Cartas Para Alguien, y Otros Pensamientos.
ANTES DE LAS CARTAS O DE LOS PENSAMIENTOS.
REFLEXION. 01
Muchas veces el mundo suele ser hermoso para muchos, infierno para otros y crueles para algunos, pero no es el mundo el que está mal, es la humanidad con su frialdad, con su dejadez del amor hacia el prójimo, ¿Has hecho algo bueno y bondadoso por alguien que necesitaba ayuda?, lo más seguro es que solo te la pasas criticando, reclamando, y hasta opinando pero no de buena forma sino negativamente, pero realmente sin importar de dónde provenga el problema, la condición, el por qué o cómo llegó a estar a cómo está, sea un niño, un adulto, una persona mayor, incluso hasta de un animal abandonado, o también una planta con tierra seca, ¿hiciste algo para cambiar ese instante?, o por lo menos ese momento, quizá después tú u otra persona culmine la felicidad y prosperidad de ese ser; yo cada vez que puedo aporto mi grano de arena, no con palabras, sino con hechos, y que sea el gran creador mi testigo de que cumplo con lo que digo. Hagamos del mundo un lugar feliz para el universo de quién necesite la luz para brillar y así brindarle paso a paso el camino a su evolución.
REFLEXION. 02
En el universo existen muchas vidas, solo imagina por un momento que eres del tamaño de una hormiga ante la mirada de un elefante, si este majestuoso ejemplar de la tanta belleza animal presta atención a los detalles que le circunda en su recorrido y se percata que en sus pasos no maltratará a este ser vivo tan pequeño, estará al nivel de respetar la vida y la misión por la que llegó esta hormiga al mundo, y si llega a eliminarla, ocurren los eventos universales de perder el equilibrio y todo se volverá un caos probablemente así como también u orden irónicamente; tal como este ejemplo: La humanidad a dónde quiera que llegue por decisión del Creador, su inocencia es pura, sin importar qué idioma hables, qué color tengas y cuáles son tus antepasados, por tal motivo, solo sé tú, un ser original, pero cambiante de buena forma si es necesario. Muchas veces tenemos la suerte de contar con al apoyo de corazones humildes y que te llenan de valores y principios, otras veces, te rodea la maldad, la injusticia, la tristeza y maltratos indebidos, y seguro estoy que habrás tenido la oportunidad de querer lo que eres a través de algo o de algún ser vivo, justo ahí, es donde tú decides pasar de la adaptación a la transformación del nuevo ser que querrá lo mejor para toda su esencia, y tu yo interior, si mutamos, que sea entonces para evolucionar y mejorar lo que está mal entre nosotros; recuerda que somos iguales ante todo (almas), como esencia y como energía, y lo que nos puede distinguir, es tomar la decisión de tener la buena actitud, la excelente aptitud y consciente conciencia de ver un mundo lleno de armonía y de paz, y así poder vivir y convivir a como es debido. Balance.
Carta de Pablito para sus Padres.
Si llego a tus manos, bendíceme, no me regales. Si no fui planeado, acéptame, no me apartes; si por mí tu mundo cambió para peor, no me maltrates, si permites que abusen de mí y no me defiendes, llévame a otro lugar, si solo sabes gritarme y no tienes el más íntimo sentimiento, de madre o padre y en el fondo deseas abandonarme así sea en la calle, solo piensa un momento que para todo existe una razón de ser, solo que aún no lo aves, yo no pedí llegar a ti, yo no lo deseé, yo no lo imploré, yo no lo busqué, solo el gran creador en su magnificencia me hizo a su imagen y semejanza, encendió la luz y por algún motivo me mostró el camino para cruzar el portal hacia la vida, y con alguna misión que seguro cumpliré, guíame, protégeme y libérame cuando ya esté listo para afrontar la vida complicada del mundo real, esperando ser alguien especial y marcar la diferencia para bien.
Carta de Aparicio para un ser especial de la vida.
Me cuidaste, me protegiste y siempre me regalabas todo el amor que aún te quedaba a pesar del gran dolor que sentías por ver destruido lo que una vez existió, tu mente pertenecía a estar alerta sobre las guerras que se crean por grandes emporios de una maldad que ciega los sentimientos de algunos humanos, esa avaricia, ese control del todo, esas ganas de saborear el poder sin importar cuánto daño puedan causar a los demás, solo son negocios y otros nada más por placer de ver cómo nos eliminamos uno a los otros en vez de amarnos, siempre te vi cada vez que venías a mí para ver si aún respiraba ese aire de esperanza, tus ojos lo dicen todo, lo más curioso es que no eras de mi sangre, eras un completo extraño que me vio entre los escombros y sacudió tu corazón, qué curioso que cuando ya tenía uso de razón, ahora quería cuidar de ti y hacerte el mejor te alejaste más, y señalaste hacia aquel lugar, al ir, pude entender que ya tenía una identidad, y fuiste tan valeroso y respetuoso que al lado tenía la foto de quiénes me trajeron al mundo, con una nota que decía, ¡Yo soy la guerra, aunque luche en contra de ella, soy de ella, un guerrero de Dios y pecador por eliminar otras vidas así sean malas, me alejo porque tú aún no eres de la guerra, ve y busca las monedas de oro que te dejé y escapa, cuando regrese la paz, ven y encuéntrame, no sabía amar hasta que te vi, pequeño ángel, nos vemos, te amo, perdí la inocencia por defender la tuya y con todo placer, ve y vuela como el águila, siempre alto!; Ahí comprendí su sacrificio, gracias, madre y padre de la vida, no te volví a ver, pero gracias a ti, el amor reina en mí.
Carta de Génesis para su madre.
No sabes la falta que me haces, lo que sé, es que no sé nada de ti, son tantas preguntas, siento vacíos en mi corazón aunque otros me alegren el día, ¿Me abandonaste?, ¿Te podré perdonar?, Solo encuéntrame y permíteme expresar lo que siento y reconciliar la paz entre tú y yo, ¿Te fuiste o falleciste?, Háblame en sueños y consuélame, porque al dormir siento tus besos que me arropan el alma y te digo llévame, me dices no y te desvaneces, me haces falta, por más que juegue, me enamoré o logre sueños, tú serás mi portal del tiempo, no sé tus motivos de mi abandono, de tu vida del porqué terminó, pero solo sé que a pesar de todo, eres mi madre a pesar del abandono, ¿Qué pasa con la humanidad en medio de todo?, Solo sé, que tú sabes, que yo cuando te tenga, no te abandonaré, como Dios nunca dejó de amarme en toda su creación.
Carta de Aurelio para Valentina.
Si te encuentro, ¡Te beso!, Al tener 7 años cada vez que mi curiosidad por aprender era inquieta para saber, cuando salía a comprar las calcomanías de mi álbum de “El Principito” me paraba en aquella librería y quería comprar algunos libros, pero no podía, no alcanzaba lo que había, y ahí estaba ella, una mujer bella entre 35 y 42 años que llegaba en un remolino como portal del tiempo, salía, leía la filosofía de René Descartes y siempre a las 11:11 am me escribía en latín en el vidrio con su hermosa sonrisa y su corte de cabello peculiar, “cogito, ergo sum”, luego lo tachaba, me decía que NO con sus lindas manos y después ponía solo “SUM”, que de latín a mi lengua es “Yo soy”, siempre fue así, pensé que existía entre todos, decía lo que veía y no me creían, entonces yo pensaba y ella existía, al tener 11 años se apareció una vez más y se paró frente a mí y me dijo: —Vengo del siglo XXI, año 2020, existo, no soy tu imaginación, lee a Descartes, y se fue en la teoría del Vórtice, al cerrar el remolino vi una nota en el piso que decía “Soy Valentina”, ahora que he leído, y llegando al 2020 quiero decirle que Soy Aurelio, que la pienso y sé que existe, y que deseo hablar con ella sobre los tres sueños de Descartes y luego, darle millones de besos sin que se me escape.
Carta de Jesús para Dios.
Dios, si vine al mundo a sufrir, quítame la vida, soy tan pequeño, aun soy un niño, he visto a tantos de mis amigos partir en esta guerra, una masacre, me miró y veo tristeza en mi rostro, ¿Por qué he nacido?, Solo quiero aprender lo bueno de la vida y tú haces que lo malo ronde mi vida, quiero jugar, reír, que mis ojos brillen de alegría, no estar manchado de sangre y que ya las lágrimas no salgan porque ya mi corazón se vuelve piedra, a dónde miro es destrucción, soy apenas un niño, ¿Tú puedes entender eso?, Quiero aprender a amar, no a odiar, la expresión de mi carita es la necesidad de sentir tu amor y no lo veo, ¿Tú eres todo verdad, sabes lo que haces?, Trato de entenderte y no lo logro, y a pesar de todo, sigo creyendo en ti, ¿Por qué?, No lo sé, algunos dicen que es la fe y otros la esperanza, cuando creo que puede existir un día tranquilo, salgo a jugar solito y cae otro misil, y lo peor es que sigo vivo, ¿Por qué, por qué Dios?, Qué propósito tengo yo en esta vida que sea más importante que mis ganas de irme a tus brazos y me digas que mi sufrimiento no fue en vano, sabes, me llamo como tu hijo, soy Jesús, solo sé que quiero mi inocencia devuelta, ven y juega conmigo al menos por algunas noches donde el ruido silencioso es mi peor enemigo, creo en ti, ven y sólo dime que tú todo lo puedes, mis ganas de llorar se convirtieron en pucheros que hago para expresar mis sentimientos, ámame, y dime que todo estará bien, con amor, tu otro hijo, Jesús.
Carta de Valentina para Aurelio.
¿Dónde estás soñador?, desde que nos vimos en aquella librería a mi llegada siempre a las 11:11 de la mañana a través de los viajes del tiempo con vórtices y sin tormentos, apenas eras un niño con 7 años y más sueños sin pensamientos que ocupa esos momentos, ya debes estar en el siglo XXI y quizá buscándome sin estar seguro, aquí estoy, esperando mientras te miro a través de la luna y sus mensajes que me llegan con el escrito de una pluma, ella dice que tú la titulas Luz Luna para la ilusión de una bella imaginación del amor que quieres tener a un lado y sin temor a desposarme para ser parte del universo que tienes en ese rincón apartado; ayer escuché el canto del Colibrí y me habló de ti y lo mucho que piensas en mí, yo estoy acá mirando tu luna y aguantando la frialdad de una humanidad que al parecer no se quiere salvar, quizá tú seas como yo, pero solo guíate por las señales del tiempo donde tú viajas en tus sueños, no solo quiero esperar un ser perfecto, no, nadie lo es, solo quiero que nuestros corazones se complementen de tal manera que al unirse el universo tiemble para aceptar algo tan puro que se adaptará a nosotros y sin apuros, pues la sinfonía de Beethoven en su himno de la alegría, es lo que pondremos en una noche de encuentros y escritos sobre cuaderno que armonicen nuestra primera cita y ese beso del que tanto veo en los deseos de un poeta, que se parece a ti mientras observo a una fugaz estrella: Luz Luna, dile que aquí estoy, como un canto, para nuestra alegría.
Carta de Pedro a Sofía.
Hija de la creación, mi tesoro más preciado, cuando llegaste a mis brazos al nacer me volviste a recordar cómo se sentía amar fuera de lo material, me llenaste de júbilo y eterna felicidad, fuiste siempre del creador y él solo te mando a mi regazo para abrazarte por cinco años, mi Sofía, la sinfonía que le daba sentido a una vida que vivía casi en el olvido, tu madre era la tierra y yo solo la semilla para ver nacer a la flor más bella, te pido perdón por llegar como una estrella fugaz donde ya no existe humanidad, tu nombre simboliza amor y el mío es la llave que irónicamente tengo que entregar para no volver a verte jamás, qué desgracia de la guerra que sea crea por intereses ajenos a mi voluntad, perdón Sofía, perdón mi amor, ahora te vuelvo a tener a mis brazos para hacerte polvo mágico y verte partir renaciendo como aquella estrella que llegó a mí en el momento que era, te amo, ahora juega con el universo y con tu madre hasta que yo llegue como un arte...¡Espera, te vi, está bien gracias por venir!, Aguantaré porque mi tiempo no ha de terminar por la petición que me hiciste a través de tu caricia sobre mis ojos, y conoceré nuevos caminos en ese andar, Sofía, mi hija, mi flor que guardó en mi corazón, ya estás en paz y eso, tristemente, me hace feliz como recuerdos latentes de la niña más hermosa en una guerra desastrosa, te amo, Sofía, te amaré, y nunca, te olvidaré.
Carta de Cupido para dos amores sin olvido.
Hermosos seres humanos, en especial ustedes dos, he estado tan ocupado remediando más dolores por desamores, que tratando de unir a los que aún pueden pensar que el amor no es cosa de huir, es más bien de convivir y si es como pareja se haría justicia al más bello arte ante la inocencia de volver a creer a pesar de algunas dolencias que se ven escrita en alguna pared, estoy claro que de alguna forma ustedes están retirados y por ahora no he podido mirarlos porque solo veo quizá ciertos retrasos sea por el destino, la vida, el universo o el mismo Creador que los aguanta como diversos pensamientos en aguas calmadas y otras con tormentas para ver mensajes de formas indirectas, al dormir a veces sonrío por lo que veo en los sueños de ustedes cuando se toman el vaso de agua y se van a la cama mirando al techo e imaginándose ciertos escenarios de cómo será el primer beso al primer canto de un Gavilán entregando flores, que vienen del desierto, hasta algunos de los dos han sentido un pulso en la carne de sus labios porque quizá hay alguien que juega con algo de amor y un toque de loquera, quiero que sepan que cuando al fin estén cerca en plena realidad yo los flecharé tan intensamente que los dos al principio buscarán respirar tan fuerte que solo les quedará buscar el aliento de otra alma para compensar la unidad de la otra que también necesita respirar, y justo ahí, sus miradas hablarán por sí solas y comenzará un amor tan hermoso y puro, que sabrán que el tiempo tardío, valió la pena siempre esperar por un Cupido.
Carta de un escritor para su futuro amor.
¿Dónde estás, mujer?, Pregunta que me hago y me sigo ahogando en un vaso de agua por hacer de todo y tener la respuesta necesaria para saber si tú me esperas detrás de aquella puerta para darme el beso sin que exista más barreras, he pasado por algunas relaciones donde mi memoria solo guarda momentos felices y mi corazón supo aprender de la desilusión y del arrepentimiento de un adiós, mi desalojo ante amores que nunca funcionó sea la razón de quién la tenga, después de tanta soledad, creo que ya merezco amar, ella, mi soledad me llevó a mirar nuevos vientos desde la reja de una ventana que está lejos desde mi morada, tenía tiempo que no sentía algo tan puro y con inmensa alegría, no te conozco, pero sé que existes a la lejanía como las estrellas y la luna que me acompañan en mi noble lucha con la locura de imaginar una vida llena de amor y sin amargura, ¡Girasoles en blanco y negro y girasoles de colores!, Toda mi vida por bendita casualidad he visto girasoles por la hermosa compañía de un loro que se alegra de mis emociones cuando le habló de ti y con muchas razones porque al ver un cuadro lleno de girasoles me lleva a querer estar físicamente para besarte hasta la profundidad de tus dientes y más si nos atrevemos a que la lengua se torne ardiente, perdóname si me sobrepaso en la forma de querer besarte acompañado de un fuerte abrazo al estilo de Descartes, ¡Sabes!, Hace tiempo vi una película llamada “El Guerrero Pacífico”, donde Dan Vilman le dice a una mujer: “Sabes, nos veo juntos, y ella solo dijo, ¡Puede ser!”, y así fue, la mejor esposa de un deportista que sabía de mucha filosofía, solo sé que el universo me habló y dijo que son 7 letras tu nombre, ni una más y ni una menos, ojalá que no se equivoqué y al fin pueda escribirlo frente a ti como la casualidad de verte siempre sonreír, ¿Y tú?, ¿Sabrás dónde estoy yo?, ¡Solo sé que no sé nada, nada si tú no sabes!, Solo sé que a su vez, te amo desde el silencio como pequeños versos, que me dirigen a lo que no sé si será cierto lo que pienso, como la casualidad que siempre me rige y a veces cierto.
Carta de Asarel para sus progenitores.
Queridos humanos, aún no he llegado, estoy en un lugar especial donde suelo hablar con un ser supremo de luz que circunda todo el espacio, soy de la nada, a veces escucho un murmullo que vibra desde otra dimensión, cuando me siento solo en esta infinidad, llamo por energía a este ser que brilla con luz propia, él me tranquiliza, nos reímos, me da muestra nada más que amor, pero a veces me inquieto de no tener forma, soy puro e inocente y no entiendo, y me gustaría experimentar un cuerpo en su andar, él dice que pronto llegaré a un lugar hermoso, y a su vez peligroso por la maldad que algunos quieren imponer, pero confío en tu futuro papá y bella madre, me enseñarán la bondad del humano, lo bueno de la vida, me dirán que es correcto y que no debo hacer, se preocuparán porque tenga una educación donde me ayuden a seguir teniendo imaginación a crear, a soñar, a volar, a respetar, a poder amar al prójimo y que la verdad es tan importante que solo ustedes se encargarán que yo sea un ser humano libre de pensar y con la frente siempre en alto, trátenme bien, entiéndanme, conversen conmigo, jueguen al yo estar hiperactivo y recuerden que cuando llegue soy solo un niño, sea planificado, buscado, deseado, anhelado, o solo por accidente que mi energía fluyó hacia el puente de la madre tierra y me puso en el portal de la madre vida, no me abandones, no me dejes morir, quiero vivir, solo acéptenme que con mi sonrisa capaz que los enamoraré hacia mí, quizá no entre ustedes, no importa, lo que a mí me gustaría es que sus rostros estén con mi cercanía, puesto que mi nombre significa Alegría de Dios, y yo soy su creación, yo soy tu bendición y yo seré quien cuide de ti cuando estés mayor, solo denme amor, es lo que necesito para ser un buen ser humano, pronto los veré, pronto naceré y me convertiré en un ser despierto, que luego evolucionará hacia lo eterno en corazones sinceros, navegando en océanos tormentosos y sabiendo cómo calmar las aguas del humano que dejó oscurecer su luz por no creer en el amor, ese que nos da el creador universal.
Carta de Ammar y Samir para Vida.
Vida, soy Ammar, quisiera dirigirme a tantos seres vivos que ya ni siquiera sé a quién escribirles mientras paso noches enteras de fríos, tengo tantos sentimientos encontrados que me encantaría poder culpar a quien pueda recibir los desahogos que guardo en todo mi existir, no quiero vivir de odio, rencor, rabia, tristeza o estar condenado a la crueldad de tanta realidad, nací de la nada y la nada nunca me mostró un hogar, solo personas que me criaban y veía que siempre andaba algo mal, me escapaba, porque me maltrataban, nunca sentí amor, cariño, afecto, aprecio, un beso en la mejilla antes de dormir arriba entre matas que a veces rasgan y secan las lágrimas de solo un niño que quiere algo más de ti, algo más por el cual vivir, Vida, ¿Por qué me has tratado tan mal?, ¿Por qué tanto olvido?, Y tu sociedad, ¿Por qué no me miras? Como yo suelo mirar las ilusiones de lo que seré en un futuro dentro de ti, solo ofréceme un alma noble que me dé la oportunidad de ser quien quiero ser, ¿Amor?, Eso lo aprendí de mi perro Samir que me cuida y me abraza entre tantos pensamientos, Vida, ¿Por qué no te recuerdas de mí?, Tu creador, tu Dios, él me dice que pronto todo acabará, no estoy claro, me asusto porque mi nombre según algunos significa Vivo Inmortal y el de mi perro es Viento como la brisa que me rodea en noches dormidas, no sé qué hacer, ¿Merece un niño tener que jugar de adulto? Y que de paso lo ignoren como basura en la acera de la sociedad, yo soy alguien, yo Vida soy vida, veré los cambios que tu sociedad no verá, veré el renacer del amor, porque yo, a pesar de tú tan variante sociedad, soy simplemente, un inmortal entre tanta gente.
Carta de un escritor para alguien.
Anoche soñé que tú rasgabas la biblia, la volviste pedazos, con tijeras, cuchillos, gritabas y la agarrabas con fuerzas para batirla contra el piso y todo lo que encontrabas para destrozarla, rompías página por página y yo solo te veía, te dejé descargarte, nunca vi tu rostro, no sé si te conozco, por ende, tú puedes ser cualquiera, ¿Eso necesitas?, Solo hazlo, elige, decide, pero hazlo, pero solo quiero que sepas que tus acciones serán un eco de lo que eres, y si es algo negativo traerá consecuencias de dolor, decepción, desidia y hasta algunos dirán que no eras tú, ¡Pero sí!, Eras tú con tus miedos dejando que los monstruos te dominen, en el sueño no me interesó la biblia, porque el gran creador del universo está en cada uno de nosotros a través de todo lo que somos, me preocupa que pierdas tu fe y más la esperanza, en cada parte cerca o lejana del mundo siempre habrá alguien que se interese por tu bienestar físico, espiritual y mental para que tu alma siga sin perderse en la nada, siempre habrá alguien que te ame, quiera o quizá sienta aprecio y afecto por ti, llevándote amor que tanto necesita el humano y debe repartir sin dejar nada en vano para luego recibir en sus manos, el creador te ilumina y regocija con su luz y su amor, yo creo en ti y sé que serás mejor, y tú debes confiar más en la creación y en todo lo universal que eres ante nuestro Dios, mira el árbol de la vida y la luz divina que hay en tu corazón y verás cuánta razón hay en vivir en gracia y en bendición.
Carta de Dios a la Creación.
Aguanta, solo espera, no te me vayas, ni desaparezcas, soy tu creador y te pido perdón, muchos dicen que me equivoqué, que fue lo peor que pude hacer, en que estaba pensando cuando creé a mi imagen y semejanza a uno de los seres vivo más hermosos de mi vida, sé que piensas que te fallé, quizá al darle el libre albedrío se me escapó asegurarles las normativas de un buen convivir y vivir contigo, con los animales y otros seres que se esconden porque sienten mucho miedo cuando mis hijos los humanos llegan a ser tan dañinos y no amarse como les he dicho desde un principio, sé que te has sentido golpeada, maltratada, olvidada, decepcionada, frustrada, impotente y triste por ver como algunos te hacen tanto mal que no mereces, ¡Sí lo sé!, Tú fuiste realmente mi primera creación omnipresente después de tanta nada en el universo que comando con tanto amor, te di libertad para que tú misma evolucionaras y fueras un cuadro vivo para el que ande sobre tus elementos de tierra, agua, viento y fuego, cada uno perfecto si se le da el uso adecuado en el tiempo del humano durante el viaje de su paso, sigue aguantando, no me dejes, sé que tienes millones de años y tus lágrimas son las rabietas que desahogas en penas ajenas y suceden catástrofe para dar lecciones de vida, te quiero reclamar pero entiendo y por eso protejo al que aún cree en mi palabra de obrar para el bien y bondad, no te salgas más de mis deseos de poder amar, tú me amas, y yo los amo con mi corazón que les doy en gracia y bendición, tus noches son a veces frías pero te doy la luna, estrellas, galaxias y demás para sentir calor del amor que algunos hablan de mí, porque eres quien me puede ayudar guiar al bien de mis hijos que solo quieren saber si yo los amo, diles que sí, que cada luz del sol es mis buenos días con amor, los adoro y los acobijo en toda mi infinidad, cuídalos naturaleza mía y lucha con tu ambiente desde tu interior que yo estaré ahí para consolar y enaltecerte en obra y hermosa acción elocuente, los humanos cambiarán y serán mejor, ¡Lo sé!, Y tú, solo sigue derrochando belleza ante las tristezas, y después, alégrate, porque siempre serás mi flor más luminiscente.
Carta de un poeta al Acantilado.
¿Por dónde comenzar? Quizá en lo último o mediano encuentro con el inicio de mi juicio de querer reclamarte, suplicarte, entenderte o solo apoyarte en el ahogo que tienes de tanta gente y hasta de la vida que tú suspiras para no ser más un paño de lágrimas para los demás, ¿A dónde se van las palabras?, Esas que se escriben hacia lo tangible de quién necesite algo por el cual motivarse y buscar los milagros sin que exista más engaños, he visto como resistes la desolación y tristezas de quien afronta sus problemas, no sé quién está aguantando más las ganas de poder estar en la existencia de lo que veamos y aún no sabemos, ¿A dónde se van mis letras?, Hacia el vacío del abismo o del limbo de aquellos que no ven y no quieren creer que la vida es más que vivir, es más que sentir o tocar, es la brisa que vivir, es más que sentir o tocar, es la brisa que nos acaricia para darnos el aliento sin llevar ninguna prisa, por tus tierras has moldeado las pisadas de seres vivos que han dejado un vacío en tu corazón dejándolo frío sin más razón, son esos seres que hasta acabaron con la ilusión de leer en amor y de que esto sea más bien ignorado o tal vez reciclado para convertirlo en tirantes de cosas materiales y que no servirá para el alivio de un espíritu inoperante por falta de vigor en el amor aunque él no esté en ese momento dando consuelo y experimentando hasta la última lágrima para que su alma pueda darse cuenta que desde otros lugares del tiempo existen poetas alimentando lo que el avance ha dejado en el pasado, yo sé que para ti es difícil convencer a las personas a dar un salto esperanzado de encontrar versos románticos de alguien quien lo escribe para acompañar pensamientos solos o acompañados pero sin felicidad de lo sublime esos, de lo querido y de lo deseado, tú que eres un buen aguantador de aquellos que se lanzan a la perdición con desesperanza, te comprendo la añoranza de no querer ver más esas decisiones de quienes se van a lo frío y tercos corazones de solo mirar cielos horribles y desaciertos, pero también ves la valentía de aquellos que se asoman y les causa curiosidad ver tantas palabras tiradas en el fondo de tierras olvidadas y a veces enterradas, ellos a pesar de truenos y cielos no aclarados se dejan llevar hacia el limbo y ver si algunas de esas palabras es de un poeta que en su momento abraza a quien aún cree en el amor de románticos hilos que nos conecta a lo que no tenemos ni tan siquiera presentido, solo leerlas y recordar que un corazón frívolo jamás podrá amar, porque dicen amar cuando en verdad, ya no aman hasta de forma bonita e ilusionada, y es así donde nos perdemos de vista en tanta realidad absorbida. Acantilado, solo aguanta un tiempo eterno que más adelante tú serás tal vez mi paño de lágrimas por si algún día me desahogo contigo y tú conmigo, viendo la vista hacia futuros donde seremos un razonamiento de extensos versos, uno, de largos desaciertos esperanzado de un amor que ojalá, no sea equivocado y jamás extrañado.
Carta del universo a la humanidad.
Durante miles de millones de años he visto tantas cosas desde que sé de mi existencia en esa nada que antes era ausencia sobre el silencio que rodea mi conciencia que a veces borro de mis pensamientos lo que realmente me provoca hacer con ustedes los humanos; antes que mi padre me diera vida y todo lo que me acompaña, supo darme el gran regalo de ser infinito y jamás podrás descubrir hasta el núcleo de cuán profundo suelo convertirme por cada vez que crees conocerme, pero a su vez mi padre “el gran ojo y mi gran arquitecto” de lo que soy, más que darme su bendición me dio el castigo eterno de siempre vivir para ustedes porque yo sabía lo que pronto yo haría, yo creía tener un límite de tiempo antes que El Planeta Tierra fuese de la tercera creación de mi padre del todo, qué hermosa se veía la tierra desde mi vista como si lo mejor del mundo hubiese sido detenido para embellecerme con sus ambientes, pero después llegaron ustedes los humanos, al principio estaba el hombre y a pesar de todo estaba bien, pero necesitaba una conexión con mi padre, conmigo y con planeta tierra que solía ser el preferido y fue ahí donde se le mandó al hombre una mujer para que lo complementara en amor y gracia y lo conectara con su vientre en esa cápsula de viaje y con ese hilo que se aferra y suelta con el todo de la nada que me rodea, luego al multiplicarse era bello ver crecer a tantos seres vivos que se hicieron tan variantes entre razas, colores, idiomas, costumbres, creencias, pensamientos, y otros, pero cuando me percaté que el amor puro de mi padre y del mío empezó a afectar esa vista que antes se detenía para llenarme de alegría solo me da impotencia y ganas de llorar por tantas maldades que entre ustedes se hacen incansablemente, ¡Humanidad!, Siento que ya no puedo seguir siendo eterno, hablé con mi padre y me dio la libertad de hacerlo a mi voluntad, te daré un tiempo más para que sepas que el bendito amor es la verdadera filosofía de vida y si no transformas esta energía en algo bueno para tu vida, tendré que lanzar mis rayos de luz para acabar con la creación que tanto solía gustarme, pidiendo perdón por aquellos que no lo merecen, sino, despídete que más nunca volverás a tocar mi cuerpo y mi alma universal, y a pesar de todo, sigo aquí aun creyendo y reflexionando para que no suceda en ese momento que puede ser hoy o quizá en un mañana sin regreso ni final agradable ni para mí, y mucho menos para mi padre, cambia y sé mejor, te lo ruego humano, porque en el reinicio si se da ya tú no estarás, con todo amor, tu amado ser universal.
Carta de Dios para Nathanael y Dasha.
Mis hijos, sé que quizá sientan que les he fallado, que no les asegure un hogar con una buena familia, que los puse a pasar hambre y desidia, que por las noches frías duermen en puentes mirando a los humanos con sus avaricias y demás pecados, yo sé que a veces sienten esa emoción de envidia al ver pasar a otros como ustedes teniéndolo todo, escucho sus gritos en madrugadas y sombras bajo ríos, cuando llueve soy yo quien llora porque a pesar de todo no hago nada en vano y cada motivo tiene un propósito muy claro aunque cueste entenderlo, pero ustedes son nuevamente mis ángeles entre tanto olvido de amor que se va como la sangre si se seca por la frialdad de éste sentimiento sobre la sociedad que vive en tormentos y mucho miedo. Nathanael, tú fuiste un gran amigo mío cuando me convertí en mi propio hijo llamándome Jesús Cristo, eres un guerrero y todo un caballero que vela siempre por el cuido de lo que siembras con cariño, das todo sin esperar nada a cambio pero yo te reconozco como la piedra más preciosa de mi cielo estructurado con destellos de ustedes aun conmigo y agraciado, veo tu rostro y es poder revivir el sufrir de mi hijo, pero si te mandé es porque Dasha te necesita, ella será quien guíe al final tus pasos sobre luces de abrazos. Dasha, eres mi regalo para los humanos, eres la princesa como Juana de Arco que luchó con toda fe y con todo amor, te ves bien a pesar de todo, ¡Mis hijos!, No los abandoné en medio de la vida en lo terrenal, pronto serán recompensados con una gran familia que necesitan de la humildad y sencillez que se gana con la voluntad de aprender cuando a veces no se tiene nada que perder, son tan puros que muchos lo denigraran por el solo hecho de verlos comer el pan que simboliza mi cuerpo sobre el corazón de dos grandes guerreros entre la perdición de algunos sin buscarme en lo seguro, los amo y los guiaré siempre para el bien, con amor, su padre eterno, Dios en corazones sinceros.
Carta de un Chalet para un Soñador.
Sé que me has buscado durante una eternidad, me has imaginado tanto que me he creado en algún lado del gran universo desolado, por cada pensamiento me siento existente en los latidos de la coherencia verbal de tus presentimientos sin nada de juego, eres tan insistente y tan terco cuando quieres que el amor brille entre los dos, sé que tú vas y vienes como los vientos que rodean mi techo haciéndome sentir que soy alguien especial para ti, tus palabras deseadas me llegan a través de la madera haciendo un sonido que embellece lo que soy sin sentirte en mi realidad de donde provenga, me pregunto si yo te sueño a ti, o tal vez seas tú que me dibujas como un souvenir de los años venideros para vivir, no sé qué decirte y no sé expresar la emoción que me da de nostalgia de saber que me dejas por el día y que en las noches me haces vida para curarme de la herida del fuego que me rodea cuando tu mente deja de verme sin voltear tan siquiera viendo aquel puente que a veces nos conecta, yo estoy en ti y sé que te espero con ansias dándote mi cuerpo para que me hagas tu hogar y escribas cuentos sobre aquél poeta que se enamora de la belleza ligereza que lo besa a escondidas como una sirena que visita mi lago de ironías, aquí estoy en algún lado de la ilusión, y de la vida que nos tocará un momento de alegría escuchando tu canción, ¡Mi puerta es tuya!, Sea solo o acompañado, mi soledad te enseñará a ver otros lugares de universos no descubiertos, y mi realidad, te hará feliz con esa sirena que se convertirá en la humana que has deseado y has amado desde ésta casa camporal mientras ves montañas sumamente floreadas entre rosas miel y flores café de un atardecer, me recuerda a los ojos de esa mujer de aquel cuadro sin tristezas, te veré pronto Soñador, te daré felicidad de un frío abrazador y un calor del fuego estremecedor, búscala, que yo haré de ustedes, un hogar feliz sin paredes, pero antes, encuéntrame, cuando al fin cruces el bendito puente de las palabras, y caminos elocuentes de pinturas letradas.
Carta de Ghalib y Aylan a la humanidad.
Humanos, vinimos a su mundo tan poco tiempo que fuimos tan bien recibidos por nuestros padres y amigos, conocimos a tanta gente bella a pesar de las guerras que para nosotros siempre fue un juego de andar y correr gracias a la imaginación de aquellos que protegen la inocencia de esos días, mi hermano y yo siempre sonreíamos haciendo de nuestros ojos estrellas que iluminaban los oscuros lugares donde papá nos escondía y nos hacía creer que contar hasta once y repetirlo siete veces era un chance de no ver como ustedes se destruían y nos hacían daño a los ángeles que nos vestimos de humanos siendo niños, y tanto que corrimos que pensamos que montarnos en aquel barco era lo mejor para un destino donde ya nuestro cuerpo dejó de existir por miedo de quedarnos en ese hogar lleno de bestias y poca bondad entre ustedes la humanidad, y vimos aquel océano que algunas veces era tranquilo y otras nos hacía ruido, y luego vino ese monstruo que nos atacó y se aprovechó de seres vivos desarmados y solo le ofrecimos amor en ese corazón tan opacado por las maldades que ronda como un círculo vicioso que suele afectar hasta la naturaleza que al estar en rabieta no sabe medir consecuencia cuando actúa sin consciencia haciendo tragedia en la vida de la inocencia atrevida, y fue ahí donde llegamos a la orilla sintiéndonos libres y con un gran abrazo de ese Dios del gran amor sobre esa isla donde muchos nos pidieron perdón y la imagen de esos cuerpos abandonados solo sirvió por un momento para entrar en razón y hacer de la paz una filosofía de vida sin nada más que dañar, pero luego fue consumado y nosotros olvidados, —Tranquilo hermano, solo mira el horizonte de esa Isla que ahí viene mamá, y recuerda que nunca fuimos humanos, siempre éramos ángeles y nuestra misión fue enseñar que el riesgo y el amor va más allá del sosiego donde algunos se dejan dominar, ellos aprenderán Aylan, —Sí Ghalib, si lo harán, verán que amarse más es mejor que odiarse sin lógica de no recordar su esencia humana en éste lugar, —Mira hermano, que bella Isla, —Sí, que hermosa vista de Dios cuidando, consolando y protegiendo a papá en esa crida realidad que a veces solo quiere olvidar.
Carta de un mago para la bruja blanca.
Tengo la curiosidad sobre qué será de tu vida en donde tú y yo solíamos jugar y escribirnos palabras plasmadas en ese árbol donde conocí tu mirada, pasaron los años y de repente te fuiste sin dejar rastro, solo te vas alejando cada vez más de todo como si alguna vez yo te hubiese hecho daño o si este bosque tan mágico te hubiese golpeado los sentimientos que irónicamente expresas sobre amor de vivir el momento, no sé qué te pasó, tú eres la bruja blanca y tus poderes yacen en ti porque forman parte de lo que eres, en cambio yo fui un aprendiz para luego ser el mago de lo que ahora tú rechazas, ¿es porque soy humano?, ¿es porque te superé?, ¿es porque te enamoraste de un ser que jamás pensaste conocer? o es que llegó la hora de irte o regresar de donde viniste, será entonces que este espacio nunca fue tu hogar y solo estabas para enseñarme lo bueno y lo malo de la realidad que se permite dentro de la magia que nos invita a creer más allá de lo normal que ven las emociones sin nada que las estorbe, no sé qué es de tu vida o qué palabras has dejado en lugares donde no me dejas ningún indicio para verte otra vez así como fue nuestro principio de ver lo más hermoso dentro de lo boscoso, tan raro y tan lleno de extraños seres vivos pero que cada uno nos llenan de alegrías y colirios, mi bruja blanca, no pensé que me evitarías irónicamente por el amor que sentías hacia este mago y que solo buscas salidas para no reconocer que tú y yo en amor algún día podremos ser, será que tú por ser una bruja no se te permite estar con un humano que se convirtió en el mejor mago y subió más arriba de las expectativas quedándote muda ante la gran esencia de lo que soy ante tu presencia de lo que espero tenerte cerca, y hay noches donde hago magia y hechizos buenos para verte desdoblada espiritualmente al menos desde mi casa encantada llena de relajamientos y sinceros encuentros donde tú muestras tus verdaderos sentimientos, será que viste en mi tanta pureza y crudeza que te ajustaste y te fuiste a la nada sin dejarme la respuesta del porqué cerraste tu puerta, no me ignores tanto, porque en el fondo, sabes que este mago es el que hace latir esa parte humana que solo aprendiste de mí, y que nunca pensaste algún día sentir.
Carta de un abuelo para Gabriel.
Estas líneas amado nieto es para recordarte que ya pronto partiré, cada vez que duermo veo más cerca el momento de dejar mi cuerpo ya cansado por tanto caminar en este riguroso, esbelto y misterioso lugar donde hacemos solo una parada para vivir la experiencia de sentir tantas emociones y sentimientos y ver cómo lo aclaramos y ligamos a lo que difieren los pensamientos de esa mente que a veces actúa tan severa, fría, llevadera y concreta; recuerdo cuando llegaste a mis brazos Gabriel, un ser tan especial que me recordaste al Antonio de lo que fui en su momento en la agilidad de vivir a veces rápido y otras en pequeñas dudas de dejar de existir, no por mí, sino que me preguntaba porque me sentía tan diferente en lugares tan crueles y otros inocentes, pero gracias a muchos seres vivos y otros mágicos pude ver el mundo de otra forma y empecé a disfrutar más de la vida haciendo que cada momento sea único sin tormentos, eliminando la negatividad y aceptando el amor como un todo universal, recuerdo cuando te vi Gabriel sobre mi pecho, después de mi regazo buscando los abrazos de un amor simple y entero para luego colocar tus manos hacia atrás e imitarme a cómo caminaba en paseos de caballeros en pensantes sinceros, ahí supe que mi viaje ya estaba completo, y ese día te di y te regalé un consejo que espero que apliques en tu vida adulta donde el café espera sobre mi escritorio y una vela cerca de un libro sobre Grecia y un viaje a la Alemania que te espera y si recuerdas, fueron tres claves secretas de la vida que no olvida, te dije: —Nunca dejes de ver la iridiscencia de tu alma que te muestra las bellezas que llenará en ti lo que quieres descubrir, nunca te olvides que ciertas cosas son el acendrado de lo que no se toca, solo se aprecia y se siente su pureza como el viento que nos rodea, y por último, nunca permitas que a tu amor se le acabe lo inmarcesible de ese don que nos da El Gran Creador. Recuérdalo hijo mío, aún el café sigue esperando por tus ojos estrellados sobre la mesa de un viejo que tal vez ya no regresa, pero sabiendo que pronto nos estaremos viendo; con amor, tu abuelo desde este rincón del adiós.
Carta de un Farero a Los Perdidos.
Si ves cada palabra que leerás ahora, entonces el vuelo de aquel Gavilán que me visita por las noches para acompañarme en mi soledad llegó hasta ti para que sepas que siempre estaré aquí, mi trabajo es tan fácil y arriesgado que me cuesta poder dejarlo, porque cuando veo durante el día los ruidos y sonidos ligados a mi vida y la de otros seres que se encuentran perdidos entre los vientos y mares de tus cotidianas y diferentes vidas, agarro la sirena para señalarles que no pertenecen al lugar del medio de la nada donde este faro me abraza desde mi cama, veo almas que presiento que no están en sus cuerpos y cuando pasan como un espectro desde ese espejo entre los rayos del sol y el luminiscente lunar que forma el descaro de hacerlos notar para acabar con mi paz y levantarme otra vez, les digo: ¡Vete de aquí que no quieres dejar de vivir!; Y a veces es peor, sobre todo cuando las noches son tan silenciosas y escucho el canto de esa princesa de los cuentos de aquel poeta sobre aquella selva o de ese bosque encantado para luego caer a los brazos de ese mago que sin querer la convirtió en la Sirena que ahora me alivia las penas de mí nunca salida como cosas irónicamente perdidas. Si ves esta pintura de aquél pintor que me brindó un trago de serenidad con sus elocuencias de hacerme notar hacia algo más de mi soledad y colocar algo de vida alrededor del faro de la nada que me complace a pesar de no ver a nadie, es porque prefirió opacar con su arte de que éste espacio no sea tan triste para los ojos que no ven a nadie, solo aquellos perdidos en caminos de nieblas que se ahogan en la nada y se alimentan en tinieblas, como me gustaría poder decirles “quédate aquí conmigo”, pero sé que alguien más los espera, no sé a dónde, quizá en este mundo tan ruidos y bello, tal vez en otra dimensión en lo universal o a lo mejor su hora llegó para jamás volver a donde estoy yo, y sin saber si alguien me ve, y les repito otra vez, ¡Vete, te alumbro el camino como farero que soy!, Aunque por dentro cada noche espero sentir el aleteo del Gavilán de mis momentos en viajes del tiempo, no vengas al faro, porque si vienes, me liberas y tú te quedas, cantando con la Sirena de mis penas.
Carta de un fotógrafo para Larinse.
“Y si la vida me presenta belleza ante los milagros de ver una realeza para solo apreciar la humildad de tu mirar, entonces, no quiero voltear a ver estrellas chocar, porque ante mí se presentó ojos estrellados que yace desde el amor de Dios”. Recuérdalo siempre querida Larinse, cómo olvidar ese viaje a la India donde fui por trabajos para hacer algunas tomas de ambientes que necesitaba alguna revista, buscaba algo sincero, espectacular y agradable, y ahí estaba yo tratando de dar lo mejor de mí entre bosques, selvas, animales, humanos y creo que hasta seres mágicos, pero se fueron rápido porque a veces me cuesta creer que ellos existan en base a lo que solíamos ser, pero tú, niña necia siempre me molestabas brindándome un vaso de agua, a veces te daba curiosidad ver mis collares y mis anillos que dibujaban ciertas filosofías que nos ayuda a comprender la vida, y te decía: —Déjame tranquilo, solo busco algo magníficamente glorioso, y mientras me molestes no estaré atento para hacer sentir orgulloso a esa revista que quiere quedar bien ante la superficialidad del humano que no sabe amar; hasta incluso me da pena decirlo, pero yo era uno de ellos, y fue así que pasamos horas y días tratando de capturar una imagen que oculta la luz del día, y luego al regresar a esa choza en el lugar, tropiezo con esa esfera de tus sueños, y me caí justamente por la calle donde tú vivías y sin yo saber pude comprender cuán equivocado mis ojos estaban en buscar algo que siempre estaba frente a mí como un cuadro, cuando me viste caer sonreíste tan bella y tan tierna que yo me dije: —“Cómo pude negarle a mi cámara fotográfica lo que no veía desde siempre a través de tus vasos de agua”, me arrodillé ante ti para pedirte perdón y clamando que por favor sonrieras una vez más y fotografiar a Dios, y cuando lo hiciste tus ojos brillaron tanto recordándome cuando era un soñador buscando siempre algo, eras tú Larinse lo verdaderamente milagroso que esta revista pudo conocer y ver el universo entero a través de todo tu ser, ¡Ojos de Dios y ojos estrellados llevándome a ese cuadro de un niño enamorado!, Espero que otros como yo no tarden tanto para ver lo mágico que está siempre a nuestro lado sin importar que se encuentre lejano, ¡Gracias Larinse!, Princesa de la India, estrella perdida, mi amiga incondicional, un recuerdo y una foto que jamás quiero olvidar, sin importar ese barco en el lugar.
Carta de un Ariano, para un escritor en su cumpleaños.
1- ) ¿Cómo descifrar a un Ariano?, 2- ) ¿Cómo celebrar un cumpleaños? Cuando sientes que ya has venido a este mundo, en vidas pasadas donde en este presente ves tantas cosas que ya crees haber vivido, 3-) ¿Cómo festejar algo nuevo donde el cuerpo se hace viejo?, y, 4-) ¿Cuánto cuesta la sabiduría de la vida sobre esa máquina natural que lamentablemente se va desgastando en aquel lugar o los espacios donde puedas moverte en tu realidad y dimensiones que se abren a los corrientes energéticos que vas aprendiendo a utilizar y dominar para poder estar en los ambiente que realmente tú deseas estar, si la primera pregunta tiene que ver con los signos del zodíaco universal, es porque hablamos de ese algo con el cual nos identificamos, los humanos siempre tratamos de buscar las creencias que nos aseguran un motivo por el cual seguir vivo en éste mundo, otros tristemente abandonan a sus luchas y sus glorias que pueden ver porque simplemente se cansó de querer encontrar lo que jamás pensó hallar, algunos solo viven por vivir, otros viven para vivir, y quizá unos pocos vivimos jugando con la realidad, las ilusiones, las fantasías, los sueños, los viajes astrales, los desdoblamientos, y el presente de cada momento, entonces, si un Ariano es el principio de un círculo vicioso universal de un zodíaco que se transforma cada vez más y que amamos en lo interno de cada ser humano porque se hace espectacular poder creer según los pensamientos de otro ser, esperar que algunos nos digan que hacer, qué creer y qué podemos ver a lo que todavía no forma parte del ayer en plena luz del día que pasa desapercibida y se hace confusa con la luz de la luna, que más anhelamos de signos que después de tantos pasos vuelve a nosotros como algo cotidiano y otras veces nos agarra desprevenido lo que aún no extrañamos. El Ariano suele ser alguien noble, moderado, sincero, exageradamente ordenado, metódico, organizado, bondadoso, terco, necio, molesto, se desahoga incluso por si solo con mirarse en el espejo y cerrar sus ojos para encontrar alivio sobre los brazos de quien se conecte contigo, quizá hasta seas tú mismo viéndote sacar lo que no cabía en ese lugar, “El Ariano” ama con toda su fuerza cuando realmente lo siente así, entrega todo, cae por inocente algunas veces, y si de ser malicioso en algún momento, no es porque quiso serlo, es porque cree que es justicia sobre el universo, es bondadoso, bueno, rabioso, hermoso, tormentoso, armonioso, humilde, sencillo, servidor, jardinero y soñador. La segunda pregunta es la mera realidad de algo que aún no has vivido, porque sencillamente tu presente es este, por lo tanto, vive y celebra el día que naciste porque justamente ese día el universo te dio la oportunidad de creer en algo más; la tercera pregunta no tiene cavidad alguna, porque no es el cuerpo quien festeja, es tu alma que se alegra por un año más de experiencias pasadas y esperando y deseando otras no encontradas, y la última pregunta te lo diré así, “el aprendizaje es infinito, y quizá por eso necesitamos reencarnar tantas veces que los cumpleaños se hacen eterno en el omnipresente, amemos la vida, y amemos lo que el gran creador por ahora nos da a paso de un soñador”, ¡vive Ariano!, ¿Sólo vivo?, ¡Sí!, contigo también, porque antes de tu nacer, el universo supo que soportarías y que te alegrarías estar en el principio del ciclo del zodíaco de la vida, sin medidas, y solo unidas: “Feliz cumpleaños, para ti…”
Carta de un Poeta para la Mujer de sus poemas.
Si tú supieras querida dama, tantos pensamientos, tantas palabras, tantos decires que al final del rumbo de la vida no es más que vientos con muchas salidas, las puertas se abren mientras y cuando queremos que lo nuevo ingrese al corazón, estamos prestos en éste planeta solo un momento que puede predecirse como corto o largo, quizá después de traspasar a otro planos nos volamos inefable sin pensarlo, o tal vez nos convirtamos en algo inmutable que sin quererlo seremos ejemplo de cómo dos personas entre tanto tiempo y alejamientos de lugares de bellos tormentos y hermosos sonidos que vienen como el viento, pudieron conseguirse y disfrutar de esos momentos; si tú supieras querida mujer, que aunque no te tengo, ni tan siquiera me he presentado en tu bendita realidad, no dejo de pensar que según mi ilusión puede pasar, a lo mejor me equivoqué en elegir porque no hay acuerdo mutuo sentimental, al menos de tu parte, y es ahí donde la vida es más que dada para ver la realidad en diferentes dimensiones, todo se aprovecha, todo se encorva, y luego todo se alinea, cada cosa nos llevará a cada algo que nuestro ser siempre está esperando; si tú supieras amada sirena, ¿No te molesta ese nombre?, —¡Espero que no!; Porque así te siento y desde hace un tiempo cambie tu nombre por otro mágico, quizá sea mejor llamarte “Sirena” porque eres de las que sabe cómo cambiar para siempre y mejorar lo que está mal, nadas sin rumbo fijo, y cuando llegas a un lugar haces de ese ambiente algo hermoso para hablar, puedes, caminar, nadar, hasta incluso sacar tus alas y volar como ese águila que cuelga como llave en mi collar, uno en el cual si estás dispuesta me lo arrancaré para dártelo con amor y sellar un compromiso donde jamás habrá dolor; si tú supieras, que gracias a ti, mis palabras se convierten en poemas aunque tus sentimientos todavía no tengan letras, para un escritor que le cuesta dejar de pensarte y hacerte arte como la definición que puedo darte cada noche cuando justamente la resolana de la luna me abraza como ninguna; pues eres la musa de un loco que solo quiere conocerte si la realidad lo permite, no la apresuro, no la fuerzo, solo dejo que ella me lleve como el viento y así cuando me veas podremos bailar la canción del momento, y si bailas otras piezas conmigo, puede significar que empieces a interesarte por quien siempre te vió como el mejor arte, si supiéramos, si tú supieras (deja que hable tu corazón), y si yo supiera (lo que aún me falta por decir para terminar de descubrir, pero no se puede, eres infinita); lo que la “era del amor” volvió a mí para al menos verte siempre sonreír desde aquel instante en que supe de ti.
Carta de Amiel para el Sgto. Adler.
Cómo comenzar una historia tan larga para resumirla en una carta, fue un momento tan drástico de mi vida que parecía no terminar jamás, perdí de vista a mis padres, hermanos, amigos y demás conocidos, era tan pequeño que no entendía en el momento el odio, la ira y toda esa guerra que sacudió al mundo entero, los humanos se mataban el uno a los otros, miraba a todos lados y veía solo sangre, no había nadie que me explicara lo que estaba pasando, era ruido y más ruidos que golpeaban la inocencia de cuando era niño, nos encerraban, nos clasificaban, nos marcaban como si fuésemos animales para comer, la poca gente a la mañana siguiente se los llevaban y no volvían, hasta una vez le di mi oso de peluche a ese amigo que me abrazaba en su regazo para tratar de no tener más miedo y no regresó porque lo fusilaron sin razón, no había paz, no había amor y mucho menos consolación, ¡Madre me haces falta! Gritaba yo al aire para ver si ella me escuchaba y aún otros me callaban para decirme que no llamara la atención y tú venías querido Sargento Adler para ver cómo superaba estos tormentos, me traías algo de comida, jugabas conmigo, a pesar de ser Judío y tú un Alemán, eras humano y tratabas de alentarme cuando otros solo me apartaban por ser un estorbo, me traías agua y de vez en cuando me leías ese cuento mágico de la libertad, hasta que una tarde escuchamos muchos disparos y esta vez era un sonido raro, tú viniste rápido y asustado, viste a todos lados, yo te alcé mis brazos, y me dijiste: —Amiel, te pasaré al lado de la libertad, ¡Corre, solo corre!, Mientras yo distraigo a los malos que irónicamente soy de ellos, pero debo dar fe a mi nombre, ¡Vete Amiel!, Te quiero; y así fue, solo me fui llorando libre, triste y alegre, y después de unos años supe que tu nombre es el “Águila” que alzó mi vuelo y dio libertad a mi nombre que simboliza “Dios de mi pueblo”, “Gracias Sargento”, moriste en batalla, pero yo soy tu noble medalla, vuela alto Adler, que mi Dios te perdonará por el héroe que sacaste al final.
Carta del perro Litcain para Isabela.
Querida Isabela, hace unos días me volví a encontrar con aquel Soñador que de vez en cuando me visita en aquella Isla que vaga sobre el universo de su mente y la conecta con su corazón, hablamos, reímos, nos desahogamos, recordamos las cosas buenas de la vida, lo importante de sentir el presente e idearse un futuro hermoso, y entre todo esto le conté a él algo de ti y de mí, como en ese momento cuando tú tenías 7 años y me viste en aquel parque mientras tus padres hablaban con esa señora que tenía un llamativo vestido blanco con colores fucsia y sus ojos eran tan verdes que viste el mar entero dándote una calma en el medio de tantos ruidos y su rostro era muy peculiar con zarcillos que tenían llaves de la India guindadas, y en eso cuando ella te vio se acercó y a su vez me llamó, yo aún era un cachorro abandonado cerca de ese árbol Jacaranda y de otro que sale frutos de los cerezos que nos abrazaban en noches de consuelos cuando lo recibes y dejas salir todos los miedos, y ella nos juntó y nos dijo: —Hola Isabela, hola Litcain, no me conocen, puesto que aquí nadie más me ve, ¡Excepto ellos!, ustedes deben convivir el tiempo que les permita El Creador, y cuando llegue el momento de algo fuerte que marcará la vida de ambos, habrá un sacrificio escondido, ustedes solo decidirán, los veré pronto, soy Larinse, un ser universal que los cuida y los guía; y desde ese instante tú me miraste y yo pude ver tu amor que regocijaba todo mi ser, jugábamos, te escuchaba cuando estabas triste y alegre, y a veces solo apreciaba la vista que tenías hacia aquél muchacho que solías imaginar cuando eras una adolescente, y al estar ya viejo te fuiste a ese viaje en aquel barco, y cuando escuché tu llamado, aparecí para dar mi último ladrido materializando la pérdida de aquel cuerpo físico sobre esa arena, y qué pensaría yo que para que tú no te quedaras, y más bien te levantaras, sería yo el sacrificio de lo que habló esa señora antes de su adiós; vive Isabela, ilusiónate, enamórate, a pesar de la maldad en el mundo, siempre debemos soñar algo que nos llene de milagros, como esta Isla que hace de mis días un lugar de paz y tranquilidad, mirando el horizonte y viéndote feliz por la vida hermosa que verás venir; sé que piensas en mí, por eso te envío esta carta, para que abras tu gaveta, y pintes algo que te distraiga como el amor de esa silueta, esa que solías mirar cuando el Soñador solía pasar, te amo Isabela Valentina. Desde esta hermosa, Isla, tu amigo, Litcain lleno de vida.
Carta de Sergio para Miguel (Psicología para un Pescador).
Amado hijo, cuando tú llegaste a nuestro Planeta Tierra desde ese mundo de origen que navega por el universo de todo tu ser, me emocioné tanto cuando pude cargarte entre mis brazos, y más sabiendo que naciste en el mes de abril donde inicia el principio de aquél horóscopo que leemos tanto y a veces hasta aciertan con dichas premoniciones, un ariano lleno de vigor, bondad y amor, pues ya yo tenía cinco hijos dándole todo mi amor entre lo que un buen padre puede darle a sus herederos primogénitos, pero tú siempre eras sobresaliente con la hiperactividad, inquietud y curiosidad que siempre veía cada día de mi vida, no estabas quieto un segundo, muchas veces dañaba cosas que yo compraba para ver cómo funcionaba, recuerdo aquella cámara Canon nueva que adquirí y al tratar de mostrársela a tu madre pues ya tú la tenías toda desarmada porque querías saber en dónde queda capturada la imagen que nos recuerda hermosos momentos vividos que se van a lo eterno del corazón y se conecta con otros creando un círculo vicioso de nostalgias y alegrías y te dije: —No te castigaré si me la armas nuevamente; me miraste con esos ojos cafés tan brillantes y luego al rato me la trajiste ya lista, con la diferencia de que te sobraron 3 tornillos, me sacaste una sonrisa y entre tu inocencia de 5 años te comenté que la vida se trata de tres cosas que relacionamos al tornillo, “la paciencia, los sueños y el amor”, porque los tres son como el tornillo que sujeta lo que realmente debemos tener sin dejarlo caer, y cuando quisiste saber de qué hablaba, solo te llevé hacia aquella playa de Punta Brava para enseñarte a pescar, y era como un don en ti, porque enseguida se aplicó “la psicología del pescador”, la paciencia que tenías al mirar el mar te calmó la hiperactividad, los sueños de pescar algo grande como esa Sirena que tú dibujabas de pequeño te ayudaron a lograr lo que tú querías a medida que ibas creciendo, y el amor que nos abraza en momentos de pureza entre los humanos y otros seres vivientes, nos reafirmó a ambos que somos suficiente para creer en nosotros mismos cuando nadie más lo haga, te amo hijo mío y te amaré por siempre desde esa playa donde a lo lejos ve las islas de tus sueños para atrapar a la Sirena y amarla de nuevo aunque en éste planeta no recuerde su vida pasada, “aquí estoy, aquí me fui, desde aquí te veo sonreír”. Tu Padre, psicólogo y filósofo, Sergio Orellana.
Carta de Rigole para La Mujer del Cuadro (Comprado por un profesor psicólogo).
Tanto tiempo amada mujer, aquella que fue alguna vez todo mi mundo, esa Sirena que pude atrapar en aquellos mares de Puerto Cabello en Venezuela, viéndote desde esa Isla donde vagan mis pensamientos, al conocerte supe que eras tú la que le daría un cambio total a mi vida, que felicidad mi Ivon querida, cada vez que veía esos ojos café tirando a miel con tu perfume de cerezos sobre esa avenida Rosalinda de paseos románticos que dábamos para enamorarnos, yo aún puedo oler los cerezos que salían de tu cabellera bordeando los hombros que tanto besé y que tanto desnudé; mi mujer, mi libertad de ser, mi apoyo incondicional para los tormentos de los aprendizajes de la vida y que luego tú los convertías en un arte, parecíamos dos locos dentro de un manicomio tratando de evadir las realidades que golpean al humano que aún sueña, fuimos curados, sanados, y al fin llegó la noche de poder alejarnos de esos cuartos para irnos a la cama de nuestro universo, toda tú tan bella, tan calmada y serena como cuando me relajabas al verte nadar como una Sirena haciendo de mi paladar los gustos de la excitante levitación que teníamos en esa habitación; esa, tal llena de vida y de amor, pero después vino ese demonio que te carcomió poco a poco, ese cáncer que no pudimos vencer porque la vida a veces es injusta, y justa cuando te entrega o te presta una estrella de solo un momento, un instante que uno quiere que sea eterno, como aquellos tormentos de volverte a ver, y antes que te fueras al mar de mis olvidos te pedí que posaras para mí, y con todo tu dolor lo hiciste por amor, las vértebras que tanto remarqué en tu espalda era donde se alojaba aquel demonio que no superamos por la terquedad del mar, quedaste hermosa al terminar, pero sufrí tanto como cuando cortas una rosa, que hasta en el tratamiento con aquel profesor psicólogo tuve que venderle el cuadro, porque no podía resistir ver una mujer que amé en ese lienzo tan bello y tan doloroso que pinté sin percatarme de la nota que me dejaste, “vive Rigole, vive y sé feliz”, mi Ivon, eres parte de los océanos de un Soñador que nos lleva a la eternidad, te amo mi Sirena, calle Rosalinda donde al fin alcé la vista para seguir con mi vida y quizá verte cuando solo me acompañe la soledad y nademos juntos en el mar de los sueños, sin más nada que pensar, porque solo es así, es que te puedo volver a amar.
Carta de Litcain y Serguei para Isabela.
Amada mía, aquí estoy de visita en esta Isla tan hermosa que vaga por los pensamientos de alguien que se imagina toda una historia que relata la vida de dos personas que viajan en diferentes portales del tiempo dentro de la consciencia, pues me cuesta definir realmente qué es lo que nos mantiene en la realidad y en la ilusión de alguien más, se hace creíble pensar que yo pueda quererte y amarte tanto desde que te conocí en aquel lugar donde estaba esa choza con esa llama transmutadora que nos abrió ese primer portal para así viajar en la creación de algo más, el surrealismo a veces es preferible porque lo manejas a tus antojos cuando logras descubrir unos que otros secretos del universo que tenemos en nuestro ser interno y así volar kilómetros enteros por agujeros negros temporales sin que nada ni nadie nos detenga, pues este espacio es tan calmado que siempre vengo para jugar con este perro que me habla durante las noches en que te pienso, ¡Por cierto!, te manda saludos y dice que ya pronto volverás cuando todo se descubra como los amores en esa verdad que hay tan misteriosa así como pétalos de rosas que se desprenden a medida que la vida va llegando a un fin, quizá te encuentre para iluminarnos y ser esa última esfera que nos llevará a otro planeta de algún lugar, tal vez esta aterricemos de nuevo en esa Alemania de algún poeta que hasta incluso me molesta porque te habla, no me hagas caso, son celos por proteger a la mujer que amo, tal vez ahí en ese país comience otra historia y otra oportunidad de regresar y conocernos de nuevo como si nunca nos hubiésemos amado, aunque espero que tú recuerdas todo el amor que te entregué cuando nos conocimos en ese chalet; si supieras Isabela Valentina, mi Rosalinda querida, que ya pronto la vida se alineará para que el amor vuelva a brillar, quizá yo me llame esta vez José Antonio y tú seas Rosalinda de mis antojos, ese deseo de darte el beso cuando te vea en la Grecia de mis sueños, confiaré en el Gavilán para que te haga llegar esta carta antes que todo se acabe, antes que la vida se nos vaya y antes que la vida se nos vaya y antes que el recuerdo sea nada, como tu mente, como ese espacio donde jugamos a que la locura y los olvidos a veces tienen cura y descuidos, cuídate Isabela, mi hermosa Sirena; con amor, Litcain y Serguei, desde esta Isla, de un soñador llamado Upteik.
Carta de un Soñador, para un Escritor.
Y yo me encontraba mirando la vida, no solo la mía, las de los demás, como tratando de ver donde se encontraba aquella felicidad de la que tanto sueñan y de la que tanto rechazan, solo observando en silencio mientras escuchaba a dos contrincantes que a veces se ponen de acuerdo y otras tantas se pelean entre la lógica del ser y la existencia de solo estar por estar, miraba a todos lados, miraba al cielo, miraba incluso a ese pájaro volar con total sentido, me dejaba llevar más por el sonido del aleteo que por la misma bendita, hermosa y cruel realidad, la gente me miraba como si estuviese loco, como si mis sentidos se hubiesen perdido, como si ya yo no existiese, eso no importaba, de todas formas ellos estaban entre lo superficial de lugares ya obviamente llenos de basura, odio, rencor, ego y orgullo, somos nativos de algún espacio donde alguna vez quizá fuimos humanos, llevando la congruencia para el río y su corriente se la llevaba mientras yo trataba de recuperarla, aparecían abrazos por todas partes, —¡No te tires, no te dejes llevar por la locura!; yo los miraba aun cuerdo de lo que ellos no entendían, no era mi vida en riesgo, era que quería solo salvar esa esencia humana que muchos olvidaron y desecharon del abismo, pero ellos seguían asegurándose que yo siguiera con vida, y yo solo sonreía diciéndole: —Si son humanos cántenme un himno que contengan parábolas de palabras sabias para ver si dejan de estar entre líneas paralelas que nunca se encuentran y solo se observan; la humanidad solo se la pasa en paralelo, no ese de mundos distintos, sino ese donde se ven y a veces el saludo ya pareciera tener un costo, un sacrificio, ¿A dónde se fue entonces la congruencia del amor?, ¿la lógica del humano?, lo verosímil y la epifanía juegan papeles importantes en la vida de quien decide creer y ver más allá de sus actos y de sus palabras nunca dichas, ¡cántame un himno de amor!, Cántame y explícame la razón del porque la existencia de tantos pecados y de tanta “incongruencia”, vaya palabra, les dije: —Suéltenme, solo quería rescatar lo que ustedes ya perdieron, pero que solo recuerdan cuando ven que el final ya está cerca, fue solo una prueba, fue solo un momento de ver si algo sacudía ese amor que tanto hablan y nunca demuestran, al menos que ya sean de sus últimos minutos, y me encontraba mirando la vida, mirando ese pájaro que volvió a mí para enseñarme el camino para ver si encuentro la esencia humana y la pongo en un espejo, grande, muy grande reflejado por la luz del sol, y fue entonces que me fui de aquellos asientos donde la plaza se encuentra lejos, y aquellos, solo viendo, preocupados, otros hablando, algunos burlando, y yo sonriente con aquel libro, como aferrándome a la vida y a su vez creando otro capítulo donde salte a otra, y me fui cantando. Ahí te dejo eso escritor, Miguel, como te llames, tu nombre no importa, lo que importa, es la esencia humana, y tú, sé que aún la tienes, y por eso, eres otro Soñador.
Carta de un Escritor para Rosalinda.
Aquí estoy sentado en este escritorio que nunca se cansa de sentir el escribir de mis palabras antes que la mente pueda cambiar lo que a veces siento en el hablar, y fue entonces que esa vez un día algo nublado por ese bosque encantado caminé como buscando siempre algo, y después de tantos kilómetros por fin me conseguí ese lago, no había muelle que estorbara mi vista hacia el horizonte que es donde siempre miro para ver si algún día veo algo poco creíble, y cerré mis ojos y respiré mientras cantaba aquel Gavilán que me recuerda a una historia que leí, y en ese momento escuché un ruido de esas aguas frías que ya no se aquietaban por mis pensamientos como tablas que rechinan mientras las polillas la comen durante el día, qué gracioso pensar de alguien que ve más allá, me dije durante la mirada de ese cuadro de atrás, luego como de la nada saliste de esas aguas desnudando mis palabras, ya no respiraba, no hablaba, no escuchaba, solo me enfoqué en mirar la belleza de ese cuerpo tan perfecto, tan intacto y virgen a pesar de tu edad adulta, y me preguntaste: —¿Quién eres y qué miras?; yo le señalé con mis manos que esperara un momento y fue entonces cuando volví en mí, y lo primero que te dije fue: —Soy solo un humano viendo un tesoro; y tú como si nada me sonreíste sabiendo lo curioso que yo soy, y contestaste: —Siento que eres un escritor que quiere tener un motivo fuerte para seguir escribiendo poemas de aliento hacia esa humana que hace que tus noches sean livianas, yo soy esa Sirena quien a veces da inspiración para que tus palabras tengan un olor de rosas y sean lindas como la vida misma, vente conmigo y te enseñaré un mundo distinto; solo me levanté y la agarré de sus manos y ella pícara aún me decía si me gustaba, y yo te dije: —Me gusta el universo que muestras sobre mis pensamientos, y te sonreíste de nuevo mientras yo traba de no escanear todo tu cuerpo para no parecer solo superficial, y lo que vi cuando viniste hacia mí de lo mejor dentro de ese lago de tu amor, más no revelaré el secreto de tu ubicación, porque si lo hago temo que otro escritor pueda hacer que yo te pierda y no te vuelva a ver; adiós Sirena, espero que la botella que nada sobre tus aguas llegue a ti a través de esta carta como Rosalinda de mis alegrías, y ahí te vi nadando siendo humana y al final moviste tu cola para que el chapoteo de tu fragancia enamore a mi corazón como si viajara para Francia, y al salir el sol fue que pude ver otra vez la razón.
Carta de El Vigilante para El Soñador.
Hola Soñador, aquí me encuentro viendo estos paisajes tan hermosos de la Alemania a la que pronto llegarás, sé que tu viaje culminará en ese tren donde te dejará en el famoso Castillo de Eltz, ayer mientras soñaba el universo me mandó un mensaje diciendo que tú estabas preocupado porque no sabías quien te iba a recibir, tranquilo, yo tengo llave para abrir las puertas y tu espacio ya está cuadrado con los dueños del lugar; ¡¿Sabes?!, me alegra mucho que dentro de poco nos veamos, pues quizá tú también te conviertas en un escritor, ya que Upteik me llamó y me dijo que tú harías una nueva historia, que quizá se trataría de un perro (qué cómico y qué tierno), y de amores entre un caballero y una dama que al fin fueron vistos por el riesgo de un libro cuando se fue al vacío pero no al olvido, ese donde flotaba alejándose de una Isla, porque ellos se encontraron y se amaron, bueno quién quita que aquí en Alemania conozcas a alguien que llame tu atención, como aquella mujer que me mandó a decirte que la invites a una taza de café cuando la veas, déjame recordar su nombre, creo que era Isabela, ¡no perdón!, “Rosalinda”, ja, ¡Isabela!, ¿Por qué dije ese nombre?, en fin te digo que a veces todo es mejor cuando la fantasía supera la realidad, es como si estuviésemos creando en nuestro corazón un lugar de descanso, algo que nos maravilla a la vista del alma, así como este paisaje donde al fin puedo ver el vuelo de un colibrí, donde la rapidez no mide la lentitud de tratar de vivir en paz. Te espero con ansias, yo vigilo que las puertas de tu mente siempre estén abiertas, no lo olvides, quizá las historias mágicas se hagan realidad. Un gran abrazo amigo mío, te dejo porque son las 11:11 am y me toca verme con la psicóloga, que por cierto, tiene un perro.
Carta de Sofía para El Escritor.
Como empezar algo por decir si a veces las palabras alegran o simplemente entristecen el alma, esa noche que nos vimos por las calles vacías que parecieran más bien un cometa que pasa por los cielos nublados de solo amores pasajeros y que a veces nos quedan marcados o hasta nos hacen daño, porque sencillamente solo fue un momento, era un ángel cuando llegué a este planeta incrustado en el lodo donde se encuentran algunos humanos, y otros pero muy pocos salen de ese barro para dejar crecer la flor del loto que hay en ellos, un milagro de la vida donde nos demuestra que a veces tenemos que pasar por duras pruebas para ver la belleza que podrá durar muy poco o llegar a convertirse en el infinito de un corazón que jamás será correspondido. ¿Cómo olvidar esa noche donde tu cuerpo sedujo por completo la inocencia en mí?, en ese instante dejé de ser un ángel para ser un pensamiento romántico de alguien, un pecador al igual que yo, por culpa de tu labia, con tus experiencias pasadas, palabras poéticas que acarician y que doblegan todo lo que era antes de llegar a ti, ¿quién era yo en ese preciso segundo donde suspiramos amores que pasan volando?, algo que esconde la vil arrogancia de un hombre enamorado de otra mujer y no de un ángel que vino hasta él, al verte dormido por la mañana solo me fui al escritorio donde haces tú magia, y pude leer al principio de una tercera historia donde ligas una isla perdida, un soñador perdido y una aventura con ese perro llamado Litcain y justamente con un escritor perdido que suele hablar de amor y en este caso conmigo solo fuiste un encantador, una historia que solo pude leer entre líneas mientras miraba aquella taza de café, manchada por unos labios diferentes a los míos, y lo más raro fue que en este libro de sueños continuos nombras a una Rosalinda, una Antonella y una tal Sofía, y entre paréntesis colocaste “que la vida siempre será más allá de la imaginación de la misma”, ¿y si yo soy esa Sofía?, quién soy yo o quien seré exactamente para tu vida, espero verte otra vez algún día, espero que te llegue mi carta, nos veremos pronto Escritor, solo no me digas que no existo, no me digas nada que pueda herirme, me niego a ser solo un pensamiento, una historia o un cuento, que se pierde al sonido de los truenos.
Carta de Miguel para Ayram y Canura.
Querido Ayram, siempre te recuerdo, y más aún cuando ese día estaba pisando la realidad que nos acecha cuando nos alejamos de lo bonito que es soñar con algo mejor, esperanzados de que los sueños si pueden hacerse realidad mientras tengamos la fe de que eso pueda pasar, y ese día cuando salí de mi hogar a veces presto más atención a lo que es real para que nadie pueda tacharme de loco por ver la magia que existen en un mundo donde algunos lo han llevado a la desgracia, se van consumiendo entre ellos por solo creer que no hay nada más bello fuera de lo que es material y superficial, van haciendo maldades, y dejan la bondad y el amor a un lado, veo tanta gente caminando sin sonreír, sin dar gracias a que aún tienen salud, un lugar donde llegar y sueños por lograr, como por ejemplo que la humanidad aprenda de una vez que si no logra despertar su vista, su corazón y su espíritu para ver la creación realmente a cómo es, eliminando las mentiras que algunos interponen para hacerte creer que eso es lo que te conviene y no lo que tú quieres, hipnotizándote para que no veas las dos verdades, una que nos lleva a ver realmente lo mal que está el mundo gracias a la humanidad, y la otra es lo bien que pudiéramos vivir entre todos si tan solo creemos que el amor es la cura para este mundo que sufre por las mentiras y maldades del humano, y ese día cuando caminaba con tanta realidad sobre mis hombros hubo un brillo que llamó mi atención en la esquina de aquella casita, y cuando lo busqué vi la sonrisa más hermosa de un ser humano inocente que alberga la gracia de la creación mientras miraba a otro milagro como ese gato llamado Canura, el que te hizo sonreír, y no es casualidad que tú seas su centro planetario, porque eso es lo que simboliza tu nombre apreciado Ayram, y ese día tú me alejaste de la realidad simple y me llevaste a la conciencia de otra realidad significativa, una donde todos podamos ser felices con algo tan simple como el amor que debe rodearnos entre todos; gracias por tu sonrisa Ayram, gracias Canura por existir en su vida, Jacaranda para ustedes.
Carta de Miguel para Zuzanny.
Cómo olvidar una inocencia que aún se mantenía en la dulzura de aquella adolescente que llegó de repente a la parada de autobús donde se pueden apreciar los diferentes pensamientos ligados a emociones fuerte y otros que quizá ya solo lo dejan a la suerte de los demás, pues era un día jueves 12 de agosto del 2021 cuando ese sol marcaba casi la 1:11 pm, yo regresaba de visitar a quien de vez en cuando me regala sonrisas inocentes; y luego me fui para aquella parada donde se agarran los buses que nos trasladan hacia lugares hermosos y sombríos mientras reflexionamos un poco sobre la vida en esas miradas que hacemos por las ventanas; y entonces algo hizo ruido en mi oído, era una conversación de una mujer mayor explicándole a una muchacha cómo llegar a su hogar sin que se perdiera, cuando la vi pude ver su pureza refinada, y al menos le calculé unos 17 años y cuando mucho unos 21 años, pero el brillo de sus ojos era que aún no estaba preparada para enfrentarse a la cruda y bella realidad, pues ella cantaba sola, y tocaba aquel poste con un lápiz creando sonidos, y “la vi como una hija más”, me preocupé y la bauticé como Zuzanny, y en eso cuando al fin llegó el autobús nos montamos todos los humanos, guías espirituales, maestros de luz, soñadores y hasta aceptamos a los demonios que no tenían como llegar a otro lugar, y yo pendiente de ella, vigilándola de que estuviera bien, y le dije: —Zuzanny, aparta un poco tu inocencia cuando salgas a la realidad, cuídate mucho; pues ella me miró extrañada y su sonrisa cambió por un momento, pues preferí que eso pasara a que su inocencia la llevara al olvido, y cuando nos bajamos al llegar a esa Plaza Bolívar ella me preguntó: —Señor, ¿es por aquí mi destino?; yo solo volteé y contesté: —Quizá, pero no sé decirte, y más cuando yo mismo suelo perderme para tener historias que contar, cuídate de la realidad; y en eso una señora le dijo: —Hija, siga derecho y llegarás a dónde quieras; después de eso respire porque sabía que esa señora era su ángel de la guarda, y luego ese ser de luz me picó su mirada. Saludos Zuzanny, aunque ese nombre no es tuyo yo te bauticé así, porque simboliza la inocencia que aún hay en ti. Dios te bendiga.
Carta del Carretero para El Escritor.
“Donde habita lo sombrío, no hay juicio ante el infierno, porque la luz que se ve a lo lejos, abrirá un mañana en el desván del paraíso”; y así comienzo mis palabras para ti Escritor, espero que te encuentres bien, aunque sé que casi te asomas cuando pasé aquella madrugada sobre ese Castillo de Eltz donde te resguardas, les dije a mis caballos que se detuvieran porque estaba seguro que tú querías verme, pero al final presentiste que a veces la curiosidad puede llevarnos a lugares muy hondos y difíciles de salir, pero aunque me vieras aún no era tu hora; yo sé que tú querías corroborar el miro que hay sobre mí, ¡y sí, es cierto Escritor!, yo existo, así como los personajes que vamos creando en las historias de cada ser vivo, donde cada quien sabrá cómo darle una connotación distinta para que suene atractivo, pero tranquilo, yo conozco tus pasos, tus pensamientos, porque vivo dentro de tu ser y en el ser de cada quien, solo que yo aparezco cuando ustedes los humanos dejan de creer, y ese día en que tú me viste es porque alguien que vive cerca le fue puesto dos monedas en sus ojos, y ese es mi pago por llevarme el cuerpo y el alma, porque ese ser solo se dedicó a ver la parte mala de la vida, se hundió en el más horrible pantano si tan siquiera luchar, desechando para siempre la esperanza, y si tú me hubieses visto desde tu ventana de aquel castillo pues quizá me verías diferente, sé que tú crees en cosas que a veces otros no ven porque viven aferrados a su realidad, ojalá que en un futuro puedas escribir una historia sobre como un ángel caído se convirtió en un “Carretero” que entiende la compasión de la humanidad cuando vive de solo amar, así que sigue escribiendo tus aventuras, y sí me ves, no temas, porque quizá hasta sea aquel Cartero que te deja las cartas de las personas que aún te aman. Cuídate Escritor, y nunca olvides que el amor vence las grietas de las indiferencias, esas que solo se forman cuando ustedes dejan de creer que para vivir, deben primero saber sentir.
Carta de un Escritor para su mejor amiga.
“La realidad a veces separa lo que una vez estaba unido; no con esto la magia o el amor deja de unir en otra forma lo que la realidad y el tiempo suele hacer con las personas”. Y con este pensamiento inicio esta carta para una gran amiga que el mismo universo puso en mis manos a través de su hermano, pues aquí sentado analizando un poco sobre la realidad en que solemos vivir hoy en día pues a veces cuando quiero darle alegría a mi alma muy aparte del arte que yo pueda hacer en mis ratos libres, se me vienen vagos recuerdos del año 1996 cuando estaba en 4to año del liceo, ahí conocí a un gran amigo que también la vida le ofrece a uno para así ir colocando en un rincón especial a las verdaderas amistades que valen la pena conservar, y luego en un primer encuentro con los familiares de este amigo pude conocer a una bella mujer, ella se convertiría en una gran amiga muy especial para alguien que puede ver la realidad en diferentes aspectos entre la magia, la ilusión y la fantasía, y tanto ella como su hermano y sus padres formaron parte de mi círculo dorado; y así fue pasando el tiempo vieja amiga, pudimos disfrutar de viajes juntos, darnos consejos, bailar, alcahuetearnos, llorar, cantar, reírle a la vida y estar apoyándonos tanto en las buenas como en las malas para alejar las energías de baja frecuencia, y más adelante llegaron ciertas responsabilidades, y la realidad al parecer iba pisoteando las edades de cada quien, y fuimos agarrando caminos diferentes, pero siempre en contacto, y seguía el tiempo pasando, y usted mi amiga empezó a cumplir ciertos objetivos dentro de la realidad que a veces yo le huyo por ser un soñador, porque eso hacemos los que vemos el mundo aun con su magia, y esto nos llevó a que la distancia fuera haciendo de la suya, y así fuimos alejándonos a pesar de que tú pudiste volver a tu ciudad, estando pendiente un café más antes de que mi viaje para otro lugar me aleje del que fue mi hogar, un país que amé tanto, pero que cayó en los abrazos de los demonios, quizá el viaje para Suiza, Alemania, Estonia o quien quita que para Islandia o la misma India, pero la vida, la realidad y el destino son extraños cuando el amor siempre los vence, y si no hay amor dentro de la amistad verdadera para decirse las cosas, apoyarse, hablarse, y para saber cómo está todo en el ser de cada quien, pues la amistad se puede ir, pero nosotros somos diferentes, pues siempre vencemos a la realidad, y la amistad a pesar de la distancia y de lo cerca a la vez, siempre quedará tal como inició, sincera, hermosa, y eterna, así es nuestra amistad.
Carta del Escritor para los tres filósofos.
Mis estimados amigos, cuánto tiempo ha pasado desde aquella vez que hurgamos las sabidurías que esconden las montañas sagradas de un pueblo venezolano que vive como si fuese la propia Alemania, entre su belleza desmesurada y un cálido frío de la gente que lo habita, un lugar tan hermoso y espléndido como lo es el pueblo de Cubiro de los cielos crepusculares de mi segunda ciudad como lo fue Barquisimeto; cuántas historias vivimos juntos en la búsqueda de la verdad, de las miradas humildes de la poca humanidad que queda aún en éste planeta, de las veces que nos enamoramos de esas mujeres venezolanas y alemanas que llegaban a nosotros mientras ustedes bebían sus cervezas y yo mi vaso de whisky, pues en cada seducción que le hacíamos a estas mujeres le dábamos una vida llena de placeres momentáneos con nuestras labias mientras cada uno le mirábamos sus ojos rayados ante el azul del mar y el rojo de los volcanes, y ustedes a veces solo filosofaban sus aprendizajes de lo mejor de la agricultura con esas tierras donde se llenan de palabras sinceras y sencillas, de los caminos empinados hacia montañas y bosques que esconden las grandes bestias que suelen sacudir al mundo entero sin saberlo, de las batallas con la vida cuando más nos golpeaba con sus enseñanzas de que todo siempre pasa por alguna razón y que luego vendrá algo mejor; y seguimos subiendo cada vez más las montañas de aquel pueblo perfecto para sonreírle a la vida; y otras veces celebrábamos porque todo salía perfecto en las siembras de verduras y frutas para darle conocimiento a quién quisiera formar parte de la esencia humana como un club aparte; y cada vez más yo los recuerdo porque ustedes me enseñaron lo hermoso que es tener una vida en un campo retirado de una sociedad que lamentablemente se hunde cada vez en los abrazos de quien la domina por su falta de evolución y despertar de conciencia y del espíritu libre que no quieren aceptar porque no quieren dejar el aferro con todo lo superficial, llevándolos a la triste ignorancia; y ese día llegaron otras mujeres, y pudimos enseñarles otra vez sobre filosofía de la vida hasta que llegó por la noche y nos fuimos cada uno por separado, filosofando cada uno por separado, filosofando cada quien en sus espacios, era la sociedad distrayéndonos una vez más de la belleza de aquel pueblo.
Carta de Elena para El Escritor.
A veces lo que buscamos lo encontramos, y cuando dejamos de buscar, de igual forma suele encontrarnos pero nada más porque tenía que pasar así, sin importar el tiempo, solo la vivencia de los momentos que pudieron permanecer como algo bello, mágico y real, y hasta quizá como algo que no estaba dado para darse, pero sabiendo que sí durante ese tiempo se llegó a un final inesperado o que ya no había más que hacer, entonces lo que queda es seguir adelante con las experiencias abrazadas, y recuerdos desmesurados de lo que fue y ahora no es, sin saber qué nos depara el futuro, porque como bien es cierto que es un desacierto lo que aún no vemos, entonces para eso están los sueños, creando un mundo donde nos salimos de la realidad para crear otra donde realmente nos gustaría poder estar”. Y con este pensamiento que alguna vez tú me dijiste Escritor en aquella cama con tu ventilador pegándonos su viento en la cara mientras nos besábamos cada mañana es que empiezo a escribir esta pequeña carta para saludarte desde donde yo me encuentro en un lugar en desacierto para ti y muy poético para mí cuando suelo leerte cada noche en mi realidad, aunque esta me aparte un poco de las ilusiones del amor que no tengo, y nuestra historia realmente empezó desde el año 2016, pero nuestros encuentros dimensionales comenzaron desde el año 2019, y fue ahí donde tú empezaste a buscarme a través de tu espíritu desdoblado que viaja sin miedo para ver dónde estaba tu alma gemela que amaste tanto en esa vida pasada en el mundo no equivocado, y desde entonces nos hemos amado de una manera extraña que no todos entenderán, y supe en mi realidad que estás escribiendo pequeñas frases de lo que tú escribías en tu diario luego de hacer el amor en lo psicológico, y a pesar de que yo sé que existo en algún lugar de este planeta, a veces me confundo y creo que soy solo una conciencia muy aparte de la tuya, una creación de lo que un escritor realiza para hablar del amor dimensional, solo te pido algo, no cuentes netamente todo, no me pongas como la mala cuando termines esas páginas de cada entrega cuando empieces a hacerlas completa para la vista de todos, y quizá sin saber yo te ignoro cuando aún estamos despiertos, pero cuando me acuesto volvemos a ser amantes como si fuésemos todo un cuento, búscame cuando logres salir de tu encierro, aunque gracias a él pudiste llegar a mí, con amor, Elena, “La Mujer”, que pronto será tuya si me buscas, y no te sorprendas si mi nombre no es el que tú piensas.
Carta del Escritor para El Niño de Ojos Alegres.
“La pureza en el amor hoy en día es muy difícil de conseguirla y sentirla cuando lo que ves en el humano es solo algo superficial sin nada que lo haga cambiar de opinión por medio de los actos de quiénes se atreven a querer que las cosas que están mal traten de cambiar para mejor, aunque esto les pueda traer enemigos o demonios que quieran impedirles que el amor puro siga fluyendo a través de algunos seres de luz terrenales hacia los humanos que ameriten este sentimiento para despertar el sentido de volver a tener la voluntad de amar al prójimo a como lo fue al principio de la creación, presto que no todos lo harán, solo los elegidos de Dios podrán derrochar amor puro de verdad”. Y con este pensamiento doy inicio a esta carta que con amor le hago a un niño que fue y aún sigue siendo un ser especial y a la vez un ser de luz, siempre recuerdo todas las aventuras que tuviste cuando contabas tus historias y anécdotas reales y mágicas para llevarle alegría y mucho amor para quienes pudieron verte en vida, pues como tú, querido Tomi, hay millones de niños en el mundo que solo desean y quieren expresar su amor real para ver si por medio de esa luz natural y nada contaminada pudieran hacer la magia de que el humano empiece a vivir más en amor que por la triste vida de un interés material y nada especial llevándolo al abandono y a lo superficial, son muchas sonrisas que lamentablemente se han apagado por maltratos de padres, guerras, enfermedades y por la inseguridad en que el mundo se está convirtiendo cada vez más por el desamor de muchos, pero como tú amado Tomi existen muchas almas que aún viven queriendo llevar la inocencia a través de muchos mensajes de amor, bondad y empatía entre nosotros, y si todos nos abrazáramos en amor creo que el mundo al fin pudiera respirar un poco de paz, fuiste un ejemplo a seguir porque en el poco tiempo que viviste e hiciste algo grandioso, pudiste lograr que muchos nos uniéramos para una causa justa de tu noble inocencia, hacer que el amor brille por encima de todos los males del humano y así levantar tu voz y llevarle tu gracia del amor a todas partes de este planeta donde hay un sinfín de niños de ojos alegres y estrellados como tú, esperando que los adultos hagan algo y también formen parte del cambio y puedan cuidarlos y amarlos porque al final ojalá que los niños que viven y aún siguen llegando sean ese cambio que tanto hemos esperado, y como escritor pronto iniciaré un libro donde contaré tus aventuras con mi toque personal de la imaginación que se relaciona tanto al amor como ese mundo que tú creaste por medio de juegos y otros hechos de la conciencia real del humano y otros seres vivos. Gracias Tomás Blach, pronto serás El Niño de Ojos Alegres de mi historia para ti.
Carta del Escritor para Valentina.
Mi apreciada y querida Valentina, me quitaste sin darme cuenta algo que yo guardaba con tanto amor en aquel closet del corazón donde lo abro de vez en cuando para recordar gratos momentos de la vida con quien pude disfrutar muchos instantes alegres donde más nada importaba sino que solo tú y yo en un mundo que al parecer se ve perdido, y no sé realmente quién sería más ladrón en este aspecto de tu decisión o de la mía de adueñarnos sobre aquel recuerdo que mantenía una esperanza de que al pasar el tiempo pudiéramos vernos de nuevo y tomarnos un simple café al estilo parisino, caminando por esas calles de piedras y escuchando el sonido de un acordeón que hace de nosotros un baile de un posible amor que nunca culminó y que solo se separó por la elección de un destino que nos desvió por caminos distintos para seguir cumpliendo ciertas metas que nos traería felicidad mutua y no compartidas; y como si nada me agarraste descuidado en aquella tienda donde solo peleaba con mis pensamientos para ver quién sería el que tenga la razón, sobre las cosas lógicas y las locuras del cómo vive la humanidad en estos tiempos donde amar se va a los sueños de solo leerlos en un libro de fantasías continuas; quizá ese arrebato que me hiciste de esa foto en Alemania es como invitándome a que vaya a visitarte por París y te vea nuevamente sonreír cuando nos encontremos de frente y te lea una frase romántica que abunda en mi mente, “no es contigo el amor que quiero perdurar en el tiempo, es vivir contigo sin nada de tiempo para perdurar en una eternidad y nunca cansarnos de amar lo que somos el uno al otro, sin nosotros estamos bien, con nosotros estaremos como en el paraíso que acecha una realidad que nos hace querernos extrañadamente, aunque cada vez cueste aceptarnos por cómo somos, pero así somos, dos pilares dentro de un océano queriendo siempre flotar separados y andar juntos de vez en cuando”. Espero verte para que me devuelvas la foto que nos tomamos en aquel París donde nos amamos y nunca terminamos.
Carta de Valentina para Litcain.
Mi querido y amoroso ser vivo que más recuerdo durante la vida que he vivido, te escribo esta carta para saludarte y deseando que estés bien; hace varios días pude pasar por Berlín y mientras compraba unas naranjas donde la viejita que cuida de esos pájaros que vuelan para que nunca sean apresados y tengan sus libertades y abrazarse con esos vientos que ojalá sean de cambios para ellos y para toda la humanidad, y a lo lejos pude visualizar a ese hombre que alguna vez llegué a amar, pero que por su terquedad de hacer las cosas a su manera, no dejar de ser metódico y mucho menos descansar su mente entre tantos pensamientos fue ahí donde yo me fui alejando paso a paso de su corazón y de su alma; y me di cuenta que en ese momento él estaba bebiendo su café hindú y como hablando solo con una voz que nadie más la escucha, y a su vez viendo aquella foto donde nos abrazamos en el París que actualmente vivo, y con todo propósito me acerqué a él en bicicleta y le quité la foto, lo más seguro es que se moleste, pero eso le servirá para seguir adelante y definir de una vez por todas qué es lo que busca en una mujer con respecto al amor, Litcain, yo siempre te prefería más a ti que a él, tú eras menos complicado, aunque seas un perro y no un humano salíamos, reíamos mientras tú perseguías a esas gatas de la calle solo para distraerte un poco y yo mirándote mientras leía un libro de él, disfrutábamos de los helados y hasta nos balanceábamos en aquel parque de Alemania, y a todas estas donde estaba él, solo pensando, solo investigando, solo escribiendo, solo dudando, y solo despertando, y tanto “solos” que al final se quedó solo, qué irónico Litcain, tú te parecías a él, solo que tú te divertías más y amabas con ternura a esas perras de la calle y de la vida, sin dejar que nada te distrajera; solo quiero decirte que cuando lo ví a él me recordé de ti, y por eso te escribo esta carta, gracias Litcain por acompañarme cuando nadie más lo hizo en mi soledad, a pesar de que él me amó desde la profundidad de su ser, solo que no lo aprovechó fuera del ser, y si él me busca, no sé qué haré con la foto, o si soy tan loca que me tome una nueva, ¡el amor Litcain!, “el amor hace que nos pongamos en situaciones confusas donde no sabemos qué hacer cuando lo conseguimos o lo volvemos a tener, y más cuando tenemos que despedirnos de la soledad, como decepcionándola una vez más, pero debía pasar, era inevitable”. Cuida al Escritor Litcain, con amor, Valentina.
Carta de Litcain para Valentina.
¡Valentina, mi querida Valentina!, cuánta emoción sentí al leer tu carta hace dos semanas, me alegra muchísimo que te encuentres bien, y sobre todo que estés por esos lugares hermosos de aquel París que una vez conocí cuando andábamos El Escritor, tú y yo; te cuento que El Escritor sospecha que llegó una quinta carta al Castillo de Eltz, pero ese hombre todavía no ha podido leer la cuarta carta que pertenece al “Niño de Ojos Alegres”, estoy casi seguro que la guardará al igual que el baúl que llegó con dicha carta porque no ha tenido la aprobación del universo para hacerlo, creo que transformará esa historia de ese niño en algo parecido pero con otra tonalidad, pero él ahorita está más pendiente es de que llegue “El Cartero” con un mensaje nuevo, y a veces tengo que sentarlo para que se calme un poco y alivie sus pensamientos a través de una música relajante que le coloco, pero a pesar de todo se encuentra bien y escribiendo una historia sobre nuestras aventuras por la vida que a veces es distorsionada por el presente en que vive y más que todo por esa soledad que es tan necia como él; por otra parte temo que encuentre la carta que tú me enviaste la vez pasada, pero tranquila, lo sabré manejar cuando pase; del resto yo estoy muy bien, a veces me siento cansado pero es la edad de perro que suele recordarme que no soy humano ¡A Dios gracias!, y quiero que sepas que te recuerdo con mucho cariño Valentina, fuiste una de las mejores por la vida de nosotros, ¡¿Y te confieso un secreto?!, a veces quería ser humano cuando te veía en traje de baño, ¡jajaja!, y más que todo las veces en el que El Escritor solo escribía y no te veía, ¡grave error!, ¡¿y te digo algo más entre tú y yo?!, hiciste bien en quitarle esa foto a escondidas al Escritor cuando andabas de paso en Berlín, porque gracias a esa acción este hombre ha ido superando muchas cosas que lo mantenía atado a ti, y lo más cómico es que a veces pienso que todas las mujeres que aparecen en esta historia que hace desde el castillo fuera una sola con diferentes formas de ser, desde el físico hasta lo espiritual y cada una en un lugar distinto al igual que múltiples conciencias pero con una sola alma viva, y si no fuese que yo estaba ahí creería esta teoría, porque cuesta creer cuando algo no se ve; me gustó saber de ti, y te comento, no te sorprenda si algún día te lo encuentras por París y cuando quieras saludarlo él te pregunte ¿cómo me puedes ver si al parecer nunca yo fui real para ti?, pero tranquila, la vida da muchas vueltas, y quizá nos veamos en otro lugar, para tomarnos otra foto y existir. Cuídate mucho, con amor, Litcain.
Carta de Elena para El Escritor.
“A veces dejamos escapar lo que más queremos simplemente por no estar atento a lo que pasa cerca de nosotros, pero cabe preguntarnos, ¿Realmente hay un culpable? o simplemente nuestro camino tenía que finalizar con eso que perdimos como por cosas del destino, algo así como cuando vemos aquello que no queríamos pero era bueno para nosotros, era como la mirada de un amor que se dio y luego dijo adiós, pero pasó y sucedió, solo que nos confunde cuando miramos y vemos lo que quizá no queremos y necesitamos tenerlo.” Y con este pensamiento que tú mismo escribiste una vez querido Escritor cuando yo te veía escribir mientras que mi corazón latía fuerte por ti comienzo esta carta que te mando con amor, quiero decirte que ya llegué a España, justamente a la calle 7 de Berlín por La Coruña, pude alquilar un pequeño departamento para establecerme y conectarme con este bello lugar; resulta que cerca de aquí hay una galería que se interesó en algunas pinturas que he podido realizar, y paso a paso estoy logrando lo que por ahora en Alemania no podía hacerlo, como dicen por ahí “Lugar nuevo, vida nueva” pero claro está, eso no significa que los recuerdos dejen de estar, solo que nosotros los llevamos a un espacio de la nada de nuestra mente y tratamos de no abrir esos archivos para que no nos afecte en nuestro presente. Escritor, imagino que ya fuiste a “La Fundación del Amor” para buscar a esa Gata Negra que la llamé “Minina” como aquel cuento de tu pasado que me hablaste cuando aún me abrazabas, y yo me imaginaba que eras un perro persiguiendo a una gata o a cualquiera que se dejara labiar por tus palabras (cosas locas mías y a veces hasta te celaba por eso), y de paso espero que te gustara esa pintura que te hice, ojalá que no te moleste al verla, porque te representa tal cual a cómo eres, un hombre solitario que sabe amar pero que confunde el amor con soledad, y te encuentras en esa pintura bajo la decisión de dos caminos, y te hayas perdido como si no fueses de este lugar, y no sabes a dónde ir ni qué amar, fuiste un gran ser humano para mi vida y no niego que te pienso, pero verá la vida si en otra vida tú puedas elegirme de nuevo y no perderme como a veces tú te pierdes en los pensamientos que vagan por tu universo, quizá nos veamos en España y bailemos flamenco, quizá. Y aquí me encuentro fumando un cigarrillo cada vez que me recuerdo de lo que ya no debo hacerlo, cuida de la Gata, será tu castigo, por no hacer una vida conmigo, con amor, la que fue tú Elena.
Carta de mi Yo Futuro a mi Yo Presente.
“Quiero conocer tu verdad, no esa que muestras como si fuese la única verdad”. Y con este pensamiento inicio esta pequeña carta para ti de mí; desde hace tiempo he aprendido a conocerte, y aunque nunca terminamos de llegar a lo hondo de alguien resulta que a veces solemos tener una mínima idea sobre realmente quien es esa persona que creemos conocer, porque para llegar a lo más profundo de las cuevas recónditas donde solo existe la luz interna del ser de cada quien para tener la curiosidad de hurgar los verdaderos pensamientos de cada persona es necesario solo avanzar sin miedo alguno, es seguir luchando contra cualquier bestia que yace dentro de nosotros, es llegar a la raíz del porqué eres como eres, y al menos yo no soy de los que se rinde, y mucho menos un cobarde, y jamás huiré cuando tú me la pongas difícil, si tú quieres ignorar el hecho de que somos tal para cual entonces explícame cómo es que tú sigues cerca de mi vida, aunque esta esté lejos de la tuya, o estamos tan cerca que no podamos enfocarnos bien, pero ahí estás, y ahí estoy yo. Quiero que sepas que debemos cambiar muchas cosas, sincerarnos, abrirnos y salir de las cuevas, respirar otros aires, buscar otros ambientes, hablar antes que sea tarde, y mejorar para no caer en un ciclo que se repite sin que tenga otro sentido lógico para saber que hicimos algo nuevo, y yo lo intento y lo hago, pero tú me preocupas mucho, sigues a brazos cruzados sin querer avanzar a otros sentidos de la vida misma, no quiero que te encierres, no quiero que te marchites, no quiero verte sufrir, no quiero verte lejos de mí, lo que quiero es verte alegre, y que puedas cambiar y ser mejor cada vez más, recuerda que eres especial, y por tal motivo debes liberar lo que ya no debe estar, quítate lo repetitivo, lo vicioso, lo malo, y sé que podrás, porque eres una persona poderosa y hermosa, así que apodérate del amor y hazlo tuyo para siempre, es por eso que quiero tu verdad, no la que muestras fuera de la cueva, porque adentro de ella yace la razón de lo especial que eres para mí, pero más importante, lo que yo soy para ti. Con amor tu Yo del Futuro.
Carta del Escritor para una amiga tímida.
Inolvidable amiga, mi apreciada Arianna, cuánto tiempo sin saber de usted, desde aquella aventura mía por los espacios de esos lugares hermosos de mi país Venezuela en ese Estado Bolívar que nos lleva a querer añorar cuando mi nación era un poco más libre de la dictadura disfrazada de democracia, del comunismo y de los entes malévolos, cuando aún el pueblo estaba despierto antes que fuese hipnotizado por demonios que actualmente gobiernan sus pobres mentes; recuerdo que fue por el año 2009 cuando recién estaba superando el fallecimiento de mi padre y solo agarré mi camioneta un mes de Julio del mismo año y me encaminé para ver esa carretera llena de espejismos y de vientos abrazadores, comunicadores, y acalorados pero con el fresco de esa brisa eterna de playas que se pueden divisar de vez en cuando mientras que las palmeras bailan al son que le toque como invitándonos a verlas plácidamente porque ellas te recuerdan que hay que luchar contra todo lo que se nos venga en la vida y jamás rendirse ante las circunstancias pesadas que pueden llevarte a un estado de desánimo, tristeza o de adversidades que suelen pisotear el alma; y al llegar a tu bella “Ciudad Bolívar” nos encontramos en ese paseo lleno de placebos entre risas, emociones encontradas y sentimientos llenos de misterios, y pudimos ver como mi padre se transformó en un águila por medio de ese cielo a través de las nubes que flotan encima de ese gran “Puente Angostura” que nos conectan con ciertas cosas efímeras, bellas y reservadas para el espíritu llenándolo de amores inciertos, y eso me recuerda mucho de ti, porque eras una mujer tímida, discreta y comedida, o no sé si aún lo sigues siendo; fuiste de esas personas bellas y angelicales que llegó a mi alma cuando más la necesitaba, me llevaste a conocer muchos ambientes que te abrazan en tu corazón, me mostraste lo fuerte que eres como una hermosa mujer segura, confiada en sí misma y resplandeciente antes las oscuridades que el destino puede mostrarnos, me enseñaste algo que nunca tuve desde pequeño, “la timidez”, pero de igual forma ese aprendizaje jamás fue o será parte de mí, porque a veces parezco más bien un lobo solitario o simplemente un perro que sale para aventurarse por donde sea y que muchas veces quizá tenga hasta ciertos encuentros casuales como tratando de buscar el amor verdadero, e irónicamente disfrutando de sus aventuras, y me gustaba la forma en que cruzabas tus brazos cuando escuchabas mis anécdotas picaronas como si fuesen poemas trazados sobre el lienzo que se escribe en la espalda de una dama, te sonrojabas cuando yo tocaba el tema del sexo como una especie de filosofía o de retiros espirituales que muchos hasta les cuesta hablar de ello como algo normal y sincero, porque aún en esta época lo ven como si fuese un tabú, y más aún cuando solo eran palabras más no quizá acciones desmesuradas (aunque deseadas); quiero decirte que once años después vengo a escribirte esta carta porque más nunca supimos de nosotros, yo me fui a esa casa camporal para ser agricultor y tú te quedaste con tu vida cerca de ese “Río Orinoco” que a veces se liga con el “Río Caroní” de mi bello país, una mezcla de dos aguas dulces así como lo eras tú cuando en pocas ocasiones salías de tu timidez para darte un beso en el corazón o al menos en la frente; y quizá hoy estés en el mismo lugar o hasta te fuiste para París para bailar al compás de un acordeón de un músico que sencillamente no soy yo; gracias por esa existencia en aquel 2009 de una vida llena de sorpresas, nos veremos algún día inolvidable amiga; con amor y estima, tu amigo, El Escritor.
Carta del Escritor para una vieja amiga.
“Cuando el ser humano encuentra lo que por tanto tiempo ha buscado a veces no es para toda la vida, desde la vista más hermosa de un paisaje purificado, la sonrisa más bella de un niño en medio de una guerra, el acto más sincero de quien es humilde ante los que necesitan, el aprecio por una flor en el medio de un desierto hasta el amor más increíble que un corazón infectado por el pecado pudo regenerarse y renovarse para volver a comenzar de nuevo gracias a quien lo supo valorar, y justamente cuando encontramos “eso” que hemos buscado como si fuese un tesoro es cuando debemos recordarlo para toda la vida, mas no vivir aferrado a ello si es que “eso” se fue de nuestras vistas”- Y con este pensamiento te escribo esta carta “mi vieja amiga”, desde que te conocí cuando éramos adolescentes siempre me pareciste una persona hermosa, humilde, sencilla, y muy peculiar a través de tu forma de hacer las cosas, a veces eras un poco encerrada en tu corazón y a la vez colocabas ciertos muros para proteger todas tus emociones y sentimientos, pero a la vez cuando algo te importaba de verdad lo dabas todo e incluso sacrificabas cualquier cosa con tal de que aquello estuviese siempre bien y jamás apartarlo de tu vida, al igual que nunca te apegaste a nada sabiendo que cuando algo termina debe irse de la mejor forma adecuada para que prosiga sus vuelos como si fuese un águila y encuentre otras razones para que su existencia siempre mejore y vaya evolucionando a como debe ser, entre el amor, la bondad y el servicio por los demás, siempre me encantó tu carácter porque demostrabas fuerza, valentía y rigor, pero a la vez cuando empezabas a conocer lo que sea que tuviese en tu círculo dorado le dabas la oportunidad de demostrar lo que podía dar para ver si era recíproco y abrazarlo durante tu estadía, siempre disfrutaste cada momento que has vivido entre sonrisas, lágrimas y circunstancias difíciles, pero mantuviste la fe y la esperanza en ti misma para reconocerte como una persona emprendedora, exitosa y vencedora con respecto a cualquier limitante que alguien o algo te pondría en esos vuelos de tus aires, y por tal motivo fuiste un gran ser humano que yo pude conocer, uno en el cual me reforzó aún más mi filosofía de ver el mundo siempre desde otra perspectiva y de paso a no juzgar aquello que aún no ha tenido la oportunidad de demostrar todo lo bueno que pueda tener, porque cada uno de nosotros tenemos algo divino para el servicio del otro, y así eras tú, una extraordinaria y hermosa mujer que dio todo y aún da su verdadero amor mientras y cuando sea valorado y recíproco, entre el respeto, la educación, la unión, la bondad y el servicio por la humanidad, así que espero que esta carta te llegue para abrazarte, al igual que anhelo que estés bien en los lugares a donde actualmente estés dando lo mejor de ti con tus buenos ejemplos para mejorar todo lo que se pueda, y por eso digo, “que a veces las mejores cosas no son para toda la vida, porque esas cosas suelen necesitarse en otros lugares, como cuando escuchamos el sonido de un águila, algo netamente extraordinario.”, con amor, tu amigo, “El Escritor”.
Carta de La Gata Negra para Elena.
Mi amiga humana inolvidable, hace tiempo que no sé de ti, desde que partiste para España supe en boca de un perro que por ahora se ha convertido en un compañero de la vida mientras compartimos ciertos espacios con aquel otro humano que algunos le dicen “El Escritor” que llegaste bien a ese lugar donde a veces los colibríes sobrevuelan a través de esos aires nuevos y frescos mientras se paran fraccionadamente en el tiempo frente a tu ventana para decirte que todo estará bien cada vez que accionemos, decretemos y afirmemos que así será, “porque de no creer que así será, desde luego no pasará nada”, ya que todo está en el poder de la mente, pero más depende del poder que proviene del bendito amor, ese sentimiento que solemos olvidar y que nos motiva a querer seguir y proseguir sin que nada nos detenga, ese sentimiento que siempre estará ligado en conjunto con el alma y el espíritu (aunque algunos no lo ligan, y vienen los problemas), y cuando hablo del “alma” y del “espíritu” me recuerda lo que yo más disfrutaba cada vez que pintabas, ¡querida humana!, ¡si supieras!, si supieras lo feliz que me hace saber que decidiste irte para España, ¡y es que te imagino pintando desnuda como lo solías hacer!, expresando tu arte así como lo hacías en aquel cuarto que estaba ubicado en esa “fundación” que hace que todo se organice de una forma esbelta y hermosa (si es que fue el lugar correcto, o al menos el adecuado entre lo inexplicable), un espacio que te ayudó a desintegrar todo lo malo, a absorber extremadamente lo bueno y a evolucionar por medio de esos cambios que hacemos cuando estamos decididos a querer aplicarlo, ¡y claro está!, primero en nosotros y luego hacia los demás, sea que esto signifique que muchas veces debemos decir “no”, “ya basta”, o “hasta aquí”, cuando algo ya no es para nosotros, y sé muy bien que tu pasado al principio fue muy claro, después se tornó algo oscuro hasta que te escribía todos los días y te mandaba ciertos poemas, y qué me iba a imaginar yo que ahora quien lo acompaña soy yo, esta gata negra que te escribe estas palabras, porque al irte a España me dejaste como un castigo para él, para que te recuerde cada vez que me vea, pero sé muy bien que él no te hizo nada, solo te amó desde su silencio, y lo expresaba desde su silencio, y lo expresaba desde sus escritos, y ahora entiendo muchas cosas de parte y parte, es por eso que siempre hay que ponerse también en el lugar del otro, pero te entiendo, tú querías palabras habladas, pero él te dio más que eso, te dio su alma en letras, su verdadera esencia, y tú no lo viste desde esa perspectiva; ¡mi amiga humana!, para ir culminando esta carta recuerdo que yo te acompañaba en tus noches de tormentos y ruidosos silencios, pero paso a paso a través de tu pintura, la belleza que hay cuando cambiamos desde el alma, y las escrituras de ese hombre (que sí te amaba, pero a su manera) te hizo cambiar ciertas ideas, y por tal motivo te dejaste llevar por otros vientos, esos que hacen que observemos otros desafíos cuando vemos a un nuevo colibrí, y para despedirme culmino con este pensamiento de él, “no es el lugar donde estemos, no es el aire que respiremos, o las vistas que podamos ver, es saber estar cómodo, agradado y feliz con lo que somos, sabiendo cambiar cuando sea necesario, porque de no ser así, entonces por más que busquemos en otros lugares, otros aires y otras vistas, de nada servirá si aún por dentro seguimos en más de lo mismo; algo así como cuando una gata es mucho más sabia que un perro”, espero que estés bien mi amiga Elena, con amor. La Gata Negra.
Carta de Tesieth para La Raza Humana.
Estimados humanos, me presento ante ustedes, me llamo Tesieth y provengo de un planeta llamado Tudreicorth que está a millones de años luz sobre este universo tan amplio y extendido, quizá nunca lo han escuchado mencionar al menos que hayan leído las escrituras de un hombre que me conoce desde el día en que el nació, ya que muchas veces algunos nacen con el don de poder conectarse con otros seres vivientes de diferentes dimensiones fuera de esa realidad que ustedes suelen llamar “vida”, pero realmente esa palabra “vida” es la que me preocupa en ustedes, porque no la viven como debe ser, se ocupan más en vivir la vida de otros que la de ustedes mismos, en darle más atención a tantas cosas estúpidas que ni se toman el tiempo de saber cómo es la “felicidad del ser” si no lo hicieran; resulta que desde hace un tiempo he estado observándolos y no creo que le estén dando importancia a tan difícil palabra que hace que todo tenga existencia entre lo real y lo milagroso, es como si diferenciáramos “el destino” con “la vida”, lo que estamos claramente consciente de que las cosas buenas y malas siempre deben pasar por algún motivo y hasta a veces de forma inexplicable sabemos que existen fuerzas energéticas que le dan origen a todo lo que vemos, desde lo más bello hasta lo más atroz, pero a su vez estas energías suelen dominar a ese destino que tenemos si no sabemos controlarlas, porque la cruel realidad se adueña de “la vida” si no somos conscientes de ella, ya que en ella no existen sueños, fantasías e ilusiones, solo se ve exuberante realismo, hermosa crueldad, efímera existencia de una consciencia libre y la gloriosa muerte que debe llegar para que haya un nuevo nacimiento, y cuando dije que estaba preocupado es porque dentro de poco me empezarán a reconocer, mi origen es que existo dentro de la conciencia del universo, soy parte de la creación del gran ser supremo, puedo simbolizar la luz y la oscuridad, me puedo transformar en un ángel o en el más temible Leviatán que jamás han visto despierto y que alguna vez lo tuvo cuando justamente la humanidad despilfarró el concepto de la vida a través de la perdición de su mente, de su espíritu y de su corazón; a decir verdad puedo ser la muerte o al vida, porque soy el origen del fin de lo que soy, y el origen de lo nuevo que yo seré, y cuando me refiero que vengo de Tudreicorth es porque ese planeta dará “origen al fin” de lo que ya se conoce, y cuando eso pase, sabrán ustedes cómo aprovechar los últimos instantes de la existencia para ver si “el fin” es el inicio hacia algo mejor, y con esto no digo que mi mundo acabará con el tuyo, sino que de ti dependerá a qué darle fin para que algo nuevo pueda tomar existencia, y yo seré parte de ese impulso que tú tendrás y que te ayudará a culminar con eso que ya no vale la pena seguir manteniendo en tu vida, porque así el destino jamás llegará a ti, y “el origen” debe ser ahora o nunca.
Carta de Larinse para Tesieth.
Hola Tesieth, soy Larinse, han pasado varios días desde que te fuiste de nuestro departamento, aunque tú nunca me dijiste adiós, y yo sí lo hice cegada por mis temores, y ahora me arrepiento de habértelo dicho; he pensado mucho en ti durante mi encierro cuadricular y vicioso, me asomo por la ventana y lo que veo es nada más que destrucción por la llegada de “los seres” que están acabando con la vida, con la belleza, con los humanos y los animales, incluso hasta con la magia que tenía este insignificante y grandioso mundo llamado “Tierra”, sé muy bien que tú me lo advertiste, me decías: “Vente Larinse, vente conmigo y pasemos los últimos días que le quedan al planeta mientras miramos aquel lago”, y cada vez que recuerdo esa frase me ahogo en mi dolor y lloro, porque después de tanto reflexionar sobre lo que dijiste es que ahora entiendo a lo que realmente te referías, y a pesar de que yo te respondí preguntándote feamente “¿prefieres a tu maldito lago que a mí!” Tú solo respirabas, grave error de mi parte, no te escuché, solo te oí, el lago era un adjetivo porque tú siempre me quisiste de tu lado, y en el medio de mi egoísmo me rumia en la mente el susto de saber que todo al fin acabará como bien tú lo venías diciendo, y es que nunca te creí, no pensé que esto pudiera pasar, y no sé si tú seas de este planeta, pareciera que no por tu forma de ver las cosas; ¡¿Sabes?!, cada día te sueño, y ayer por la madrugada cuando me quedé dormida entre lágrimas soñé que tú estabas saliendo de un océano profundo hacia un cañaveral libre, como abandonando los atajos de la vida, y te pude ver alejándote hacia esa siembra de caña, como buscando sembrar mucha fe pese al fin del todo, y ahora me culpo por no acompañarte, pero te haré caso, utilizaré tu piedra para alumbrar mi oscuridad, porque al fin de todo me pregunto, ¿qué es lo que queda cuando sabes que el final no tiene remedio ni será reconstruido por nada ni nadie?, y me respondo como tú lo harías Tesieth, ¡solo queda el amor!, y como una tonta el amor se encuentra ahora caminando solo y a la deriva mientras que el mundo se hace trizas; te amo Tesieth, y no sé si esta carta sea el origen de un fin, o el de un nuevo comienzo para los dos, espero que te llegue así como espero que el cartero aún esté vivo, ansío poder verte antes que el planeta deje de existir, y si te vas, recuérdame hacia donde te vayas, porque sé que tú no eres nacido aquí, con amor, Larinse.
Carta de Gabriela para Elena.
—¿Tienes un lápiz y un papel?, —No tengo, —¡Mira!, ¡ahí afuera está uno y también un papel!, —Es peligroso salir ahorita, Gabriela; —Necesito escribir una carta, ¡¿por favor, sí? búscalo o iré yo, —¡Dios santo!, pero qué niña tan hermosamente insistente… toma, aquí está tu bendito lápiz y papel, —Gracias, Tesieth, te quiero, —Ajá, —¿Y tú?, —¡Dios!, yo te quiero más. Para: Elena. De: Gabriela. Hola Elena, si es que así te llamas, quiero decirte que en el lugar donde me encuentro todo se está arruinando, ya mi inocencia fue tirada al piso, desapareció casi por completo, aunque creo que mi todavía me queda algo en mi alma y el hombre que me cuida sin el buscarme siempre me da alientos para disfrutar de mi niñez y mi pronta adolescencia, pero yo sé lo que está pasando, el mundo está yéndose a un abismo sin ninguna esperanza de poder remediar su dolor, veo animales muriendo, humanos inocentes en el medio de una guerra que nunca fue iniciada por ellos y ahora padecen los ataques por parte de “los seres”, creo que seremos los últimos en sobrevivir, o lo más probable ser visitados por la misma muerte y que esta nos mote en su carruaje y solo decir adiós a un lugar bello y cruel, ¡¿sabes Elena?!, quisiera entrevistar al mismo Lucifer para hablar con sinceridad sobre las cosas que él hace, si es que acaso es él quien las hace, al igual que con Dios, quiero tenerlos en frente y crear un debate con ambos, y decirles lo que me dijo Tesieth, “el hijo del creador con otro hijo de quien nos crea nos llevará a la desgracia o al bien de la gracia, será su decisión, será lo que deba ser”, ¿cómo es posible que una niña de 9 años tenga que ver hecho cenizas todo lo que ella ama y que esta baile a través de los aires que irónicamente están contaminados por el odio, la avaricia y el control entre la humanidad y los seres malévolos?, y en el medio de esta guerra a veces solo quiero dormir para luego despertar y saber que no era nada más que una pesadilla, y el hombre que me protege me colocó una sábana rota y me dijo que las cosas mejorarán, y justamente explotó una granada cerca del lugar en donde nos resguardamos esta noche Elena, y le pregunté: —¿Estás seguro?, y él me acarició el cabello con su sonrisa forzada y entristecida y asentó con su cabeza entre lágrimas y confirmando que sí, y canto para mí una canción de cuna y me quedé dormida, y de repente te vi a ti, te presentaste como Elena, no sé quién eres, no sé si te he visto, no sé por qué debo conocerte, y si es que tú me piensas desde tu realidad ojalá que no sea tarde para sentirte, quizá hasta seas alguien que me amó, o solo una persona que busca algo, como esa niñez que la dejó tirada perdiendo a su peluche que nunca pudo recuperar, sintiendo que le era arrebatado lo bueno de su vida, espero abrazarte Elena, si es que existimos las dos, si es que la guerra nos deja vivir, si es que el amor vence a la maldad, me voy, cuídate mucho, con esperanza, Gabriela.
Carta de Valentina para El Escritor.
¿Cómo empezar a escribir una carta donde no sabes si es para realizar una despedida inevitable y sin oportunidad de volver a ver aquello que alguna vez nos fascinó, nos enamoró y nos llenó el alma de tal manera que no existía nada de vacío?, pregunta que suelto al aire a través de estas palabras que serán dirigidas para ti Escritor; años sin verte desde aquella travesía por lagos y mares, y recuerdo que cuando nos vimos por primera vez cerca de esa isla de ensueño tú estabas ahí mirando el horizonte como buscando lo que quizá presentías o era como añorando eso que sin haber sentido tan siquiera su espíritu podías verlo desde tu mente, y yo estaba a once metros de ti, observándote con aquel cigarro apestoso que a la vez me llegaba como una invitación necia de acercarme hasta a ti y reclamarte sobre el daño que hacías a mi tranquilidad, y cuando lo hice, y cuando llegue hasta a ti, y cuando iba a gritarte de que pararas de fumar solo me preguntaste con una connotación de decreto algo que no olvidamos, “—¡¿Es hermoso este lugar, no?!, y lo dijiste con tus ojos marrones, y con esa pregunta me dejaste en shock, me enseñaste algo de filosofía justo en ese instante de amargura, venciste a mi bestia interior deseosa en salir para ahorcar tu cuello lleno de collares y símbolos extraños, era hacerte mi enemigo, de juzgarte y de partirte todos tus hábitos, pero me mantuve callada con tu pregunta, miré al horizonte al igual que tú, e irónicamente ya no olía ese humo desagradable porque ahora mi enfoque era ver más allá sobre aquello que nos molesta, y luego dijiste, “—No hay nada en este lugar, mujer; nada existe, nada es, ni nada será, porque no hay nada que nos llene por completo, pero a veces, y solo a veces, existe lo inexplicable, algo que abre paso a lo apocalíptico”, y seguiste mirando, pero esta vez no me daba cuenta que mientras era yo la que aún mantenía sus ojos al mar los tuyos se concentraban en ver todo lo que soy, y lo más sorpresivo fue que te arriesgaste a agarrarme de la mano como si toda la vida ya nos hubiésemos conocido. Y pasó el tiempo, y pasaron noches sudorosas, y momentos grandiosos, hasta que tú te ocupaste en seguir mirando más allá mientras que en ese ahora yo te miraba a ti, te perdía en tus escritos, celaba a todas esas mujeres. Y pasó el tiempo nuevamente, y pasaron desvelos, y pasaron estrellas fugaces, yo era como el olvido que caminaba en lentitud sin que tus letras me retuviesen, hasta que pasó lo que tú ya sabías desde un principio y yo temía al final. Nos alejamos, éramos personas mirando por un retrovisor, era nadar sobre sombras y sin decirnos un “hasta nunca”, y cada quien con su enfoque de lo que le apasionaba. Y pasó el tiempo otra vez hasta que te vi en París, y al despedir a nuestro amigo en común “El Francés” en ese restaurant donde nos fuimos tú y yo a la cama sin mediar excusas, efecto del café o del vino, ¡qué sé yo!, comiéndonos la carne, sudando el recuerdo, cerrando un capítulo que jamás había sido desechado, como guardando una fotografía. Qué bueno fue verte, Escritor, qué bueno fue amarte, qué bueno que vinieras ante mí, pero más que todo, qué bueno que al fin dijimos “adiós” viendo al horizonte, aunque no sé si vuelva a reclamarte ese humo del cigarro en otro mar de un destino testarudo, o te vea junto con esa mujer que aún vive en soledad como tú, soledad que abraza a los escritores como tú, y más porque eres lejos del todo a la nada, con amor, la que fue tu Valentina.
Carta de mi Ser para mis Demonios.
“Valiente es aquel que se encamina en lo tenebroso, en lo turbio y en lo desolado, porque supo convertir el miedo de sí mismo en un guía que lo llevó a querer adentrarse en su lado oscuro de su ser para luego aprender y transformar en belleza lo que aquellos en luz se acostumbraron a mirar, preguntándose de dónde provino tal obra digna de merecer su respeto”. Y con este pensamiento dicho por el peor enemigo que puedo tener y a la vez el mejor maestro que la vida me puede dar les envío mi más afectuoso saludo lleno de honor, gloria, amor, reverencia y aplausos mis apreciados demonios, quiero decirles que acabo de llegar a mi vivienda y lo primero que hice después del café fue escribir esta humilde carta para ustedes, y sonrío al escribirla porque de verdad que cada uno son especiales para mí, y son mis verdaderos guías de la vida, del destino y del universo, porque ustedes los demonios nos permiten avanzar hacia la otra versión distinta que requerimos conocer cuando la anterior ya es obsoleta, solo que muchos no se atreven ni se emocionan cuando le dicen “deben luchar con sus demonios para cambiar”, lo que no saben es que ustedes no quieren luchar, sino que simplemente enseñar por medio de grandes lecciones, y lamentablemente a veces debemos ser destruidos por completo gracias a sus magias emancipadoras para luego renacer, ¡claro está!, si “el ser” de cada quien decide dar batalla antes de presentarse o darles la oportunidad a ustedes que sean quienes se presenten pues lucharán si le buscan pelea, pero si llegan calmados al hogar de cada uno de ustedes entonces enseñarán con gracia a quien se vista de alumno en un aula que ha sido hecha a la medida del ser individual, del yo, y del soy, y es que cada cierto tiempo ustedes me mandan una invitación a mi hogar espiritual para que yo vaya al templo en donde viven, me siento halagado cuando lo hacen, y al llegar ese día me pongo eufórico en recoger rápido lo que necesito para luego colocarme el bulto sobre mis hombros y partir enseguida y disfrutar de este hermoso viaje, y cuando llegó a la casa de cada uno me abren las puertas para ser destruido, renovado, y fortalecido, y al dar fin esta primera fase me ponen el pupitre para tomar nota de aquello que debo exterminar, cambiar y mejorar; no sé cómo hay personas en este mundo que les huyen a ustedes, y es que son muchos demonios bellos, horripilantes, y graciosos, son infinitos así como lo es el universo mismo, ¡¿es más?!, ustedes fueron los primeros en habitar la creación sabiendo que después la luz llegaría para dar otras bellezas, pero la verdadera hermosura se encuentra en la oscuridad, y mencionaré solo algunos para agradecerles sus enseñanzas que fueron revertidas en mí hacia otro concepto de lo que son y de lo que soy ahora, gracias odio, rencor, frustración, depresión, ignorancia, irritabilidad, desgano, victimización, toxicidad, apatía, ego, vicios, desagradecimiento, inconformidad, tristezas, miedos, timidez, arrogancia, castigo, falsedad, infidelidad, límites, prejuicios, culpa, represión, ataduras, ceguedad, angustias, desesperanza, compulsividad, obsesión, irá, desprecio, entre otros, me disculpo si no los menciono a todos, gracias desde mi alma a cada uno por invitarme cuando sienten que estoy fallando, porque el solo hecho de aceptar su cobijo me enseñan a que yo estoy en la obligación de revertirlos en amor, regresando a mi hogar sin ese bulto sobre mis hombros. Namaste para ustedes mis demonios, mis amigos, mis grandes maestros. Con cariño, Mi Ser.
Carta de Upteikh para Tesieth.
(—Pero espérate Restimou, ¡vente pues!, está bien, ven a mis brazos, ¡¿Gabriel Antonio?!, —¿Dime?, —Toma al bebé un rato que voy a escribir una carta, —¡Ok!, ¡¿este niño se está poniendo como pesado, no?!, —Sí, es verdad ¡¿mira cómo te ve?!, —¡¿Y esa carita de serio qué?!, hasta me quiere agarrar los collares fíjate, ¡qué gracioso jajaja!, —Bueno Gabriel llévalo al lago y quédate allá con él y con todos los seres despiertos, ¡¿ah?!, ponlo a jugar con Anjaly y su perro Mayanin, —Está muy bien Upteikh, —Gracias Gabriel, —¡¿Por cierto Upteikh?!, El Escritor pasó por aquí en La Fundación, entró a su estudio y te dejó esta foto, ¡¿salieron bien, no?!, —Sí, salimos bien tanto Restimou Bilfrai como yo, bueno ve al lago, escribiré una carta). Mi estimado conocido de la vida Tesieth, me encuentro aquí en La Fundación cuidando al niño que me dejaste después de aquella tragedia sobre lo que pasó con los padres de Restimou, quería hacerte saber que hallamos una nota que no viste colocada en el abrigo que lo cubría de parte de su madre antes que esta muriera sobre aquella avenida donde todo se está haciendo añicos por Los Seres y que a su vez no lo hacen para realmente evolucionar, sino para quedarse fijos en el disfrute del caos, y esta mujer a cómo pudo escribió esa nota antes que su último aliento la llevase a la muerte causada por la tragedia que existe entre el odio y la estupidez del humano, y debido a eso su alma se fue directo al limbo de los extraviados sin lógica alguna, solas ahí, y a la espera de que el ser supremo las traslade hacia ese mundo divino lleno de paz, y gracias a que lo alzaste, lo miraste, y lo protegiste para luego traerlo hacia nosotros el niño pudo seguir con vida, de lo contrario hubiese sido eliminado a través de la indiferencia, y es que la paz ya no forma parte del humano, pareciera más bien querer desaparecerla de sus aprendizajes y no gozar de una conciencia propia, libre, amorosa; y cuando te vi aquella vez al traer al niño vi a un hombre que quiere destruirlo todo, con la diferencia de que ese pensamiento se basa para ver si la próxima humanidad no pierda ese sentido de amarse entre ellos, y sobre todo de volar tan alto como lo hace el águila, incluso cuando aún ella se destruye para conocer su nueva versión, y para culminar esta carta te diré lo que decía la nota de la madre del bebé que tú bautizaste como como Restimou Bilfrai, “No sé si sobreviva a esta guerra, me encuentro lesionada, el padre de mi hijo murió, solo pido que le den seguridad a mi bebé somos franceses, yo me llamo Adelaida, y mi hijo se llama”; eso es todo lo que ella pudo escribir antes de fallecer; qué bien hiciste Tesieth en escuchar el llamado y darle un nombre, le daré esta carta al Cartero por si te ve en los caminos del destino, del origen del fin, o del mañana. Te abrazo desde mi alma hermano de luz, con aprecio, Upteikh.
Carta del Escritor para Elena.
Mi querida estigma más grande, esta es la primera vez que te escribo desde que te fuiste para España por los lados de La Coruña, y cuando recuerdo tu nombre se me viene al corazón de La Calle 7 de Berlín, esa que está cerca de tu departamento y que te imagino abriendo la puerta con aquella llave color verde que es acompañada por una brújula que adquiriste en la antigua fundación, y al salir escuchas con cariño al viejo que siempre te lee los titulares del día, le sonríes, lo abrazas, y vas a la tienda de pintura para comprar los materiales que te falten para seguir pintando lo que quieras, ya que a través del arte es que podemos dejar fluir el desorden de la vida, el estorbo a la mente, y los conflictos que suelen haber entre emociones y sentimientos, y así como tú tienes esa calle tan poco común pues aquí en Alemania existe cuando los cambios fueron en positivo, esos que forman parte de nosotros cuando queremos dejar ir las guerras, las malas distracciones, y las pérdidas de tiempo con el fin de apañarnos nada más que con la paz, así como cuando sentimos que el amor es devuelto a la conciencia, que las complicaciones son nada cuando se le llevan al silencio y a la reflexión, y que todo lo que sucede es necesario porque ahí está el dilema del destino, y solo queda descifrar el mensaje; resulta que cuando extraño esa Calle 7 de Berlín salgo del Castillo de Eltz para buscar algo notorio entre lo visible, desde un beso ajeno de dos personas que dicen amarse hasta una puesta de sol color fucsia para que el cielo sea desteñido entre la apreciación y lo convergente, disolviendo lo cotidiano por un instante, pero dicho color no es más que una contaminación por quienes dicen amarlo, ¿qué ironía no?; Litcain disfruta mucho de sus paseos cuando hago mis diligencias, ¿total?, es un perro que suele oler a otras perras que le sonríen a través de la oscuridad que se abraza en un parque mientras ocurre una conversación entre Dios y Lucifer, discutiendo sobre la filosofía de las dualidades, de la existencia libre, y del desanudar las creencias que idiotizan a las almas débiles, pero otras almas solo nos perdemos porque nos cansamos de estar en el medio de los ruidos, alejándonos de los que se dejan hipnotizar, y se quedan alegres en sus desgracias sobre vacíos inútiles, sin rastros del origen, y sin una ñisca de la verdad del universo, y a todas estas mi querida Elena solo espero que tú hayas podido cruzar los puentes de las dudas, del reconocer, y de la propia verdad para contigo, peor manteniéndote libre y sin ninguna clase de apego, solo que cuando te fuiste de mi vida lo hiciste porque yo quería darte a entender que no todo es a tu manera, y que si existe un puente que no construiste, peor está libre el paso, es cuando te pregunto, ¿por qué no cruzarlo?. Nos vemos Elena, pronto te veré en España, con amor, El Escritor.
Carta de Restimou Bilfrai para El Escritor.
Mi apreciado amigo Escritor, me es muy difícil escribirte esta carta, pero tengo que hacerlo para informarte sobre algo, prométeme que te sentarás antes de leerla. Si bien es cierto que debemos disfrutar la vida mientras mantengamos nuestra existencia también es una realidad que la muerte es un paso a la evolución, y si lo hace, y si estamos preparados para aceptarla al momento de llegar es cuando se sabe qué tanto queremos irnos de donde creemos que dimos lo mejor de nosotros, y es por tales razones que nos las pasamos perdiendo la vida en nimiedades que no alimentan al alma, vivimos buscando lo incierto y tachamos al presente, vivimos deseando al verdadero amor y al tenerlo lo olvidamos, vivimos haciendo planes que quizás no pasarán y se nos va la vida y de repente todo desaparece por no vivir el ahora, pero solo algunos tienen la facultad de ver las premoniciones, así como tú, y es aquí cuando mis lágrimas empiezan a caer para comentarte lo que ha pasado; luego que te despediste de Valentina en el aeropuerto de París y le dijiste que su relación con Aurelio era la correcta para ella porque sería un amor abrazado a la eternidad fue como si tu hubieses visto al mismo futuro pero sin saber si este estaría dentro de lo palpable, resulta que tanto Valentina como Aurelio terminaron enamorándose desde la profundidad de sus almas, decidieron ir a la India y tomar un barco para ir a una isla secreta que según los visitantes vaga en el universo de los corazones, y antes de irse Valentina pasó por mi hogar y me dijo, - Restimou, gracias por siempre apoyarme en todo, me voy de viaje con Aurelio siete días, aquí tienes algunos datos por si el destino cambia, te quiero mucho, ¡ah por cierto!, si alguna vez vuelves a ver al Escritor solo dile que por más que yo ame a Aurelio, él se llevó la mitad de mi alma de la forma más bella, y lo permití porque yo sé que seré parte de una historia que algún día el contará, porque su verdad siempre iba por delante, incluso, antes del mismo amor, y pese a que él siempre ha sido un hombre sujeto a la libertad yo también fui libre con él, solo que yo solía ahogarme en las alturas de grandes vuelos, y cuando aterrizaba miraba hacia atrás para ver si lo veía, pero como buen escritor que es, él lo cambiaba todo, y cuando lo visualizaba mi nombre era dicho con verdad, - Valentina, me ves mas no me sientes, te siento mas no me ves, nos amamos, mas no existimos; nos vemos Restimou Bilfrai, salúdamelo de mi parte. Luego de eso Escritor sucedió lo terrible, al montarse en el barco que partía desde la india llegó una gran tormenta y este chocó contra algunos arrecifes inmensos ocultados por la neblina justo en el instante en que estaban por llegar al destino previsto, y cuando ya estaban cerca de Grecia todos murieron Escritor, y como bien dijiste, ellos serán eternos, y ahora Valentina y Aurelio descansan en paz en Las Islas Vagantes y el Universo; sé fuerte viejo amigo, escríbeme para encontrarnos y hablar, con cariño, Restimou Bilfrai. P.D: No sabía que el primer nombre de Valentina era Isabela, y el de Aurelio, era Serguei.
Carta de Larinse para El Escritor.
No sé quién eres, no sé tú verdadero nombre, y no sé porque te vivo soñando, y durante esos sueños tú te presentas como “El Escritor”, mi lógica me indica que eres alguien que escribes en tu realidad, pero no sé qué es lo que escribes, si de la vida, reflexiones, historias, espiritualidad, desahogos, cambios, o de las transcendencias, y me pregunto si algún día tu podrás leerme teniéndome frente a ti, no porque me gustes, me atraigas, o te piense, es solo querer escuchar tu voz sin que los sueños la modifiquen, es verte a cómo eres en realidad, es sentirte a como me cuesta hacerlo desde esta dimensión de mi mente o quizás de la tuya. ¿Te digo algo?, cuando te veo me empiezo a sentir con mucha más vida, mi existencia se hace más fuerte, mis miedos se desintegran, mis inseguridades se transforman en confianza, mis noches se hacen hermosas, mis recuerdos toman forma y se hacen presente, y el presente se hace conmigo para explicarme cuáles son mi propósitos sobre este lugar, y uno de ellos es transmitir amor para que los corazones golpeados vuelvan a creer en él, ¿y el futuro?, seguro me preguntarás, yo te diría qué, eso no importa, estoy segura que es la ilusión jugando con nosotros, y que si nos aferramos a esa idea entonces lo que estemos experimentando no quedará en la memoria de nuestra alma, causándonos solamente dolores, angustias, y desalientos, y esto me hace recordar sobre una relación que tuve con un hombre que perdí lamentablemente por el odio de la humanidad a través de sus guerras, él era bueno pero a la vez tenía muchos demonios, él se llamaba “Tesieth”, yo siempre le dije que creyera en esos cambios positivos que provienen desde la chispa del universo, solo que él no lo entendió así, se encarceló tanto en su afán de que el mundo cambiara para bien que se olvidó que el primer cambio debía hacerlo desde su alma, y más aún por la llegada de seres fríos dentro de la humanidad, y al ver tantas muertes gracias a las indiferencias él se mantuvo firme para destruir este espacio del universo para que todos pasáramos al nuevo mundo de la creación, “Neverausth”, uno en el cual es de donde te sueño, y yo llegué aquí no por él, sino que tú me abriste ese portal para darle tranquilidad a mi esencia; y cuando tu vienes camino por delante de ti a través de bosques nublados porque mi mirada se hace luz, y tú solo te mantienes en silencio sin decir nada, me miras y sonríes, como si estuvieses orgulloso de que yo pueda existir para ti, pero en mi realidad no te veo, quisiera buscarte para poder conversar, tantas cosas por decirte que no sé si pueda expresártela; vivo sobre un espacio que es armónico, aquí no hay complicaciones, todos somos iguales, tal como lo es la luz, ¿y te confieso algo?, a veces te veo en mi realidad pero te ignoro, porque no soporto la idea que la persona que más me gusta no está frente a mí leyéndome sus escritos, solo que dejo de ignorarte cuando lo real se hace inconsciente, y ahí, soy feliz, sea contigo o conmigo misma, solo no espero ser un invento tuyo. Adiós Escritor. Con amor, Larinse.
Carta de Gabriela para Eleonora.
Hola hija, si estás leyendo estas palabras es porque “El Cartero” sobrevivió a la guerra de la que muchos sufrimos en el viejo mundo y logró entrar al nuevo mundo de la creación para encontrarte justo a la edad de los 30 años, y si te preguntas del porqué sobre esa edad no tengo una respuesta exacta para eso, a lo mejor es que la suma de esos números por separados da igual a “3”, y cuando pienso en esto puedo deducir que gran parte de la vida se trata de despertar “la mente”, de cuidar y amar al “cuerpo”, y de fortalecer al “espíritu”, ¡¿vistes?!, tres características de mucha importancia para que podamos “vivir, existir, y evolucionar”, porque si vivimos como si nada más no existimos desde el corazón nuestro universo se pierde en un caos inevitable, si existimos desde el poder de la luz divina mas no evolucionamos desde la mente entonces nuestra vivencia se va al peor infierno de lo que somos, y si en dado caso encontramos la evolución desde el alma pero dejamos atrás “el querer vivir con el existir” es cuando nos damos cuenta que seguimos encerrados en un laberinto creyendo que de verdad hemos podido conocer el balance de la conciencia, haciéndonos la ilusión de que todo se trata de vivir apresuradamente, o de que debemos tener cuidado con aquellas personas que nos quieren sacar de una prisión oscura que en la realidad de cada uno no existe si decidimos iluminarla, de no hacerlo, salimos de oscuridades gracias a ciertos impulsos que nos sacuden para ver si “reaccionamos, despertamos, y evolucionamos”, ¡¿lo vistes?!, tres cosas más que nos ayudan a crecer mi querida Eleonora. Hoy sé que lees esta carta mientras ves la laguna de la “paz”, del “amor”, y de la “verdad”, pues aquí nació el nuevo mundo de lo que soy porque yo cambié, y hoy es parte de tu mundo, mi legado, pero para que esto se hiciera tuve que destruirme para renacer, y pude lograrlo, justo cuando vi que la vida es solo un viaje, y hay que abrazarla, sentirla y amarla. Recuerda hija, disfruta, ama, y cree en ti. Con amor, Gabriela, tu mamá.
Carta de Eleonora para su madre Gabriela.
Hola madre, pasaron varios días desde que decidí abrir la carta que estaba en el mueble ubicado bajo el árbol de los cuatro elementos (origen-destrucción-construcción-fin) de la antigua casa en Alemania; y para leerla hice un viaje hacia el lago del olvido (hurgar-perdonar-soltar-superar-avanzar) donde renació lo que tu llamaste el nuevo mundo (mejor versión del ser consciente), de verdad que este lugar es muy hermoso, nunca pensé que la destrucción definitiva de la que tanto me hablabas diera su origen y su final en el país de Noruega (descansos vs respiros), incluso hasta pude ver un aviso que decía “Aquí yace las cenizas de quienes invadieron nuestra creación, universo, y ser; aquí el polvo de los caídos se convirtió en una semilla que se hizo flor; aquí comenzó la abertura de los ojos cerrados, del querer vivir, y del absorber los conocimientos de la luz naciente. He aquí vuestro nuevo mundo, “Neverausth”. Tú sabrás que significa esto para ti, cuídalo, guíalo, y transfórmalo. No permitas que la libertad de la gaviota, del gavilán, y del águila (conciencia-alma-espíritu) deje de tocar los aires y puedan aterrizar aun sabiendo que son libres”. Madre, estando aquí por alguna razón mi reloj dejó de funcionar, y me acerqué a una tienda de un relojero, al verme me dijo sorprendido, “esperad en la inquietud, y veréis el núcleo del ahora”, y de repente entró un señor misterioso con un bastón que tenía tallada las figuras de una gaviota, un gavilán, y un águila, y estaba escrito estas iniciales sobre él, “L.7.P.C.U.S”, se acercó a mí y me señaló diciéndole al Relojero, -Nuestro ojos ven “El Grito de La Flor Naciente”, -Así es Upteikh- afirmó El Relojero, y como no entendía nada yo dije, -Aclárenme sus “letras”, -¿Eres hija de Gabriela, y nieta de Elena y descendiente de Tesieth?, -Sí, -¿Eres conciencia o amor?, -Soy luz, -Bien, eres digna de leer las “palabras” de mi hijo Restimou Bilfrai, “Las Enseñanzas del Campesino Juan, y sus experiencias con Dios y Lucifer en el Templo Sagrado de Los 7 Pilares de La Creación, del Universo, y del Ser”, -Yo solo vine a reparar mi reloj, -No Eleonora, viniste a reescribir la historia de lo que tú eres, tal como lo hace quien decide su propio destino, -¿Y ustedes quiénes son?, -¿Acaso importa?, -No, -Ve en paz Flor Naciente y talla tu piedra. Ahora entiendo madre porque había un cuadro en la casa con una flor que nacía en el medio del caos. Gracias por tanto, pronto nos veremos en la luz eterna. Te amo.
Carta de Adelaida para El Campesino Juan.
Mis saludos y respeto Maestro, ¡sí ya sé! que a usted no le gusta que le digan “maestro”, sino simplemente Juan, ¡a todas estas!, quiero decirle lo mucho que agradezco sus hermosas enseñanzas, que me haya ayudado en esas ocasiones en las que mi vida se volvió difícil; yo estaba ciega y no aceptaba el hecho de que el mundo es un espacio hermoso si nuestras observaciones no transforman sus perspectivas. Maestro Juan, mi amigo “El Campesino”, descubrí que no puedo agarrarme de la mano con la sociedad, es perder el tiempo, y estoy segura que si usted estuviese justo en este instante a dónde estoy yo sus palabras serenas modificarían las mías, y al oír sus palabras, reflexiono con lentitud para luego decir, que pese a que no puedo agarrarme de la mano con la sociedad, no simboliza que no pueda perder el tiempo amándola tal y cómo es, porque no lo pierdo, porque irónicamente lo qué es, se hace tan necesario como lo es la vida para mí, y que si la sociedad no fuese tal y cómo es el equilibrio se hace nada, ya que entre “la nada” el tiempo es quien juzga a lo que “al hoy” se hace todo. Querido Maestro, la sociedad es como un vaso de vidrio transparente que permanece sucio y que de igual forma lo utilizan para servirse lo que ellos quieran tomar, sin preguntarse por qué “el vaso” aún continua tan lleno de contaminaciones, solamente lo agarran y sin limpiarlo se beben cualquier líquido que le pongan, desde una mentira, una manipulación, hasta un sinfín de escenarios que son colocados por quienes ensucian las mentes y los corazones de las personas de manera muy delicada y sublime, y son estas personas las que se la pasan diciendo que cuando alguien pelea por una causa justa, o porque quiere un cambio con el fin de que todo mejore es porque ese alguien solo es un cortocircuito para una sociedad que de por sí se enfrasca en la desgracia por la falta de amor hacia su creación, hacia su naturaleza, y hacia su prójimo; y una vez que te atreves a lavar el vaso sucio de la sociedad eres tú quien causa las complicaciones, los enredos, y las dudas, y lo más extraño es, que dentro de la sociedad existen personas que solo necesitan que alguien los ayude a limpiar su vaso, y que una vez que lo hacen tienen la sensación de ser tan libres como las gaviotas, y tan profundas, como la verdad misma.
Carta del Escritor para Margaret.
Desde hace un tiempo he estado por escribirte para saber de ti, para ver cómo te encuentras, para que me cuentes el cómo te trata la vida así como la sociedad a la que tanto le huyes, y no porque le tengas miedo o la odies, no, sino porque estás asqueada de tantas basuras sociales que se asoman por todos lados, como las mentiras por parte de los políticos que juegan a ser dioses sobre un pueblo que ciegamente los elige o simplemente los reelige porque “al parecer” no hay alguien que pueda hacerlo mejor; alguien que les diga “la verdad y nada más que la verdad”, pero “la verdad” es cosa del alma, y eso ya casi ni se ve. Una verdad que cuando se expresa crea más enemigos que amigos incorruptibles; verdades que irónicamente nos distancian más en vez de acercarnos más entre todos. Margaret: Vives alejándote justamente de todos porque observas como la dejadez de ellos no hace del espíritu la fuerza más bruta para que saque la espada y corte tantas mierdas que se ven por doquier, desde la poesía más simple por el poeta desanimado por la falta de amor entre el prójimo; pasando por la música que se ha convertido en la peor ofensa de quienes anteriormente componían obras magistrales poniéndole en sus corazones “a los que las escuchaban” rimas que no eran ruidosas sino más bien armoniosas, hasta pequeños trozos de estructuras emocionales que se han traspapelados por la carente existencia de personas con almas; y es aquí donde te digo: Que para poder sacar el alma de nuestro cuerpo es necesario estar más loco que la creación misma cuando creó a nuestro mundo sin prever lo que nosotros seríamos para este; ¡pero esa hermosa locura! (tan sensata pero tan olvidada por el que solo ve su reloj) es la que todos requerimos para que volvamos a estar conectados entre sí; como mirándonos sin miedos, como amándonos sin intereses, y como abrazándonos sin límites; que lástima Margaret que solo estés por ahí donde tu existencia no es más que la creación de mis palabras, ¡¿y si vivieras?! No creo que seas tú a la que con tanto amor hoy le escribo. Margaret: Mi Elena: La mujer imposible para un amante de la vida sin remedio. Atte. El Escritor.
Carta de Yolanda al Relojero.
Mi querido y amado esposo; como bien fue tu nombre “Restimou Bilfrai”, y como la identidad que definía a tus quehaceres diarios como un relojero que arreglaba los problemas de quienes se perdían entre su pasado y su futuro, hoy te escribo estas letras humildes para decirte una vez más, lo que nunca te oculté cuando “El Colibrí” nos visitaba desde su casita del árbol: “Mi alma yace agradecida porque fue amada por el corazón de tu espíritu”. Cuántos años desde que nos miramos en aquella “Calle 7 de Berlín” de la que tanto escribía tu amigo “El Escritor” en sus historias sin parar, ¡y fíjate! Esa calle sí existe en cada zona del mundo, pues yo no lo sabía y creo que tú tampoco, ¡¿recuerdas lo medio loco que era él?! ¡Y tanto era su locura! Que quería ajuntar “el tiempo de la vivencia” con “los linderos de la existencia”, ¡¿hay que ser bien libre para “vivir y existir” solo de esta forma?! Y él era uno de ellos: Que viven a según de lo que siente su ser; y al llevarnos como una cita a ciegas entre sus escrituras de las observaciones amorosas, fue cuando nos vimos y nos conocimos gracias a los espacios de aquel café atendido por su dueño de nombre Miguel, ¡otro loco más! Que escribe para sentir. Mi Restimou Bilfrai, quiero decirte que por más que yo mañana deje este mundo, no me gustaría que te quedaras triste por mí; la muerte es parte del proceso natural de la existencia, y yo he vivido en gracia contigo; fuiste un buen hombre, un buen amor, y un buen ser humano mi obstinado Sr. Relojero; y creo que eso es lo que le falta a la humanidad de hoy, ser buena, amorosa, y “consciente” por más obstinantes que sean; porque la bondad te lleva a la humildad; el amor a la compasión, y la “consciencia” al realismo de tu verdadero, bello, y puro ser, el alma: La luz del universo. ¡Mi viejo! Tú me conociste como “la que ama”, pero hoy que me voy con La Muerte, y sé que llegará otra mujer para amarte -¡¿imagínate si es más joven que yo?!- ¡Sería genial! ¡¿Y sabes algo?! ¡Ojalá! Se llame Eleonora, porque “Las Eleonoras” son difíciles de querer, así como tú lo fuiste para mí; tuve que amarte primero, para luego aceptarte. ¡Adiós mi amor! Hasta la próxima vida. Atte. Yolanda.
Carta del Escritor para su nieta Eleonora.
Eleonora… ¡Mi niña bella! ¡¿Bueno?! ¡Ya no debes ser tan niña! ¡¿No?! Imagino que ya eres toda una mujer buscando nuevos horizontes: ¡¿Y confío que es así?! Porque tu madre, Gabriela, la hija que tuve con Isabela Valentina, tu abuela, la cual se ponía brava cuando la llamaba “Elena” porque “según ella” no era su nombre real sino uno que yo me inventé desde los oficios de mis escrituras. ¡La hubieses visto cuando yo le decía! -¡Elena! ¡Mi amor! ¡¿Por qué nunca te tuve?!- Y con su pollina loca me respondía a la vez -¡Porque solo te has dedicado a escribir y nada más que a escribir hombre necio!- Pero al levantarme de la mesa, tu abuela Isabela hacía de mí la mejor existencia de este mundo… ¡¿Y al besarla?! ¡¿Y al llamarla Elena?! Se devolvía a su cuarto dejándome en el mío entre la soledad y mis pensamientos; por ende debía llamarla tal a cómo se le nombra a lo que es de la superficie para que no se hundiera en el más allá en donde “las almas perdidas suelen ir”: Una identidad que no es propiedad, el nombre del hombre por el bautizo del padre que no es creador mas no “el nombre después del hombre” que viene del nacimiento de quien bautiza a su imagen y semejanza como la flor que se siembra desde el vacío del olvido: Un principio que nace más allá de toda razón lógica -pero con toda razón- Para poder ser una vez que despertamos desde la semilla de la ilusión de la flor: El nombre que más importa porque es lo propio del alma sin que se identifique con lo falso; porque el alma es nuestra propiedad de poder ser -y ser consciente- sin que las identidades nos lleven a la pobre desgracia: Una identidad que no tiene esencia de ser porque ha perdido su origen entre los laberintos del hombre… ¡Pero entre nosotros mi querida Eleonora! La propia alma de tu abuela me dijo su nombre cuando ella estaba dormida -¡¿mientras que esta?!- A la vez amaba al alma de un hombre que yo mismo escribí entre las cuatro paredes de mi cuarto, Serguei Aurelio… ¡Y que a según mi viejo amigo Restimou Bilfrai! “El Sr. Relojero del Universo”, me dijo que mi espacio parecía más bien un psiquiátrico para locos normales: ¿Tan lleno de personajes por medio de la escritura? ¡Qué ya ni sabía quién era yo realmente! Pero yo sigo siendo el mismo: Observando lo que no tengo y disfrutando lo que sí. ¡¿Mi nieta Eleonora?! Cuántas veces no miramos atrás para luego preguntarnos -¿Por qué la vida se vive más como un recuerdo que como el vuelo de un águila que no hace otra cosa que ser libre sin que la memoria le recuerde “el don” que se le ha dado para volar?- Pero las miradas que hacemos al pasado es tan solo un momento en el tiempo porque de alguna forma hemos seguido hacia adelante. Quizás por esta razón todo sucede y tras-sucede; tratando de responder lo que a simple vista ya se ha ido, la existencia. ¡Disfruta mi niña la vida que aún tienes! ¡Mira que la vida! Es una corta ilusión. Atte. Tu abuelo. PD: No te preocupes si te dicen que hablo con un maniquí en “La Calle 7 de Berlín” en España cerca de La Coruña, es necesario hacerlo para no infectarme de la mediocre normalidad del mundo, su estúpida idiotez. Busca a mi amigo Restimou Bilfrai, El Relojero: Él te dirá el resto de la historia. Te amo mi niña. ¡Vive! Y solo vive. Adiós.
Carta de Isabela Valentina a Su Padre Restimou Bilfrai.
¡Hola Sr. Relojero! -¡Cómo te decía mi madre Yolanda!- [¡¿La recuerdas no?!] ¡Cuánto la extraño papá! ¡¿Pero cómo es que dices tú?! -“Todo lo que extrañamos no es más que la ausencia de lo que aún no yace en el corazón”- ¡¿Y si te preguntas si aún la veo sonriéndome cuando yo le decía lo mucho que la amaba?! -¡¿Si ella estuviese aquí en el psiquiátrico en el que yo me encuentro?!- Probablemente me diría -“Nada muere en este mundo, porque lo que ya dejó de vivir, ahora existe de otra forma: Solo que estas formas son tan inaceptables para el pensamiento humano, que para poderlas ver, hay que abrir la mente al más allá de las ideas comunes del hombre”- ¡Será por esta razón que aún sigo en este manicomio! Porque al menos en este bello lugar puedo ver todas las cosas que antes no veía con mis ojos dormidos: “Personas sin nombres. Animales sin nombres. Y la natura en todo su resplandor sin nombres algunos”. ¡¿Padre?! Sé que has tratado de muchas maneras sacarme de este espacio bajo tu tiempo, y hasta mandaste a aquel ciego ser que era mi esposo entre la loca normalidad del hombre -pero que cuando vino- Se disfrazó como un escritor despierto [suponiendo que no lo reconocería] para así tratar de responderse -lo que hasta este instante- Él no ha entendido de mí, que mi locura fue aceptada por lo que soy y no por lo que digo ser: ¡Y cómo bien sabes papá! ¡¿Una vez que despertamos la mente y la mantenemos constantemente despierta?! ¡¿La mente?! Se olvida del pensamiento común, ¡¿y lo igual?! Pasa a ser parte de la idea del que piensa en todo por más que lo que piense no esté presente aquí y ahora, en pocas palabras, en nada: ¡Y cómo decía aquel autor que ahora no recuerdo su nombre! -“Cuando decimos que no estamos pensando en nada, ¡¿a la vez?! Estamos pensando en todo”- Así como de las pocas veces en que entramos “al abandono de lo superficial”: Esa área de la vida en que el silencio es nuestro único pensamiento, y el ruido ha dejado de estar para convertirse en un arte caótico, como eliminado a las fronteras de lo que no se sabe en sí, si es preferible ser libre y loco, o volverse loco a cómo lo hizo mi esposo, por medio de las voces de sus personajes -mientras que él mismo- Seguía normal como la humanidad, pensando y nada más que pensando: Y es lo que he tratado de explicarles tanto a Miguel como a todas sus vicisitudes creadas desde el término de su utopía sinfín: ¡¿Al Escritor?! Diciéndole que me entreviste para que me deje ir de una vez al origen de mi núcleo. ¡¿A Serguei Aurelio?! Exponiéndole que me deje de amar desde su alma -porque aún su propia alma- Tiene mucho amor guardado para entregárselo a quién lo pueda querer de forma libre y placentera. ¡¿A La Voz?! Agradeciéndole que me haya olvidado [-¡Bien por ti cariño!-] porque de esta manera -el que escribe sobre la vida y el que ama lo que no es suyo- Puede proseguir entre los caminos del espíritu sin que existan vacíos qué llenar: ¡¿Pero tú con tu tiempo padre?! Aún sigues tratando de liberarme de este psiquiátrico; no te preocupes padre, siempre serás mi creador, pero no siempre serás mi tiempo, porque el tiempo es lo que es: Una excusa que utiliza la existencia para regresar al ciclo de la vida, otro sentir. Mas un pajarito me dijo por ahí que vienes con una mujer llamada Eleonora [-¡¿Estará dispuesta a conocerse?!-]. Te amo.
Carta de Miguel para Alberto.
¡Saludos Alberto! ¡Cómo siempre! ¡Esperando que estés muy bien! -¡¿Si te preguntas en dónde estoy?! Déjame decirte que me vine a Suecia, nunca me imaginé llegar aquí, pero la vida gira sobre la rueda del juego de la montaña rusa, y uno jamás sabe lo que se va a encontrar al bajar o subir, así como también, la vida y el destino saltan juntos entre lados diferentes mientras que se observan sus ojos, emociones, y sentimientos distantes -mas no tan lejos como para amarse y valorarse así como lo es la vida y la muerte- para cuando juegan a la rayuela así como “La Maga y Horacio” de Julio Cortázar, dos locos amores incomprendidos hasta por ellos mismos, pero que aun así, hacían lo posible para que “la razón y la emoción” trataran de reservar eso que uno nombra como “amantes de almas”: Espíritus libres pero no tan sueltos como para dejarse ir el uno al otro, ¡¿y si se iban?! La vida, los traerían de vuelta; destinos Alberto, nadie lo cree, mas cuando ocurre, le llaman casualidad; nada es casual, todo se planifica, todo se crea para luego creerlo, sea por nosotros, por otros, o por algo superior, causas mayores: El Creador en Persona. Alberto, como te decía, al llegar aquí a Suecia, compré una pequeña casa en una calle que “casualmente” se le conoce como “La Calle 7 de Berlín” -¡¿Viste?! ¡Te lo dije!- En todo el mundo hay una ciega calle con ese nombre, no me preguntes “por qué”, pero existe, y en todos los países a los que yo he podido soñar, visitar o vivir a mediado o largo plazo, se halla esa esfera; bueno Alberto, una vez que me instalé en esta casita que es muy tranquila, conocí a unas buenas personas muy agradables, me contaron la historia de una bella mujer llamada “Cecilia Algotsdotter” que fue la esposa de uno de los caballeros templarios más importante de la época, el cual, gracias a este hombre, los reinos se unieron en uno solo para ahora llamarse a lo que se conoce como “Suecia”: Un legado que hasta el día hoy perdura entre los tiempos, dándonos a entender, que a veces cuando se pelea una guerra para al fin alcanzar esa sana paz del hombre, una vez lograda, debemos abrazarla porque uno nunca sabe cuándo la paz se irá debido a los vacíos que hace del miedo su tiempo, un pensamiento que solo le produce al hombre batallas. ¡¿Y lamentablemente para la humanidad actual?! Solo eligen olvidarse de las historias en vez de leerlas y aprender de ellas para no cometer los mismos putos errores del pasado, esos que nos llevaron a lo que hoy seguimos siendo cada uno, nada, porque somos nada cuando el alma no es quien vive y existe; sin alma Alberto, nuestro espíritu es nadie, es solo una vacía energía para crear sombras entre nosotros, para solo cortar nuestros vínculos naturales tanto con los animales como con la natura; se nos ha olvidado respirar tal cómo lo dice la bella canción de “India Martínez”: Una hermosa española que canta como si fuese su “último día de vida”, darlo todo en amor. Aprendí que vivir en el pasado no es bueno; tal vez recordar sí aquellas cosas que nos hicieron mejores, que nos tocaron el corazón, que nos impulsaron a poder ver a la vida desde diferentes ángulos entre los puntos medios de nuestros espejos, de nuestros reflejos como ser; de las consecuencias por cada decisión que se tome; y aquí estoy, sonriendo al fin feliz en una playa en Suecia con Elena -Sí Alberto, ella lo intuyó al verme- [¡Vive y solo vive!] Adiós.
Carta de Tesieth Para Serguei Aurelio.
Quizás no me recuerdes Serguei Aurelio, pero yo antes era tu espíritu, solo que ahora soy libre de todo aquello que nos ata a una idea tras otra mientras que vamos cumpliendo nuestro propósito en la vida, “nacer, crecer, y aprender”, la forma del pensamiento así como los sentimientos por las que cada emoción es una razón de poder ser y ser otra vez; como del necio que reconoce que lo es: Y se convierte en el sabio por la que su necedad lo llevará al detrás de la cortina de toda sabiduría como del agua que cae y se levanta para volver a caer, lo inalcanzable de lo que supone ser alcanzado; de todas maneras mi viejo amigo, yo he llegado sin causalidad alguna a la casa de lo que antes era nuestro hogar, lo que “El Campesino Juan” [el que fue nuestro maestro en común] nombraba como “El Templo Sagrado de La Creación”, el rompecabezas de la existencia -¡¿Te recuerdas Serguei?! ¡¿Cómo Miguel se molestaba que al tenerlo ya armado se lo desarmábamos nuevamente sin que tuviese él la oportunidad de montarlo en un cuadro y lucirlo como uno de sus mayores logros en la vida?! ¡Qué otros lo aplaudieran cuando que el aplauso debía ser dado por el cuadro que se va pintando por medio de nuestro propio lienzo! “El ser del ser consciente”- y no porqué la busqué Serguei, sino que algo me trajo hasta este momento en el tiempo en el que todos éramos uno sola pieza, de cuando el pensamiento y “yo” [-Me escuchara “El Maestro”, es que ya lo escucho diciéndome -“No menciones a tu “yo” para cuando tú seas, menciónate por lo que tú eres para cuando seas el ser”-] como energía éramos “un solo ser” contigo como consciencia; pero así somos todos para cuando la realidad del “presente ser” se distrae entre las realidades del “yoísmo” de las tres dimensiones de la mente sin su soy, “la imaginación, la ilusión, y la creación”, porque “del que imagina sueña, del que duerme “levanta”, y del que crea evoluciona”. Te cuento Serguei, al llegar a este espacio ya superado por lo que antes tú fuiste, un levantado, el propósito de otro propósito [lo que Miguel llamaba “El Creador del Creado”, de cuando unimos “la mente con el pensamiento”: Una simbiosis por la que el ser superior es el ser inferior no más que en diferentes niveles de la consciencia suprema, “el éter”, el origen de todo núcleo, el antes de toda vida. “Lo real”, el ser del ser, y “la realidad”, el después del regreso del viaje, de cuando somos vidas y muertes; de cuando la muerte renace en vida para existir, de cuando la vida se mira a sí misma para renacer al ser de lo que aún es: Un ser eterno que no muere, no, sino que vuelve a la existencia no más que para renovarse y así abrir las ventanas por las que tantos eones no se abrieron por miedo; como cuando alguien muere y a la vez, nace una vida que a lo pronto morirá porque del ciclo abrimos y cerramos para cuando evolucionamos a otras formas de lo que en sí no existió sino que se sintió a cómo si hubiese existido en realidad] ¡¿supe que lo que soy?! Son recuerdos de a ratos por lo que pasamos para aquel entonces de cuando aún vivíamos entre la sola idea, la memoria y la forma; y entre tantas reencarnaciones por las que tú has pasado sin descanso alguno al igual que la voz interior de lo que eres como alma, yace mi despedida Serguei Aurelio, y me despido porque mi “yo” no renace, mas tú, siempre renacerás. Salúdame a Alberto, tu ser. ¡Adiós! [-Adiós Tesieth-].
Carta de Miguel al General Malionic.
“Buenos días, buenas tardes, o buenas noches” General Malionic, de seguro usted se estará preguntado acerca del porqué “yo” le he confirmado “tres formas” de darle “las buenas nuevas”: Informaciones que “la gente” cree que para “el otro” será una noticia positiva tal cual a cómo quien la recibe en su “yo interior”, que todo cambia “de bien en bien” si quien se dispone a cambiar acepta que hasta “la pluma” de un ave se mueve a según los vientos [-sabiéndola dirigir a donde tenga que dirigirse-] y no a la forma del hombre que la resguarda bajo su interés o la bota en donde la vida deja de cobrar todo sentido, en los pensamientos, porque cuando solo pensamos, no estamos actuando con “el ser consciente de la mente”. ¡¿General Malionic?! Tengo que contarle un sueño que tuve con usted hace poco, mas lo que resulte del sueño, recuerde que las imágenes vívidas son meras creaciones que existen al otro lado de nuestro mundo que llamamos realidad, en donde “la existencialidad del hombre sin su ser se fragmenta en tres vastas realidades entre su “tiempo” y sus espacios, amor, razón, y control”, como si el amor tuviese sus razones para controlar en vez de liberar lo que no puede, su “apego”, como si la razón tuviese sus amores que le controlan lo que aún no ha liberado, su “verdad”, y como si el control tuviese las razones por las que encarcela lo que el amor no controla al “no ser”: Sus “mentiras”: ¡¿Y nuestro mundo General Malionic?! Vive más de las mentiras del hombre que de las verdades de su ser; como si el engaño del pensamiento fuese la única forma que hay por la que el hombre puede sobrevivirle a sus propias crueldades, mediocridades, e ignorancias; pero no se preocupe General, los seres despiertos de este mundo saben que algún día la vida del hombre acabará para darle paso a una especie más consciente de sí, en donde las líneas del tiempo del amor, de la razón, y del control, en vez de estar separadas entre ellas estén juntas para que hagan del nuevo ser “un ser dimensional”: Aquellos que con el tiempo han aprendido a decir la verdad pase lo que pase; pues “la verdad nos libera de los encierros del pensamiento”. ¡¿General Malionic?! Desde que usted llegó a este mundo, sé que aún tiene sus razones para no creer que la permanencia de la raza humana deba seguir existiendo, y sé al igual que usted, que los seres humanos merecen ser destruidos de una vez por todas, porque si hablamos de plagas, la peor es la humanidad, pero si usted ha llegado a este mundo para acabar con esta plaga, déjeme entonces permitirme contarle el sueño que tuve con usted: “Una niña le decía a un hombre -¡Papi sálvame!- mientras que su creador se encontraba al otro lado del muro, al ver la niña que su propio padre la había escuchado y que aun así no hizo nada para saltar “el muro” y salvarla de su desgracia, ¡¿la niña?! Entró en un eterno silencio, ¡¿y el hombre que ella creía que era su padre o su creador?! No era otra cosa que su verdad”. ¡¿General Malionic?! ¡¿Por qué ignoras lo que aún queda de bueno en el hombre?! ¡¿Acaso no crees que algún día la humanidad en verdad cambiará para bien?! ¡¿No es de sabios dejar que “el ignorante” lo busque una vez que el muro sea disuelto entre sus pensamientos?! -“El arte del hombre es la única verdad por la que yo le creo a su propio ser”- decía aquel escritor que una vez conocimos cuando cruzamos juntos el puente de la discordia, yo como el amor, tú como la razón, y él como el control.
Carta de La Vieja Rosa Inés al Relojero.
¡¿Cuánto tiempo sin saber de ti Restimou Bilfrai?! Ha pasado tanta agua por “El Río de Neverausth”, que hasta “las tres flores del hombre” siendo él con su ser, “su paz, su fe, y su esperanza”, han dado sus frutos una vez que mi nieto, “Pablito” [-¡¿Te recuerdas de Pablito?! ¡¿El niño que jugaba con aquel que le decían “Insrra-El Caminante”?! [-¡¿Abuela?! ¡¿Qué haces?! -Escribiéndole una carta al “tiempo”, -Dile que le mando muchos saludos, que lo extraño, y dile también que me salude a su nueva amiga, “Eleonora”, que le diga que sigo enamorado de ella, -¡¿Te enamoraste de “la duda” Pablito siendo aún tan joven?! -Me enamoré porqué de ella aclaro mis ideas al pensarla] ¡El que camina libre sabiendo que “el tiempo” lo apresará en libertad de otra forma!-] las sembró desde su ser para cuando sus “raíces” se han transformado en “el árbol de la vida” una vez que su existencia ha crecido en espíritu; como quien reencarna de alma en almas pasando de un propósito a otro, razones por las cuales, “el hombre” ha sido o será esa “flor del amor” por la que “el odio” aprecia desde su “vacía vida” porque de alguna manera u otra tiene que darle “sentido al principio de su vacío”, que “los lienzos del tiempo no se pintan por sí solos, sino que es el espacio quien lo hace al aceptar que todo sucede por una razón de ser", así como ha sido o será ese “pez” que nada libre desde su vacío porque al mismo tiempo lo va llenando “de vida” por medio de un océano repleto de existencias tanto bellas como absurdas -aun si lo absurdo sea feo- aunque el ignorante no se embellezca hacia ese destino por el cual está predestinado a ser el nuevo sabio por el que el viejo que lo toma como su alumno le continúe dando clases de lo que es tener más paciencia de lo que él ya aguanta al verse en su espejo, “envejecer”: Ese recordatorio de que todos a su momento volaremos tan alto a cómo lo hace el águila una vez que se desprende del cuervo para cuando lo oscuro olvida que ciertas cosas solo se aprenden y otras son a cómo son desde su “nacimiento natural”: Una poesía en vida tras otra que va recordando lo ya leído, pero “es ley del que nace en lo oscuro renacer para que su vuelo se ilumine en luz”, porque una vez ahí, en ese poema, hasta los pensamientos nos abandonan así como nuestro espíritu porque han encontrado en dónde hospedarse al nosotros volver a “la oscuridad de la nada”: En el recuerdo de quien nos amó siendo nosotros su todo o en la memoria del lago del olvido de quien nos odió hasta que tales pensamientos olvidados por el hombre -mas no por el alma- se encuentren y se superen los unos a los otros al ser lo que siempre fueron, una existencia sin más, una evolución que pareciera no serlo sino que más bien se muta, pues “quítale las alas a la mariposa y esta seguirá teniendo la forma de un gusano”, como si el creador nos diera otra oportunidad para transformarnos y seguir y seguir; tal cual como el hombre que al volver después de su muerte en pez [-no sin antes haber volado en lo alto con el águila-] nace en el cuerpo de una niña que “al hacerse mujer” vive a carne propia lo que este [-siendo “solo hombre”-] no valoraba porque a la semejanza “no era su imagen”, la tan complicada tabla de los números del “universo”: Ese ser de vida que le expresa a la misma muerte en persona -¡Yo seré el ser de la madre de quien tú paras con dolor, el llanto feliz del estar vivo!- y sé que tú lo estás Restimou Bilfrai, renaciéndote desde “la duda”. Saludos a Eleonora. P.D. No te olvides que en esta casa de mi existencia, puedes hacer de tu hogar un jugo de naranja; con amor, tu agridulce “Rosa Inés”: Tal como el baile, y sus pasos. Bye.
Carta del Campesino Juan a Miguel.
“He llegado a un momento en mi existencia, en que mi amor por el mundo, ha sobrepasado los límites por el que la humanidad no ama al hombre, su vida.” ¡¿Recuerdas este pensamiento Miguel José Orellana Pérez?! Lo escribiste tú sobre la mesa de la existencia eterna en la que todos nos encontrábamos reencarnados cenando como seres sintientes, de cuando sentimos que estamos viviendo en verdad: Y te lo escribo en esta carta, porque al leerlo una y otra vez al sentarme yo solo a cenar, cada vez descubro “un mundo nuevo” en ti desde mí -“y de este” a otro- como quien se dispone a leerse desde su historia ya escrita con tal de saber en qué parte de ella se ha equivocado, si en el comienzo de su origen o si en el origen de su reencarnación, dos desarrollos por los que al corregirlos, el futuro, nos cambia la lectura. ¡¿Miguel?! Gracias por enviarme una copia de cada uno de los tres libros que escribiste de “Los Intuistas”, si me hubieses enviado uno solo, sea cual sea su orden, el primero: “Neverausth: El Mundo Nuevo del Supra-Hombre”: Ese que ha despertado su mente aunque otros sigan dormidos desde sus pensamientos, el tercero: “Allauya”: Ese espacio por el que al tiempo somos la realidad de nuestra suprema consciencia, nuestros despertares como hombres en ser, o el segundo: “Terra: La Gracia de La Esperanza”: Ese valor por el que la vida del “hombre” cobra sentido sea que crea o no en su “fe”, el resultado por separado de lo que yo habría leído, no alteraría el factor de lo que se pudo desordenar al leer solo uno, pero este detalle que tuviste, de hacerme conocer tus “tres mundos” sin que ninguno se separaran del cuerpo, de la mente, y del espíritu de lo que somos como seres, razón de ser, es como quien asume la consecuencia de sus acciones positivas, un efecto dominó que al terminar de desencadenar los eventos ocasionados en negativo, estos se transforman al asumirse el uno al otro; lo que la humanidad casi no hace, y si es que lo hace, es porque existe un interés de por medio; mas quien decida ser diferente al resto de los seres humanos, es porque a elección de voluntad, ha de ser conciencia voluntaria. ¡¿Miguel?! Quería decirte -por si no te lo he dicho- que estoy muy orgulloso de ti, desde que fuiste mi discípulo hasta el día en que yo me convertí en el tuyo, supe que llegaría el día en que “tu arte”: Es como de quien lo forja para verse “reflejado en él” e irlo mejorando y no para que otro le forje desde el suyo el espejo de lo que ha de mejorar al reflejarse, dicho de otro modo, tú has llegado a un nivel de consciencia en donde lo que haces con tu realidad no necesita aprobación alguna porque al ser tú quien concientice lo que eres como hombre, un ideal a seguir por más erróneo que sea, dejas de seguirlo a él [-porque para él no le importa lo que piense tu mente-] con tal de seguirte a ti mismo como “tiempo de ser” y como espacio para ser, de cuando la existencia de lo que seremos es para con la vida de lo que somos ahora, desde un niño que sonríe de felicidad, un adolescente que ha dejado de reírse desde la suya al verlo ser con lo que lo hace feliz, el amor, hasta el adulto que va perdiendo su sonrisa porque le ha permitido al hombre que le invisibilice su alma, y desde que tú te convertiste en la persona de tu alma, amas al hombre tal y cómo es, un bello error. Me despido Miguel, pronto nos veremos para cuando “Los Intuistas” nos llamen Jacaranda.
Carta del Relojero Para Eleonora.
¡¿Eleonora?! Sé que crees que te he fallado o abandonado “lo cual”, desde un punto de vista muy frío, sería peor, pero no es así “Mi Eli”: Hice lo que tenía qué hacer, sacarte del manicomio del hombre con tal de que tú “te liberaras” desde tu tiempo en aquel psiquiátrico por el que muchos han podido sanar sus absurdeces en relación a la existencia de quien no hace otra cosa que quejarse o maltratarse [-“si es el caso”-] a motivo de que otros le puedan preguntar “por qué”: Una interrogante, que hasta para la existencia misma, pareciera ser más un “agujero negro” [-en donde todo desaparece aun cuando sigue ahí aunque no lo podamos ver pero sí sentirlo-] que un “eterno espacio” en donde cada uno de nosotros, “los seres”, aparecemos como de la nada [-¡Qué curiosidad!-] porque así se comporta la creación, que cuando ya tenemos todas las respuestas, la muerte nos dice “despídete, llegó el momento de irnos”: ¡¿Y cuántos años no han pasado desde que yo me despedí de “este mundo”: Uno que creé para que el hombre no se despidiera sino que renaciera al “él” creer despedirse de mí?! Pero el hombre no aprende querida Eleonora, quizás mis erróneos e intencionales cálculos fue el caos que lo enseñó, o quizás fue el error al yo pensar que el hombre sería bueno, o quizás, desde mi ignorancia, presioné al hombre para que desde sí fuese a mi imagen y no a la suya; no sé Eli, pues algunos dicen que yo sentía envidia de Adán porque al verlo tan alegre estando tan solo no pude soportar la idea de que él fuera más feliz que yo sobre un Edén que carecía de un jardín profundo y que por eso, y no más que eso, fue que Lilith apareció como de esos desencadenados eventos en donde la última pieza al caer, es como el fruto que cae de entre los árboles al madurar, mas después, supe, que Lilith no sería la indicada [-¡Tú lo sabías y aun así dejaste que “Eva” creyera que era yo la puta serpiente cuando que debiste ser tú! -¡¿Por qué?!- ¡¿Dime por qué tengo que ser yo a la que culpen por todo lo malo en el mundo del hombre cuando que tú, al verme a mí, decirle que soy lo que soy, un mal creer bien, te apartas como si no te importara mi juicio?! -¡¿Acaso es, que ya el hombre no te importa o por lo menos el niño que aún habita en su injusticia?!- ¡¿DIME?! ¡¿Soy yo la que juega a la existencia, o eres tú el que cree que el hombre es un juego de azar?!-] porque al ver su conocimiento, intuí que mi sabiduría no se multiplicaría [-Perdóname Lilith, -¡¿Ya para qué?! -¡¿Si al final de los tiempos?! Habré sido “la única” que amó al hombre tal a cómo él es, un “pura sangre”, no tú… No tú, que al verlo sangrar en la guerra, alimentas a la misma con más caos -y caos- porque a según tú -“EL QUE YA ES”- el buen hombre desde su orden le da fin a los sinfines con su esperanza, creer que existen “Los Buenos De La Cruz” cuando que ninguno [-¡Y TÚ LO NECEAS!-] “no sabe estar en paz” consigo mismo; mas cuando el hombre me busca al desearme desde su oculto placer, de su muerte, desde su crucifixión, pregunta por ti al tener su copa levantada al morir ya sin beber [-¡¿Y Dios?!-] y aun “soy yo” la injusta al decirle “no lo verás porque tú... Tú no has muerto”: He aquí tu castigo, le he dado “El Grial” con tal de que tú “A Sed”: Te Justifiques-] a virtud de que Lilith era la rebelde, es por esto que hice a “Eva”: La que de alguna forma como madre sangra de aquello que bebe su hijo si no es del mío. ¡¿Eli?! No te abandoné, lo que hice fue, que desde mi amor, sangraras al tú “solo culparme”: Es este el milagro, “mi perdón”: Justicia.
Carta de Victoria a Chay.
¡¿Mi querido Chay?! “A donde quieras que vayas... Aun en el manicomio del hombre, un terreno sin jardines, o en su psiquiátrico, una flor en búsqueda de la eternidad, te encontraré y no porque lo desee, sino porque es parte de la vida, morir; de todos modos no te preocupes. De todas formas... Existimos”. ¡¿Chay?! Te preguntarás por qué estas palabras [-que te escribo para recordarte; y sí, lo hago aunque creas que no-] comienzan por medio de todo aquello que alguna vez tú me escribiste al verme sola con mi bicicleta mientras que un servidor me servía el desayuno que pido los días sábados muy temprano por la mañana en aquel café con vista al mar, “ensalada mixta acompañada de finos panes franceses”, y jamás se me va a olvidar la cara de asombro que pusiste al verme comer lo que casi nadie come hoy en día, “sanidades”, ¡¿y fue tan gracioso tu rostro, tu expresión de que por qué yo comía verduras y frutas en vez de llevaderas emociones, como el de un asado argentino, tal como las cosas que la humanidad digiere para luego culpar a la verdad que todos rechazan, las agrias naranjas de la vida, “yo te lo dije”, que el jugo que me regaló La Vieja Rosa Inés?! Me lo hiciste hasta botar dulcemente por la nariz de la risa que me dio al verte fumándote la existencia con aquello que nos mata, “vicios y vacíos” dirían los psicólogos al psicoanalizarnos con nuestro dinero porque de ello se creen “y que” normales; tú con tu cigarrillo viéndome sonreír desde lo que yo considero que no debería ser, y yo con mi fe de que algún día tú lo dejes para que me enamores desde la sana felicidad de que todos, sí, “locos estamos al enamorarnos de lo contrario y no de lo igual de todo porque sería una pérdida de tiempo, ser nada ante lo mismo”, hacer que las personas se parezcan a uno cuando que la natura de todo, “vivir y dejar vivir”, es la de quererlas tal a cómo son, que aunque se quieran tirar de un puente, ¡¿si al tercer llamado para que no se tiren no nos miran?! ¡¿Hasta lo último?! Hay que respetarle sus decisiones, pensar que el mundo es cruel cuando él ha sido inocente desde el comienzo”: Una inocencia que creía perdida hasta el día en que te conocí, volverme a enamorar del necio amor; del amor por el hombre, del amor por el individuo que habita lo que el ser humano niega, su existencia: Una que tú me has revelado de nuevo, preguntarme si “el arte de la vida, amarlo todo”, aún me busca como para escribirle mis sarcásticas y sabias palabras o como para cantarle lo que de mi propia voz [-sin tonos armoniosos-] no dice por orgullosa, que me he alejado del mundo, o si yo lo he olvidado al amar lo que más me conviene porque me aterra pensar que una verdad distinta a lo que soy me cambie; pero ahí, en el medio de mi risa y de tu poesía muerta, “Fumados Amores”, me dijiste [-“No quiero que nadie se parezca a mí, sería muy estúpido desearlo. Quizás, si de placer se trata, es, de que todos mejoren; incluyéndome”-] que el momento de encontrarte “Chay” llegará, ¡¿y que al hacerlo?! Mis pensamientos han de ser tú porque desde el principio te he buscado aunque mi orgullo silencie la voz; que yo soy esa mujer por la que los buenos hombres le cantan al verla, la muerte de quien no teme morir logrando sus cambios, Victoria: Ser tuya aunque nos fumemos la vida; sentir.
Carta de Brisanio Smith a Antonella.
“Si las paredes del hombre cayeran, aprendería él reconstruir su humanidad” -¡¿Doctora Antonella de La Cruz?! ¡¿Si usted entendió este pensamiento que le expresé por encima de lo blanco del sobre que abraza esta carta por la cual a hoy le escribo; mas no sé en qué momento le llegará a sus manos?! Es porque tanto “su persona” como “yo” tenemos mucho en común- ¡¿Y si no?! “La vida nos entrelaza como si fuéramos peces de arena en el mar, “liberándonos”. Tal vez del hombre”, que “no todos quieren saber para cuándo desaparecerá “el mundo”, los que sí, es porque del mismo descubrieron la salida; un escape hacia “la búsqueda”. No la del hombre en “tierra”, de lo que él sufre, sino la de su libre muerte; iluminación”. Y esto me recuerda Doctora unas palabras que “El Relojero” me manifestó cuando le fui a llevar unos relojes de pared que tenía dañado en mi casa, que a según él, usted muy bien las conoce desde su hogar, desde “La Fundación” por la que los seres humanos evolucionan su persona: “No te sorprendas para cuando “la duda” del hombre en caos se complique porque de aquí ha de responderse su cuestionamiento, el porqué de su paz, su negada aclaratoria”: Campanadas que resuenan cada cierto tiempo desde “lo sagrado” del corazón como para decirnos “ocúpate de amar al hombre; mira que “la mente”, no la del ser, sino la de sus “pensamientos”, le produce muchos vacíos; desocuparlo, incluso, aun del amor”. Y como todo no es casual desde el hombre, sino que es la causa quien le planifica la vida -aunque sí, algunas veces le permite hacer las cosas a sus maneras cuando ve que su mente es consciente de lo que él hace, de lo contrario, le cambia la jugada aunque el ignorante se pregunte “hasta cuándo el espacio en el que estoy ocupará el tiempo en el que no”- porque, ¡¿quién contra la vida si es tan sabia como la experiencia de un buen aprendiz?! “Nadie”: Porque ni el mejor maestro ha dado con los resultados de la totalidad; es cuando me pregunto Doctora Antonella si en algún momento de la vida, o de mi vida, o de la suya, “la duda” nos reconocerá a los dos sin que nos olvide -y no sé si de frente a la muerte, o la muerte de frente a la vida de quien como un empuje, “es”- como para, de lo que renace, seguir existiendo en “el tiempo”: Uno que se alarga con palabras, se acorta con acciones que pasaron al “olvido. Lo que somos en realidad; qué triste”. ¡¿Y uno que con amor?! Le diríamos a quien creó al tiempo [-he muerto hoy para ti; hoy soy de la humanidad. Hoy “los hijos de la calle” son mi natura-] “déjame ser; déjame amarlos a mi manera; déjame olvidarte un poco como para amar mi verdad” [-al animal que habita entre “razones de hombres”, lo que para mañana me devuelve a tu ley, al ser de tu espacio, “yo soy”-] porque de la verdad somos todos al morir y de la razón somos al punzarla. ¡¿Doctora?! Cuide bien de “La Duda”: Dígale que la amo y que, “hasta los pétalos de las flores confunden a las abejas”.
Carta del Escritor a Alberto.
Mi querido y apreciado Alberto; tiempo sin que sepas nada de mí -desde que “las españolas me enamoran”, aún, con sus bailes de la noche -“pero qué guapa”- me he dedicado a escribirle al “Señor Sol” -como lo diría “Juan Gabriel”- como si nosotros los latinos de la libre filosofía, de la que está abierta, aun, para los engaños de la mente, que “no hay ser más mentiroso que el corazón cuando ha dejado de pensar”, nos dejáramos cegar por “el pulso de las naciones” al sentir que “los latidos del tiempo nos aproxima a una existencia sin precedente; de un morir aparte”: Sin avisos en vivo y en directo de que todos, "sin excepción, somos, en sí, una especie de rescate coloidal" segundo a segundo cuando la lobreguez del ser ha dejado de estar en “espíritu-luz” entre nosotros: Almas conscientes de que lo son; de que a su momento, “los coloidales”, como aquel que todo lo puede -y sin medir las consecuencias de “los coexistentes”- nos desinfectan para que puedan las futuras generaciones de alguna forma “sobrevivirnos” o al menos soportarnos las directrices que ya conocemos como parte de lo que somos como “existencialidad continua”; de que "la vida continúa" queramos o no desde “la vigilia” del ser que, aun sabiendo que duerme en “la mente”, ella, la presencia digna del sueño, es decir, la permanencia que nos levanta de la cama, irónicamente "la muerte" que nos renace, sigue atenta a la existencia de todo o de nada [-que lo es todo a la vez-] porque "las ideas, así como la distracción, "horizontes", en lo imposible abducen", pero más, de las realidades autómatas que han sido inducidas por quienes se creen “humanos” porque nacieron “siendo humanos” sin que “ellos” se interroguen en esos "con-vivires" del desarrollo sincrónico para con uno en lo espiritual y mental, “¿qué es ser-humano cuando todas las infologías han desaparecido?”: Y si en verdad nosotros, los mensajeros del creador, quisiéramos responderles a los que aún reposan en las interpretaciones de los demás, es como si tratáramos de convencer a las masas de que "los hijos" no "son" de ellos sino "de la vida" -y que al crecer ellos, nos desprendemos por completo del “ojo” -y de sus mundos- porque confiamos que lo superarán- cuando que los hijos, hijos son por siempre “pase lo que pase”: Y empiezo por decirte de que “estoy bien”. Dos palabras que se distorsionan si le agregáramos un "yo": Lo que en tus dudas en sangre leí -yo estoy bien- cuando descubriste que Eli, en un momento de desesperación, huyó del escritor que habita en ti y así dejarse llevar por “los ecos del tiempo” -que para muchas mujeres pareciera irse más rápido que para los mismos hombres- cuando en verdad "la plenitud vive en nosotros": “Un Volver al Ser”. Pues una vez escuché una frase que decía: “Nosotros los escritores somos vampiros. Y a menos que la persona correcta nos conviertan en humanos, seguiremos siéndolos”. Alberto, existen yeguas indomables, pero hasta la más “feroz”, un caballo la montará.
Carta del Sr. Relojero a Eli.
¡¿Eleonora?! Existen dos frases de la humanidad que me encantan y no por lo sencillas que son, como las personas que se conforman con lo fácil, sino por la profundidad que emite cada palabra que contempla tales pensamientos en similitudes por medio de sus peldaños, digamos, que estoicos. La primera reflexión dice que “el hombre propone y la mujer dispone”. Y la segunda, bajo la brújula del analítico: Aquel que piensa para luego expresar lo que de sus elecciones “ha determinado ser” desde su “yo” -así como del que considera -lo que es- “lo correcto”- plantea que tanto las proposiciones como la disposición estrechen sus manos como para llegar a un común -y muy feliz- desenlace: “EL HOMBRE HACE A LA MUJER Y LA MUJER HACE AL HOMBRE”: ¡¿Y si te preguntas por qué traigo, como acotación, estas dos formas de aprendizajes para aquellas relaciones que parecieran ser difíciles desde el comienzo pero que perduraron con el tiempo porque algo más “qué tácito” las retenía, como por decir, ese manifiesto del alma o esa expresión que del espíritu procesa lo que nosotros deseamos y, que sin saber, queremos sí canalizar?! Es porque la muerte me propuso que si ella como mi esposa podía disponer de los derechos que le doy como amante para hacer del tuyo [-pese a que te decretes en-] una rebelión de relatos orados, rezados, o escrito que fuera en contra mía o de sus revelaciones [-que aunque tú creas que son de ella cuando que son tuyas en realidad-] ya que “de cada verdad renace nueva vida”: Un resurgimiento que rompe con todos los estándares socio-conductivos de lo absurdo de Camus; de que en sí “¿La Montaña de Mahoma?” No se movió porque “lo que fue hecho para permanecer prevalecerá desde ese punto” [-y que de esa quietud “el propósito” se extenderá debido a las otras formaciones de un tiempo que no le pertenece, como lo que vuelve, nace, “es”, sigue, sino de aquello que retorna en cuanto lo amerite la gracia de la sujeción-] “y lo que fue creado, como el sabio, para ser intuido, como el ignorante, tendrá entonces que, como el hombre, moverse, como el aprendiz, a donde la naturaleza le diga desde su eco” [-¡MONTAÑA MUÉVETE PORQUE TE LO ORDENO! -“Muévete Porque Te Lo Ordeno”- ¡porque te lo ordeno!-] porque esa voz superior, del que te airea lo que debes hacer, “eres tú soplándote” lo que otros no quieren que hagas porque así, como “los espacios de la sociedad”, del exitoso sin amor o como del recuerdo de amores sin ser “¿un qué de más?”: Es lo que “la doble vista” de la moneda desea que perdure sin que tú la toques porque en dónde te halles, como en “el estancamiento” [-sin que del mismo se libere en sí-] es mejor que ser libre a suerte cuando que: “No hay mejor recompensa que “ser nada para uno ser” que ser nadie en un mundo totalitario de pocas nadeces”: Pues como alguna vez lo escribió aquel hombre-ser del Método Orellana [-mientras que pensaba él en su Alejandra Pizarnik que “al parecer” reencarnó [-después de que ella fuera de la novena de Beethoven-] por ahí por el año 1981, sobre la carne y la piel de quien hasta ahora ha permanecido intuyéndola desde 1982-] “el pasado siempre busca la forma de acosarlo a uno en la tristeza a menos que lo exiliemos a la felicidad de las incertidumbres”: Lo que me lleva a decirte, Eli, que “algunas famas, como las pipas de maderas, requieren de algunos que otros “Cronopios” que la pulan”. Si no ellos; tú, o yo.
Carta de Eli al Sr. Restimou Bilfrai.
“No me preocupa el hecho de que la humanidad pierda lo que la caracteriza, darlo todo por amor o por “interés” que a la larga es lo mismo, sino el modo en la que otras especies en el futuro nos idealicen; sin hallazgo humano”. ¡¿Sr. Restimou Bilfrai?! Estas palabras que ahora usted está leyendo [-aunque conociéndolo bien, sintiéndolas como si fueran suyas porque en realidad “no hay pensamiento que nos separe de lo que ya fue imaginado como uno solo si no es aquel que a la forma misma se imagine o piense a sí mismo; ideas”-] surgió de una desconexión que tuve con “el exterior” del hombre una vez que Upteickh, mi padre, ¡¿para el individuo consciente?! “La Estrella de La Mañana”, para otros, “Males Necesarios”, me fue a buscar a La Fundación [-en la que fui ingresada por los intuistas, mas, no porque lo quise desde mi espacio, el caminante-] diciéndome que era momento de “hacer un viaje” los dos hacia “Las Islas Vagantes y El Universo” [-reconocimiento, aceptación, trascendencia-] que bien se parecen sin destinos a “La Isla del Perdón” cuando has comprendido los beneficios de no teorizar a Dios, como por decir, de no caer en la psicosis “más preguntas que respuestas” o en las tácticas de los convencimientos de los dogmas filosóficos del pensador pragmático [-“cada quien con poder, bueno o malo, convence al débil como pueda”-] sino de permitirle tú a que sea él quien intente interiorizarte [-“de entenderte con la sabiduría de las almas sin saber cómo lo has logrado; como quien conociéndose en espíritu utiliza esos conocimientos con el fin de ser verdad”-] y que en el transcurso de lo que, experimentáramos de un lado a otro, “emociones”, así como tierra firme, “sentimientos”, como el océano tal vez, o en dado caso “consciencia emocional”, tal como lo es el viento para el aire, de que “si no existiese gracia alguna, por decir, de que vivamos con el uno, a qué le daría un respiro al ser cero en ella”, iríamos descubriendo, y sin negaciones, lo que él y yo habíamos reprimido; aquello que usted no más quería revelar, que “las separaciones del ser para con Dios no ha sido por culpa de la ambigüedad que lo a tiñe, naturalezas, sino de quien desvistiéndolo lo confunde; la causa”: ¡¿Y aquí, siendo yo con usted y con mi padre?! Puedo decirle Sr. Relojero, o mejor dicho, “Campesino Juan” para “Los Justos”, que “la historia de la duda siempre tendrá distintas versiones si al hecho de ser consumada no hay certezas que la aclaren”; como quien enamorado de una flor de Jazmín decide llevársela a su casa porque al hacerlo, y bajo su permiso, las raíces que la fortifican “estén donde estén”, en lo objetivo o subjetivo, le recuerda a su “antiguo hogar”: Esa sensación que captamos cuando lo demás sin ser nuestro, “el propósito, y aun en su necedad, pero más por el hombre, parece ser nada en un mundo de cosas sin sentido”. Es por esto que cuando la verdad me regaló “El Collar de Larinse”, ¡¿para los escritores o poetas?! “La Razón”, supe que debía verlo en persona para que así me explicara su gran poder; que usted, él y yo, al final, no somos tan diferentes como dicen. Soñadores.
Carta de Gabriel a Catherine.
¡¿Alma de mirada llamativa y voz?! Empiezo por agradecerte el hecho de haberte conocido -y en espíritu- aquella peculiar noche [-de que no te negaste a observarme por lo que “yo soy”, consciencia, y no por lo que algunos pretenden ser cuando están ante mí, seres-] en la taquilla del teatro cuando fui a buscar mi entrada para poder entrar al evento por el cual mis amigos de la oficina me invitaron: Uno que [-y “sin mala intención”-] terminó siendo un fraude para algunos en el lugar [-y no niego que para mi presencia, también lo fue; pero como dicen, “a caballo regalado, no se le mide la cola”: ¡¿Pero?! Claro, “debemos estar conscientes” de que, ¿si el regalo que se nos dio a futuro, al tomarlo, nos ahorca, como cuando creemos que el mundo nos pertenece? ¡Soltémoslo! Porque a la larga “lo que del universo no soltamos al dejar de ser, del nuestro lo será hasta que libre desaparezcan las necedades; nosotros”-] e incluso más hasta para una pareja que, después de haberlos divorciados hace unas semanas [-como unas diez, supongo, solo que no me vieron -y menos mal- porque si no, ahí sí que la cosa se hubiese puesto candanga; tú sabes, “la gente paga sus errores con uno, como quien le traspasa sus problemas al otro, “de que están viendo y no ven”, cuando que siempre tuvieron la solución en sus manos; ponerle un precio a la culpa que a según les vendimos nosotros como para descubrir luego si cobrárselas a los comerciantes; negaciones”-] ya que como veo que estaban en la “Fila-3” [-lateral “13”-] discutiendo con un señor que les decía “si ustedes no aceptan la cuestión de que el hombre es un animal, no creo que sean capaces de que algún día puedan liberarlo desde su jaula”: Fue cuando supe que “esa frase” le molestó tanto a la que fue esposa de Antton [-luego te explico quiénes fueron ellos-] que hasta él, y aun viéndome, tuvo que meterse en el asunto diciéndole a Angélica [-una diosa, en verdad, “pero” más necia que una cabuya sosteniendo a una guitarra que muy sola está hacia la pared-] “todo esto lo generé yo; por ende, soy el culpable acerca del porqué tú estás así, de que nada te cuadra”: Palabras de las cuales “La Mensajera” no comprendía ese apoyo visto a la primera porque, “¿para uno poder entender algo sin que “eso” en específico se nos repita en varias ocasiones: Si es que la oportunidad de que sea así, “rompernos”, llegara a estar disponible más por los carteros que por aquellos que requieren “saber más” que conocer” cuando: “Tan simple que “nada” es real, y más, si nos mostramos ante la expiación ser sanadores? Debemos volvernos a armar “pero ya en la idea de que...” -Las formas del conocimiento nos reconocen cuando a su vez, y en dichos estándares, teorías, a la práctica lo reflejamos en otros” porque de no ser así, ¿aunque nos digan que “la experiencia da sabiduría”; mas, no por aquello que “desconocemos”; como ese “qué hay después” de la muerte? ¿A la vez? Es una primaria negativa porque “si bien es cierto que las mujeres, aun sin excusas, son más reacias que los hombres, también lo es la razón por la que la naturaleza misma de las cosas hace que el caos en él se dispute así; de que lo divino, “flujos, propósitos, paz”, más te encierra de lo que te libera; causalidades”: Lo que me trae de regreso a tu arca “Catherine”; de que cuando leíste mi escritura, saqué el rosario porque “tus ojos fueron como los de Dios”. Perdidos.
Carta de Angélica Para Antton.
“¡¿Cómo olvidarte si jamás exististe?!” -Fueron las palabras que más me marcaron cuando decidiste retomar tu viaje hacia “El Horizonte” porque tan solo esperabas que el destino se asomara a nuestra puerta como para dar ese primer, u otro paso, que no te atrevías a hacer sin que ningún aviso premonitorio estuviese presente ya que, ¡¿de ser así, de que no hubiesen seguridades en lo que hacemos?! Estaríamos confundidos como lo estarían las rosas sin su querido jardinero, mirando a todos lados sin que ninguna espina nos pertenezca o de que se tenga la certeza absurda de que sí lo es; de que eso, el dolor, es nuestro: “Peceras que observamos y a detalle a veces, por si no lo definimos, por decir, “el amor”, o el sentirse amado, cuando es el espíritu del alma quien mira con atención por medio de nuestros ojos vendados, ventanas, y no nosotros, burbujas, a través de ellos; exteriores” porque “lo que vemos sin la consciencia es lo que en realidad no existe como vida porque lo que vivo ha estado de la muerte renace”- Han sido los versos que me atraparon más a esa tu red, “te amo no porque te quiera ni porque te necesite, sino porque tan solo es bueno amar”, cuando te vi aquel día pescando como si nada; “como si todo ese océano frente a tu ciego diario, cubierto de vidas, raras o sanas, no fuera tan importante para tu mente ni para tus pensamientos pero sí para el disfrute, que en soledad, guiabas hasta que de sorpresa te llegué... -¡¿Hola, esto, curar a otros, es tuyo?!- Haciendo que cayeras al agua y yo disculpándome porque no era mi intención “asustarte o desconcentrarte o devolverte” a las definiciones del hombre en relación a lo que hacías tal vez, “salvarte”, o eso era lo que mi corazón imaginó cuando cada parte de mi ser se inquietaba en “ser contigo” por alguna que otra razón aunque en dicha sintaxis se me escapara, y a cuestas, mi lógica y la verdad”; como si un “Propósito Mayor”: Incluso más grande que las razones de Dios como para no darse un significado ante humanos, en sus espacios, que se la pasan dividiendo, como lo hacen con el tiempo, lo que sienten cuando que deberían dejarse llevar solamente por lo que es cuando son los sentimientos, y no las emociones, quienes describen lo que por las formas o por las ideas al ser intuimos, “Sabernos”: Me hubiese impulsado a acercarme y a presentarme como debía. Haber sido yo, “cerraduras”, quien se metiera al misterio y salir a una distancia en la que tú, no tu vista, me pudieras alcanzar sin que te quedaras por un instante libre de llaves; pero no: Tuve que entrometerme como si el muelle de un, “En Dónde Estabas...” -¡De lo más tranquilo sentado, hasta invisible diría!- Me empujara a sacudirte como dándote a entender que “éramos tal para cual; percepciones de una absoluta comprensión”. Ser eso. Y dirías... “Como si la paz buscara otra cosa que no sea orden...” [-¡¿Pero dime, no es bueno el caos cuando en él yacen los pacifismos de esas guerras exteriores que batallamos sin saber cómo ganarlas desde el interior?!-]... A lo que conociéndote Antton, debido a lo que leí, “antes de que te dieras cuenta que podías flotar aun con el susto en el cuerpo”, maquiavélicamente pensarías, quizás, “que esa foto que tomé de aquel muelle vacío, de aquel muelle, sin mí, viéndose tan solitario a cómo lo estábamos nosotros, “cómodos pero a la espera de una felicidad inconforme; incansable diríamos”, fue el resultado de lo que a futuro tú captaste; que a su momento, cuando el águila aterrizara, nuestros labios se separarían”. Quedándole no más a esta flor; peces.
Carta de Pablo a Catalina.
“La única manera de que el mundo no se vaya al infierno, es no intentar evitar que ocurra.” -Robert Oppenheimer. ¡¿Mi preciosa Claritza?! -¡Perdón! Es la costumbre, tú sabes, la de llamarte por otro nombre que se me parezca como más conocido. ¡¿No sé si me entiendes?!- ¡¿Pero antes de decirte lo que te voy a decir?! Quisiera primero que sepas que “muchas veces los malos cambios del hombre son buenos para el mundo si ha sido el universo quien los ha aprobado desde el principio” porque entonces así, la naturaleza de las cosas, “de que el orden crea vencer al caos, o de que la paz suponga vencerse aun en la guerra”, ha de tener la oportunidad de, ella, poder resetearse; “Necesarios Desórdenes” le llamarían”. La pregunta sería: “¡¿Cuántas oportunidades necesita, incluso Dios, como para comprender que “mientras más se persista en acomodar a los seres humanos, menos probabilidades hay de que la humanidad por sí misma se ajuste a las reglas del juego”: ¡¿No hacerlo o nombrarla como “Lo Imposible del Individuo”?! De cuando “se es conciencia antes y después del hombre”, para que todos la alcancen. “Si lo intentan; o descubren, claro está”; de que en lo imposible, ya mencionado, “Volvernos Uno”: ¡¿Seamos todos “un mismo ser”?! Más de una vez?!” Pero, por más increíble que nos resulte querida, y más, “cuando se trata de ser más abiertos con la gente”, me refiero: “A ser más “Verdaderos”, aunque como consecuencia de ello, “Volvernos Ceros”, nos cataloguen como “Personas Extrañas”, problemáticas, o “Fuera de Este Mundo” nos diría Franco De Vita” si de frente él nos viera, sin un celular en las manos, en un escenario que se ha colocado, por momento, después lo desmantelan como todo, justo para escucharlo, no como para verlo y de lejos, pese a que estemos muy de cerca, oírlo como si nada; y no socialmente mentirosos, así como los pájaros que nos cantan, como lo solemos ser por las calles; desde un universo, en donde alguien o algo nos nota al ser diferentes, personificado en donde “actuar lo que no somos, “espectadores”, es una completa negación al papel que interpretamos”; aceptarnos “tales y como somos” o seremos”. Aquello que se aplaude a sí mismo, supongo que “El Director”, sea para bien o para mal. Guionistas”: En vez de, a esta otra clase de “Gente”, que no es “GENTE” como dicen cuando se comportan en lo que denominamos como “A LA ALTURA”, encerrarlas en un cuarto como para que con nosotros, “Ángeles” nos llaman cuando nos ven ocupados en un teléfono público, se liberen y suelten a esos demonios que por años: ¡¿Por estar despreocupándose?! “Y sí, a veces sirve “darnos un respiro” si los vientos nos llevan la contraria; una labor que no debemos olvidar jamás”. Otras tantas, en lo que respecta a “Los Servicios Del Aire”, ellos no funcionan de esta manera, “descansar en horarios de trabajos”. ¡¿Caso Contrario?! “Reponerte y Seguir”. Favores”: Llevan carcomiéndolas por dentro hasta que llegan a ese punto de inflexión en donde nos piden enviarlas a las hogueras más calientes de los panaderos como para ellas, por sí solas, y con nuestro aliento envuelto en trigo puro, suban a los inviernos y se enfríen sin que desaparezca esa “Calidez Humana” que cada vez veo menos entre los terrenales. Pero el hecho es, Catalina, aunque Claritza para mí, que “las respuestas que siempre se esperan de toda historia contada, como cuando nos leían un cuento para dormir, “jamás estuvieron en los finales” porque “cómo saber lo que queríamos experimentar, ser felices por decir, “conocernos en el agua nadando”, si ya estábamos dormidos”; ¡¿cierto?! Y hasta dirían, alguna vez, o más de una, que “solo “Eran Dos Peces” lo que estaba flotando”. Estaban”. Pues: “De vez en cuando a la existencia de los muertos hay que renacerla como para uno trascender”. Y es lo que haré para cuando tome a tu hundido corazón; revivirlo. Cuantas veces... Se me lo permita.
-Prof. Miguel Orellana.
"Muy pronto el cartero volverá con otro mensaje del ser"

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