe, sobre todo el ser humano, qué calamidad y que injusticia, Paz. Quiero solo amar, ¿Sí?, Y ser amada, creo que hasta aquí llegué, ¿Tienes un lugar para mí en tu existencia?, ¡Oh, ya sé!, Vente a vivir conmigo y así sentiré tranquilidad en momentos donde ni yo misma me reconozco, vente por favor, tú eres La Paz y así le enseñamos a todos a nivel global, ¿Puedes?; La Paz solo sonríe y la abraza y le muestra el camino que debe seguir sin decir una palabra, pero La Vida tan terca vuelve y pregunta llorando: —¿Por qué me rechazas tanto, ah? Dímelo; La Paz agarra una flor y se la muestra: —Vida, yo aquí solo te ofrezco un solo color, el que tú deseas, una elección nada más, pero tú como Vida puedes ofrecer infinitos colores a la vida del ser, entiéndeme ¿Sí?, es que, si cada uno me busca en su corazón y expresa en amor tu concepción con la mía podremos al fin convivir juntos amor mío y no rechazarte más, y sí te quedas aquí, todo lo que eres morirá y al fin el mundo sentirá el color de mi existir si la humanidad no cambia su forma de vivir para agradecer el nombre que tienes, con todo mi dolor y amor, te digo, sigue tu camino y déjame en el mío, pronto estaremos unidos, te amo Vida, solo, te amo en tiempo esperado, aguanta un poco más, que sé que todo cambiará y así solo estar entre tu vida y la mía para la eternidad.


La Ansiedad, ¿Enemiga o Aliada?

La Ansiedad es aquella que muchas veces los seres humanos padecen de forma diaria, momentánea, espontánea y/o esporádica, es un pulso que sentimos rodeando todo nuestro universo interno, ella nos lleva a que nuestras emociones y sentimientos jueguen a favor o en contra de nosotros y quizá hacia los demás, cuando nos dejamos opacar por las cargas negativas que están sobre cualquier ambiente se activa de forma instantánea la ansiedad, ella puede convertirnos en buenos y malos receptores e impulsores, depende de las situaciones que nos toque vivir y convivir diariamente, el lado negativo es que nuestros mayores miedos, obsesiones, compulsividad, preocupaciones, estrés, desaciertos, el no saber, el esperar, rabias, orgullo, ego de la razón no compartida, diferencias no comprendidas ni entendidas, alejamiento de alguna reflexión y análisis, y otros, serán lo que lo predomine tu personalidad y tu forma de ver lo que te rodea, haciendo de ti una persona delicada de tratar, formando capas con ciertas cerraduras para aceptar lo nuevo, desconfiada y con el apego y aferro del “Yoismo”; el lado positivo es que gracias a la ansiedad si la sabemos dominar ella nos servirá como impulsor para correr riesgos hacia cualquier pensamiento, obra y acción que hagamos. La Ansiedad es aquella que forma parte del equilibrio de nuestra mente, corazón y espíritu. El alma no se deja influenciar sobre éste equilibrio, estará ahí para ayudarte en amor dándote luz solo para que sepas que si decides no dejar que la ansiedad esté más inclinada a lo malo de tu día a día entonces podrás vivir sin ningún problema con todo aquello que te pone de mal humor o sobre esos fastidios que a veces puedes sentir y expresar de cualquier cosa, esas molestias de que todo no es como tú quisieras, hagamos de la ansiedad nuestra aliada para poder lograr cosas que más bien nos traigan mejores días, momentos y tiempos, es decir, si sientes que debes llegar a buena hora a un lugar entonces sé precavido y trata de salir con 2 o 3 horas antes porque nunca se sabe cuándo el camino puede variar, pero no permitas que la ansiedad de llegar a buena hora te haga olvidar de llegar porque pensabas ese ¿Para qué ir? Total, si no es a mi manera, ¿Por qué llegar?, Seamos más incorruptibles ante la ansiedad que sensibles ante ella, esto será un gran paso para crecer en lo personal. “No dejes que la soledad de la ansiedad te lleve a un desierto donde solo ves lo malo, y si dejaste que ella te llevara a su lugar, aprovecha el desierto y escarba la tierra para ver si dentro de ti hay todavía esa voluntad de seguir adelante pese a las situaciones de nuestros días, y si fue que dejaste de creer en ti, siempre habrá alguien que te ayude sabiendo que irónicamente será “tu yo mismo” con el ser en otra dimensión de tu realidad o tu contraparte que hasta a veces puede resultar en un maestro, guía o consejero de la vida para que sigas adelante con más amor y fe de que todo cambiará a mejor”, la ansiedad siempre estará, pero tú debes predominar sobre ella y hacerla siempre tu aliada.


La Mariposa y el Destino.

Desde la existencia del mundo ha habido dos grandes amigos-rivales que buscan como hacer feliz o justicia a lo que merece la vida antes los ojos de quién ella habita, la creación es perfecta por obra y gracia del máximo ser de luz que emergió por la necesidad de darle claridad a todo aquello que estaba oscuro, fue un estallido nunca predecible, que se formó entre tanta razón de lo que se conoce hoy en día como los espacios que nos circunda en cada parte de la vida; el antes de un inicio de la pura idea de algo que iba a planificarse para darle sentido común a los seres vivos que puedan convivir y vivir plenamente sin nada que los distraiga, pero luego cada parte del alma de la creación fue independiente para que cada uno de sus complementos tena una misión que amerita de ser detallista y así apreciar y valorar lo que vemos a cada segundo, durante el tiempo mientras las partes como la vida, el destino, milagros, tiempo, espacio, naturaleza, animales, humanos y sus variedades mágicas que no están a simple vista fueron debatiendo tantos temas de conocimientos para buscar la forma de hacerles entender que todo tiene un plan y que cada uno tiene una tarea encomendada, pero una de estas partes quería adueñarse sobre las demás, incluso de lo más extraño y bello de la creación, El Destino teniendo bien confirmado que él puede predecir y escribir todo lo que será y todo lo que es, las demás partes empezaron a temer un poco y cuando él se acercaba era tratado como el rey del futuro, nada podía pasar, al menos que el decida que así sea. Una vez El Destino descansó bajo un árbol y admiro hermosas hojas con flores que aromatizan los ambientes de las líneas que él mismo puede escribir, pero al rato le pega un viento fuerte y salen volando las mariposas que se creían hojas rodeando al destino sin miedo a nada, y éste, furioso, buscó en sus escritos y vio a la mariposa más no que tendría alas, al agarrar a una le preguntó: —¿Por qué vuelas sobre mis líneas si yo no lo decidí así?; El ser mágico solo sonrió y el destino sintió tanta pena que se arrodilló, era el mismo creador ante los ojos de quien se pierde cuando cree tener algo de poder, y respondió: —Tú podrás ser una de mis partes más inesperadas que dejé de controlar, porque a veces lo haces bien, y otras con justicia pero cuando se te escapa algo a simple vista, yo seré la mariposa que hará que todo tenga un propósito por más difícil y distorsionado que se vea, pues yo vengo del caos de la nada y yo soy luz eterna de los cambios que se requiere para seguir mejorando, se sufrirá en el proceso pero será necesario para valorar que un simple gusano horrible y llamativo que antes era tejido y que aprendió a comerse las cubiertas que lo cuidaban y a la vez lo dañaban y también alimentaban pudiera tener alas y ser libres manteniendo la retaguardia de polvos mágicos que explotará sobre el que decida agarrarlo, para enseñarte que tú tendrás que reescribir cuando el aleteo de la mariposa lo decida y riegue su polvo porque así yo lo decidí y así debe confiarse en amor y gracia que siempre será para el bien de un todo, no me cambies porque ya cambié para mejor, tú eres destino y si veo que tu historia no me convence, yo seré la mariposa que transforme las líneas esperando que el dolor y los procesos del tiempo te ayude a que a veces un simple aleteo ocasionará un caos completo, sea bien o mal, pero será necesario a pesar de que creas que soy a veces soy el malo.


La Realidad y la Conciencia.

La realidad es paralela a la conciencia, todo lo que se vea, oiga, palpe y sienta, es lo que tu existencia hace para diseñarte una realidad de saber que vives ligado a tu espíritu y el alma en un espacio donde llegaste por muchas razones, sin saber si es tu primer viaje u otro más donde con el tiempo solo verás pequeños recuerdos en ciertos flash de tu mente entre la consciencia y subconsciente, vivir en base a la realidad es solo lo que está creado para que tú te sientas que perteneces a un ambiente, cuando logras despertar de tu conciencia a través de tu decisión de conectar con todo aquello que existe en las mil y una forma de realidades, podrás ver todo más claro, tendrás la capacidad de elegir los nuevos conocimientos que obtendrás y aquellos que enseñarás, conseguirás muchas respuestas que estabas esperando, pero sí solo te enfocas en ese despertar de ver una sola realidad es probable que algo de ti se pierda, porque cuando solo te empeñas en un solo objetivo sin tener un descanso de experimentar otras dimensiones en el tiempo, vas perdiendo la magia de un todo realista y surrealista, es capaz que te sumerjas en un lugar donde nada te complace, donde ya para ti es todo igual, nada te sorprende, nada te llena, nada dejas y al final serás solo nada en la misma realidad de la nada, donde la vida se te va volviendo cotidiana y extraña, y de paso dejas de emocionarte por pequeños actos que suelen llenar esos vacíos que algunas veces sentimos, vivir despierto es saber que la idea es disfrutar y vivir las realidades que podamos percibir, recibir y experimentar, cada consciencia es un universo distinto, por ende, cada despertar es una realidad diferente, lo que nos une en alguna realidad es solo la conexión en luz de querer simplemente estar, sencillamente es establecer un eje central de que todo seamos igual por amor al bienestar del todo de la creación, ya que en dicho eje se puede anudar los lazos de la vida, y por cada uno alrededor del punto medio se irá formando ese círculo dorado mostrando realidades, sueños y la mera existencia de lo que pronto vendrá, conéctate y despierta en la realidad mágica de ver claro lo que siempre estuvo a simple vista, haz tu lazo de vida donde te guíe tu realidad y consciencia despierta, y vive, solo vive y libérate de las dudas a ciegas.


La Inseguridad y la Valentía.

Desde que nacemos estamos sujetos hacia todo aquello que nos puede dar un apoyo para lograr lo que siempre hemos querido hacer, lamentablemente no muchos tendrán la suerte de criarse con sus padres, a algunos les tocará situaciones de desarrollo más difíciles por la cual enfrentar, otros irónicamente por más que estén en hogares seguros no se sienten como parte de la familia o no se consiguen pertenecer a ese núcleo; durante ese trayecto todo tu ser va formando ciertos patrones conductuales que quizá te inciten a que a veces es mejor no correr riesgos para ciertos objetivos a lograr, llegas en un momento de la vida donde tomar una decisión que hará de ti algo que tal vez sepas será dudoso porque no te sientes seguro, empiezas a ver caminos muy poco estables y llenos de vientos que tropezarán con las ideas para dar inicio a lo que quieres, la inseguridad que rodea por toda tu mente bloqueando cualquier riesgo a tomar hacia esa vida que deseas. No permitas jamás que tus miedos nieguen el hecho de convertirte y transmutar en el ser especial que Dios te ha hecho en amor, agarra los miedos y todas sus bestias y saca de ello la fuerza que tiene y muéstrale la luz interna del amor y así serás valiente para andar sobre lugares que se ven inseguros sin esperar que otros te agarren de la mano, tú eres valiente, guerrero, luchador, seguro y fuerte, utiliza la inseguridad como motivante para ser valiente sin nada que te detenga, afronta lo que sea mientras y cuando sepas reconocer que todo siempre irá bien a pesar de las dificultades de la vida, son solo pruebas que nos pone El Creador para ver si estamos preparados para subir un escalón más hacia lo iluminado en lo terrenal, afirma tu yo universal y aflóralo hacia la luz de los demás, eres único y especial, nunca dejes de creer en ti y no decretes la inseguridad por falta de apoyo, tú eres y tú puedes, el apoyo solo será parte de tu vida cuando sea para complementar la seguridad al final del camino, si es que llegara a hacer falta, cree y vencerás.


El Viento y el Océano.

Una vez El Viento estaba quieto para no molestar ni hacer ruido hacia aquello que piden que se calle en momentos donde algunos piden solo paz, se iba por las ciudades y todos parecían molestarse con su presencia y muy pocos agradecían sus bruscos abrazos de vida, paseaba por poblados y los árboles lo saludaban con agrado, pero otros temían de que sus hojas más hermosas se rompiera de sus ramas y cayera a la tierra del nunca jamás, él solo seguía y miraba a todos lados para ver dónde podía ser recibido sin desagrado, y siguió soplando hasta llegar a un océano desolado y misterioso donde los seres vivos no les gusta pasar por ahí, porque dicen que es amargado y no sabe vivir, viendo esto, El Viento se paró y le tocó la espalda al Océano: —¡Hola!, ¿Quién eres?, —Soy El Viento, —Ah ok, ¿Y qué quieres?, —Solo hacer arte con tu cuerpo que se formará con tus aguas, pero será solo si te ayudo, —¡No gracias!, Estoy bien, ve a molestar a otros; Y cuando éste recibió tal respuesta solo gritó en desahogo porque nadie lo quería según él, y El Océano se vio envuelto de en una furia terrible que jamás él haría a los demás, sabiendo que siempre estaba de lo más tranquil y no quería que lo molestaran, solo llamó al viento y le dijo: —Ven acá, tienes que saber cómo dejar salir tu furia sin golpear ni dañar a los demás, no todos estarán dispuestos si solo soplas y soplas sin hacer un baile a la naturaleza, ¿Quieres intentarlo?, ¡Pero eso sí!, Cálmate y relájate, —¡Ok, lo haré!; Y ahí El Viento solo se movió de manera suave haciendo del océano una muestra de esa curva dando vuelta a un baile de felicidad y de amor quedando por la eternidad en El Viento a su favor, pasaron horas y horas hasta que el ocaso del sol hizo de ellos una luz interna como el mejor momento entre millones de la naturaleza que solo ofrece simpleza y que llena de colirios y pureza a los que siempre tengan la delicadeza de tratarla con respeto y amor del bueno, El Viento se fue y dio gracias al océano deseando volver para aprender otros bailes de la vida que nos llenan de alegría si aprendemos a saber cómo dejar salir lo que no nos permite bailar y difundir lo que realmente hará de nosotros seres amables y amorosos en ésta vida tan rara, hermosa y misteriosamente curiosa, donde cada segundo se hace único si dejamos que el baile nos enseñe lo bueno de la vida y lo gloriosa de siempre poder vivirla, al final, pese a lo que decían del océano, El Viento lo recibió como su mejor maestro porque sencillamente se atrevió a conocer lo que otros no querían reconocer.


El Espacio y la Humanidad.

En el instante que llegamos a ese planeta que llamamos tierra a través del enlace universal con la madre naturaleza y la madre vida hecha mujer con su cápsula del tiempo, respiramos ese aire que nos da la libertad  de ser conscientes de que estamos vivos y solemos hacer nuestro primer grito de hacernos notar ante todo aquel que tenga la dicha de traer una vida que ojalá pueda ser servicial, bueno y ejemplo a seguir para cuando ya no esté con ese cuerpo que fue prestado. Al momento que nos vamos desarrollando vivimos muchas experiencias con infinitas emociones que hará de nosotros muros o puertas con cerraduras mágicas, si no aprendemos a cómo superar todo aquello que estorba los espacios internos del ser para permitirnos desecharlo y así dejar entrar lo nuevo en ese porvenir que siempre nos conseguimos en el trayecto de la vida real, vida ilusoria y vida dimensional, entonces estaremos aferrados y atados de manos a establecernos en un solo punto que no verá otras direcciones en dónde buscar el siguiente nivel para crecer tanto en lo personal como en lo universal. El humano se define como algo hermoso, complicado, contradictorio, y muchas veces fácil de manejar y otras difícil de tenerlo en un orden específico, dependerá de ti si las ocasiones que seas dócil en la vida también permitas que abusen de tu propio criterio, quitándote tu libertad de expresar el poder de la diferencia y la justa igualdad por el amor que nos liga, y la rara vez que te comportes difícil en ese orden unitario (aunque debería ser esto el punto de partida del caos controlado), entonces que sea para hacerte notar contigo mismo y así creer más en ti, para luego con toda confianza decirle al mundo las cosas como son, al final, entre el espacio y la humanidad, los que los separa es la decisión de creer que al menos cada quien parta de un prejuicio de mejorar lo que está mal y evolucionar lo que siempre tendrá que ser para el bien, no importa que tan lejos veas tu explosión del verdadero ser que serás, lo que debes tomar en cuenta es crear espacios para que tu esencia humana defienda y aprenda que si nunca nos arriesgamos a dejar, eliminar o mutar lo que nos hacía mal, entonces siempre estaremos tan lejos y ciegos de ver lo que nos ayudará a convertirnos en algo nuevo y diferente para mejor.


La Realidad y la Magia.

Estaba un día bien soleado donde La Realidad empezó a caminar de lo más alegre, a donde viera era solo una constante sonante de ruidos y ciertos sonidos armónicos que aparecen por la distorsión que producen otros seres; resulta que cada día sucedía lo mismo, no era según su manera sino que había otras cosas que cambiaban un poco los métodos de vida de lo que su percepción quería para todo aquel que tuviese vida bajo su filosofía, puesto que era lo único que realmente debe importar, pero seguía pensando en aquellos sonidos melodiosos donde salía un arcoíris de mil colores, un colibrí que volaba haciendo arte entre las nieblas y el fuego de lo incierto, un árbol nuevo floreciendo bajo la quema por las ganas de hacer algo nuevo, un animal jamás visto donde sus gritos hacían que llovieran millones de rosas y una cascada que proviene de esa roca con forma de un elefante que hasta movía su cola y ésta se convertía en una puerta escondida para esa cueva donde hay muchos secretos no descubiertos por seres que viven bajo la manera de esa realidad, y ésta seguía buscando a dónde estaba la bendita Magia y no podía encontrarla, ni tocarla, y menos podía verla para hablar con ella, y ya molesta le dijo: —Me tienes cansada, hasta con todo lo que haces, me contradices, me reniegas, me frustras y alejas a los que me acompañan en los ruidos de mi vida, ¿Dónde estás?, ¡Aparécete!; Al rato sintió un cosquilleo en su cuerpo, un abrazo invisible jamás dado, un beso nunca esperado y colores estrellados donde vio ese castillo encantado y le dijo a través de un sonido precioso y sentido, —Realidad, mi amiga y estimada contrincante, yo soy el máximo poder de lo que tú nunca podrás ser, hago de tu filosofía algo bello para hacerle creer a los seres vivos que la vida es más que solo estar, es más que un ruido y es más que tener un solo sentido, les doy esperanza, alientos, sueños, fantasías, ilusiones, y viajes del tiempo dónde tú si tan solo aprendes podrás entrar a las puertas de mi hogar y así conocerás un mundo libre de maldad, y si nos hacemos cómplices con la bondad, tú y yo viviremos en paz a favor de todo aquel que merece una vida donde aún pueda tan solo creer que éste mundo es lo mejor para que el amor brille con la presencia de nosotras dos, aquí estaré, y estoy si me buscas desde tu corazón. Y así fue, ella solo la miró y escuchó el sonido que silenciaba a los ruidos, se alejó sin decir nada, y desde ahí, todo comenzó a cambiar desde su raíz.


La Rosa, el Fuego y el Humano.

Era un día hermoso sin nada más que pedir, solo se disfrutaba de la vista de los ambientes naturales que nos regala ese poder de quien nos hizo gracias a su creer, pues él nos dio vida a través de la gracia y de su permiso a los elementos naturales para hacernos libres en la magnificencia de estar presentes sin nada que esperar a cambio; y ahí estaba yo tranquila apreciando esos caminos donde pasan aquellos humanos, y en eso empiezo a sentir un calor inmenso que llegaba a través del viento y éste me avisaba que tratara de caminar sacando mi raíz de aquel lugar que me hacía tan feliz, pero cada vez que él viento regresaba para ver si ya yo estaba fuera de la tierra que me hizo tan bella a través de la fuente de esa agua que yo absorbía hacia mi alma, y así se alimentara para hacer crecer cada pétalo de mi ser, era peor su llegada porque traía ese fuego que tanto y poco le temía; una vez que El Fuego llegó no pude frenarlo, no había nadie que me salvara, ni siquiera ese humano que a veces llegaba con su bicicleta por éste bosque que iluminaba sus pensamientos en soledad y otras veces acompañado por esa mujer misteriosa que él no sabe que está a su lado, él solo venía de vez en cuando para acariciarme las hojas y asegurarse que yo estuviese bien al igual que todas las flores de éste lugar boscoso bajo su mirar y la ciudad que lo extrañará cuando ya no esté tomando el agua dulce de ese lago que brilla con luces de melodías. Y ahí estaba, a punto de desaparecer y no sé si algún día volveré, cuando El Fuego ya estaba a un segundo de tiempo sobre mi tallo, mis hojas y mis pétalos de rosas, le pregunté: —¿Por qué quieres eliminarme? Como si yo no tuviese derecho a la vida, ¡Dime!, Porque estás quemando, dañando y eliminando todo a tu paso, sabes, me duele mucho y mis lágrimas ya no son de tristeza, es la decepción que ahora me da tu naturaleza; El Fuego paró un momento y le contestó: —Debo reconocer que eres La Flor más bella que he visto en los pasos que llevo donde destruyo sin pensar lo que hago, no puedo parar a menos que ocurra un milagro, que caiga un relámpago y rompa esas piedras que retienen aquel lago, o esos troncos que aguanta el río en el sombrío, ¡Tranquila rosa hermosa!, Haré lo posible de hacer arte contigo empezando desde tus pétalos para tratar de dejar tu raíz y quizá más adelante vuelvas a sonreír, y ésta vez serás más grande, más bella y más eterna, soy la quema de las cenizas que se convertirán en un nuevo abono para tu divinidad bajo mis hombros; La Rosa lo abrazó y le dijo: —¿Has visto al humano?; y El Fuego solo le mostró su compasión de terminar con ese pensar, porque si le decía que la ira de ese humano fue quien la destruyó, quizá nunca más regresaría a la vida de quien la sembró, y jamás perdonar lo que en ese momento pasó, en aquel lugar donde el fuego arrasó.


El Fregadero, un paisaje, y ellas sobre laberintos de estrellas.

¡Ya basta mujer, deja de gritar!, ¡No, no es así!, Tú no entiendes ni quieres comprender, necesitas saber que todo no es siempre a lo que te parece; y fue así que cada vez que ella se enojaba por las cosas raras de la vida solo quería desahogarse conmigo y yo le refutaba que a veces no tenía razón y era que no entendía los pensamientos de sus pesadillas, y después de tanta terquedad solo quería irme de mi propio hogar, pero la amo, y ella a mí, así que trataba de fregar cada vez más e incluso hasta llegué a la obsesión de lavar lo que ya estaba limpio, y al final solo compré una casa más grande y coloqué el fregadero frente a ese paisaje para relajarme en momentos de estrés con la mujer que tanto quiero, y aún seguimos discutiendo pero por culpa de ella de no ver las estrellas de vez en cuando conmigo al preparar una taza de café y recordar el por qué nos enamoramos y nos abrazamos, yo te aguanto y no te dejaré, aunque te pongas brava, histérica y nada apasionada, porque sé que no recuerdas nada desde aquel accidente donde tu memoria al parecer se fue para siempre. A veces te tienen imágenes como flash en el tiempo y es dónde aprovecho para que mis lágrimas y tormentos se vuelvan alegrías contigo en lo eterno, ¡Déjala ir, déjala ahí, déjala en otro lugar y vuelve a vivir!, Me dicen algunos, pero cómo dejarla si sé que afuera no estará bien, porque no recuerda ni quién es ella, solo quedó atrapada en un momento de su mirada, y sigo fregando, y sigo aman do, y sigo soportando un amor entre brisas de los vientos que corren cuando ella es feliz bajo éste paisaje tan grande haciendo de su naturaleza algo esbelto para la mía, te amo mujer, y cuando me dices “te extraño”, rompo en llanto porque sabes que al final no soy el malo, soy el que vive atrapado bajo el laberinto de tus recuerdos nublados, pero sé que al final te liberas y me besas, y sigo aquí, fregando, viéndote partir al laberinto estancado, y yo relajado, mientras me gritas otra vez dejando salir a las bestias y yo amándote cada vez que pueda, y te digo, ¡Ya basta, mujer!, Pero no es con ella, es con esa que no conozco y que ignoro hasta que el agua de mi fregadero hace pausa en un abrazo que algún día regresa sin miedo, desde mi espalda y sus besos sinceros, convirtiéndome en un recuerdo llevadero, sin prisas y ni tiempos sobre mi fregadero.


La espera sobre la Luz Luna.

Mary siempre veía la luna y se molestaba al irse, pero era feliz al caer la noche, pero cuando se iba volvía a llorar porque dejaba de ver su luz blanca brillante y tenue a la vez, cuando se dio cuenta que su apreciación estaba mal porque vio la luna transparente en el reflejo de aquel río sobre ese lugar al que iba tanto, pudo sonreír sabiendo que la luna nunca se fue y que ella seguía ahí, solo que su esfuerzo de brillar tenía que ser observado por otros soñadores, y Mary comprendió que por más que se haga lo posible, lo posible se hace difícil y éste se hace cuesta arriba, pero cada vez que la luna volvía en noches frías, para Mary le era fácil proseguir con aquello que creía imposible y así pudo pintar la luna más hermosa y después de tanto tiempo, lágrimas y tristezas, lo que hizo especial al arte fue el esfuerzo por décadas sobre todo por lo real de cada cráter lunar, ya que cada uno fue formado por la gota de lágrimas cuando la luna justamente se iba, y de ahí pudo nacer la pintura de la luna según una vista perdida y otras altruistas, Mary supo valorar ese tiempo que al final pensó que se le era arrebatado, pero no, nunca lo fue, solo que su perspectiva la cegó sobre su realidad y su mentalidad la hizo reaccionar, para luego pintar esa luna en aquel lugar con ese corazón que pudo apreciar.


La Tranquilidad y la Inquietud.

Llega un momento en nuestras vidas donde solo queremos tener ese respiro de paz del cual tanto hablan; desde que nacemos estamos siempre estresados por todo lo que pueda pasar, desesperados por querer que siempre se puedan cumplir todos nuestros deseos, anhelos, sueños, ideas, ilusiones y demás cosas de la mente que a veces se le olvida consultar ciertas decisiones con el corazón que también habla con el alma y el espíritu, nos aferramos a lo que tenemos y peor aún a lo que todavía no poseemos, vamos transitando el camino de la inquietud y nos olvidamos de hacerle sentir tranquilidad a todo nuestro ser universal, pero es tan difícil entender que la tranquilidad es lo mejor que podemos tomar para luego actuar hacia todo aquello que la intranquilidad no va de cerca. La humanidad suele vivir su vida en total estrés si tan siquiera preocuparse si está bien o no quitarnos la paz que realmente ameritamos hasta el día que traspasemos este plano terrenal y esperando que no exista otra oportunidad de regresar por quedar karmas que pagar; son millones de motivos por el cual los humanos siempre preferirán vivir en la inquietud ante la tranquilidad, porque incluso para ellos el que vive en este estado emocional son los que ven la vida fuera de la cruda realidad, pero si supieran como unir la quietud con la intranquilidad pudieran lograr entender que las cosas se dan al tiempo perfecto de lo universal, pero somos tan necios que nos dejamos contagiar por esa felicidad, tristeza y ansiedad llamada “vivir al paso de lo superficial y no de lo espiritual”, y así vamos viviendo una vida llena de ruidos, molestias, incomodidad, nervios, desesperos, entre otros, sin dejar que algo pueda hacernos cambiar, por ende, escucha los ruidos y luego cámbialos a sonidos, ese que te dará la armonía que tanto buscas y a la vez temes y luego irónicamente te arrepientes, porque te fascina vivir fuera de toda paz.


El Árbol Jacaranda y el Humano.

La humanidad a veces suele desprenderse de los regalos que nos da la gran creación, todo lo que existe en tu vida se debe a los materiales que salieron a través del ambiente, de esa gran elaboración que el ojo del gran arquitecto universal nos pudo otorgar para que nunca nos faltara nada. Entre tanta belleza mágica que existe tenemos el árbol filosófico Jacaranda, un ejemplar que nos enseña que la vida se trata de tener una serie de reglas y normativas que se mezclan con todo sentido a la moral y principios en los que la sociedad como tal debe saber dominar, a pesar de que todos estamos claros de ese libre albedrío que manipulamos a los antojos que muchas veces hacemos un bien y otras tantas dañamos sin pensar, el secreto del jacaranda para la humanidad es que él puede darse en muchos lugares fuera de bosques y de selvas, comparte su belleza a donde sea sembrado con fe y amor, el tiempo que tarda es perfecto para sus primeras ramificaciones y flores azul violeta que luego se transforma en el fruto delicado, si te atreves a querer perjudicarlo o arrancar sus hojas para comértelas o tirarlas al piso porque así lo quisiste, sabrás lo que es un dolor intenso en todo tu cuerpo, pero si eres educado, cariñoso, respetuoso, amable y servidor de la vida, él te dará en sus manos ese apreciado fruto dándote la medicina que se utiliza para muchas clases de heridas leves externas, internas y hasta para curar todo aquello que espiritualmente debes sanar en tu ser, todo de él sirve para darle un buen uso y crear algo hermoso si solo le pides permiso, te dará sombra en tu jardín, te escuchará cuando necesites desahogar la basura que acumulas y te abrazará cuando los rayos del sol y de la luna entren en su corteza y dejando salir el aroma como ese incienso que da paz en tu hogar; y es que si el humano aprendiera más de la vida natural creo que seríamos más jardineros y servidores de la vida que estar perdiendo el tiempo en cosas que no valen la pena, solo transfórmate como el Jacaranda, tómate el tiempo necesario para evolucionar pero siempre viniendo de tu raíz una vez que empiezas a creer en ti, porque si no, jamás surgirás desde el alma, cambia lo que está mal en todo tu ser, y solo así podrás florecer y servir el fruto que puedas ofrecer a los demás en un futuro para que también sean como El Jacaranda y sanar lo que a ellos les pueda impedir crecer en lo personal y simplemente conocer y aceptar una mejor versión que optamos cuando al fin hemos logrado agradecer todo lo natural de la creación.


El Universo y el Planeta Tierra.

Era una noche donde todo estaba tranquilo, no había ruido por ningún lado, se sentía una paz en el aire que al parecer no podía existir quién o qué molestara tanta armonía en el ambiente, en eso se sintió un pequeño lamento por parte del universo, se oía como si estuviese llorando, El Planeta Tierra al ver este comportamiento de quién es infinito en todo su poder le empezó a preguntar: —Y dime, ¿Qué te pasa?, El Universo un poco apenado le dijo: —¡Yo estoy bien, no te preocupes!; Pues al rato empezó a llover y las flores del Planeta Tierra se iban marchitando una a una y todo lo que lo embellece estaba desintegrándose a la nada, El Planeta Tierra furioso le vuelve a preguntar: —¿Por qué me haces daño? Dime qué es lo que te pasa, tus lágrimas son ácidas y hace que todo pierda la gracia de nuestro creador, y eso no lo permitiré, soy tu amigo, tu aliado, tu confidente y existimos por algo, y no estoy dispuesto a perderme por culpa de tus sentimientos; y El Universo gritó: —¡No lo soporto sí!, No ando bien, estoy solo, ¿No lo ves?, Hay vida que veo a través de mis ojos, muchos planetas, seres vivos por doquier, bellezas que inundan mis celos de querer tener y escuchar lo que ustedes pueden percibir y recibir, es que no lo entiendes, soy nada, soy vacío, soy frío y no siento mi peso, ¿Qué papel juego yo aquí?, Porque no eres tú lo que soy, y yo lo que eres tú y así me entenderás, eres el lugar más perfecto que siente alegrías, tristezas, nostalgias, sueños, anhelos, y demás emociones fascinantes, por eso es que estoy así, así de mal y me da rabia no poder irme a tu lugar; El Planeta Tierra después que escuchó con calma lo que El Universo tenía acumulado en su interior, le contestó: —Quiero que sepas que sin ti yo no existo, sin ti mis seres vivos no disfrutarían de la paz cuando su corazón busca el sentido del amor que va más allá y rompe barreras del tiempo, sin ti los otros planetas ya no fuesen las alegrías de quienes sueñan explorar algo nuevo para hacerlo esta vez bien, y tú fuiste el primero que vino al corazón del gran creador para que luego las demás existencias viviéramos, entiendo tu pesar, pero si aprendes a quererme y amarme sin dañarme, verás que tú nunca estarás mal, porque más bien yo te admiro por el sacrificio de no sentir y solo recibir, pero si buscas dentro de ti, y te conectas con todo lo que ves, sabrás el gran poder que aún te falta ver irónicamente en la infinidad de lo que eres, porque tú, eres para siempre, y yo, quizá algún día deje de existir, recuérdalo; El Universo comprendió, respiró y cuando sacó su luz pudo devolver la belleza que rodea a todo su ser, sintiéndose mejor por nada más que hablar, y así desahogar.


El Mecate y el Humano.

Desde hace mucho tiempo han existido dos grandes invenciones en el mundo, una la creó un ser todopoderoso llamado “El Gran Creador”, el cual si eres alguien que cree en un gran poder que aún es inexplicable para la ciencia podrás estar seguro que El Humano viene de su creación, y la otra es a través de la curiosidad, necesidad e ideas de éste ser que se las ingenió, para descubrir los dones y fabricar El Mecate que es tan útil y tan peligroso a la vez; con el tiempo estos grandes inventos fueron tomando forma y evolucionando juntos según sus importancias que se les pueda dar y jamás lograr separarse y por siempre estar sujetos o separados el uno al otro dependiendo de las eventualidades, El Mecate si se le da un buen uso puede salvar vidas, prevenir cualquier desgracia, atarlo contra lo que amerite una ayuda para empujar lo que sea y sacarlo de cualquier apuro o peligro en que se encuentre, crear un columpio con alguna madera y hacer feliz a quien pueda mecerse, formar paredes para dividir los caminos de la vida y la jardinería realizada por El Humano para mantener la belleza y la delicadeza por si no hay cuidado cuando las emociones se puedan distorsionar, también amarrarlo contra todo aquello que no se puede dejar perder porque forma parte de un todo a pesar de los análisis y consciencia de saber si es mejor dejarlo ir o que se quede para renovarse por completo. Resulta curioso que El Mecate son muchos filamentos y de ahí la filosofía de que sí unes con fuerza todo lo que tienes podrás saber que conocerás un gran poder si solo estamos prestos a unirnos cuando se quiere cambiar algo para mejor, y en esto entra El Humano, si éste ser se empeña en darle la utilidad inadecuada y solo se apresa consigo mismo con dicho mecate en vez de soltarse y anudarlo con todo lo bueno que le pueda llegar, entonces solo será un preso dentro de su propia consciencia, universo y cuerpo etérico que no halla que más hacer; si estás dispuesto a querer soltar las cueras que te aten a lo que está mal, conocerás la belleza de la vida, los milagros de la creación y la recepción de una mejor vista de aquello que puede ayudarte cuando sea bueno, y debes desanudarlo cuando eso ya no sea el espacio para que tú y El mecate sigan sin ser nada y solo quedarte paralizado, no te castigues amarrándote, no te culpes, pide perdón, o perdona y aférrate a los hechos que verás cuando la vida te presente nuevas oportunidades para seguir con tu evolución haciendo de ti y del mecate tu mejor herramienta para seguir creciendo y superando lo quieres a través de la conexión y desapegos de todo tu éter.


La Oscuridad y la Luz.

Desde el inicio de la creación el todo era nada, y a medida que la chispa energética y suprema encendió la luz para que El Gran Arquitecto del Universo pudiera crear los mundos que existen, pues cada uno fue tomando la forma según las necesidades de cada ser viviente, y presto que “todo” alguna vez fue absolutamente nada, totalmente oscuro y definitivamente sin vida alguna, El Creador tuvo la brillante idea de que todo tuviese un sinfín de equilibrio, razones, propósitos y acciones que se tornan entre “lo oscuro y lo luminoso”, y es que éste ser supremo cuando dio el libre albedrío a todo ser que viva dentro y fuera de su creación, es una de las mejores y peores opciones que se puedan tener, ya que para utilizarla siempre hacia el bien pareciera que es un sacrificio con respecto a otras cosas que no sabes si dejar soltar, aferrarte a lo que tienes o crees tener o continuar sin saber cómo será el camino que transcurras, y si siempre utilizas esa libertad hacia el mal, entonces pareciera que todo sale rápido según lo que cada quién desea en ese momento, ya que los entes malignos o la contraparte del creador al ver que estás en valles oscuros queriendo que todo sea a tu manera, nunca conseguirás estar equilibrado, de ser así, ellos te complacerán porque saben que al final perderás todo, ya que si buscas materializar tus ideas, pensamientos, palabras y obras dentro de la nada sin luz propia y al ver que aquello se da rápido porque te fuiste a lugares disfrazados de luz, al final, todo se irá al silencio y se volverá nulo, y tendrás que volver a comenzar y hasta pedir perdón o clemencia empezando por ti mismo por no creer en aquellos que te advirtieron sobre los terrenos de pisos riesgosos. La vida es un equilibrio constante y sonante, en la oscuridad conseguimos maldad, bestias, demonios, estrés, contratiempos, odio, ira, frustración, rabia, venganzas, peleas, ego, orgullo, entre otros, y en la luz conseguimos amor, bondad, voluntad, servicio, humildad, sencillez, verdad, valentía, paciencia, tolerancia, libertad, consciencia, fe, esperanza y evolución. Todo cambia a medida que vayamos trabajando en nosotros mismos y en los demás como un círculo dorado que puede moldearse en otros colores si el equilibrio mantiene el orden de que la nada y el todo sean para ayudarnos a experimentar aquello que nos ayude a superarnos y crecer a cada momento entre lo terrenal, espiritual y universal.


Lo que queremos y lo que nos llega.

A medida que la humanidad va descubriendo todos los dones y virtudes que le fueron regalados a través del Gran Creador, pues éste ser humano se la pasa en un vaivén viviendo una vida complicada, fácil, llevadera, conforme y cambiante según las necesidades que pueda tener solo en los momentos que se amerite para sentirse satisfecho y feliz en ese instante que se puede prolongar o cortar cuando ya el espacio, ambiente, hogar o lo que éste pueda llamar hasta refugio de algo que está ahí mientras y cuando cumpla con lo que el ser humano necesite. Durante éste trayecto vamos deseando querer tantas cosas y a su vez cuando se van haciendo realidad algunas de ellas cumplen con nuestras expectativas y otras son tan diferentes a lo que al principio habíamos planificado, es ahí el dilema de que lo que queremos realmente a veces no es lo que nos llega, a pesar de que puede ser algo bueno para nosotros, incrustándose obligatoriamente en tu alma, espíritu, mente y corazón, nos sujetamos a la verdad que creamos según las conveniencias de cada quién, pues cada mente es un universo distinto donde existen infinidades de deseos, anhelos, sueños, planificaciones, ideas, y otras que a su vez solo llegan como por cosas de la vida de manera sorprendente. La vida es dada para que se pueda experimentar lo grandioso del amor, y éste se quiebra en el espacio para tratar de ayudarnos a ver el lado positivo de las cosas, incluso de lo sorprendente, que fue dado o empujado por un indicio o por algo más que solo la explicación la puede tener ese ser supremo el cual puede y debe explicarnos y dar las respuestas del porqué llegó algo que nunca se quiso (al menos en ese momento del tiempo), quizá las voces que dan dichos mensajes algún día se podrán oír, sea que prestemos atención o que veamos las señales, para al fin entender y comprender pese a los misterios del destino la vida y la creación. A veces no todo es lo que se ve, no todo es lo que se cuenta, no todo es lo que cree, no todo es lo que se quiere irónicamente no todo es a tu manera (qué difícil y bella complicidad), presto que el todo se hace complejo tratando de analizarlo y reflexionarlo, no queda más que seguir con la corriente del río frío para ver si con nuestra fluidez la frialdad del agua se torna en un clima ambientado, caluroso y hacerlo nuestro dentro del hogar del ser. Si te llega algo que pediste, regocíjate, porque el universo te complació, valóralo, pero si llega algo totalmente diferente, por más complicado que sea de aceptar del cómo y cuándo es que pasó (aunque existan respuestas lógicas escondidas), si es bueno, pues con el tiempo conseguirás las razones del porqué fue así, y si es malo, solo será una experiencia que te dejará un aprendizaje para defenderte a lo que pronto ha de venir.


Las Tres Quimeras y una Esfera.

Todo en ésta vida desde que llegamos a éste hermoso lugar llamado tierra se supone que nos ayudan con ese proceso de aprendizaje que luego con el tiempo vamos desechando lo que pareciera innecesario o quizá lo guardamos en un espacio que vamos creando en el olvido pero sabiendo que aún existe por si algún día nos hace falta. El desarrollo es un proceso constante de búsqueda, cambios y evolución, y resulta mágico que cuando queremos lograr lo que siempre nos hemos trazado como meta de vida, algunas se dan y otras se hacen imposibles, a veces nos frustramos porque se debe suponer que todo aquello que queremos que nos haga feliz debemos verlo solidificado en la realidad simple dentro de la tierra, de tu mundo y del universo, y es ahí donde entra las tres clases de “Quimeras”, la primera se relaciona con esa mitología griega de aquellos monstruos unidos entre sí para solo dañar y eliminar, la segunda quimera es la de los sueños que vienen a nuestras mentes y se conectan con el corazón, y vemos que es tan realista y tan verdadero en nuestras emociones y sentimientos que te dan fuerza para que esté siempre en nuestra imaginación y luego hacerlo real, pero resulta que no existe probabilidad de que eso pueda suceder, de ahí es que nacen los grandes soñadores, pero si llegara a aparecer un quiebre del tiempo quizás pueda que se vea el indicio de lo imposible, dando señal que eso llegue a la realidad; y la tercera quimera es la que se ve en la biología humana, cuando está el proceso de gestación con dos cigotos, pero uno absorbe al otro quedando uno solo, como si fuesen dos personas en una, y así como sucede la magia de las quimeras en nuestras vidas, pasa con la esfera, pues el humano a cada momento pelea con sus demonios y bestias para que jamás les hagan daño; a cada rato el humano vive soñando con cosas que parecen inverosímiles para lograrse, pero si eres un soñador quizá algo o alguien te ayude a realizarlo, y a cada instante la humanidad debe transformarse entre su “yo interno” y su “soy externo” para unificarse como un solo equilibrio y así definir lo que expresas, pero parece mentira que “las quimeras” solo las guardamos en una “esfera” porque muchos se rinden, se decepcionan, se hunden en lo material y la dejan a la anda, como observando lo que quería y lo que jamás prosiguió para ver si la esfera se rompía y se hiciera una quimera de tantas en su realidad, en vez de solo admirar la belleza irreal como viviendo en sueños.


El Mar y el Pequeño Barco.

Era una mañana gloriosa donde se podía recibir el sonido de la creación, aquel sol brillaba tanto que iluminaba hasta las sombras que se escondían de aquellos que aún temen salir por miedo de que más nunca vuelvan a aparecer; resulta que había un barco que quería navegar por todo el mar, y él asumió esa alegría de hacerlo y se adentró a las aguas que lo llenaban de satisfacción, y al principio sin necesidad de tener cortinas puestas en su madera para que el viento empujara todo su cuerpo él se encontraba feliz porque se dejaba llevar por la corriente del agua y la brisa de Dios, era agraciado y regocijado con todo lo que podía ver, pero al llegar a las profundidades de ese mar que se iba convirtiendo en un infinito océano empezó a sentirse solo, se fue desmotivando y desanimando, y ciertas sombras que se reflejaban en esa madera poco a poco causaba cierto daño y esta se iba desintegrando, y el barco al verse solo y sin la compañía de nadie más decidió regresar antes de hundirse y jamás ser encontrado, y al llegar a la orilla quedó ahí solo viendo esa vida que por un momento disfrutó pero a su vez lo llenó de temor, al pasar un tiempo el mar le preguntó, -¿Y es que tú no piensas volver?, el barco un poco molesto (pero con él mismo), le dijo, -¿No ves que estaba solo y a su vez hundiéndome porque sentí pavor?; El mar sonrió y le contestó, -Nunca estuviste solo, porque yo soy el mar y te enseño, solo esperaba a que confiaras un rato más en ti y te dejaras llevar a lo hondo, porque ahí ibas a ver algo fenomenal, algo nunca visto por la negación; y el barco con dudas le preguntó, - ¿Y qué era?; El mar volvió a sonreír y solo lo animó a que se renovara desde su yo interno y volviera a creer de que algunos viajes deben hacerse totalmente solos para que cuando contemos una historia esta sea diferente a través de nuevas versiones, y aquellos que pregunten si de verdad fue así o si solo es cosa de la imaginación ya será cuestión de la fe que tenga los que aún siguen ciegos; por tal motivo cuando el barco regresó le dio las gracias al mar, porque ahí estaba el indicio de su nueva transformación, solo tuvo que dejarse ahogar para renacer desde el espíritu, cambiando así toda su perspectiva para que justamente su esencia lo cambiara por completo a la hora de tener otro respiro, otra oportunidad, o simplemente otro viaje cuando aceptamos que algo anda mal entre nosotros, porque es ahí donde reconocemos que los cambios no vienen por sí solos, sino que debemos buscarlos desde la verdad que muchas veces son olvidadas por la falta de pasar por ese proceso de conocer nuevas versiones de nosotros. Navega tu océano interno, y si te encuentras con tempestades no huyas, lucha y sigue, que al final todo se aclara.


José Antonio y el Tren.

José Antonio era un muchacho que se la pasaba viviendo su vida a su manera, nada ni nadie podía estorbar para que él pudiera conseguir las cosas que lo llenaran a nivel emocional, pues todo tenía un fin solamente para lo que a él le convendría; entre sus quehaceres, labores y tiempos de ocio José Antonio hacía las cosas según al momento para que pudiera ser el idóneo para satisfacer sus necesidades sin ver la de otros que hasta pudiera ser de doble beneficio, pero más allá de todo eso, de su forma de ser, de pensar, criticar, opinar y tal vez reflexionar existían otros seres vivos que querían  pesar de cómo él era él lo mejor para todo su ser, y entre tantas cosas, a veces hacía falta que él se permitiese que otros lo pudieran ayudar y guiar para así establecer o hacer lo que tal voz solo no podía lograr, porque él de terco siempre quería hacer todo sin que nadie le dijera cómo era que se tenían que hacer las cosas, y así fue pasando el tiempo, las oportunidades, el apoyo y hasta las ayudas que lamentablemente rechazaba porque quería llevarse la gloria para él solo, donde su orgullo se devoraba paso a paso sin darse cuenta lo que una vez fue y que esos seres vivos recuerdan queriendo a que regrese y mejorar lo que le falte, y cada vez que el tren de la vida, del destino y hasta del universo pasaba frente a sus ojos, pues él lo perdía porque nunca entendió que hay cosas en el trayecto que vivimos donde solo nosotros no podemos lograr, y se fue quedando cada vez más atrasado, más atrapado y más consumado en ese encierro por la soledad de que sólo él podía hacer las cosas y que gracias a que nunca cambió pues el tren pasaba lleno de oportunidades y lo invadió la dejadez, la desmotivación y la depresión donde solo quizá pudiera quitarse esos males si aprende a que hay ciertas cosas que uno solo jamás conseguirá, porque necesitamos siempre de una mano amiga dejando atrás el orgullo, el ego y la frialdad. No pierdas las oportunidades por el simple hecho de que las cosas no se hagan a tu manera, súbete al tren y bájate cuando veas que no es tu camino y vuelve a empezar otro viaje sin miedo a que otros quieran ayudar, quizá lo veas una sola vez.


El Tiempo y El Momento.

Desde la creación de la humanidad que fue el último ser vivo que se le pasó por la mente al Gran Creador de nuestro universo y de nuestro Planeta Tierra, todo estaba inmerso en lo que se pudiera vivir en el preciso y justo instante de cada cosa que se hiciera, no había nada y mucho menos necesidad de que se tomara alguna medida sobre aquello que se estimara como parte de algo que se exigía ver cuando empezaba, desarrollara, tardara, durara o culminara. En esos inicios todo era vívido y todo quedaba dentro del amor de cada alma ene l lugar; lamentablemente el humano en el medio de ese poder que se le otorgó del libre albedrío censuró la libertad irónicamente para llamarla “Tiempo”, una palabra que se inventó para controlar, dominar, apresurar o retardar cualquier cosa que antes se manejaba de forma tranquila, relajada e inquieta pero a su vez con total quietud de que todo lo que se hiciese pudiera ser según las necesidades de la creación más no de la humanidad, obviamente el humano como individuo fue evolucionando pero irónicamente a pesar de tanta evolución pues en lo interno de su tiempo jamás se ha tomado el momento de hacer una verdadera reflexión y análisis profundo meditado acerca del “Tiempo y el Momento”, se la pasan queriendo solo llevar la vida según el control absoluto donde el tiempo es el que habla, los segundos son los que cuentan, los minutos son los que importan, las horas son las que deciden, y luego se vuelve un hábito malicioso como un ciclo que se repite sin importar que pudo haber pasado, él solo sigue, donde casi nadie se dedicó a querer realmente transmutar el tiempo y recibirlo y a disfrutarlo como solo “el momento” de cada vivencia y lo que él puede hacer por ti. El Momento va más allá de romper las barreras de las realidades confirmadas bajo el tiempo que controla y doblega el mismo espacio del lugar en donde te encuentres; por tal motivo, no dejes que el tiempo haga de ti algo que no eres, no lleves tu vida bajo los abrazos de quien te controla, si es de día, tarde o noche, enaltécete con el momento, si es de compartir con alguien, deléitate con su compañía ese momento, si caminas por montañas o ríos aprovecha lo que ves, respiras y sientes, solo apártate un rato del “tiempo” y verás “el momento” como lo único que realmente debe importar en tu vida; el tiempo solo nos estresa, y el momento solo nos embellece y alimenta a todo lo que somos en amor y en creación.


La Conciencia del Ser, y La Consciencia del individuo.

Se debe suponer o debemos afirmar que una vez que llegamos a un lugar nos podamos sentir identificados, sea con cualquier cosa que pueda darnos la razón de que ese lugar pueda ser el propicio para todo aquello que nos dé satisfacción completa, pero justamente ahí está el detalle, “estar completo” (nunca lo estaremos), digamos que es como cuando quieres comerte un pastel de carne o una ensalada especial preparada por alguien que tiene fama de ser el mejor en esa elaboración, una vez que te la comes pueden abrirse muchos sentidos a través de tu mente y quizá ese degustar te pueda llevar a recuerdos de un pasado o incluso de algo que no has vivido pero que sabes que pronto se dará, y luego que terminas el último bocado viene la presentación de tus palabras o expresiones donde dirás que eso quedó excelente, o fue pésimo, o quizá puedas darle críticas constructivas según a tu opinión, perspectiva y experiencias que ya has tenido con otras manos que han cocinado ese plato, y algo tan sencillo como esto es donde vemos “la conciencia” y “la consciencia”. En el momento en que llegaste a ese espacio tenías conciencia de que todo lo que te rodeaba existía en tu realidad, sin saber aún si es de verdad, si es un sueño o es que viajaste por el tiempo sin darte cuenta, pero la conciencia te indica de que eso está ahí que está presente, y que lo vives y lo sientes, es el ser interno indicando que estás abrazando a la existencia de lo que tú quisiste hacer realidad, y una vez que sabes que eso es real, lo llevas a la “Consciencia” (con “S”), donde siempre estás atento a que esa realidad se mantenga pero sabiendo que una vez que defines lo que eres, lo que haces, y lo que serás, pues ya formas parte de que todo acto, acción obra o expresión es según tu realidad y tu forma de verla, incluso tú podrás tener una consciencia del amor, conocimiento, respeto, bondad, tolerancia, servicio y empatía muy diferente a muchos individuos, no toda consecuencia se debe a la conciencia del ser por los hechos tangibles de la consciencia de cada persona, es parecido a la intuición y que dicha voz la ignoramos, y por eso a veces ocurren las cosas que no queremos; lo importante aquí es saber que si te sientes identificado o no a tu existencia en cualquier espacio, ya lo que hagas con él será a través del razonamiento de aquello que llamamos “estado consciente personal”. Sí sabes que existes y puedes existir en otros planos dimensionales, estarás llevando tu nivel de la realidad a otros hechos tangibles de la conciencia.


¡La Felicidad y La Tristeza van al Psicólogo!

Era un día lluvioso pero a la vez estaba aquel sol radiante oponiéndose a que las nubes se desahogaran lo que éstas iban acumulando, y en eso La Felicidad había empezado su día con muchas ganas para demostrarle al mundo que cualquier cosa que pasara ella saldría siempre con bastante ánimo, optimismo, positivismo y con una brillosa energía para hacer las cosas que a ella le gustaban y podían satisfacerle, pero luego algo cambió, pues cuando volteó vio que la acompañaba muy atrás La Tristeza, y pues entonces ésta se fue corriendo para que no la alcanzara en virtud que no quería que nada le pudiera entorpecer ese hermoso día, y cuando creyó que la había perdido en el bosque volvió a agarrar el camino derecho y en eso La Tristeza estaba de frente y la abrazó, la agarró de sorpresa como un tropiezo casual, en ese instante se desmayó La Felicidad, perdió su consciencia, y La Tristeza le daba pequeños golpes para que reaccionara, después de unos minutos La Felicidad respira un poco y le dice enfadada: —Definitivamente tenemos que ir al Psicólogo; las dos accedieron y fueron a su cita, se sentaron separadas y el Psicólogo les pregunta: —¿Qué pasa?, ¿Por qué están aquí?; La Felicidad contesta: —Es que ella no me deja en paz, a donde yo voy ella quiere venir obligatoriamente, no tengo porque calarme su desánimo, depresión, ansiedad, nostalgias, melancolías, y sobre todo los recuerdos, yo quiero vivir nada más el momento preciso, estar siempre alegre; pues el psicólogo la miró algo raro y le preguntó a la Tristeza: —¿Y tú, qué le dices a esto?; ella suspiró y miró las fotos de esos momentos cuando eran pequeñas y estaban juntas y respondió: —Yo cada día solo me levanto para asegurarme de que ella no pierda el sentido del amor, de la razón, de hacer las cosas bien y que no se convierta en alguien egoísta; y el Psicólogo les dijo a las dos: —Ustedes tienen que aprender a convivir juntas, no hay felicidad sin tener algo de tristeza para conmover al corazón, y no hay tristeza sin tener algo de felicidad para saber que siempre tendremos un motivo por el cual existir, únanse y ámense desde lo profundo de sus consciencias.


Elena, el ahogo, la vida, y la esperanza.

Se dice que todos los seres vivos tenemos ya fijado un destino de lo que será de nosotros a medida que vayamos transcurriendo los caminos que nos toque atravesar, y nada ni nadie puede cambiar lo que ya está escrito, incluyendo hasta la forma en que la muerte llegará; pero esto es solo un decir; y resulta ser que nosotros somos también un lápiz y un papel donde estamos en todo el derecho universal de hacer borrón y cuenta nueva, para así empezar a reescribir una nueva historia que nos traiga más amplitud, serenidad, gracia, amor, satisfacción y felicidad, pues todo lo que pueda estar ya palpado en el libro de la vida de cada quien puede ser totalmente modificado, y es que lógicamente tenemos el gran poder de hacerlo si nos animamos a creer que siempre podremos, y es simple, solo debemos quitarnos los miedos, desahogarnos del pasado sin dejar que lo bueno se vaya de nuestro corazón y nunca olvidarnos de que jamás el sol dejará de salir cada día, porque esa luz que vemos es la energía que estamos netamente obligados a querer absorber, porque cada día es el momento que aún no hemos sentido, al menos que nosotros queramos y decretemos que así será, y así como esto sucede, le pasó a Elena, una mujer que lamentablemente fue golpeada por la vida, pero la vida al principio la trató muy bien, pero como a veces las cosas cambian en menos de lo que esperamos, la vida se volvió muy ruda y difícil para ella, y no encontraba un respiro, un consuelo, un alivio, o cualquier ser vivo que le pudiera brindar una esperanza de que ella podía surgir nuevamente desde la oscuridad, pero dentro de esos espacios atemorizantes entre su mente, su corazón, espíritu y alma, sentía solo lluvias, tormentas, ruidos y un ahogo que ella misma se ocasionó porque su orgullo y su ego no le permitió hablar con sinceridad y mucho menos buscar ayuda entre aquellos que aún podían tratarle, y solo se guardó en el fondo de una botella para que nadie pudiera molestarla, retirándose cada vez más de la realidad y de la magia de solo creer en una esperanza para ella, hasta que por fin escuchó un llamado que venía de las estrellas, una voz que le era familiar, y era aquel niño que una vez pudo ver cuando ella aun creía en todo lo supremo, en esa divinidad, y desde ahí Elena empezó a levantarse de aquel suelo que la mantenía enterrada y opacada de todo, donde al fin al hacerlo, pudo desahogar lo que ella quería gritar desde el principio cuando la vida solo quería mostrarle otro camino.


El Asesinato de la Sombra.

La mayoría de las personas andan por sus vidas sin detenerse un momento para saber si por casualidad pueda existir algo que deban cambiar para su propio bien, quizá algunos creen que la manera en que viven sus propias vidas puede ser la correcta, pero todos sin excepción por más que no queramos aunque no sea por nosotros sino por otros pues nos vamos llenando de sombras, oscuridad y temor, e incluso de la desconfianza de aquellos que quieran hacer algo bueno, así sea que no lo podamos sentir desde lo más profundo del ser, pero a medida que vamos actuando con nuestros pensamientos, hechos y reacciones que quizá nos demos cuenta que algo no está bien y que eso nos puede estar haciendo mucho daño, y resulta curioso que dentro del equilibrio general de la vida entre el bien y el mal, la luz y la oscuridad, la verdad y la mentira, la esperanza y la falta de fe, el amor y el odio, el perdón y los resentimientos, la confesión y la negación, la vida y la muerte, la razón y la falta de criterio, es cuando nos damos cuenta que solo la balanza de la pesa la inclinamos más a los lugares donde solo se crean sombras para seguir sumergido en un océano donde solo entra un poco de luz y nos mantenemos ahogados todo el tiempo y respiramos nada más que lo necesario, es ahí donde debes darte cuenta que es hora de salir a la superficie para dejar de ser tu propia sombra, o peor aún, ser la sombra de alguien o de algo más, causando solo desidias, desgracia y demonios que te devoran lentamente y a veces ni te percatas de ello, porque simplemente vives sin esos análisis que debemos hacernos cada cierto tiempo. Solo tú tienes el poder de elegir si asesinar tu sombra para cambiar siempre a mejor, o si solo seguir escondiéndote o escudándote a través de ella, creando solo vacíos en algo que debes llenar con tu propio perdón y cambiar para volverte luz en tu propia vida.


El Vuelo del Cometa.

Estaba un hombre en la orilla del mar tratando de elevar a un cometa, él corría a todas partes y luego se volvía a poner en el mismo sitio, mientras esto ocurría había una mujer mirándolo como preguntándose si este hombre no había madurado, pero a pesar de esto era la única persona que realmente le estaba prestando atención, no lo perdía de vista, ella veía la sonrisa en él, su fisionomía cambiaba de alegre a inocente, de inocente a rebelde, y de rebelde a ser libre con conciencia, y luego volvía al estado de la calma, y cada vez más esta mujer se interesaba en cómo este hombre hacía todo lo que podía para que el cometa pudiera pertenecerle al aire, y cuando al fin pudo lograrlo ella solo se sentó en la piedra con toda su mirada hacia él, y este hombre desde un principio quería que esta mujer lo viera porque cuando llegó a la playa pudo percatarse que esta mujer tenía algo que la estaba carcomiendo dentro de su ser, era como si le faltara un evento positivo, pero este hombre logró que ella disfrutara de una vista hermosa mientras que el volaba aquel cometa que ya era parte de la naturaleza, volando alegremente por los aires pero atado aun a las manos del hombre solo con un propósito, y este sin mirar atrás le dijo a la mujer, -Ven y agarra el hilo, dame tu mano; ella un poco tímida y temerosa estaba indecisa si darle su mano o no, y el hombre se la pidió nuevamente con confianza y osadía, y como insistió entonces la mujer lo hizo con algo de desconfianza y con un toque de atrevimiento, y este le comentó, -No pierdas tu concentración en mantener el equilibrio del cometa a través de los aires pese a todo lo que te voy a decir, recuérdalo, “no dejes de estar enfocada a pesar a las distracciones que te haré, dale hilo y luego recoges ¿ok?, y cada vez más sueltas el hilo y lo recoges un poco otra vez, ¿entendiste?, y así sucesivamente el cometa se alzará más hasta que el hilo se culmine; ella solo sonrió y dijo, -¡Esta bien!, y él comenzó a distraerla con palabras fuertes, - Eres nadie, no me gusta lo que eres, eres horrible… ella volteo como para reclamarle y él le repitió, -¿Recuerdas lo que te dije?, “no te distraigas con cosas que no son ciertas ni buenas para ti”, ella sonrió raramente y él prosiguió diciéndole, -Veo en ti un alma que debe ser corregida, sanada, renovada, amada, y aunque tu espíritu es valiente lo llevaste al piso más bajo de la realidad y no de la magia de la esencia de tu universo por estar creyendo en palabras hirientes que aunque así fuesen no era la manera adecuada de decirlas, veo que te dejas manipular por otros, que te molestas fácilmente, que te irritas con cualquier comportamiento inadecuado, que te frustras cuando las cosas no se dan a tu manera, que respondes sin pensar, que accionas sin reflexionar, y que no agradeces aun en las peores catástrofe que te puedan ocurrir, que te apegas a lo que ya no debe ser por miedo a soltarte hacia el misterio, que cualquier cosa te obstina y que no tienes paciencia para esperar que la fluidez del destino actué por sí sola, y por último, no canalizas lo negativo en positivo; en eso cuando ella quería refutarle él agregó, -¿Recuerdas lo que te pedí?; y él solo se fue a buscar un balde que contenía agua sucia y se lo echó en todo su cuerpo, y cuando ella quiso dejar todo para enfrentarlo él le tocó la frente y le pidió que se calmara, y luego empezó a darle pequeños golpes moderados de forma repetitiva en varias partes de su cuerpo para probar su tolerancia, luego empezó a masajear su corazón desde afuera (control de emociones), su frente (control de los pensamientos), y su ombligo (control de las energías), y le comentó, -¿Estás preparada para soltar el cometa?, -¿Y si se pierde por los aires?, ¿y si se cae al océano y no puedo rescatarlo?, ¿y si no lo vuelvo a ver?, y el hombre sonriendo respondió, -Es por eso que estás así, porque muchas veces en la vida debemos soltar lo que nos hace daño, lo que nos duele desde el alma, lo que nos ata, lo que no somos, lo que nos aferra al descuido, a la decadencia, a la ignorancia, al sufrimiento, y al dolor, porque si es malo a lo que te atas te ayudará a liberarte tal como lo hacemos cuando soltamos el cometa y este se pierde en el olvido fuera de nosotros deshaciéndose en la nada, pero si es bueno el cometa volará libre en el cielo de los recuerdos que alberga nuestra alma pero al menos ya no lo seguimos sosteniendo desde su hilo, tal como lo malo que nos hacía daño o lo bueno que jamás vamos a olvidar pero que ya no está en nuestro aquí y ahora, y es por tal razón que muchas veces nos frenamos para querer avanzar, pero sobre todo se trata de encontrar nuestro equilibrio desde el instante en que soltamos todo, tales como: emociones negativas, pensamientos enredados, y energías con baja frecuencia en su vibración, es por eso mujer que no debes olvidar que muchos querrán intervenir e incluso tu misma de mala manera la paz que yace en tu interior y que se manifiesta una vez que logres aceptar, reconocer y cambiar lo malo que se encuentra en ti, en pocas palabras, cuando aprendemos a soltar el cometa del ego, de las indiferencias, de las malas actitudes, del rencor, y de la culpa el balance en nosotros nos brindará la calma que merecemos todos los días a través de este hermoso viaje, de no hacerlo, el viaje no se disfruta tal como debe hacerse, con transitoriedad positiva. 


La Teoría del Cuarto, y la Filosofía de la Abeja.

En la vida siempre debemos desprendernos de todo aquello que nos produzca algún tipo de dolor sano e insano, es decir, si es bueno el dolor desaparecerá al llevarlo a un estado de los recuerdos más no del presente que vivimos, y si es malo lo pasamos a un estado del olvido donde será desechado y quemado para trasladarlo a la nada, como cuando liberamos el hilo que sostenemos de los cometas que volamos y no queremos dejarlo ir, pero sabiendo que al hacerlo al fin podremos soltar todo aquello que nos pueda mantener ocupados durante el tiempo de la existencia que solo nos produce heridas, dolor y atraso, presto que la idea es avanzar y jamás retroceder, y así pasa cuando solo nos encerramos en cuatro paredes de un cuarto cualquiera, un lugar que solo nos oscurece, que nos da sombra, y que nos da una supuesta seguridad, pero es solo miedo de seguir adelante sin nadie a nuestro lado, pero debemos siempre creer que necesitamos otros aires fuera del encierro para conciliarnos con todo lo que somos y podamos conseguir esa paz en la tranquilidad de lo que seremos, solo debemos salir de aquello que nos mantiene respirando nuestro propio aire que a la vez exhalamos, algo muy dañino para nuestro bienestar personal, una forma de morir lentamente sin necesidad, y si tan solo supiéramos que podemos ser como la abeja donde ella “cree” que puede volar libremente y respirar otros aires y ver otros ambientes, pues la vida se nos haría más alegre, entonces, “solo debemos creer”, porque la abeja siempre cree que puede volar a pesar de que sus alas no tienen lógica para levantar sus cuerpo nada simétrico con su aleteo, pero la abeja según su realidad sabe que puede hacerlo sin el consentimiento de una realidad compleja que solo le cohíbe y la frena, pero a pesar de esa realidad distorsionada, el uso de la razón, de la cordura y de la ley de la aerodinámica que le dice a ella que sus alas son demasiado cortas y livianas para que pueda alzar el vuelo de su cuerpo pesado, ella sigue negándose a una realidad que solo la golpea, ella aparta esa teoría y crea su propia vida llena de confirmaciones y decretos positivos, le da poder a la mente y a su corazón, creando un milagro con ella misma, y así como la abeja hace un milagro, pues debería pasar con nosotros en la teoría del cuarto, si creemos que podemos salir de nuestros encierros que nos hacemos de manera consciente obligada o de forma inconsciente tomada, nunca alzaremos el vuelo hacia aquello que nos puede ayudar para seguir siempre creciendo en lo personal, la única forma de conocer nuevas versiones de nosotros y ser mejor cada día; sal del cuarto, toma tu vuelo y vincúlate con el amor de la esperanza, de la fe y de los milagros de que siempre todo saldrá bien pese a las adversidades de la vida.


La Vida, La Muerte, y El Puente.

Una vez andaban juntos por un bosque nublado La Vida y La Muerte, mientras hablaban y caminaban se adentraban más a la oscuridad del bosque y La Vida iba sintiendo algo de miedo mientras que La Muerte solo sonreía pícaramente viendo como La Vida se dejaba vencer por aquello que puede eliminar si sabe cómo aprovechar dichos espacios para aprender y evolucionar desde la oscuridad, se oían ruidos extraños y se podía recibir mucho frío en aquel lugar, un ambiente que se hacía sombrío, ciego y temeroso, y a veces La Muerte solo para jugar con las emociones y los sentimientos de La Vida pues se separaba de repente de ella dejándola con solo su fe y su esperanza de hacer algo nuevo a través de la nada, y en eso ella gritaba: —¿En dónde estás?, ¿Por qué te fuiste y me dejaste sola?; La Vida volteaba a todos lados para ver sí podía contar con la compañía irónicamente de La Muerte, y se olvidaba que ella debería contemplar el milagro de ser algo que está vivió y por ende podía sacar de su ser interno toda la luz que yace adentro si tan solo cree en sí misma y que nada ni nadie podría contra ella mientras aún mantenga toda su fuerza, voluntad, osadía, valentía, rigor y sobre todo poder cubrir con un manto protector sus debilidades y vulnerabilidades para que nada pudiera afectarle en éstos lugares donde muchos suelen perderse si creen en ellos mimos de salir siempre adelante. Sabiendo que con su amor propio pueden encender la luz a través de esa gran chispa que solo espera un impulso para prender la llama eterna que estará acompañándolos en todo momento, pero lamentablemente en esos lugares no todos recuerdan que pueden ser luz cuando nadie más pueden estar con ellos bajo sus miedos, sombras y presencias de demonios y bestias que solamente podrán vencerlo si sacan el guerrero que hay en ellos; y cuando el camino finalizó llegando a un abismo, La Vida se encontró con un puente deteriorado sin saber cómo cruzarlo, y gritó nuevamente: —¿Dónde estás, Muerte?, Acompáñame a cruzar este destino riesgoso; y La Muerte como si nada apreció y le comentó: —¿Por qué pides tanto mi compañía?, Solo te acompañé por un momento para ver si decaías y llevarte conmigo, y a pesar de todo no lo hiciste, seguiste hasta llegar al puente tú sola, no soy quién para poder guiarte, solo guiaré tus pasos hacia otra vida cuando tu luz se apague por completo, yo estaré a tu lado pero no para decirte qué hacer, sino para asegurarme que tu alma pueda renacer una vez que confíes que tú todo lo puedes, ¡Cruza éste puente!, Y si caes y mueres te abrazaré, pero si quedas con algo de vida, te daré la fuerza necesaria para que renazcas y empieces de nuevo, y ésta vez, con menos miedo a la versión anterior de lo que fuiste.


José Antonio, Rosalinda, y las Energías.

Ésta es la historia de José Antonio y Rosalinda, dos grandes amigos que se conocieron cuando eran adolescentes y entre ellos hubo una buena química como si durante toda la vida se hubiesen conocido, cada vez que pensaban en algo parecía que sus mentes se comunicaban telepáticamente en secreto, cuando trabajaban en equipo durante sus estudios pues todo salía sin ningún error, y cada vez que hablaban entre ellos el universo se alegraba por todos los temas de conversaciones que tenían y que sin darse cuenta pasaban horas y más horas hasta llegar la noche en ese parque donde miraban las estrellas y se abrazaban para cubrirse del frío que los acechaba, pero a ellos no les importaba porque las energías que emitían les producía el calor necesario para aguantar lo que fuese, estos seres siempre andaban por todos lados juntos y hasta a veces los confundían como si fuesen una relación amorosa ejemplar, pero en éste particular ellos eran esa pareja de amigos que hoy en día cuesta creer que existe; y pues como todo no es perfecto cuando entraron cada uno por separado a la universidad las cosas empezaron a cambiar, pero más que todo la que cambió definitivamente fue ella, se consiguió una pareja y empezó a juntarse con otras personas de las cuales la fueron llevando cada vez más al mundo material y superficial donde las energías de la humanidad se disuelven si no se sabe con quién andar, porque lamentablemente cuando una persona no quiere reconocer que debe mejorar lo que está mal y así hacer brillar de nuevo sus energías pues entonces nada surgirá para renacer otras luces, y en ese punto se encontró Rosalinda con aquella gente mientras que José Antonio se fue quedando cada vez más solo extrañando a su amiga, preocupándose siempre por ella aunque ella ya casi ni lo tomaba en cuenta, y él le insistía que lo fuera a visitar pero ella solo decía que no tenía tiempo y que estaba ocupada para cosas de la realidad, y fueron pasando los años hasta que una noche lluviosa llegó Rosalinda a la casa de su amigo, lloró por horas en su hombro, él la cobijó en su hogar espiritual y le traspasó su energía positiva sin dudarlo, y al día siguiente se sentaron juntos en aquella banca y hablaron como antes, y José Antonio le dijo: —Te hacía falta pasar por éste proceso de negativismo energético para que te dieras cuenta del gran valor que tiene de ajuntarse con personas que quieren vivir en un mundo lleno de amor, fuerza y energías positivas, pero para eso siempre debemos tocar fondo para saber realmente qué queremos, si vivir bien energéticamente entre nosotros antes que lo superficial, o vivir solamente sin nada de buenas energías esenciales para una humanidad que se hunde cada vez más por su falta de amor y de saber cuán importante es rodearse de personas que vean el mundo a través de sus energías que siempre brilla para nosotros.


El Mundo, y la Apatía y Empatía del Humano.

¿Vale la pena que la humanidad siga existiendo?, Antes de responder a ésta pregunta, vamos primero a querer apartar un poco de tiempo para nosotros, aunque sea quince minutos sin que nadie nos moleste, cerramos los ojos e imaginamos como realmente estaría “El Mundo” sin nosotros, aunque cueste poder hacerlo tenemos que hacerlo y preguntarnos también, ¿Qué es lo que quiere el mundo de nosotros?, Lamentablemente durante el paso de los años desde la creación de la humanidad pues todo parece ir de mal en peor, y por más que existan millones de razones del porqué la humanidad debe seguir perteneciendo a éste lugar que todos conocemos como “Planeta Tierra” pues parece que nada es válido para que esto ocurra, porque cada vez lo que hacemos es dañarlo y no protegerlo, sus recursos naturales se van acabando con los años y actualmente muchos lugares de éste hermoso espacio en general ya están padeciendo lo que la misma humanidad le ha ocasionado por su gran “apatía” con todo lo que le rodea, pareciera entonces que la “empatía” no entra entre las condiciones naturales de mantener todo sano para que nosotros también estemos bien, solamente nos dedicamos a crear tecnologías que quizá nos ayude pero lo más seguro es que culmine con nosotros en un futuro, degenerándonos cada vez más, modificándonos y quitándonos lo que es nuestro, “la esencia natural”, y seguimos avanzando en otros aspectos la vida a través del materialismo, lo pagano y lo mundano; y si lo piensas bien, lo que hacemos es crear solamente comodidades dentro de lo terrenal, pero jamás pensamos en la parte interna de ese núcleo que sostiene al mundo, y así como debemos preocuparnos y ocuparnos porque lo de adentro esté bien también debe pasar con nosotros los humanos, ya que desde hace siglos “el individuo” se ha caracterizado por ser más una persona interesada, materialista e indiferente, y esto es a raíz de sus propios beneficios personales y jamás mirar para otros lados y saber si el prójimo se encuentra bien, sencillamente porque les cuesta sentir amor por algo, les es difícil conectarse con quien sea para seguir aprendiendo las enseñanzas de la vida, y dejan de buscar lo que realmente vale la pena cambiar y más si esto nos carcome por dentro, y les resulta “ser empáticos con todos” porque se les hace cuesta arriba todo aquello que les resulte amoroso o imposible y más si esto generará un proceso de dolor que deberán atravesar para luego llegar al placer de sentirse bien desde el ser interno de cada uno, como eliminando cualquier indiferencia o apatía entre ellos, y más que nada con el mundo, y “cuando el ser humano aprenda a ser más empático, respetuoso, cordial, amoroso y bondadoso sin ningún tipo de interés personal hacia el prójimo, ese día la apatía en ellos morirá por siempre, ese día el mundo estará más que seguro con nosotros”, Respuesta: Al final, el humano aún está en pañales.


La Vida y los 7 Chakras.

Andaba una vez La Vida caminando por un lugar muy hermoso de la creación, pero ella solo transitaba sin tener ningún sentido sobre su propio recorrido, no encontraba nada que le diera lógica o razón alguna a su existencia, era como un ser inocente pero a la vez no sabía qué esperar sobre cada paso que daba en ese camino de piedra lleno de belleza por donde mirara, no tenía conexión con nada, ni con deseos, caprichos, nostalgias, recuerdos, emociones, sentimientos, algún despertar diferente tanto de su conciencia como  espiritual y de paso no se relacionaba con algo divino más allá del plano terrenal en el que habitaba, en fin, La Vida se sentía insípida ante todo lo que le rodeaba, y se preguntaba que por qué ella era así, ella quería vivir de alguna forma con la ironía de que ella representaba lo que más tarde sería tan importante para la humanidad, animales y otros seres vivos, pues no contaba con recuerdos, ni motivos para abrazar el presente y tampoco la necesidad de preocuparse por un futuro incierto, veía los árboles, las nubes, el cielo, el sol, la luna, las estrellas, los elementos primordiales como el agua, fuego, aire y tierra, y todo era existencia y cada una tenía brillosidad y un sentido de su propio vivir, y resulta curioso que por donde ella pasara todo se ponía mejor y ella no sabía el por qué, lo bueno es que La Vida no hacía ningún daño, creaba y reforzaba cada cosa en cada lugar pero ella quería sentir cómo era realmente que lo hacía y cómo daba vida a todo en su paso pero sin sentir nada; hasta que por fin pasaron varios días de la creación del mundo y se encontró a 7 seres de luz mágicos que estaban recorriendo el mismo lugar que ella pero de forma alegre, se conocieron y empezaron a interactuar entre ellos. Cuando La Vida le explicó que ella andaba por ahí sin saborear el sentido de su existencia, pues éstos seres vivos de luz le dijeron que obviamente aún no se habían encontrado, porque estaban dejando el último al ser del creador más importante de su amor, y claro está, sería La Vida, y le dijeron que tenía que solo permitirles el enlace con ellos para sentir los 7 chakras energéticos más necesarios como centro de la existencia que dará la razón y la lógica para todo, y La Vida solo hizo caso a lo dicho y confió, y fueron entrando cada una en orden estipulado a su alma; Raíz (tierra, plano terrenal, realidad), Sacro (emociones tales como: estima, empatía, bondad, odio, rencor, maldad, ira, enojo, perdón, disculpas, etc…), Plexo Solar (deseos, gustos, anhelos, disfrutes), Corazón (sentimientos, tales como: amor, cariño, afecto, aprecio, estima), Garganta (comunicación, expresión, señales, actos y acciones), Tercer Ojo (despertar de la conciencia, del espíritu y del alma, búsqueda y afirmación de la verdad, de la belleza y de la justicia), y Coronilla (enlace con otras dimensiones, divinidad, sabiduría, meditación, reflexión, análisis, razonamiento, ilusión, fantasía, magia, y otros planos dimensionales de la creación), y luego que cada Chakra entró en la existencia de La Vida, en ese momento fue lo mejor y a la vez l peor que pudo hacer, pero ya su forma de “estar” cambiaría y vería todo con propósito y razón, y ya La Vida no se sentía insípida, La Vida era un equilibrio de un todo para todos.


El Tiempo, y un Escritor pensando.

La mayoría de las veces la humanidad se la pasa midiendo el tiempo para todo, no hay cosa o algo que se haga en éste mundo sin necesidad de que tenga un cronómetro de aquello que suelen hacer, porque para todo le ponen un tiempo estimado, incluso hasta cuando los humanos caen en los abrazos del amor, y lo más irónico es que el amor tiene medida alguna de tiempo, porque es tan infinito que aún si se llegara a acabar el mundo éste seguiría existiendo de alguna forma, y pues el tiempo ha hecho de las personas ser esclavas de su vida, dominadas y controladas hasta por ellas  mismas, y a su vez ser personas nada gratas para lo que merece siempre tener importancia sin apresurar o retrasar para solo vivir el momento, y éstas personas se la pasan más pendiente es de la hora que marca su reloj que de vivir de verdad y plenamente mientras aún su conciencia les digan que ellas existen, y me atrevería a decir que si el tiempo fuera eliminado como parte de la vida que vivimos a diario veríamos el mundo con otros ojos, apreciaríamos más lo que hacemos con el prójimo, sobre todo con aquellos que casi ni vemos por esa falta de tiempo, y es cuando debemos pausar y pensar, y vivir el momento, y en este caso yo me voy caminando sin el tiempo para pensar en otras cosas que algunos no suelen hacer, porque si todo es un tiempo espero aprovecharlo para hacer algo útil al servicio de la humanidad; y me la paso pensando, y me la paso accionando, y me la paso escribiendo, filosofando, e investigando la mente, el corazón, el alma y el espíritu de cada ser vivo, pero sobre todo pensando, y pienso en los necesitados, en los que están en guerras, en los que duermen bajo un puente, en los que no tienen donde llegar cada noche, en los que son olvidados por una sociedad infectada por el odio, el rencor, el resentimiento, la avaricia personal, la codicia, el ego y el orgullo como pecado principal, pareciera entonces que ya no hay amor, que ya no existe verdad, que ya no hay razón para ser alguien tan preocupado por todo y por todos; y converso con Dios y pido por todos ustedes para que puedan despertar y seguir despiertos en la conciencia de su ser y la consciencia de nunca dejar de ser una persona buena, amorosa, atenta, educada, respetuosa, colaboradora, servidora, empática y abrazadora con respecto a la vida, a la vida propia y a la vida de los demás, y de compartir sus aprendizajes con aquellos que los necesitan; debemos entonces preocuparnos y ocuparnos desde nuestro pequeño círculo personal y social que nos rodea justo en nuestras vidas para que podamos ayudar a ser el cambio que tanto necesita el mundo y que lo pide a gritos a cada rato y lo que hacemos es ignorarlo, la idea no es quedarnos en el desinterés de que nada nos deba importar porque “yo estoy bien”, no nos quedemos solo soñando en aquello que solo nos importe en lo personal, soñemos y accionemos con algo que nos pueda unir y hacerlo realidad en éste mundo que necesita de nosotros a cada momento, porque todo debería ser así, de lo contrario, nos joderemos y seguiremos en las mismas de siempre.


El Adiós, y un Nuevo Comienzo.

Existen muchas cosas en la vida en las cuales nos cuesta poder despedirnos y sobre todo despegarnos de lo que se supone como algo bueno, somos a veces tan tercos en aferrarnos a la idea de todo aquello que nos lleva solamente al pasado que cuando queremos vivir en el presente para ir forjando nuestro futuro vamos perdiéndonos en grandes “jardines de ilusiones y fantasías”, lugares donde lo más probable fuimos felices y estábamos cómodos y agradados, viviendo a base de recuerdos que ya no tienen o no deberían tener cavidad alguna sobre el tiempo en que vivimos y que lamentablemente este no se detiene para nada; sabemos muy bien que se nos es difícil poder soltar lo que quizá nos trae serenidad, estabilidad, seguridad, confianza y regocijo para encaminarnos hacia nuevos comienzos ya que en su gran mayoría sentimos temor por lo que ha de venir para nuestras nuevas aventuras, pero debemos aprender de forma obligatoria que cuando un ciclo culmina éste debería irse de nuestro destino, por ejemplo, si durante una etapa estábamos emparejados con alguien pero a su vez no éramos felices del todo, ni había comprensión, acuerdos, conversaciones fluidas, renovaciones entre las emociones y los sentimientos ya ni se notaban los detalles que cada uno podía hacer para halagarse entre cumplidos y reconocimientos, no existía el deseo sexual y mucho menos las ganas de besarse cada vez que alguien salía de su vivienda, y de paso que ya no se miraban a los ojos como antes porque sintieron que el amor se acabó entre ellos y que por más que trataran de recuperarlo nada sucedía es cuando había llegado el momento de solo decir “adiós, se intentó de todo”, pero esa pareja seguía ahí, aferrados a ellos mismos entre “ilusiones y simulaciones” dentro de esos jardines solo para estar y no para ser, cuando que la idea es hablar sinceramente desde el alma para desenredar lo que aún mantenía unidos y que ni siquiera era el amor que lo hacía, sino la falta de avanzar hacia ese nuevo comienzo en la vida, nada más porque pensaban “en el qué dirán”, o tal vez permitían que los miedos invadieran sus ganas de hacer lo correcto y que la relación llegara a su fin sanamente y sin ningún conflicto que luego se deban perdonar, porque de no hacerlo llegarían a alimentar a los demonios entre los rencores, el odio y los resentimientos; y así como pasa con las relaciones de parejas que han vivido un amor verdadero y que luego sucede “el fin” porque tristemente “lo que todo comenzó, acabará algún día” sea que se termine estando vivo o que se acabe porque alguien dejó de existir pasa también con todo en la vida, en nuestros estudios, trabajos, negocios, familias, amistades, viajes, amores, deseos, anhelos, entre otros, donde nada más nos quedamos entrelazados y enredados cuando ya no debemos estar y/o existir entre ellos, y esto no simboliza que nos alejemos realmente del todo, sino que rompamos esos cordones invisibles que no nos permitía ser nosotros mismos para luego avanzar, como entendiendo que durante nuestras vidas habrán muchas ocasiones en la que solo debemos despedirnos y decir “hasta luego, o simplemente adiós, y que te vaya bien”, y “darle la bienvenida al nuevo comienzo que viene por parte del destino”, uno que nos abrazará si estamos dispuesto a desintegrar las viejas versiones sobre esos ciclos que alguna vez fueron buenas, y otras veces eran habituales y viciosas, y es por tal motivo que todos nosotros debemos arriesgarnos a cortar los lazos viejos para poder “avanzar hacia aquello nunca visto en nuestras vidas”, permitiéndonos así un nuevo comienzo gracias o irónicamente a ese adiós que nos mantenía estancados a un pasado o a un presente repetitivo.


¿Personas Hogar? o ¿Personas Viviendas?

Sabemos todos que las personas suelen ser universos muy complejos, donde según algunas filosofías se le llaman “Personas Hogar”, aunque muchas veces encontramos a ciertas personas que parecieran no tener ningún universo complicado dentro de lo que ellas muestran hacia el exterior, sino que al parecer andan viviendo totalmente vacías durante sus desarrollos, a estas personas se les conoce como “Personas Viviendas”, y es contradictorio decir que en el vacío quizás se encuentre cierto agrado hacia la vida, porque estas solo tal vez aprenden a hacer cualquier cosa para el momento, pero una vez culminado lo que hicieron se desprenden así no más y hacen borrón y cuenta nueva, y todo esto sin ese concepto del universo complejo o complicado y mucho menos problemático que vemos en otras clases de “personas hogar”, es como si estas personas fuesen una especie de seres sabios y mágicos que solo las ves en un abrir y cerrar de ojos donde puedes divisarlas como un árbol y luego hacerse cenizas de la nada, incendiándose ellas mismas con su llama transmutadora que inició desde su raíz, (sin universo que lamentar, porque dentro de él existe la nada, así como existe el todo de la misma nada, en otras palabras, ellas no guardan, sino que expresan y ya, y sus expresiones no son universos, son galaxias enteras del presente, viven cada momento haciendo del momento un universo nuevo para otras personas), y luego esas cenizas se esparcen con el viento hasta llegar a otros espacios para volver a empezar, sin dolor, ni sufrimientos, apegos, aferros y mucho menos sin procesos, solo vivió, soltó, dejó, y buscó otra vez donde vivir nuevamente; y es que gran parte de la humanidad suelen definirse dentro de sus ámbitos sociales como exitosas al poder formalizar un hogar, porque esta palabra “hogar” describe para ellas seguridad, confianza, comodidad, afectos, tranquilidad, amor y satisfacción, pero al final solo las llevará a echar raíces tan fuertes que cuando llegue el momento de desprenderlas de ese hogar (sea espiritual o material) no será cosa fácil, porque cuando surge la idea de formar un hogar reluce a la vez el concepto de responsabilidad y estabilidad, pero cuando un hogar se quiebra es difícil de reparar (porque ya nada será como antes), es por tal motivo que hay muchas personas que prefieren solo vivir dentro del concepto de una vivienda, con poco y tener justo lo que realmente se necesita y que sea de verdadera utilidad, dándole felicidad y agrado, aun sabiendo que cuando llegue la hora de irse bastará con tener pocas cajas para llenar lo que tenía, y solo dirá al ver esa vivienda, “gracias por todo, nos veremos en otra vida, una donde aún sea más liviana”, porque dentro del vacío existen galaxias en cada partícula que se mueven sobre dicha nada, y es esa galaxia la que suelen mostrar, sin complicaciones, sino hermosa y entendible”, por ende, solo tú decidirás si vivir esa experiencia hermosamente pesada de ser “Personas Hogar”, o ser, “Personas Vivienda”.


Larinse, y su olvido de que no todo es a nuestra manera. 

La mera idea de vivir es hacer hasta lo imposible de aprovechar cada instante en el tiempo para aprender desde la humildad para luego poder transmitir las enseñanzas basadas desde nuestras experiencias, porque de nada sirve quedarnos solamente en palabras sin accionar con hechos aquello que nos define desde la muestra de lo que somos, ya que si nos enfocamos en vivir bien nuestra propia vida a base de la reflexión crecemos como seres universales, pero sí vivimos ocupando la mente en cosas ajenas que no valen la pena guardar solo nos traerán frustraciones, obsesiones, y decepciones, y a partir de ahí es cuando dejamos de crecer hacia la evolución del misterio;  y es aquí donde entra la historia de Larinse, ella desde que nació y al desarrollarse se sentía diferente a los demás, se apartaba de todo y de todos porque le estorbaba lo que viera si eso no era compatible por medios de su conducta hermética de ser, era muy complicado tratar con ella porque su comportamiento “a según” era el adecuado, y lentamente se fue llenando de orgullo, apatía, y soberbia, pero esto no significaba que Larinse no tuviese contacto con las personas de su alrededor, sino que ella solía elegirlas mientras y cuando tuviesen ciertos parecidos con esa “personalidad” que la define, y cuando eso pasaba se iba vinculando con estas personas, pero si ocurrían alternaciones en ellas Larinse las rechazaba inmediatamente porque ya no estaban dentro de sus parámetros de “asimilación”, pero como ella solo quería que las cosas se dieran según a su criterio es que muchos se alejaron de su vida porque su conducta se hacía pesada, y cada vez más esta mujer se olvidó de vivir su propia existencia, así como también de hacer las transformaciones para mejorar su actitud ante quienes la rodeaban de forma amistosa, afectuosa, y amorosa, porque si buscamos en otros lo que nosotros somos de qué sirve vivir entonces, la idea de vivir es conocer, aprender y experimentar lo que no sabemos, es regocijarse al máximo para que el alma se nutra de tantas bellezas aun cuando sean un algoritmo para nosotros, y me refiero a que cada alma en este mundo tiene algo bello y algo despreciable por el cual debemos comprender y entender, ya dependerá de nosotros si amoldarnos un poco para lograr grandes cambios positivos que ocasionen los efectos rebotes de amar, ayudar, y de hacer el bien, es no caer en la decadencia de solo vivir sin existir, y más aún si solo vivimos buscando lo que más se parezca a nosotros, o peor aún, querer que todo sea según lo que digamos, y en este caso Larinse olvidó que uno de los objetivos de la vida es poder entrelazarnos con todos porque cada uno tiene un secreto que revelar, quizás dentro de esos secretos consigamos las respuesta a lo que tanto nos ha inquietado, es aceptar que nada debe ser según a nuestra manera, sino que se trata de compartir lo que conocemos el uno con el otro, pero Larinse vivía solo de ciclos repetitivos sin hacer algo diferente, aparte que le costaba darle fin a lo que sea para que eso diera origen a lo desconocido, y era debido a esa obsesión de que todo tenía que ser a como ella quería, quedando así con una vida triste y solitaria nada más que por no reconocer que todos tenemos algo que el otro requiere. Recuerda, no todos serán a como tú quieres que sean, cada quien vive a medida de sus propios conocimientos, por tal motivo, no olvides en vivir bien tu propia vida sin perjudicar a las demás, respeta lo que otros dicen aun cuando no estés de acuerdo, y si quieres corregirlo hazlo desde la humildad mas no desde la vergüenza, sé un poco paciente y ponte en el lugar del otro para que comprendas lo que aún no ves, y lo más importante, cada quien tiene su tiempo y su propósito sobre este mundo aun cuando muchas veces creas que no es así, pero la existencia es tan hermosa e incomprensible que para poder abrazarla desde la luz no debemos perder el tiempo queriendo dominar lo que no nos pertenece, es por eso que debes vivir en amor, empatía, y servicio, al hacerlo sabrás que la vida se trata de “agradecer y compartir”, porque en el poder del agradecimiento y el del "dar" yace los aprendizajes que necesitamos para que la trascendencia de nuestro espíritu se vincule con el existir de los demás sin que haya ningún tipo de control, sino de fluir y dejar fluir, porque al fin y al cabo, todos somos parte de un mismo universo.


El Universo, y el origen del Fin.

El Universo se maneja por creación, existe un espacio, un tiempo, una gravedad, diversos agujeros negros que abren sus puertas para que puedan entrar o salir lo que sea necesario, millones de galaxias que resguardan un sinfín de planetas que todavía no se han descubierto ni siquiera por el mejor telescopio que la humanidad ha podido realizar, y a todas éstas, ni la ciencia ha explicado lo que meramente se debe suponer verídico a través del ojo de algo tan insignificante como lo es “el humano” (pero grandioso si lo quiere ser), y los que hemos descubierto como abrir nuestra mente a diferentes dimensiones que se comunican con lo que no se puede ver a simple vista, sabemos que la humanidad es solo la primera parte de lo que pronto ha de venir, algo así como si fuésemos un ensayo para corregir todos los errores cuando venga la siembra de una mejor humanidad (si es que seguimos llamándonos así) más evolucionada y hermosa, y nos preguntamos, ¿Se acabarán las reencarnaciones?, Porque de seguir existiendo y ésta vez no venimos más elevados tanto en la mente, en el espíritu y en el alma con respecto al verdadero sentido de las palabras “vivir, paz, amor sintonía, bondad, trascendencia, servicio, empatía, verdad y creatividad (mientras y cuando sea para bien)” entonces no hemos aprendido absolutamente nada y solo seguiremos siendo el sueño del “Creador” y “dañando lo que se debe creer como “un mundo nuevo”, y en lo personal es mejor no reencarnar, a menos que nuestro propósito de volver hacia algo nuevo (conocido/misterioso/desconocido) después de pasar por ese proceso de “culminación” (muerte-origen-vida), sea para infundir la importancia de ser siempre unidos, vinculados y entrelazados, y repito, “mientras y cuando sea para bien”. La razón de iniciar el origen del fin es porque se necesita estar “decidido” en dejar salir los dolores, sufrimientos y ansiedades, y colocarnos en manos del gran arquitecto del universo para que sea él quien nos guíe por medio de los mensajeros del futuro (intuición, presentimiento y corazonada) y al unísono con la voz de la consciencia, la reflexión del subconsciente, y la sabiduría del conocimiento, pero sin olvidarnos del poder más grande que tiene el cerebro “la inconsciencia”, porque ahí se halla lo que queremos y no ejecutamos, es decir, “deseo paz, pero cuando actúo creo caos”, “quiero que me ame, pero le doy razones para no hacerlo”, “imagino vivir en un mundo mejor, pero incito a las guerras”, “necesito superar obstáculos, pero repito ciclos viciosos y tóxicos”, “sueño con ser mi mejor versión, pero demuestro lo contrario”, “trabajaré para darle orden a mi vida, pero desorganizo todo”, y así sucesivamente, y es que en ésta vida nos basamos en dualidades, y éstas nos llevan a la casualidad, para terminar en elecciones donde solo nosotros sabremos si serán para bien, o para mal, a fin de cuentas, tú eres el universo, tú eres el origen del fin, y obviamente tú serás el origen de lo nuevo, no dejes que el  universo en ti se destruya por el inconsciente, toma poder sobre él y haz lo que tu corazón te dicte, transmite amor, servicio y paz, de lo contrario, jamás evolucionaremos.


Gabriela, El Tiempo, y La Cebolla.

Érase una vez una niña que llegó al Planeta Tierra en los abrazos de quienes la amaron aun cuando su alma estaba de lo más feliz en aquel otro mundo escondido entre galaxias y portales del tiempo, y en esos espacios ella se podía mover a dónde quisiera sintiendo el auténtico amor como la única magnificencia de vida que rodeaba a todos esos seres de luz y qué hacían de ese lugar un espacio sincero, armonioso y energético; así que pasaron miles de décadas desde que ella fue moldeada por el mismo universo para darle su primer pase a ese otro mundo donde a veces estas almas intuitivamente suelen temerle, y era obvio, porque casi siempre rechazamos lo que por ahora desconocemos, sea por no soltar lo que de por sí nos hace felices o al menos agrandados, y más aún si podíamos movernos con total libertad, a veces nos cohibimos en ir a otros ambientes por el miedo a nuevas experiencias, o nos quedamos encerrados en donde ya pertenecemos nada más que por el hecho de no cruzar puentes inseguros, y fueron estos pensamientos los que invadieron al alma de Gabriela al saber de éste viaje, pero cuando le llegó la hora de partir, El Creador solo le dijo: —Recuerda, pase lo que pase, si mantienes tu fe en mí todo estará bien, porque tú eres la luz de mi poder divino, y si te refugias en mí nada podrá contra ti; y al salir de ese vientre de la madre vida todo iba perfecto y podía recibir esa misma clase de amor recordaba de su antiguo mundo pasó el tiempo y al tener 9 años sus padres fallecieron en un grave accidente, y luego fue enviada a un orfanato, la atendieron, le dieron estudios, pero a veces era abusada, maltratada, y hasta se burlaban de ella porque pintaba mensajes para el cielo como si fueran códigos para que algo la rescatara, al tener su mayoría de edad salió del orfanato y comenzó una nueva aventura con la vida y con lo desconocido, y le costaba conectarse con aquello que tuviese existencia, fue formando muchas capas como las de la cebolla para proteger ese núcleo donde aún yacía “el amor” pese a sufrimientos del pasado y vivencias del presente con una humanidad escasa de ese sentimiento, y muchos la creían amargada, fría, apática, ácida, dura y rígida, tal como pasa con la cebolla, y simplemente la ignoraban, y solo aquellos seres excepcionales que ven más allá que lo superficial al conocerla iban paso a paso entrando en su interior, y al pasar el tiempo ella se iba quitando cada capa que formaba para resguardar a un corazón herido y golpeado, y fue así donde esos seres descubrieron el por qué ella era amargada, dura y desconfiada, y los que le dedicaban “tiempo” para escuchar una parte de sus experiencias terminaban llorando tal como pasa con la cebolla, y es ahí donde se daban cuenta que así como esta verdura enriquece a la salud, le da sabor especial a muchas comidas, y hasta la flor era muy bella cuando aún no ha sido arrancada de su fruto pues pasa así con las personas, y es que con el paso del tiempo nos vamos formando capas a medida que vivimos experiencias dolorosas, decepcionantes, frustradas, tristes e irreparables, y esto nos llevará a solo tener conductas inadecuadas y hacer del mundo un lugar oscuro, frío e insípido, donde preferimos más bien andar solos por la vida y sin nada que nos moleste, pero el destino se encargará de hacernos tropezar con alguien que logre quitarnos las capas que nos hemos interpuesto y darse cuenta que aún somos seres amorosos a pesar de muchos arrebatos; y fue así la única manera en que Gabriela recordó a esa alma llena de amor y volver a vivir a como lo era en su mundo, con la diferencia de que ahora ella es la luz para lo que tanto le temía experimentar, sin capas, solo siendo ella.


El Dar, y la Filosofía de la Nada.

El ser humano se ha mal acostumbrado a que todo lo que da tiene que ser devuelto, siempre quiere algo a cambio, que los regocije entre lo material, lo emocional y lo sentimental, ya que según aquellos que viven a base de una conciencia dormida sobre un colchón superficial quieren continuamente palabras interesadas, abrazos falsos, y expresiones deshonestas, sumergiéndose así en un sueño que los dirigen hacia un mundo de “toma y dame”, es decir, probablemente el humano antes se dejaba llevar por un estilo de vida más sereno donde el intercambio (trueque) era aprovechado al máximo, era agradecido entre ambas partes sea por educación, respeto o empatía, más no era necesario ni obligatorio utilizar el término del agradecer, ya que en el acto desinteresado de cualquier acción positiva hacia otros jamás debe medirse la espera hacia un recibimiento de gratitud, porque al querer esperar algo a cambio por cualquier hecho manifestado dentro del desinterés solo se vivirá entre tormentas, neblinas y oscuridades, por tal motivo, es mejor aprender a nunca esperar nada, sino que lo hiciste y es lo que importa; quizá la creación, el universo, la vida o el destino puede estar poniéndote a prueba para ver cuál será tu reacción en el momento en que tú diste o hiciste en pro de aquello o de algo, y si superas dichas pruebas lo más seguro es que seas dotado con más sabiduría, pues ella te ayudará a comprender y entender que muchas veces por medio de la nada llegará a ti lo que te hacía falta y que solo provocó perturbación a la mente, al espíritu y al alma, porque si haces algo bueno por los demás no tengas las expectativas de que tú debes ser recibido, atendido o notado tal como lo hiciste tú; recuerda, no todo lo que tú hagas en bien ajeno será recíproco para ti, no todo lo que tú siembres para otros será lo que se coseche para ti, ni todo lo hermoso que tú pienses, hables o expreses será enviado a ti, porque no todos somos iguales, y más aún porque exquisitamente existen seres vivos que no saben agradecer, aunque quizá en algún momento lo hagan, pero si esto no ocurre confórmate con saber que lo hiciste y punto, eso debería bastar para ti, borrando así de tu mente cualquier reclamo, exigencia o reproche, son solo palabras del ego más no del amor; al igual que no permitas que tu nobleza, bondad, servicio, humildad, sencillez y tu forma de amar sean encerrados en una cárcel de tu ser interno, o peor aún, olvidados en tu alma por tales experiencias agridulces, es por ello que es mejor andar por valles que sean desiertos, fríos y oscuros, porque en éstos hallarás vida propia en la nada, serás tú contigo mismo siendo desinteresadamente consciente, haciendo y construyendo a favor de que todo cambie a mejor, y serás tú que sin esperar nada hagas el uso de tu luz para hacer un jardín en el desierto, para dar calor en la frialdad, y para iluminar lo sombrío de la vida, sabiendo que si no existen aplausos externos por tus buenas acciones en amor, la nada será quien te aplauda a ti, porque al fin tú decidiste dar sin querer esperar, siendo un todo con todos dentro de un solo ser.


Los Elementos, Juan, Lucifer, y Dios.

Era una mañana preciosa donde el sol le da su energía al mundo para que éste se recargue, los árboles brotan oxígenos para mantener las existencias, los aires acarician con frescura, calor o frío recordándonos el balance de un todo, las tierras dan fuerza a lo sembrado o construido, sirviendo a eso para generar raíces seguras así como también fáciles de quitar desde su centro por si el destino cambiara de rumbo, el agua fluye en su servicio de crear vida o de ayudar desde su conocimiento para que ésta continúe y no se frene por tropiezos que se le presenta, desde una lección hasta la oportunidad de transmutarse, y el fuego cumple el propósito más difícil, “el destruir”, pero más que eso espera deshacer la basura que ocupa inútilmente espacios desahuciados; y a todas éstas Juan se levanta a las 9 am, salió a pasear por el parque, y notó algo extraño, estaba vacío, pero él siguió caminando y observando, en eso escuchó una conversación con tonalidad alegre, regocijante y dinámica, este hombre no podía creer lo que sus ojos vieron, era el mismísimo Lucifer hablando de lo más tranquilo con Dios, y Dios con él, Juan estaba perplejo de la conducta de ambos, no tanto por Lucifer, sino de Dios, porque para él no había cavidad alguna en que el mal pudiese estar con el bien, por ende Juan se acercó a ellos y les dijo: —¡Ajá!, Los atrapé, ¿Qué hacen ustedes dos juntos?, ¿No se supone Dios que tú debes repeler al mal?, ¿No se supone Lucifer que tú debes odiar a la bondad?, ¿Y tú, Dios?, ¿Por qué hablas con él en vez de estar hablando con tu hijo?, De verdad que no entiendo; y tanto dios como Lucifer respondieron: —Hola Juan, ¡Seas bienvenido!, —¿Pero?, Y Dios le explicó: —Juan, quiero que sepas que Lucifer siempre ha sido mi hijo, su misión es la de “la prueba”, —¿Y tú otro hijo qué?, Me refiero a Jesucristo, —Lo estás viendo, —¿Cómo?, O sea, que tú dices que Lucifer es Jesucristo, —Juan, despierta. Abre tu mente, ve más allá, ese otro hijo por el que me preguntas soy yo, porque “yo soy”, y si me ves aquí hablando con Lucifer es para darte la razón de que tú sigues negando la posibilidad de ver a tus demonios como un guía, un maestro, un hijo, y si lo haces todos te ayudarán a cambiar, mientras y cuando los reconozcas, escuches, y los conviertas en algo bello. Ahora, si solo te niegas a querer hacerlo el equilibrio no estará dentro de ti; y Juan se quedó mudo, mientras que Lucifer lo abrazó y le dijo: —Yo te protejo, pero si me ves mal, yo te aniquilo, y Dios culminó: —Yo te amo, pero si no me escuchas, tú te aniquilas, y se fueron, —Adiós Juan, vive, existe, y equilíbrate, y no olvides, Juan. El amor es conciencia, y ésta se multiplica si así lo queremos.


Restimou Bilfrai, y El Horizonte.

Entre tantas almas que existen había una especial que pertenece a la raza humana, pero antes de saber qué paso con esta alma les voy aclarar lo siguiente: Cuando hablamos de almas siempre creemos que se refiere a la humanidad, y es simple, nos hacemos la idea de que somos superiores a todo, una teoría del ego que nos incita a controlar lo que de por sí no nos pertenece, pero es nuestra obligación quitarnos esos egos para reconocer que tanto los animales como todo lo natural (selvas, bosques, ríos, lagos, mares, etc…) contienen un alma en específico, un espíritu, y una conciencia propia mas no independizada por el cual está entre nosotros porque cumple con la función de ser parte de un equilibrio universal, de no serlo el balance se corrompería, por ejemplo, si tratáramos de que el sol se acerque un milímetro más de lo debido ocurriría una catástrofe con tan solo ese pequeño error, pero mientras el mantenga una distancia inquebrantable el equilibrio seguirá su curso sin ser afectado, ya que el sol fue hecho para cumplir con diferentes propósitos desde el lugar al cual existe, y desde ahí él puede dar luz, calor, y energías a todo aquello que lo requiera, pero a su vez él puede destruir y hacer polvo lo que por ahora ya no debe estar entre la creación, y aun cuando algo es destruido tiene la esperanza de renacer para luego corregir los errores, los malos movimientos, y las inapropiadas acciones realizadas durante su estadía a donde sea que haya pertenecido, podemos entonces percatarnos que todo lo que existe, acontece, correlaciona, hace, daña, recrea, mueve, distancia, acerca, frena, impulsa, y modifica es necesario para que el esquema de la ilusión de la realidad siga su curso mientras va subiendo a otros niveles de otras realidades, así como la llegada de cada alma sobre cualquier espacio de múltiples dimensiones, es decir, que todo lo que sintamos es lo que la mente y el corazón permite, que todo lo que nos afecta entre lo positivo y negativo es lo que el espíritu reconoce, y todo lo que nos emociona, embellece, gusta, lastima, y destruye es lo que el alma acepta desde el instante en que se hace consciente de ella misma durante sus recorridos, y es aquí donde entra Restimou Bilfrai y El Horizonte; resulta que Restimou salió a pasear cerca del mar, pero se detenía y se quedaba mirando a lo lejos, no prestaba atención a lo que el tiempo hacía, y en eso llegó El Horizonte y se puso a su lado, y le preguntó, - ¿Qué miras bella alma?, - Justamente a ti, - ¿Por qué?, ¿qué buscas?, ¿no creo que a mí?, - No, busco lo que tu ocultas, - ¿Y según tú qué oculto yo?, - Mi lugar en este espacio, - ¡Cierto!, ¿sabes por qué lo hago?, - ¿Por qué?, - Para que continuamente aprendas, y que mientras tu estés donde estás es porque es ahí donde tú debes querer ser, es el propósito de tu llegada, no pierdas tu tiempo mirándome, porque si lo haces el milagro de lo que eres se irá, mientras que yo, siempre seré eterno.


Dios y Lucifer van a terapia (1ra sesión).

Luego de aquel encuentro con Dios y Lucifer que tuvo este hombre común y corriente de nombre “Juan” en aquel parque de la reflexión fue cuando eligió empezar la carrera de “Psicología”, en virtud que después de aquella charla filosófica mientras estaban sentados los tres en el núcleo de la esencia Juan había entendido que cuando el bien y el mal se unen para que los conocimientos se hagan evoluciones es cuando cambiamos desde el centro de nuestro universo, así como las veces cuando el balance se hace nada porque somos nosotros quienes lo permitimos gracias a la dejadez, al orgullo, y a la necedad, o peor aún, cuando nos volvemos ciegos para no mirar nuestros problemas, pero que si los notamos es el principio de la redención, y es ahí el descubrimiento de “la gran verdad”, porque todo viene desde ese punto de partida, y más aún cuando se hace con conciencia, criterio propio, amor, reciprocidad, y libertad, por ende es que al elegir debemos ser precavidos para que no suframos en el futuro, y para que esto no pase hay que buscar la forma de controlar nuestra inconsciencia, ya que si ella elige por encima de nuestro “ser consciente” lo más probable es que traiga tragos amargos en la vida, porque dentro de la inconsciencia se resguardan los verdaderos demonios que nos pueden impulsar hacia grandes transformaciones, o distraernos para encaminarnos entre las oscuridades, y es que todo se trata de control, y este nos pertenece tal como las elecciones. Años más tarde Juan se graduó de Psicólogo, e invitó a Dios y a Lucifer para que fueran sus primeros pacientes, y los dos accedieron, Dios por observación, y Lucifer por curiosidad, y a las 1:01 PM llegaron a la casa Nro. 01 que construyó aquel campesino lejos de la metrópolis, al verse todos se abrazaron y bebieron café, y empezó la terapia con un saludo y una pregunta habitual, - ¡Hola Dios!, ¡Hola Lucifer!, como bien saben soy Juan, y henos aquí para arreglar vuestras diferencias, comienzo, - ¿Cómo estás Dios?, - Yo bien. - ¿Cómo estás Lucifer?, - ¡Excelente!, - Primer síntoma de ambos, “negación”, -¿Cómo te atreves?- exclamaron ellos, - Silencio por favor, prosigo, ¿Dios?, ¿amas a Lucifer?...[Dios desvía la mirada]… es contigo Dios, se supone qué, ¿por sobre todas las cosas no?, así que dime, ¿lo amas?, -(sí), - No te escuché, habla más alto, -Sí ¿Ok?, sí, - Perfecto, y tu Lucifer, ¿amas a tu padre?, -Siempre lo amé, pero mi rebelión de ayudar a otros fue lo que me desterró, - Muy bien, vamos avanzando. En la próxima sesión traerán como tarea “el confesar”, “el perdón”, y “el sanar heridas”, se pueden ir, gracias por su presencia, un aplauso de grupo [¡Plas!], nos vemos; y al irse ellos Juan se quedó mirándolos desde la ventana, veía como ahora Dios miraba a Lucifer, y sonriente este miraba a Juan mientras abrazaba a su padre, era el milagro, y todo se debió a una decisión, el remediar.   


Dios y Lucifer van a terapia (2da sesión).

En aquel momento cuando Juan despidió con un enorme abrazo a Dios y a Lucifer después de haber terminado “la 1ra sesión” de ellos este hombre les dijo que para la próxima consulta se hablará sobre “el confesar”, “el perdonar” y “el sanar heridas”, obviamente Dios y Lucifer se fueron a sus hogares para analizar lo que Juan estaba haciendo para ver si sus palabras o acciones se asimilaban al querer mejorar o al querer empeorar, así que los dos querían seguirle el juego a Juan sobre estas sesiones en virtud que se había graduado de psicólogo y como él tenía la facultad de comunicarse con ellos fácilmente es que la conexión de los tres se hacía sobre cualquier espacio que este eligiera, claro está, siempre ha habido enfrentamientos entre el bien y el mal, pero sabemos que todo lo que presenciamos se maneja a través de la definición de “la dualidad”, es decir, si hay presencia de odio es porque existe ausencia de amor, si hay complicaciones es porque la solución no ha sido entregada, si la muerte es la que anda delante de nosotros es debido a que la vida la pusimos en un plano de la inexistencia aunque todavía estemos vivos (vivir sin existir, un grave error), si la oscuridad es la que permanece es a razón de que la luz se alejó ya que eso fue lo que decidimos, y si el tiempo es lo que domina sobre nuestra existencia es porque “el aquí y el ahora” se ha olvidado en nuestra mente y nos las pasamos queriendo saber más cómo es nuestro futuro que solo vivir el tiempo que existe, al igual que nos volvemos necios en traer al ahora los recuerdos del pasado, y esto de alguna manera nos cohíbe evolucionar, y en este caso Juan utilizaba a Dios y a Lucifer para enfrentarse a el mismo y superar todo lo que debía sin esconder nada, al rato Dios y Lucifer llegaron a la segunda sesión, se abrazaron, y se sentaron, y Juan empezó la consulta, - ¡Bienvenidos!, esto será breve, - Dios, ¿tienes algo qué confesar?, - Sí, - ¿Y qué es?, - Lucifer es mi contraparte, - Lucifer, ¿tienes algo qué confesar?, - Lo mismo que dijo el, - Dios, ¿tienes algo qué perdonar?, - Sí, - ¿Qué es?, - Te perdono Lucifer por los actos cometidos, te descuidé y tomaste una fuerza que no te pertenecía, pero que era necesaria para que el balance se realice y busquemos la ascensión en la existencia, - ¿Y tú Lucifer?, ¿tienes algo qué perdonar?, - No, soy yo el que pide perdón sobre aquello que hago aunque no quiera hacerlo, - Dios, ¿estás dispuesto a sanar heridas?, - Siempre lo hago aunque sean mis propios hijos quienes me las ocasionen con sus actos, - ¿Y tú Lucifer?, - No puedo sanarlas, me es imposible, es parte de lo que soy, yo ocasiono el dolor para que otros puedan confesar, perdonar o perdonarse, y luego sanar desde la luz, -Gracias a ambos, la sesión terminó, nos vemos. Al rato Juan recordó que el tiempo no se detiene, es como la energía, algo así como si un tren se moviera sin parar mientras que nosotros lo observamos, pero somos nosotros quienes decidimos qué hacer con el tiempo, si mejorar durante su recorrido, o empeorar desde la quietud hasta que la muerte detenga nuestro vacío de ese existir.


Dios y Lucifer van a terapia (3ra y última sesión).

En el momento en que Juan empezó las sesiones psicológicas con dos grandes invitados del universo (Dios y Lucifer)  en su primera y segunda sesión este hombre comenzaba a sentir que su vida y su existencia iban cambiando de forma gradual, calmada, y en armonía, pero para que todo esto sucediera Juan tuvo que desprenderse de algunas versiones de su personalidad que solo lo estaban contaminando, así como también abrirse ante la negación de lo que se debe reconocer para que los pensamientos, palabras, y acciones no afecte sino que ayude a encontrar los hilos invisibles de la evolución tanto de la conciencia, del alma, del espíritu, de la materia, y de la mente. Juan recordó que cuando Dios y Lucifer asistieron a las dos sesiones anteriores se pudo conversar acerca de lo que se niega, y en este sentido se abren otros tópicos como “la confesión”, “el perdonar”, “el sanar heridas”, “el transformarse”, y “el querer seguir los caminos del misterio”, ya que estos cinco pasos del crecimiento, desarrollo y superación personal hacen que el individuo no se auto-conciba en lo que no es, sino que busque siempre la forma de descubrir si “lo que es en el ahora hace la diferencia entre el bien, la bondad, y el amor”, tres pilares de la vida para que podamos “mantenernos dentro de un balance de ese ser de lo que somos”. Cuando Juan se graduó en la carrera de psicología él supo que antes de empezar a tratar con algunos pacientes el necesitaba estar seguro de que su forma de ser, pensar, y actuar estuviese acorde con la lógica, los sentidos, y las creencias de lo que está y de lo que no (aun cuando “la creencia se debe en gran mayoría a lo que sabemos, sentimos, y demostramos”), por ende es que Juan eligió mucho antes de empezar su carrera psicológica dejar en el pasado las amarguras, intolerancias, indiferencias, incomprensiones, enredos, desintereses, orgullos, entre otros, y en el instante en que pudo observar una versión mejorada de el mismo aun sabiendo que no somos perfectos es que podía tratar a sus futuros pacientes. Dios y Lucifer llegaron a la casa Nro. 01 del campesino, al ver ellos a Juan lo abrazaron y se fueron a las aguas de la fluidez, y Juan ya no era “El Psicólogo”, eran ellos, y estos preguntaron, -¿Quiénes somos?, -La conciencia mayor, -¿Qué somos?, -El equilibrio, -¿Por qué somos?, -Para que seamos -¿Cómo aseguras que existimos?, -Con la energía del universo, -¿Y tú Juan?, ¿quién eres?, -Soy lo que soy porque ustedes son. Luego de aquel encuentro Juan conoció a otra versión de él, se despidió de Dios y de Lucifer, y estos dijeron, -Adiós Juan, nuestro amor, es en ti.


La Filosofía de La Humildad ante Lo Perfecto.

Uno de los grandes males que abundan en este mundo es mostrar una conducta carente de sencillez hacia los demás, trayendo como consecuencia la falta de amor, empatía, servicio, comprensión, y de análisis críticos vs constructivos por medio de todo lo que se pueda pensar, observar, y escuchar, pero no conforme con esto a veces las personas cuando se hacen seres cerrados en ellos mismos y que creen tener la razón en todo lo que piensa, observa, y escucha es porque simplemente han copiado malos patrones conductuales desde su crianza hasta la actualidad en la que vive, llevándolos de esta forma a creerse el papel de ser personas superiores, inequívocas, y perfectas, y son estas personas las que mayormente critican a base de lo negativo todo el tiempo, las que se burlan a base de su ignorancia por no tener la ímpetu de aprender o al menos de asegurarse sobre lo visto y escuchado, y las que destruyen a base del gozo porque de esta forma son seres felices dentro de su propia desgracia, pero estas conductas solo suceden porque cuando el ego está por encima de la humildad es cuando la reflexión, la madurez, los aprendizajes, la buena actitud, y la excelente aptitud se han ido a una zona oscura creada por la mente de un individuo perfecto, teniendo como única salida hacia la luz cuando este pueda vivir una experiencia tan importante que le marcará el inicio de un nuevo ser más humilde, empático, razonable, justo, cordial, y condescendiente. La filosofía de la humildad sobre lo perfecto es hacer cambios positivos desde lo malo, es corregir sin dañar; es aprender sin interrumpir; es dar aportes sin quedarse en solo malas críticas que destruyen y que no colocan nuevos cimientos para construir algo de la nada pero que se hace con dedicación y valentía; es reconocer la hermosura de lo imperfecto intentado de ser mejor sin decir que eres el mejor; es respetar, valorar, y apreciar lo que tiene aquél que aún no ha podido tener lo que hoy tú tienes; y es agradecer con gracia hacia quien expresa con odio, insultos, o malas acciones, de por sí la humildad nos enseña a vivir dentro de un mundo perfecto con seres humanos imperfectos, porque si algún humano dice ser perfecto ante todo lo que este muestra, es como el que dice haber hecho un jardín de flores ante quien puso la semilla, la atendió, y pudo verla crecer desde el silencio de su paz; aun cuando las flores puedan servir de adorno para el que dice haberlas sembrado.


La Reconciliación.

Unas de las tantas realidades que vive el ser humano es que pareciera que el tiempo controlara la vida que este tiene, olvidándose así de la evolución de su proceso como alma y como espíritu a través de una conciencia unificada entre la luz del “solo ser” (todo lo que existe aun cuando no exista) y la oscuridad del “poder ser y querer ser” (todo lo que no existe aun cuando si exista). Es irónico mencionar al tiempo como una realidad de lo que se vive, como una medida de lo que se siente, y como una forma de lo que se abrace; porque lo que el mundo conoce como “el tiempo” no es más que un algoritmo fantasmagórico que se ha creado desde la conciencia del hombre, y justamente fue aquí donde todo se mal clasificó, etiquetó, y se identificó, iniciando de esta manera la desunión entre lo que antes permanecía unido como “el solo ser” ¡y no! “poder ser o querer ser”, ya que si somos, somos todos, pero si no somos entre lo que somos, no somos nada. Al iniciarse la creación, las primeras formas de vidas no estaban sujetas a distanciarse entre sí, y mucho menos a clasificarse aun cuando pudiesen ser diferentes; estas vidas como microorganismos, durante sus primeros pasos entre toda la existencia singular sobre un mundo que aún era incrédulo no estaban atentas a encontrar fallas en sus lógicas, en sus mediaciones, y en sus evoluciones; no estaban para dañarse, eliminarse o herirse, sino todo lo contrario, y las que ya no podían sobrevivir se sacrificaban para ser el alimento de las más débiles y así poder continuar la aventura hacia lo desconocido, al misterio, y a lo invisible, pero cuando llegaron al tope de su evolución la pregunta “¿qué hacer?” salió al aire, y mientras pensaban en sus respuestas quedaron en silencio para “escucharse” a sí mismas, para “encontrarse” en sí mismas, y para “verse” entre sí mismas, tres factores que definen sin lugar a duda “la reconciliación”, saber escuchar, encontrar, y observar. A los años estos microorganismos hicieron un huerto entre un ambiente que más tarde sería “El Jardín del Edén”, pero el temor de que todo culminara fue el impulso de su propia evolución haciendo que “La Flor Naciente” diera el primer paso de su vida fuera del lodo, y al hacerlo, se transformó en toda la hermosura que florece entre todo lo que se percibe y todo lo que aún se ve, y su lema por medio de cada paso dado era siempre decir, “Si no puedo reconciliarme con todo lo que existe incluyendo lo que soy, entonces lo que yo soy, jamás evolucionará”, y de eso trata la vida, reconciliarse, para poder florecer.

El Liberarse.

Antes de comenzar el desarrollo de este corto escrito, me gustaría que pusieras atención a este decreto que escribí para que tú también lo decretes: “Soy el ser de lo que yo soy. Soy la luz que alumbra los caminos de mi existencia. Soy el universo de mi propio mundo. Soy la energía de mi creación. Y soy la imagen de mis pensamientos”. Nosotros los seres humanos solemos hacer cosas que después nos arrepentimos tanto por hacerlas como por no hacerlas, la cuestión es: Que muchas veces nos detenemos por esa falta de que alguien nos diga “Tú puedes”, “Solo ten la voluntad y hazlo”, “Ve y pelea y consíguelo”, “Escucha a tu voz interior y sácala a flote”, “Yo creo en ti”, “Ámate a ti primero”, “El pasado ya pasó, enfócate en tu ahora: De aquí nace tu futuro; más no te olvides de vivir siempre tu presente”, “Cierra los viejos capítulos y pasa la página”, “Sacúdete de las malas vibras y sumérgete sin miedo entre las buenas”, “Y tú eres un ser poderoso porque eres parte de la luz universal”, pero cuando no tenemos a las personas adecuadas para que nos reafirmen lo que de por sí ya deberíamos de saber, solo queda una sola persona de la cual nunca te puedes olvidar, y esa persona “muy bien sabes” que eres tú, pero lamentablemente cuando dejas de creer en ti por razones de experiencias que te llevaron a los peores abismos de tu vida (sea tu culpa o no: Eso ya no importa, solo ocúpate de remediarlo o de entregar tu perdón) es donde tu vida más requiere de tu propia fe espiritual, y no hablo de la fe religiosa que inventó el hombre para dominar los pensamientos y los sentimientos de los seres humanos, sino de la fe que existe cuando tú sientes que debes cambiar para que el horizonte llegue a ti mientras que tus pasos caminan firmes y seguros, empezando por liberarte de las ataduras que siguen sosteniendo tu mano para que no toques lo que ya está escrito para ti y que solo se necesita que abraces la elección de hacerlo para que esta se haga realidad y evoluciones como si se tratase de una curioso juego que sube de nivel, de hecho, la vida es una aventura que debe jugarse sin temores y con mucho raciocinio, pero nos aferramos tanto a los viejos programas de la mente, que permitimos que nuestra única mente nos debilite y nos configure de tal forma que no desaprendemos lo que ya no debería estar para luego liberarnos hacia nuevos aprendizajes. El liberarse no es solo abrir nuestra mente hacia otros mundos de la conciencia para entender o comprender algo, sino de convencernos de que somos algo más, energía. Si somos energías, seremos seres transformadores: Donde yace la evolución de nuestro ser. “Libérate, evoluciona, y sé la existencia de tu hermosa alma”.

Crecer, y Ser.

Unos de los motivos por el cual la humanidad [o al menos la gran mayoría de ella] se encuentra desorientada en muchos aspectos de sus vidas [-Empezando por, que el ser humano, no hace otra cosa que complicarlo todo, porque al parecer, le gusta estar más en el mundo de los enredos, que en el mundo de las soluciones] es la falta de madurez en relación a todo lo que le acontece a diario, sea en su existencia individual, personal, y/o social; porque en sí, todas se ven afectadas desde el inicio proyectado del individuo, y lo que este realice, será el efecto-rebote que cause sobre los otros un problema como la suma de otros por venir o una solución como la esperanza por llegar. Cuando el individuo de verdad decide transformarse en otra persona o en su defecto cambiar todos los patrones que hacía de esa “idea de persona” ser algo que no le gustaba, es ahí, donde la pregunta más importante de su vida se le viene a la mente sin que las emociones del amor lo limite a no hacérsela, porque como bien sabemos, los sentimientos suelen traicionarnos a la hora de querer dejar algo atrás, y más si se trata, de aquellas emociones que no nos permite crecer y ser como persona, en el sentido qué, que pareciera que todo se repite una y otra vez -sin que se pueda ver- Algo diferente sobre lo que se hace día a día, tales como: Los hábitos, las costumbres, y las ataduras; y es porque el hábito: Te lleva a realizar lo mismo de siempre sin cambiarle nada; la costumbre: Te lleva a la aceptación de lo qué es y tal cómo es, sin que se pueda notar un reconocimiento negativo -por si lo hay- Y la atadura: Te lleva a que eches raíces tan largas, que al momento de largarte, no haces más que dejarlo así y hacer como si nada hubiese pasado, sea la propuesta de algo mejor, o el esquive por el que ese algo te lleve a donde tú quieres estar aquí y ahora: Que toda evolución proviene del más hermoso dolor, llámese romper viejas cadenas, o subir a lo más alto de la montaña para que el aire refresque lo que desde hace tiempo has venido ocultando sin necesidad, gozar de una vida más fluida; así como de una existencia más verdadera; y así como de convertirse, definitivamente, en una persona más natural con todo lo que haces en vez de solo hacer lo que hasta hoy sigues haciendo, ser infeliz aun cuando la sonrisa dibuje en tu rostro lo que el alma ya no siente, felicidad; y si queremos ser felices sin tantas excusas, debemos preguntarnos lo que los sentimientos a veces no quieren saber: ¿Debo dejarlo todo para comprender lo qué es ser feliz? ¿Debo cambiarlo todo para recuperar ese sentido del cómo ser feliz?  ¿O debo reajustarlo todo porque eso es parte de lo que es ser feliz a hoy? Y estas tres preguntas, se responden más desde la razón, que de la emoción; porque “dejar, cambiar, y/o reajustar”, son las tres bases que fundamentan eso que llamamos crecer, y ser: Lo que hace de una persona ser madura, optimista, y evolucionada entre su mente y sus emociones, ¡¿lo que en algunos casos?! Se le conoce, como la inteligencia emocional: Concentración. Acción. Superación.

Amores Despiertos.

Parece mentira que el amor entre la actual humanidad se figura lamentablemente como un tema sobrevalorado y no como un modo de vivir y de existir a la vez. Lo que pasa, ¿es que para poder valorar al amor? Se requiere de un mínimo de sentido común: Esa lógica que nos dirige a un despertar de consciencia aunado a la emoción de la razón; en otro contexto, ¿si el individuo como ser pensante utilizara al ser consciente de su esencia pura: La energía del universo mental? ¿Todo lo que este pueda sentir? Estaría basado en las proyecciones canalizadoras de la consciencia emocional tanto del alma como del espíritu que de aquellas que solo provienen del pensamiento del hombre las cuales se atan a un círculo vicioso en donde el control es lo que reina en su poca vicisitud, es decir, el no pensar las cosas antes de apreciarlas; y es una triste realidad que la gran mayoría de nosotros los humanos nos las pasamos diciendo palabras para luego querer recogerlas sobre un mundo que ya ha desaparecido en su totalidad, porque si algo tiene el tiempo [al menos el del hombre] es que este no retrocede, mas lo que suceda después de él, ya será parte de lo que nosotros habremos aprendido a través de los errores consumados y buscar la forma en que la madurez mental, emocional, y espiritual sea también parte de nuestro día a día, porque de no ser así, estaremos dando vuelta en más de lo mismo. Las personas que van despertando su mente, a la vez, van observando cómo sus emociones se canalizan sin que haya necesidad de procesarlas para que estas puedan fluir desde su interior a su exterior, e incluso, todo aquello que la incite a poder distraerse en donde ya no debe, es como si no existiera en su realidad, y no porque lo ignore, sino porque sabe que su tiempo es valioso así como el amor lo es para esta persona -y que por tal motivo- no va a estar por ahí para que alguien más venga y le consuma así sin más sus propias energías; y esto ocurre porque cuando un humano al fin comprende que su permanencia existencial es un viaje de corto tiempo, ¿al mismo tiempo? Saca sus propias conclusiones en relación a lo que es la filosofía de la vida: Un ciclo tras otro, no el mismo ciclo una y otra vez; porque de qué sirve quedarse con la cuerda del cometa si lo que él quiere es volar y sentir el aire fresco que lo impulsa a ser libre de una vez por todas; mas el cometa sabe que a veces los vientos son fuertes, pero esto no le impide valerse por sí mismo, porque si se pierde: Se encuentra. Si se cae: Se levanta. ¿Y si se lastima? Se cura; y si por casualidad el cometa desaparece en la misma nada, no hay problema alguno, porque en algún momento, ¿el tiempo? Lo traerá de regreso: Más regenerado. Más amoroso. Más consciente: ¡¿Y así como un cometa puede ser libre si su dueño está apto para así soltarlo?! También lo son aquellas personas que han despertado su mente desde el sentido de la gracia del ser con el todo y con el uno: Personas que son abiertas para amarse sin encerrarse, para amarse sin celarse, y para amarse sin involucionarse; porque si algo tiene el amor cuando evoluciona en una plenitud en común, ¿es que hace del vínculo? Un lazo irrompible -mas sin embargo- Muy frágil por si la conexión se pierde con el tiempo, porque a fin de cuenta -¿el tiempo? Lo asume todo, mas cuando el amor consciente llega a su fin, se desprende en paz: He aquí la diferencia entre personas despiertas en consciencia emocional y personas que ven al amor como si este tuviese un precio puesto en su energía. Y el amor nunca será vendido, sino regalado a quién se lo merezca. ¿Y todos en sí? Nos los merecemos si estamos dispuestos a recibirlo.

Estar Presente.

Todos debemos reconocer que siempre estamos pensando en el pasado de alguna u otra forma, incluso, pensamos más en el pasado que en el mismo futuro en sí, porque a decir verdad, ¡¿el tiempo que nos invita a seguir adelante?! No es tanto el destino del horizonte que se encuentra a lo lejos de nuestra “estabilidad desequilibrada”: Tal cual como lo describía el poeta “William Shakespeare” en su inmortal y dramática obra “Hamlet” cuando se expresó la oración -¡¿Ser o no ser?! He ahí el dilema-  Sino la experiencia pasada que nos va empujando a perseguir ese otro recuerdo que aún no yace entre nuestras memorias tanto como personas, como almas, y como espíritus; y es porque el destino mismo [como espejo invisible] se basa más en la ilusión de un pensamiento que crea a una creencia aun sin existir [como propósito] que en una motivación real para crear [“y muy propia para creer”] que nos sumerge a realmente “estar presente” sin que “el hoy” nos abandone entre las sensaciones mentales, las emociones sentimentales, y las “vibraciones espirituales” que hacemos a diario por medio del pensamiento como “energía etérica frecuencial” para así poder planificar la realidad de lo que deseamos y de lo que queremos en nuestras existencias aun “si son o no son” entre nosotros; pero lamentablemente -¡¿la mente del humano?!- No se concibe en una sola realidad de ser, sino que se halla en diferentes realidades de una consciencia que es tanto controlada por el pensamiento de las emociones del hombre así como de las intuiciones del ser después del hombre; en otras palabras, cuando se piensa en una idea, ¡¿la mente?! Crea un pensamiento entre la parte etérica cognitiva del cerebro humano y la parte energética afectiva del “intuitivo sentir consciente”: ¡¿Y cuando el pensamiento cree en este pensar?! ¡¿A la vez?! ¡¿La idea?! Le da forma a la realidad de lo que somos como “consciencia de experiencia”: Un algoritmo que va creando los códigos neuronales que trabajan a la par con las energías que estructuran al campo magnético de las ondas eléctricas que rediseñan a cada segundo la forma en que nosotros observamos a las percepciones; por consiguiente, por más que nos neguemos a cambiar la realidad [aun si esta existencia muestra ser algo agradable o desagradable] de alguna manera, ¡¿la realidad misma?! Nos obliga a ser otro sí o sí: Ese momento en el tiempo en que no nos queda otra opción que ver cómo le vamos a hacer para seguir hacia adelante sin que perdamos el rumbo de nuestro origen como camino verdadero, sea ser alguien libre de malezas, o reutilizar a las malezas para sembrarlas por sobre terrenos baldíos que aún no han sido arados por quien ahora quiere ser algo más que una simple libertad real: Esa realización de la cual no muchos están dispuestos a tenerla en sus vidas, y si es que lo hacen, deberán saber, que el presente: Es el único espacio en donde se fluye entre los tiempos; en donde se puede sembrar bellas flores sin soles artificiales, en donde hasta el mismo jardinero -ve al pasado- Solo como un fruto, y al futuro, como la semilla que tan siquiera aún tiene raíz. ¡¿Entonces?! -¡¿Para estar presente?!- Es obligatorio convertirse en un “ser muy consciente” que crece, aprende, y es, de lo contrario, ¡¿el recuerdo?! Será nuestra única existencia, ¡¿y el mañana?! La mera realidad de una vida aun sin ser y existir.

Autodescubrimiento.

Una gran parte de los seres humanos desean poder conocer otro espacio así como otro tiempo que les brinde una nueva vida por el que las cosas se tornen un poco más sencillo, ya que si hablamos de los que tienen la suerte de nacer en cunas de oro, son los que de alguna forma hacen que “el denominador común de la humanidad” se mantenga obrera de quien requiere que nuestra mente se transforme en una batería como energía en vez de una vida sin ideología alguna por la que su existencia pueda despertar al más allá de los patrones del hombre, de los cuales, son más negativos que positivos, porque de ser lo contrario, ¡¿el ser humano?! Ya hubiese despertado a su ser consciente, su mente. La humanidad desde el principio solo ha estado evolucionando desde su exterior porque al parecer es lo que más le complementa su existencia, “placeres y deseos”, mas cuando carecen de complementos superficiales y/o materiales que le puedan dar un sentido a sus vacías vidas, ven cómo sus mundos se desmorona a la nada, y es tanta la negación, que hasta eligen darle fin a sus vidas en vez de ellos renacer con su “ser”: Nuestro guía en la vida, ese que nos encamina al camino del espíritu: Ese que nos da la llave de la cárcel para librar a quién por años ha estado preso por medio de nuestros pensamientos así como a través de nuestras obras cuando no tomamos la opción de dejar ir lo que tenga que irse y de seguir aprendiendo que este viaje de la vida: Se trata más de evolución que de involución, pero sobre todo, de que nuestro ser también: Sea con nuestras palabras, “el alma del verbo como pensamiento”, justo cuando la mente piensa con nuestra consciencia ya despierta por la que nuestro creador es nuestro propio yo interior, ese “soy” por el que cada uno podemos convertirnos en lo que estamos destinados a ser, una luz entre tanta oscuridad. El Universo no se halla en la nada como algunos dicen, sino en el todo de su mente, es por esta razón que “los seres despiertos del universo” sobresalen entre las personas aún dormidas, mas sin embargo, son rechazados, ignorados, olvidados, exiliados, y/o hasta eliminados por quienes creen que su despertar sería una falla para el programa que controla “el sueño” de los dormidos, ya que la élite no se puede permitir que existan errores en su sistema de control, de permitirlo, existirían dos escenarios posibles para la humanidad, que cada quien evolucione como un ser consciente de la creación, o que la creación de cada quien culmine lo que desde el principio siempre se supo, que la obra humana: No era más que “el ensayo y error” de quien a lo lejos solo éramos un objeto de prueba, como tratando de descubrir todas las imperfecciones por las que a lo próximo sería algo más que una idea perfecta, mas lo perfecto: Es el universo mas no el pensamiento, solo que cuando el hombre despierta de su coma sabe a la perfección que él no existiría a menos que exista un propósito por el cual deba existir en un espacio y tiempo específico, y que aunque no le guste, es su deber aceptarlo para responder el “por qué”: La pregunta de quien se autodescubre. 

Lejanía Cercana.

¡¿Por qué nos fascina tanto mirar al mar?! ¡¿Por qué nos maravilla ver cómo la luz que emana de la luna o del sol, se refleja por medio de los movimientos que ocasionan las olas del mar?! ¡¿Por qué el sonido que emiten las olas del mar nos relajan a tal punto que hasta nuestras emociones se reorganizan de manera serena?! -Porque “la gran verdad de lo que somos, una razón de ser, es lo que seremos al profundizarnos en nuestros mares, la mente”- Pero la gran mayoría de las veces, “el hombre” vive alejándose de lo que es su verdad, “ser el ser consciente de la mente”, y de su otra verdad que se desdobla del verbo como pensamiento, la del espíritu de su “alma”: Una existencia que no es más que el propósito de nuestro creador, “la vida”, el más preciado regalo de “la muerte”: La que nos ayuda a renacer por cada vez que volvemos al origen de otro fin; de cuando cerramos un ciclo y abrimos otro para darnos la oportunidad de cambiar, dejar atrás lo que fue y avanzar a lo que será, “el horizonte”: Nuestro mañana. Nosotros los seres humanos somos tan difíciles como personas, que cuando una persona logra ser “el ser”, la etiquetan de alguien anormal, de alguien que ve al mundo desde el otro lado de la ventana, que “la maldad existe” mas esto no quiere decir que seamos crueles sino buenos con todos -“Porque quien da bondad se bien aventura a sí mismo en gracia y esperanza”- y no desde el otro lado del encierro por miedo a las maldades del hombre, que la vida es una energía que debe venderse al mejor postor; es por esto que debemos abrir las ventanas, para ser alguien distinto que escribe su propia historia con tal de no leerse “los códigos de los patrones del hombre”, adaptación, manipulación, y sumisión, las tres normas que mantienen al ser humano en un estado de sueño profundo, en donde su existencia vale más que su espiritualidad, porque “al hombre solo existir, su vida es la sangre por la que otros se la beben al pagarla; mas cuando el hombre despierta su consciencia, comienza a vivir por medio de su sangre real, la de nuestro creador”, la partícula divina que ha creado al todo, la que nos evoluciona hacia el ser del uno, de ser más seres conscientes, seres amables, y “seres de luces”: Esos maestros que nos muestran “el camino del espíritu”: Una lejanía cercana que se va acercando por cada paso que vayamos dando por medio de nuestro único ser, “ser amor, ser compasión, ser evolución”, las tres únicas razones por las que el hombre avanza a virtud de su “crecimiento, desarrollo, y superación” personal; de cuando nos estudiamos sin que otros nos estudien a según sus escuelas de aprendizajes, desde la existencialista, la individualista, hasta la filosofía más libre de todas, “la no idealización”: Una idea que irónicamente nos ata a un solo pensamiento -“Estamos tan lejanos y tan cercanos a todo, que nuestra duda no sabe qué hacer al pensarla, si responderse a sí misma, o dudar de más hasta que le demos una inentendible respuesta, la no forma del hombre”- y es que así somos todos, queremos querer y al mismo tiempo no queremos; como quien complica algo tan sencillo, el amor.

Pulipitar.

En algunas de mis historias una vez se me ocurrió inventar una palabra que pudiera unir en un solo concepto lo que es “el pulso” de un corazón que late porqué existe y vive, “el lindero” de una experiencia consciente de sí a según su propósito, estar, “la pintura” de un ser vivo ya como un artista de la vida contemplativa, lo que yo llamo “las buenas gracias”, el ser agradecido porque estamos vivos aquí y ahora en este presente del momento; “el tiempo” del universo como razón de solo ser, “el amor”, y “el renacer” del hombre al después de “conocerse y recorrerse” a él mismo tanto como existencia, “el querer”, presencia, “el poder”, y permanencia, “el deber”, y de todo esto, es lo que vendría siendo parte de la definición de esta palabra -“PULIPITAR”- que me inventé cuando escribía lo entrecomilla dicho aunque no todo, fue cuando utilicé ciertas letras así como cuando inventamos un nombre entre varios; del pulso, las dos primeras, “pu”, del lindero, las dos primeras, “li”, de la pintura, las dos primeras, “pi”, como si el arte fuera tan infinito como los números -¡PERO CLARO QUE SÍ!- Porque el arte es lo único que nos queda al final de este corto cuento, la vida; del tiempo, la primera letra, “t”, una que por cierto nos hace recordar “dos alegorías de la vida”: Una es, que “a veces nos sacrificamos por otros porqué de la gracia humana, “la esperanza del hombre”: Es lo último que se pierde al después de su fe, el arte”, y la otra, se divide en dos partes, como si de “lo par” terminara en impar, algo así como la triada del ser, “cuerpo, mente, y espíritu”: La primera de la segunda en su impar, es que “a veces cargamos con cruces tan pesadas, que con el pasar del tiempo, ya ni nos damos cuenta que las cargamos”: Y la segunda de la segunda en su par, es que “a veces cargamos con las cruces de los demás porque para su momento ellos nos ayudaron a cargar las nuestras -y que aunque no lo fuese, es porque solo quisimos ayudar- como si sintiéramos el dolor de quienes sufren justo en el entonces”, y justo aquí, en “el sufrir”, es en donde la segunda forma del hombre, transforma a la tercera letra del vocabulario en verbo, “amor”: Y es porque el primer verbo del no ser es “razón”: Esa verdad que no es verdad sino una manera de ser, lo que le da forma a las formas. El segundo verbo es “control”: Ese otro rostro de doble cara, como del bien al mal y del mal al “no-sí-bien-ser”: Lo que simbolizaría el libre albedrío, la toma de conciencia; pero fue en el tercer verbo, “amor”, en donde la letra “a” es la penúltima de la palabra que me inventé para aquel entonces cuando no era más que una energía sin materia alguna pero consciente de sí, “alma”. Y por último, “el renacer”, de aquí obtuve la letra “r”, como el espíritu que “muere y vive” una vez que se ha entregado a su equilibrio, balance, y al unirlas: “PU [-PUlso-] LI [-LIndero-] PI [-PIntura-] T [-Tiempo-] A [-Amor-] R” [-Renacer-] Es en donde formamos la sola palabra “PULIPITAR”: Una que la conceptué como “el pulso de un segundo que existe entre la existencia del propósito, “ser vida”, los principios del mismo propósito, “ser libertad”, y la idea de toda existencia en vida, sentir: Esa forma de solo ser”, lo que debería hacer el hombre, sentirse; y es porque los seres humanos no sentirán lo que es “la vida” hasta que ellos sean los que cambien sus formas de poderla ver desde sí: ¿Si la ven desde los ojos del hombre? Verán no más que crueldades; mas si la perciben desde el alma, harán de lo cruel algo bello, perdonarlo.

Te Libero.

Hace un tiempo [-mientras que me encontraba observando una interesante película sobre todas “las formas por las que el amor se presenta en la existencia del ser humano”, como “entre gustos y colores”: Pues ya saben el resto de la historia, que cada cabeza es un mundo-] hubo una frase que responde a una de las preguntas acerca del porqué la gran mayoría de los artistas eligen estar solos en un universo en el que resto del mundo son no más que el holograma de una ilusión -“No hay nada más triste que besar a una mujer invisible”- cuando que pueden estar con quien quiera al ilusionarse con el arte que han creado, desde una utopía en vida, hasta una vida alegórica que por más solitaria que sea no halla soledad en su corazón; y es porque no todo el mundo ve o siente lo que un libertario sí, “el amor en su única forma”: Ese que no se debe a las emociones del hombre sino a los sentimientos del “pensamiento consciente”: Ese que no se debe a las flores que el hombre regala [-para conquistar y luego controlar lo ya conquistado, el amor del otro-] sino a la raíz por la que este siembra en la consciencia del amor en verdad de los demás desde su ser en él para el otro en su ser: Ese que no se debe a un rostro falso por el que el hombre pone para sus propios beneficios sino al espíritu que él emite con tal de mostrarse en un mundo lleno de engaños tal y cómo es sin ser él, un alma en persona: Una energía que pocos logran ver o si acaso sentir entre los hombres ya despiertos en plena consciencia, y no porque no puedan ver y/o sentir porque “todos” lo hacen, sino que aún su realidad es a razón del “control exterior” mas no a razón de liberar lo que en sí no les pertenece, “el hombre”: Alguien ordinario creyendo que lo está viendo todo cuando que aquello que ve, es no más que la punta de un iceberg: Las frialdades por las que el hombre ha construido [-desde su exterior-] a su mundo. Pero regresando a “los artistas”: Estos seres cuando se atan a una idea, como la de una mujer que no existe al lado de un hombre que la siente, no es tanto como para hacerla suya en realidad porque tan sencillo que nadie es de nadie, sino que a partir de aquí, la idea lo libera de lo que ha supuesto atar, la ilusión, de cuando su no realidad toma otra forma en su “real ser”: Una profundidad por la que el hombre miedoso no conoce en su triste superficie porqué al tratar de hacerlo su miedo lo vence al expresarle -¡¿Ves a esa pareja siendo feliz entre ellos?! -Lo veo, -¡¿Y a esos dos niños jugando entre ellos?! -¡¿Dime?!- ¡¿Los ves?! -Los veo. ¡¿Son sus hijos?! -No, tan solo es “el ser interior” de cada uno- como si el juego de la vida fuese “conocerse los unos a los otros”. Para las personas que aún no han despertado, les cuesta aceptar “la verdad” por la que el ser consciente sí, “estar vivo no significa atarse a lo insustancial del hombre, sino a la sustancia que lo libera de solo ser sin ser él; existir en amor”, y no todos saben cómo ser desde lo verdadero, ser más que un precio, ser más que un interés, ser más que una moneda de doble cara que al tirarla a “la suerte” es tan solo un camino lleno de rosas sin espinas, como quien se tira a una aventura y no disfruta del viaje que este recorre, creer conocer cuando que lo único que ha hecho es negarse al viaje por el que el hombre se conoce “a sí” por si decide aceptar su “dolor”, saber que su verdad jamás será encontrada entre “los hombres insanos” a menos que su pensamiento entre ellos lo sane a él al ser; de cuando te has liberado de las idiosincrasias colectivas.

La Sociedad y Su Persona.

Comienzo por decir que -“Existe un mundo en donde entre escritores nos leemos pero que al vernos en persona [-si es que la simpleza nos reúne en la mentira, el individuo-] somos tan orgullosos o en su defecto “atento al miedo” de cada quien, que en vez de hablar de nuestras escrituras, las que provienen del amor o del odio “si es que hay”, hablamos de lo que en sí deberían humanizarlo o temerle, a un hombre sin arte”- la realidad social del ser humano: Espacio vacío de todo tiempo, el solo ser; mas si el hombre descubriese “cuál es su propósito en la vida”, como el de mostrar una flor y ver quién sonríe sin preguntas, su existencia, ha de “ser su ser”: Aquello que del ser renace: “El Arte”. ¡¿La humanidad?! Socialmente nos invita a que seamos personas inseguras que busquen en otros “una cierta confirmación” de que sí existen como “individuos” porque es aquí, en lo individual de la verdad, la de cada quien, en donde el hombre decide si quedarse para que se le enseñe cómo ser una copia barata de todo, creernos el cuento de que es mejor reír sin ser feliz, o si hallar la salida, “nuestra felicidad”: La que nos permite sonreír aun si estemos tristes, para que ella nos empuje a creer de que “lo barato sale caro”, que los cuentos del ser humano: Cuentos son “hasta que el hombre sangre desde su historia”: Sacrificios. Una vez leí que “la era de la esclavitud no terminó, evolucionó”, y cuán ciertas son estas palabras si lo vemos desde el punto de vista “religioso” como todo, porque a decir verdad, “todos estamos atados de manos a algo”, llámese “amor, razón, control”, o al peor de todos, pensar que algún día evolucionaremos desde “el hombre” cuando que es el hombre sin su ser quien involuciona su “humanidad”: Un concepto que se ha mal deliberado por quienes creen que son libres de toda culpa al poner en práctica su teoría de vida cuando que ni saben cómo deliberar al ser, no ignorar que la expiación del ser, consciencia, es la forma por la que lo supremo intercede en el hombre, lo que ha de “redimir”: Lo que la sociedad no hace porque para ella “nadie” tiene la culpa sino que la tiene siempre “el pendejo”: Aquel que culpamos para liberarnos de toda carga pesada, “la cruz” por la que “el hijo del hombre” cargó, una que nos pesará [-aunque lo neguemos-] toda la vida a menos que desde nosotros nos reconozcamos más como “humanos” que como hombres, de no ser así, el hombre creerá que solo él importa; mas lo importante de todo, es aceptar que “sin error no hay evolución”, que sin ego no hay sencillez, que sin sociedad no hay “el buen samaritano”: Aquel que ayuda a quien lo necesite aun si quién se la pida, no sea digno de ser ayudado porque son “estos” los que no hacen nada para que el hombre mejore. Todos nosotros estamos en “el deber” de dejarle al mundo un legado que perdure por siempre, pues a su momento la gran poetisa Emily Dickinson dijo -“El para siempre está hecho de muchos ahoras”- y cuánta razón resumió entre sus verdades, ya que, ¡¿si este ahora en el que somos, en el que existimos, no trabajamos la tierra para que ella nos dé su fruto?! Seremos incapaces de entender lo que los escritores nos leen, que “aunque nos cueste leernos como historia, amarnos aquí será más que suficiente”: Y cabe la pregunta -¿Es capaz la sociedad de amar a quien le enseña cómo leer?- de que si el hombre ama a quien de su valor instruye a los que han sido mal enseñados, que “no necesitas ser visto para vivir”, sino desprogramarte de la idea de que tú eres lo que la sociedad dice ser, de que estamos solos en el universo: El gran engaño por el cual “el hombre” aún somete.

“A TERRA”.

En el mundo de la enseñanza por parte de “Los Maestros de Vida”: Sabios que nos ayudan a poder comprender “los entendimientos de todo” por los cuales la existencia de la natura coexiste tanto con “el ser del hombre”, conciencia consciente, como con “el hombre del ser”, inconsciente consciente, es decir, “la subconsciencia”: Se utiliza [-en estos quehaceres de la duda-] un término llamado “Cuadros Subterráneos”: Un espacio entre dos [-sin ese aparte para con la superficie del terreno exterior del hombre-] en donde los aprendices de la “convivencia totalitaria” [-te acepto tal y cómo eres: ¡¿Si eres caos?! Te ofrezco mi orden. ¡¿Si eres orden?! Te regalo mi caos. ¡¿Si eres guerra?! Te ofrezco mi paz. ¡¿Si eres paz?! Te regalo mi guerra-] para con “las limitantes del solo hombre”, excusas no dichas, de cuando no entiende si ofrecer a su ser, su luz, o si regalar a su otro yo desde lo no dicho, su lado oscuro: Nos dirigimos al momento en que su forma de ser o de ser sin el ser [-“mi razón es mi verdad”-] nos confunde con la nuestra de cuando la verdad del buscador [-lo sin límites-] se adentra adónde los temores del “Hombre Pez” suelen ir muy a menudo, a la “sombría interiorización del alma”: Un “buceo espiritual” que no todos hacen sea por temor a conocerse desde lo alto de la sombra [-y verlas desde todos los ángulos posibles al reflejar su verdad en otros-] o porque “la angular verdad del hombre pez y sus reflejos, es un águila que nos conecta con la consciencia profunda de quien supone que es la razón en sí, identidades”: Una que proviene más desde el engaño del pensamiento líder [-“es lo que yo digo y punto”-] que de la verdad que nos lideriza desde el control del ser, de cuando el externo pensamiento reconoce que lo es desde “el fondo del pozo” [-nuestras raíces, el origen de todo, lo que creo yo ser-] y que por ende, ¡¿su consciencia?! Despierta con el único objetivo de darle “comienzo” [-nuestros tallos, ser más de lo que soy yo-] a ese viaje [-nuestras hojas, “¿lo que soy? Ya fue”-] que ha estado negando desde el “control interior”: Aceptar que no todos quieren subir del infierno que los carcome o que les corroe el alma y que les consume al espíritu de su ser por si es mejor ser tomado en cuenta por la mentira ante que ser nadie [-ser de todos-] en un mundo sin verdad”; pero no porque la verdad no esté presente para con “el mundo del hombre”, sino porque para estas personas, “la verdad es un puente que solo conoce de abismos; no de aquello que cruza, lo que se sabe, el salto”, es decir, lo que la gente dice -“pero que pocos son los que se atreven a dar ese salto al vacío o a saltar esa verdad que todos conocen desde la creencia, que el hombre común compra su casa al creer que dicho sueño le dará un hogar seguro, que el hombre soñador vende confiado su hogar al pensar que su casa se lo daría al tenerla estable, que el hombre despierto no compra ni vende una casa como para creer y/o establecer una realidad [-la ilusión-] porque su mente es su única introspectiva, el hogar”- de quien ha despertado de adentro hacia fuera y no al revés a cómo todos hacen, dar por sentado que “los saltos del ser se trata no más que reconstruir lo que el hombre destruye desde su tradición exterior, su destino” [-¡¿Por qué conocerme cuando que puedo comprar a quien me conozca?! ¡¿Por qué comprar lo que desconozco cuando que puedo vender a quien ya me conoció?!-] que ocupan un espacio inútil de quienes aún no se conocen, el hombre y su ser; mas cuando el hombre ocupa su ser, ¿el ser? Se lo entrega “A TERRA”: ¡¿Lo que es aquí?! Es allá: Tiempo.

Burbujas.

“Tú tranquila que para eso estoy yo aquí, para decirte que “pase lo que pase, seguiremos existiendo en el tiempo”; pero sobre todo, recuerda, que, “nada es lo que parece” entre los espacios del hombre” -le dijo “El Narrador” a “La Historia” cuando supo que la misma quería ser parte del “viaje presente” [-estar y ser-] o de la vida de quien la escribe a según sus experiencias pasadas y/o premeditadas desde un futuro en donde los destinos de la humanidad, comunes o no desde “la reflexión”, es a razón del “ejecutor”, como por ejemplo, el papel que juega entre las masas sociales [-las que se creen “las editoras del mundo”, de que es redondo, óvalo, o plano [-¡TONTERÍAS!-] cuando ni conocen al hombre que del universo lo creó-] “El Escritor”: Uno que no se cansa de las enseñanzas [-malas, tontas. Especuladoras o buenas-] de “lo no tan común”: Un ser que, al despertar del sueño dormido, por más separado que esté del buen hombre y de sus “intereses”, aún mantiene, al menos desde ese maestro en él, “tiempo de ser”, de ser “el verbo en vida”, o desde “la palabra”, extrañas, o hasta inventadas [-“Pulipitar”: Pulso de un segundo en el tiempo. Espacio de ser en existencia la muerte de la vida-] “la esperanza” de que el individualismo del hombre, “razones”, pueda cambiar [-aunque en sí nada cambia desde afuera sino que solo se transforma desde adentro-] para bien “el existencialismo” del mismo, “verdades”: Secretos ocultos a no ser que “la fe”, creer en lo que no ha de tener explicación en palabras, nos ayude a ir de un lado a otro por la cuerda delirante de “la sociedad”: Grupo de personas que han sido preparadas desde algún psiquiátrico invisible, ideas inducidas, como para soportar la verdad desde el manicomio del supuesto visión, de que no hay certezas en el hombre ni porque Dios se las asegure; así como no existen definiciones de hombres sino suposiciones que conceptúan una creencia, “ideas”, que al paso del tiempo le damos un valor, una explicación de algo, de que algo ilógico está ahí, bien o mal, pero está. De algo que tratamos de explicar con palabras cuando que al hacerlo desde el encierro del pensamiento, el tiempo se desvanece desde la jaula de las palabras que vuela libre aun sin nosotros- “Como si los narradores de las historias buscaran el tiempo adecuado, aun si no existe, de que la misma sea el proceder del espaciador”. Decirnos de a poco “la verdad”. Y la verdad es, que aunque no nos guste la idea de que “la esfera” del mundo represente al hombre y/o a los animales que de ellos evolucionó, podemos decir, que la muerte sacará del cristal de vidrio, sentidos, a quien se la pase agujereando las burbujas [-“lucidez”-] de quienes aún no ha despertado desde la vida; de quienes aún sueñan benevolencias. De que todos los sueños son posibles mientras y cuando el despertador del reloj, no del ser despierto, te levante de la cama. Entonces preguntémosle a la muerte “por qué la verdad aún existe como palabra y no como hecho” [-los humanos cuando piensan no lo hacen para expresar una verdad, sino para hacer sentir una razón. Una que cambia a según los sentimientos del hombre-] pero la muerte irónicamente te pregunta que “si el mundo fuera contrario a todo, no habría verdad dentro de nada”. Reflexionemos: “El padre le dijo a su hija, tú no serás mi legado, tú serás el más puro amor que siento por el hombre. La madre le dijo al hombre, tú no serás mi herencia, tú serás, el legado. Aquel que yo parí; en algún tiempo”.

Programa 369.

“Quien ha escapado del “mundo vivo”, de lo que levanta, la muerte, lo despierto de la existencia le renace, “libertad”. Quienes aún no, como del que la persigue, se transforman en lo que suponen, existir”. Me gustaría plantearte una imagen “vívida” en movimiento, y digo “vívida” porque de seguro la tienes en tu mente aunque lo niegues muchas veces, hacer que el exterior del hombre se parezca más a tu verdad que a la realidad del “propósito humano”, permitirles a todas las almas ser el “pensamiento interno” de quien aún no reconoce al hombre desde su espíritu; es decir, que “aunque manipules las alegorías que del hombre controlas, resulta ser la razón por la que tú te distraes de la “realidad”, hacerle creer a la mente humana, por medio de la hipnosis, “soñarnos”, que algún día, como de lo que decidimos, conciencia, despertará”; por ende, ¿si la mente es un punto de comando? -¡¿Qué sería de la existencialidad del hombre así como de los animales si los pensamientos no fueran los controles del mismo?!- ¡¿De ser así?! -¡¿Pudiera la consciencia manipularlo todo o pudiera la naturaleza de la misma, como el de un solo yo, ser la manipulación de un “control supremo”, un sinfín de vidas que dicen ser la mente última?!- ¡¿Y para que nos podamos responder?! Imaginemos que aun en donde estás, tú leyéndome o yo escribiéndote como si fuera para mí mismo, que en realidad es así, se nos abre un portal y del otro lado algo nos llama como para que entremos en ese “tiempo de ser” y nos olvidemos por completo del tiempo del hombre, solo que, como todo, existe en una condición, “una vez que entras no sales” o al menos no, del tiempo al que tú pertenecías, “espacios encerrados”, y te pregunto, ¡¿lo harías?! -¡¿Dejarías lo que ya conoces o lo que, pudiera sí, tal vez conocer, “tranquilidad mental” con tal de estar en paz con todos y con todo?! ¡¿Dejarías atrás el pasado aun si de lo que existió te invitó a amar a la humanidad con todas y sus formas sobre un presente que desconoces tú, ser la fe, o de personalidades futuras que también te inviten a que tú, no otros, sino siempre tú, no perder la esperanza de aquello que a hoy pareciera no existir, desprendernos de los intereses del hombre y ser parte de lo que de él no asume, “morir en vida como para renacer en su existencia”, dicho de otro modo, “sentirse vivo”?! ¡¿Dejarías que el hombre hipnotice tu realidad con imágenes que a la vez no puedes cambiarlas a según de lo que creas necesario transformar como para que el mundo despierte desde ti cuando que a la vez eres tú la que ahora hipnotizas con verdades que tan siquiera son tuyas sino de las que dice estar despierto porque “supone” creer en lo que el otro le hace “creer que es”, su versión de la historia?!- Entonces cuando nos veo preguntándonos sobre lo que siempre repetimos, a la vez me pregunto si “los portales del tiempo” es un cruce hacia lo que jamás terminará [-“guerras, hambrunas, desórdenes caóticos”-] hasta que entendamos que los hombres sin almas existen y que son espíritus vacíos que luchan con quienes sí, aún, lo reconocen al verlos, “pensamientos conscientes”, he aquí el otro lado del ser, no el del hombre, no el de la humanidad, sino de entidades que han asumido su rol en la existencia de la vida: “Saber que el hombre no cambiará ni porque Dios lo obligue. Saber que Dios es un “Creador” a voluntad de lo que él pueda deliberar. Saber que lo creado es un albedrío de lo que nos dictamina, tú”.

La Suerte de Ser Humano.

Muy a menudo me recuerdo de lo que una vez dijo uno de los más grandes de la escritura mundial, el inigualable Charles Bukowski: “Hay veces que un hombre tiene que luchar tanto por la vida que no tiene tiempo de vivirla”: 17 “palabras” que pudiera definir y/o describir de alguna manera lo que es la existencia del ser humano sobre su paso por la vida; que aunque lo acepten o no, “la muerte es la única verdad por la que cada quien como razón, así como de la vida a existir en ella, busca la forma de mentirse a sí mismo; estarlo”; desde un sentido de querer vivir entre la verdad de todo, de que debe haber un balance natural de las cosas aun si lo que habitare en ella pierda por un momento su equilibrio, de que todo va y viene, hasta un propósito que le cambia las razones a quienes no sabían que tenían más de una como para decirse “¡¿qué estoy haciendo con mi tiempo?!” [-¡¿Estoy viviendo para los demás o son “ellos” aquello que con el tiempo me consume; de un “sé que estoy sin que yo esté presente en mi vida así como en mi existencia o en mi propósito así como mi razón de “solo ser” la existencia de una vida de muchas pero que, aun aquí, en esta que tengo, es un espacio por el que yo, transformación, deberá sí ocupar; mi verdad, mi todo, mi nada”?!-] Pero que al buscar una respuesta ven que hasta para eso toma más tiempo que seguir en lo de siempre; distraerse en lo que mejor saben hacer, “mirar una montaña desde la ventana sin que de ella les quede alguna experiencia real” que pueda ayudarlos a que piensen diferente [-“aunque repudie al hombre le agradezco a su espíritu que me acepte y que de él, no a lo humano, sino a su alma, en mí exista”-] en vez de ir a la montaña y bajarla al después de subir y que, de esta peregrinación, puedan aprender cómo aceptar al hombre que tanto rechazaron cuando que ni siquiera conocían su historia y que, aun conociéndola, consciencia, no realidad, no se atrevieron “a verle sus ojos” porque al verlos crearían “cierto tipo” de “conexión” que los obliguen a sentirse entre “los aires”; detalles y/o “Introspecciones Conscientes”: ¡¿Lo que para muchas personas?! Pareciera ser “una pesada cruz”: Estar en un lugar en donde “la paz y el orden” son las primeras reglas a cumplir y que, de haber guerra, que no provenga de nosotros sino de quien supuso enseñarnos, “el caos”. Por años, ¡¿la humanidad?! Ha creído que “el pensamiento es interminable” pero, una de las leyes de la termodinámica nos dice que, “no existe ningún proceso capaz de reducir la temperatura de un sistema al cero absoluto en un número finito de pasos”; dicho de otro modo, y quizás, en contra de lo que explica la ciencia, “todo lo que se creó, “es”, todo lo que ya ha sido”. “El hombre, normalmente, es un cazador de bestias infinitas que en vez de estudiarlas a cada una por separado, como “la ansiedad”, elige darle fin creyendo que cuando lo hizo no volverían de otra forma”: Lo que bien sucede cuando la ley del universo se antepone a la del hombre; de ese querer jugar a ser Dios sin que de él podamos recrear otros fundamentos que nos encaminen a una entropía en común, ¡¿a esta idea?! La llamé “Las Tres Confesiones de Dios”. 01: Los débiles ganan amor. Los fuertes… “El Mundo”. 02: Ninguna razón es la verdad. “Las Acciones” sí. 03: El amor es un viajero [-que se pierde fácilmente-] si a su lado no yace un destino que lo guíe. Y “es un hecho que, hasta hoy, hemos sí evolucionado más como especie que como raza humana”.

“El Silencio”: Es un arma que “Desarma”.

Una de las tantas experiencias significativas que pude tener con mi padre, fue, el día en que estando en una de las tres casas de campos que él tenía, o al menos de las que yo le conocí, y en horas de la noche, a eso de las, si mal no recuerdo, once [-11-] pm, nos dijo a mi hermana y a mi persona, que para aquel entonces nuestra edad oscilaba entre los doce [-12-] y trece [-13-] años, que nos levantáramos del sueño para que fuéramos al cementerio como un experimento de “reposo absoluto” y, sabiendo que papá no hacía las cosas por hacerlas sino que en cada acción había un propósito razonable, sin dudar, y sin tan siquiera llamar a nuestra madre como para decirle lo que pretendía hacer [-llevarnos a la oscuridad del pensamiento con la idea que de la consciencia surgiera “la forma de la luz, el ser”-] ya que su filosofía de vida, una combinación que fue entre “estoicismo y hermetismo”, sobrepasaba los límites de la mente o de ser el caso los de la lógica por la que hizo de su “razón analítica” su más a gusta profesión al vivir, fue cuando al vestirnos [-así como los principios psicológicos del universo que se visten de verdades que no son mentiras, como “la vida y sus engaños”, de que, “si no pisas de vez en cuando las nubes de la ilusión, como quien te promete amarte por sobre todas las cosas, estarás por debajo de ella aunque muerto no lo estés en el mundo del hombre”-] acompañamos [-y agarrados de la mano de su amorosa virtud mientras que a su vez su corazón nos protegía de los miedos que a veces emite la luna, de que “a veces las sombras parecen eternas cuando no tienes a alguien de tu lado, así sea a ti mismo, que te de la esperanza, y aun en lo oscuro, de que el sol, así como la fe, volverá a brillar a la mañana siguiente”-] a la sabiduría hacia una aventura por la cual “el destino nunca fue el final de un viaje sino que “el viaje desde el comienzo” siempre fue el destino de lo que nunca fue”; “estar y ser”: Uno que duró, como la crianza de quien nos enseñó a ser “buenos y valientes”, por decirlo así, “muy poco” pero que, si aprendemos de ello, durará porque “así son los legados de quienes heredan la tierra, eternos”; tal cual como el soplo que hizo Dios al crear lo que hasta ahora se conoce; sino que “el trayecto [-vivido en su máxima infinidad y adaptación evolutiva, así como el aliento que respiramos de aquello que vive aquí, como “los deseos y los placeres”, o la querencia de una felicidad que nos ayude a responder esos “por qué” [-“como cuando un gato al estirarse en nuestra piel y sin que, se lo pensara, “sus pezuñas nos hiere” haciendo que su naturaleza nos vuelva a lastimar “esa cicatriz que es la más sensible”, de que “debemos amar nos guste o no”, sin que haya habido algún tipo de mala intención porque así son “ellos” los superiores”-] que suelen aturdir más que los cantos de los periquitos que se estacionan en las ramas de los árboles de aquellas plazas por las que algunos al ver caer sus hojas se sientan en los bancos de la meditación del que “observa, oye, y siente”; de que la paz le diga “ordénate en el caos de tu ser y vencerás en la guerra del hombre”-] experimentado” [- de lo que se acepta sin preguntas porque a legua reconoces “las explicaciones”-] era a lo que se refería la mente al volver de un largo cruce que luego llamó como “vivencia real”: Una que hasta hoy, y a según esta reflexión, recuerdo como si fuera ayer, que “haber descansado entre los que ya no viven en la sangre no fue tan ruidoso como pensaba”; de que en realidad “la existencia es absurda para quien de las caóticas nadeces aún no ha conseguido su paz interior; ocuparla”; el mayor fin que los humanos no han logrado en conjunto, “desprenderse del hombre” y dejar que su “alma y espíritu” lo acojan en su “silencioso seno”; renacerlo sin que ponga resistencia a un desarme total tal a cómo lo hace la rosa al permitir que sus espinas sean removidas; que “aunque pueda la vida sentir el dolor, su amor propio no culpa al sufrimiento totalitario porque ya en la muerte nada existe; quizás”.

“Buda en New York City”.

“Uno de los motivos por los cuales pienso que a la humanidad vale la pena amarla pese a sus errores, es la razón por la cual sé que algún día haremos que la muerte pierda la paciencia para con nosotros “los justos”: Ojos que por bien. “Al final mal aburren”. No con las historias del pecado; en sí”. Se dice que hubo una vez cierta ventisca de nombre “Clara”, oriunda de Argentina, específicamente de Buenos Aires, que al sus padres mudarse a “La Gran Manzana de Los Estados Unidos”, se sorprendió de lo que su mirada podía observar en este espacio que con el tiempo “aceptaría” sabiendo ya, que a futuro, lo dejaría como parte de su pasado como cuando sabemos que, “si ahí no es, mejor vete”; el hecho es, que al crecer, se dio cuenta que algo la inquietaba mucho más que los encantos de sus mejores amigos o enemigos con sus desprecios de la preparatoria porque para “ellos”, los molestos, o los “Odiosos que Aman”, ¡¿la escuela?! Era como una jaula en donde ninguno, “gritos y niños”, y de momento, podían salir; cosa que al soplar cada uno en su haber, se percataron, y en sus graduaciones, respiros, que “el mundo era tan encerrado como las enseñanzas del maestro pero tan libre como los aprendizajes de la naturaleza”: Un lugar por el que “Luna, La Niña de Los Atardeceres”, aceptó en su corazón con todo gusto sin que nada le entorpeciera tal atractivo por lo que, suele incluso aún, si no adorar, apreciar de lejos, al sol; no al “humano”: Una especie que para ella le parecía incoherente hasta para la luz, no para el amor ni menos para el odio porque como se sabe, “si conoces al que te odia y el porqué lo hace, terminarás amándolo como si revelaras en ti a un oscuro como para no hacerlo tan ineludible; tú”; que “en el saber de la razón del individuo no halla ninguno, como un “aunque”, que en su realidad, “quererla” más que quererse, descubra”; sino porque como la evolución de los humanos ha sido tan abrupta y más, por lo que vemos, que “no han aprendido de la sangre que ha sido derramada” por medio de una guerra que no existe por fuera excepto que, “por dentro es un caos que exteriorizamos a según “la levedad de lo insoportable”; sentirnos solos hasta con las nubes”, no por quien, sintiéndose elevado nos dirían al ellos bajar de ellas: “No podemos con esta lucha interna de poderes, “ser buenos, ser malos”, mientras que otros, “exilios” declaman; “libertades” dirían” -de nuevo- si al necio lo reconocieron; es cuando al poder se le da al hombre si al viejo él lo sepulta: Aquello que Clarita, la de los ojos color marrón casi miel, le preguntaba a Buda -y de frente a un bosque de la metrópolis que solía ilustrarla más como un verdor claro que al verla no “ser ella” tan igual como antes- si “alguna vez al hombre siendo él, la humanidad lo satisfaría sin que lo raro del que divide la diluya sí, lo que del otro en su gracia, conciencia, no concurriéndole le ignora”, a lo que el anterior esposo, el que aún no tiene -pero que está así como su presencia del que se responde- le dijo al loquero, al deseo, dile que: “Si vamos hacer lógico para el amor pero lo contrario para la mente del que al encontrarla en él se transfigura, búscate lo no leído por los dioses, árboles, y léetelo de pies a cabeza; si no, figúrate tú “mas” como el psicoanalista; no como las hojas que al ser de los dibujos describen”. Placeres; la condición por la cual acondicionamos algo.

“UN SER: TRES SERES”.

Una vez le pregunté a Morfeo: “¡¿Tú que todo lo conoces, por qué me sigues atando a un espacio en el cual ya, así como en mis saberes dimensionales, “reflejos” para algunos, mi tiempo no se halla en él?!” Y la respuesta a dicha centrada pregunta, “ser de los que viajan sin razón alguna, “solo ser”, o ser de los que no esperan un propósito, un destino seguro, como para hacerlo”, es tan infinitamente concisa a toda acción, que, “¡¿si desapareciéramos justo hoy como “humanos” y el universo, como espejo que es, interviniera para que aparezcamos pero esta vez como “solo alma”?! No sabríamos por dónde comenzar en lo finito que somos como “seres espirituales” que a su momento, entre “Los Entonces de La Gracia”, han encarnado a todas las especies vivas “y por descubrir”: ¡¿Si olvidarnos del mundo aunque estemos en él y crear el nuestro a nuestra imagen y semejanza?! Como “El Hombre y Sus Controles” o como “El Individuo y Sus Razones de No Controlar Lo Único que Mantiene Cuerdo Al Sujeto que Lo Conforma, El Amor”, ¡¿o, hacer del Planeta Tierra?! “La Casa” que guarda nuestras más íntimas historias en relación a lo que de vez en cuando llamamos “Hogar” cuando sentimos que aquello que nos pulsa, lea, culpe, o justifique, como el corazón, es, a su vez, lo que nos sostiene en apoyo a lo que incluso mañana desconoceremos: A “Las Interioridades del Interno”: Eso que está más allá de “Las Predicciones Exteriores del Ser Amado”: Verlo quererse aunque diferente sea para otros su nueva aparición”; entrelazamientos”: La manera en la que “una consciencia”, como idea, nos piensa para que con ellos podamos conectarnos con “La Naturaleza de Las Cosas” y no con las cosas en sí mismas, ser sin ser, porque si no, nos volveríamos locos antes de que la mente lo haga, desde la magia de su ser, por medio de sus otros actos sobrenaturales; desviarnos de los terrenos del manicomio socio-humano para encaminarnos luego sí al del “Psiquiátrico Supremo”: Un lugar tan fuera de foco que no cualquiera entra porque no soportarían lo que adentro en él se ve; luces por todas partes “y tan brillantes” que ,“si aún tus ojos no han sido abiertos por el que antes no enfocaba nada y vio, ciego quedarás por estar metiendo tus narices en donde nos debes; en la totalidad de un ser separado a ti; investiduras” o, creer haber despertado cuando que con el resto, “distractores”, durmiendo estás sin que te des cuenta que “hasta los estúpidos son las personas más inteligentes de la raza humana porque, como la supervivencia de las cucarachas, le han sobrevivido, mas, no experimentalmente, a las catástrofes de los que, con conocimientos, “dicen”, piensan; nadie en realidad” ya que si lo hicieran, de que, “¡¿lo que hacemos?! Es porque alguien no los dijo que era así”, no creo que, lo que se hace sin rehacer, “Repeticiones de Patrones”, se descifre a otro estado de “la existencia de lo que es real” donde los códigos habituales, “no descubrirla, cuando que sí deberías”, cambien lo que, en Dios, “ESTÁ”: Transformarnos en lo que la muerte siempre quiso que fuéramos al renacer, “luz”; no oscuridad “porque de ella, inmersos estamos todos; el karma”: He aquí lo que por ahora, sin precio, te obsequio: “Las ilusiones pasarán. “La Esperanza” ha de volver. Pero lo que permanece, es lo que pagas o cobras. Sangre”. Pues recordemos lo que la ciencia niega... -“El hombre podrá olvidar”; mas, su memoria genética, no”. Resetearnos. 

“Deja Que Pase”.

“Así somos los humanos de las solas ideas; formando verbos sin que haya la necesidad de deletrearlos uno por uno... -“¡Y ve! Ve por ella”. Porque jamás las flores vienen a uno”: Fue lo que le dijo un amigo, en su descanso laboral, a aquel chofer, de autobuses escolares, que le tocaba reemplazarlo en su horario de gastronómica meditación sin pensar en las consecuencias [-esas que vienen sin amárseles, “¡¿trabajando?! Ir al baño cuando no queríamos”-] de cada palabra dicha sin que antes la llevara a una reflexión como para evitar lo que sería después “o una catástrofe o un susto” de esos que te hacen preguntarte si realmente era necesario hacerlo de esa manera, “Que Las Cosas Sucedan”, aun para bien o para mal, ¡¿o, si por sí solas?! Tuviesen una especie de “Nata Consciencia de Ser”; dejarlas que ocurran sin que nosotros, en ellas, podamos intervenir porque tan simple, “eso, no humano”, debía sucederse de esa forma; que “aunque no queramos ver a una montaña subir [-como lo hace El Everest, y sin llamar ninguna atención como para que le aplaudan ese su hecho, hacerlo en silencio-] de igual modo [-en él, ponle tú, lo que se le ha dado nombre, etiquetas-] ella, dejándonos por debajo, haciéndolo seguirá; elevarse” porque lo que desea, la idea, “DESAPARECERSE”, es alejarse lo más que pueda de todo aquello que le haga ruido como lo serían [-para “El “Individuo...” [-No para la naturaleza que lo acompaña-]... Un animal que va evolucionando incluso en los calendarios actuales”-] esos zumbidos de las moscas para con nosotros, “Los Ayudantes de Santa”, a la hora de uno querer comer, y sin fechas, en solitario como si esas silenciosas distracciones, poco triviales, como el ver números binarios, o como el escalar lo que parece inaccesible, “¡¿en qué año realmente estamos?!”: ¡NECESITARNOS! “Dicen ellos, los que le huyen a la sola soledad”, o, de las que, “Quién Como Tú”, no distraen tanto, “Libros Sin Portadas”, porque pudieran, respondiéndoles, “muchas gracias; pero estoy bien”, determinar si en algún momento lo que ha subido [-“y hasta sin permiso alguno, “reescribirse”, porque no lo necesita ni tan siquiera del mismo Dios en Persona; de nuevo, leerle”-] bajara como para decirnos “si piensas que alguna vez, en rebelión, has escrito sobre los manzanos, pregúntale al gusano, viéndole ya por fuera, si algunas que otras veces, “comiéndosela por dentro” porque a tiempo no la hiciste tuya, revelarla, de aquel que fue su espacio, verse no tan vista, si pudo haber, ella, escrito algo sobre ti”: Una advertencia que nos trae de vuelta al autobusero: Aquel, que por estar haciéndole caso a un filósofo “que en sus ratos libres pensaba como para no sentirse tan encerrado en sí mismo”, o que, solo, por ponerse analizar lo que los necios nombran “Contra Vientos y Mareas”, casi “Es” que atropella a una mujer: “¡¿Viste?! Por no estar imaginándosela”: Y sin detenerse cuando los aires no le eran favorables ni menos cuando las aguas le llegaban al cuello, ¡¿si a lo lejos, esperándolo?! Si aun yacía esa su “Ajena Flor” como para decirse, al verla escribiéndole, “mi destino era este; encontrarte”: Viajes que hacemos cuando entendemos que, “lo que nos mantenía vivo, era la comprensión de las búsquedas; lo que importaba, “fines”; que haber visto solo la experiencia sin que, apropiárnosla, fuese eso que importa como para recordar”: “Qué sabrá Adán de Eva que ya no sepa Lilith de Dios”: Un contexto que nos seguirá hasta el final de los días del hombre; “Conocerse Por Ser”, o saber y olvidarse.

“Ser Nosotros”.

Mi abuela una vez me dijo, cuando de niño le hice el comentario de que “todas las flores deberían tener el mismo aroma”, que “cada parte del cuerpo, desde las más visible hasta las más recóndita, tiene su propio olor, o esencia natural, aunque lo bañes de diferentes perfúmenes” y que por tanto, en similitud a lo que son, y es, una propiedad sin serlo, no podemos esperar a que ni siquiera una flor de jazmín se iguale, o se asimile, a otra de su misma especie porque en algo se diferencian aunque por fuera la veamos ser lo mismo. “UNA FLOR DE JAZMÍN”. ¡¿Pero para ellas, llamarla “Flor”, como un título, o “Jazmín” como un nombre dado por el hombre que suple a una entidad, que por sí sola es, sobre una identidad que sola no ha de ser, en nosotros, por si la etiquetáramos como para que exista y sea, “y como si de un catálogo se tratara la idea; de que la vemos, la leemos, y existe la forma”, cuando que antes ya existía solo que, para aquel entonces, de cuando éramos ignorantes en un tema en específico, no sabíamos nada de ello y que por ende si la veíamos, entre jardines o entre las aceras de las calles, decíamos “qué linda flor” en vez de “Qué Hermosa Flor De Jazmín” si lo supiéramos todo y que aun diciéndolo, “el agrego”, “el título”, y “el nombre”, no se compara con lo que en realidad, ella, como naturaleza viva, sabe; será, de que, y en un sentido de similar comparación, “aunque el humano pretenda conocer su humanidad termina reconociendo que era un ser inconsciente en relación a los otros saberes humanísticos de los hombres que no la detallan al tenerla en sus manos; como el de “ser humano sin humanidad” porque esta última, por decir “Consciencia Humana”, y como si fuese “Un Dios” definiéndonos, no la hubo entre “los humanos y los seres”; creer que lo éramos, individuos todos”?! Pero la cosa no está en “¿qué somos, como existencia, cuando somos algo vivo, que “existe y es”, sin nombre?” Sino en lo que sí somos cuando “somos, en el medio de todo, una completa nada”: Y, como “la “Nada” es otro término que utilizamos para definir, sin detalles, lo que es “El Vacío”; totalmente, una compleja peculiaridad de ser”, diríamos que es por esto, “nombrar las cosas a cómo son”, por lo cual nos ha llevado a dividirnos más como humanos que como seres porque al menos “El Humano Es” pero “¡¿El, Ser Humano?!” Es, sin lugar a dudas, como cuando decimos que “somos cada parte de Dios. “¡¿Y las aguas que habitamos en él?! Una gota de agua para el ser y sus otras partes que la agranda al cohabitarlo”. Ser en parte, una parte de Dios”. La cuestión radica de que “la palabra del hombre ha sido más importante para la literatura humana que los hechos que lo mencionan, aun sin ella, de que la historia escrita hable por nosotros, como uno; entre los hombres, ser humanamente humanos” y que por tal razón, en la versión de ser eso, verdad, con el tiempo nos hemos convertido más en un cuento por contarse que en un espacio en donde todos podamos sentirnos como en casa. Pero “hasta las tiendas son inseguras si el viento, jamás el aire, es su hogar”. Ser nosotros.

“De Los Aprendices Silenciosos”.

“Nos las pasamos aceptando muchas realidades a la vez; pero cuando cuestionamos una, “¡aunque sea! Sí” Pareciera entonces, ¡¿para la consciencia que nos es?! Que somos las personas más problemáticas del universo. No del mundo; Jamás; porque en el mismo, “¡¿no estar resueltos, como humanos?! Es lo más común que hay”. Ser nosotros”. ¡¿O?! “Ser Dios como para, de alguna manera, “secundaria tal vez para el pensamiento”, mientras que vamos encaminándonos hacia “Un Tercer Ser”, poder evolucionar”: “¡Qué detalle! Eso lo del “renacer; “como de la vida al núcleo”, ser consciente; y, al serlo, ser origen, no morir en el intento”: “De “Las Modificaciones Humanas”: Un exterior por otro; que “en ti solo yace”. Ser tú”. Y es porque “todos tienen la razón”: Qué verdad. Pero hay un detalle que se nos pasa por desapercibido: “Seguimos sin resolver una ecuación que, “desde que el hombre es hombre”, dícese, ya está resuelta: “Somos dioses de un Dios sin solución”. Uno que probablemente sea la causa por la cual “todos han de querer hacer de lo imposible algo verdadero” y en este esquema, “el de no ser tan complicados; sino, cómplices”, los cauces varían mucho. “Justificar, sí, nuestra absurda existencia”. Razones”: Tales como “las mentiras que nos decimos el uno al otro”, “los engaños que le permitimos a los políticos porque “alguien tiene que hacerlo”; controlar a las masas”, y/o “las falsedades que nos implementamos como sociedad porque de sincerarnos, todos, acabaríamos, en horas, lo que nos ha tomado décadas; un concepto. No “Algo Real” porque, en sí, no lo somos. “Pensar como uno, “de lo que decimos, “tú a mí; yo a ti”, y que al ser, decírnoslo nos complementa”, en una misma forma”. Qué idea lo sería”: Y a lo mejor por estas cuestiones, de que nos veamos obligados a recurrir a esos “YO SOY TÚ Y/O TÚ ERES YO”: Es que muchos de nuestros comportamientos, todavía, se basan en una definición, “el hombre es como una esponja, “lo absorbe todo, y al mismo tiempo, y en cualquier espacio, lo exprime absolutamente todo sin dejar nada”. Ni siquiera el recuerdo de que, en ese instante, él existía “como todo lo demás”. Una cosa; o cuando mucho, un individuo”; que hasta los científicos, aún, no logran explicar. Y de aquí un relato: “A un monje le preguntaron si era posible “ser un campesino y a la vez “ser” un caminante”: ¡Y qué sorpresa se llevó esa persona! Porque lo menos que se esperaba era que el maestro le ofreciera ser su aprendiz. “¡Pero obvio! “Tuve que aprender a quedarme quieto, siendo, como para saber; sí”, hacia dónde iba con la mente”. ¡Si hacia la ignorancia! “¡¿O?!” ¡Hacia la sabiduría! Y “aun en lo que dice ser; una experiencia”; que suele dar, “hasta ignorándonos”, a veces, sus frutos. “¡Ser el que conteste la pregunta! -Y aun así, ¡¿eso, ser ahora?!- No evita de que el drama siga existiendo”. Ser dos, ¡o tres! Aguas a la vez”. Qué dilema.

“¡AIRES DE ESPERANZAS!”.

“A veces las palabras no son suficientes para sanar el sufrimiento de una persona. Pero el hecho de que las digas, de que te pongas en el lugar del otro, y de que se sepa que estás ahí, como lo está un abrazo para quien lo necesite, o aunque entres en silencio, eso dice mucho de lo que eres en realidad; ¡¿aparte de ser un buen ser humano?! Un maestro. Un ser”. ¡¿Alguna vez te has preguntado sobre el destino del mundo si el hombre dejara de existir?! Y apuesto a que sí; y estos momentos de alta reflexión ocurren porque “a medida que vamos despertando nuestras mentes, “de que ya no nos dejamos llevar tanto por lo que pensamos sino por lo que sentimos”, a la vez vamos descubriendo que en nosotros estaba ese gran poder de la sola consciencia; de la que es, corrige si puede, y no juzga”: Y que al permitirle ver a través de nuestras ventanas, al mismo tiempo, procesamos dichas informaciones para que cuando hablemos de ello, “como la esperanza en donde se ha perdido la fe”, no tengamos esos conflictos que nos puedan generar, en la sociedad, o en nuestros círculos personales, discordias entre nosotros, los que vemos el vaso medio lleno y/o vacío, y los que ven al estanque del castor tan lleno como lo está el océano para los mares que los hombres han dividido con el pasar de los años. Pero por algún motivo “a las personas les cuesta creer que podamos “Ser Buenos” porque se nos ha vendido la idea de que el mal debe existir y que “alguien, algo, o alguna otra cosa”, deberá, en ello, darle otra forma a lo que derecho está; interpretar dicho papel. Hacer, incluso al revés, que los justos, o los necios, caigan con la misma piedra muchas veces”: ¡¿Y si no es así?! -“¡¿Y si solo estamos destinados a hacerle caso a un ser superior que se la pasa jugando con nuestras decisiones?!”- ¡¿Y si en el fondo quisiéramos elegir ser mejores pero al rebosarse la solicitud nos colocan en una lista de espera como si de una prueba se tratara?! -¡Y así! “Las preguntas van surgiendo tal como los relatos metafóricos que nos contamos a nosotros mismos; viéndonos a las caras” como para saber que sí; que estaremos bien: “Se cuenta que una vez estaban tres niños, “Elizabeth, Carlos, y Javier”, sentados sobre un cerco de madera, y en ese sentido de ser no hacían más que hablar y mirar lo que sus vistas, por separado, le alcanzaba ver: “Casas, Edificios, Parques, Animales, Escuelas, Jardines”; en sí, lo de todos los días más una parte muy mínima del medio ambiente. “¡Y no fue hasta que Dios bajó a la tierra cuando ellos supieron, como por instinto! Que vendría, de arriba, lo peor y que debían, juntos, correr para salvaguardar sus vidas”. Pero hasta el sol de hoy, cada uno relata lo que recuerda: “Un fruto caer. Una rama caer; un árbol entero, y de raíz, caer”. No lo que en verdad vivieron. “Ver a la muerte siendo razonable con los santos”; no con “Las Historias De Los Hombres”: ¡Hacerlas creíbles! A más de una manera”. De nuevo reír.

- Prof. Miguel Orellana.

Hasta una próxima entrega...

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